📢 Convocatoria abierta para Policía Local Cádiz — Plazo de inscripción hasta el 14 de octubre de 2026 — 20 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Subalterno Ayto. Cádiz — Plazo de inscripción hasta el 14 de octubre de 2026 — 17 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Policía Local Extremadura — Plazo de inscripción hasta el 16 de octubre de 2026 — 35 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Auxiliar Educador/a Asturias — Plazo de inscripción hasta el 19 de octubre de 2026 — 13 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Aux. Enfermería Principado de Asturias — Plazo de inscripción hasta el 19 de octubre de 2026 — 49 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Administrativo Ayuntamiento de León — Plazo de inscripción hasta el 20 de octubre de 2026 — 14 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Agente Medioambiental CyL — Plazo de inscripción hasta el 20 de octubre de 2026 — 107 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Aux. Cantabria — Plazo de inscripción hasta el 21 de octubre de 2026 — 71 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Aux. Dip. Cádiz — Plazo de inscripción hasta el 29 de octubre de 2026 — 44 plazas.
📢 Convocatoria abierta para Aux. Enfermería Geriatría Dip. Cádiz — Plazo de inscripción hasta el 29 de octubre de 2026 — 31 plazas.

Unidad 9 de 18

UT5.2 · Producción de sonido en programas de televisión

Las fases, y por qué el sonido se juega en la primera

Todo producto audiovisual pasa por preproducción, producción (la grabación o emisión: para sonido, captación, mezcla y procesado) y postproducción.

La preproducción de sonido es la que decide el resultado: cualquier sonido tiene que planificarse antes de producirse con un diseño de sonido, y de ese diseño sale la elección del equipo. Por eso es fundamental una reunión previa entre realización y sonido donde queden claras las necesidades de audio.

El técnico de sonido gestiona tres señales bien diferenciadas:

  1. El sonido del programa (lo que se graba o emite).
  2. La monitorización (lo que se oye en el plató y en los controles).
  3. La intercomunicación.

La televisión se parece a la radio en captación, registro y mezcla, pero con una diferencia que lo condiciona todo: hay que esconder micrófonos, cables y monitorado, porque es un medio visual y el sonido tiene que contribuir a la imagen, no estorbarla. Eso no lo convierte en "el hermano pobre": un mal sonido lo nota todo el mundo, y un buen sonido pasa inadvertido.

Decisiones y datos de partida

  • Decisiones: tipo de microfonía (inalámbrica o de cable, directiva u omnidireccional), sistemas de monitorado (¿se sonoriza el plató?, ¿hay público?, ¿mesa de P.A. y monitores?, ¿actuaciones?), mesa de mezclas y comunicaciones.
  • Datos que vienen dados: si es directo, grabado o diferido; la estructura del programa (cuántos presentadores y colaboradores, si coinciden, tiempos de transición); cuántas fuentes de reproducción (y su configuración de audios, normalmente A1 = locución, A2 = ambiente); si hay dúplex y si somos máster o esclavo; si se ambienta en directo; y si se sonorizará después (entonces hay que grabar los audios por separado).

Una vez conocidas las dimensiones del programa, las decisiones de audio las toma el técnico de sonido, siempre pensando en la imagen y evitando daños estéticos. Si una decisión suya va contra la idea del realizador, lo razonable es asumir que probablemente no había otra solución.

Elección de la microfonía

Presentadores e invitados

MicrófonoVentajasInconvenientes / cuándo
Lavalier omnidireccional (tipo MKE-2)Apenas pierde presencia al girar la cabeza; sin efecto de proximidad, menos ruido de roce y pops; cápsula pequeña, fácil de esconderNo vale con megafonía en el plató; más "re-entrada" entre micrófonos (sonido más oscuro)
Lavalier directivo (tipo MKE-40)Menos re-entrada; se puede mandar con más nivel a la megafonía; válido con megafonía media y muchos micrófonosPierde presencia con los giros; efecto de proximidad y más ruido de ropa; cápsula mayor
De diademaImprescindible con megafonía media-grande y muchos micrófonos abiertosSuele no gustar a los realizadores
De manoImprescindible con megafonía grande, voces en directo con retorno y en retransmisiones deportivas (aísla del ruido)Incómodo para el presentador

Regla práctica: para el presentador, siempre que se pueda, omnidireccional y con pinza doble (una segunda cápsula de reserva); para los invitados, cardioide, porque reduce la re-entrada.

Colocación del lavalier: firme, con el cable oculto (por estética y para evitar tirones), del lado hacia el que va a hablar la persona o, si habla en varias direcciones, en el punto más centrado.

Micrófonos de ambiente

En deportes, conciertos y galas el ambiente es lo que traslada al espectador al lugar y le transmite la emoción.

  • Acción (el balón, la raqueta): micrófonos directivos (de cardioide a hipercardioide) apuntando a los puntos clave del terreno, para no captar al público. En radio, sin imagen, el sonido tiene que ser más neutro.
  • Público: omnidireccionales o directivos repartidos y colgados varios metros por encima, para no molestar a la imagen ni destacar a nadie en concreto.

Megafonía del plató

  • Megafonía de órdenes (playback o talkback): altavoces fijos solo para que el realizador hable al plató.
  • Megafonía del programa: la necesaria para que el programa se desarrolle.

Hay que decidir si hace falta mesa de megafonía en el plató o si se opera desde el control de sonido; eso cambia el montaje y el número de operadores.

Un altavoz cumple su función si tiene el tamaño adecuado (nivel y frecuencias), la orientación y ubicación correctas (los graves son omnidireccionales y los agudos muy directivos) y la distancia justa: si está demasiado lejos hay que darle más nivel, lo que empeora el sonido de emisión y puede hacer que el artista perciba un retardo que le dificulte la interpretación.

Grabaciones limpias

  • Cámaras masterizadas: se graban por separado señales de cámara limpias para postproducción, con sus audios limpios (por ejemplo, A1 = micrófono del presentador y A2 = del invitado, prefader). Ojo con los retardos.
  • Clean feed: la señal de programa sin rótulos. En informativos se graba además una "torta" limpia de todas las piezas (A1 = totales y locuciones, A2 = ambientes) para reutilizarlas después. Se hace fácil con grupos de la mesa (todos los A1 a un grupo, todos los A2 a otro) o con una salida máster distinta de la de emisión.
  • Embebedores y desembebedores: el embebedor mete (multiplexa) audio digital en la señal SDI, en su área de datos auxiliares; el desembebedor lo separa y entrega vídeo y audio por su lado.

Conexiones exteriores: el N−1

Para conectar con un punto exterior hace falta que el plató oiga al reportero (altavoces o IEM) y que el reportero oiga el programa mediante un retorno N−1: todo el programa ("N") menos él mismo ("−1"). Si se oyera a sí mismo con el retardo del enlace, no podría hablar.

En televisión el audio y el vídeo del exterior pueden ir por caminos distintos: la señal de una DSNG llega por satélite con retardo, así que el retorno se envía por teléfono o RDSI, con retardo mínimo, para que la conversación sea fluida. En un programa puede haber varios N−1, uno por cada exterior, y hay que poder darles órdenes por el mismo camino.

Intercom e IFB

  • La matriz de intercom tiene n entradas por m salidas, configurables por software, y a ella se conectan los terminales (paneles con teclas para hablar y escuchar a cada puesto).
  • IFB (Interrupted Foldback): el pinganillo del presentador lleva el programa, y cuando realización pulsa para darle órdenes, el programa se interrumpe o atenúa y oye la orden.
  • La intercom se integra con los sistemas inalámbricos, con las CCU (cada cámara tiene dos circuitos de intercom, engineering hacia control de cámaras y production hacia realización, más retornos de programa para el reportero y el operador), con los códecs RDSI y con el híbrido telefónico.
  • También sirve de monitor confidente: una tecla permite escuchar al presentador (en modo latch, enclavada, o hold, solo mientras se pulsa) y otra hablarle al pinganillo.

Máster y esclavo en un dúplex

  • Máster: la conexión exterior entra en nuestro programa; generamos nosotros su N−1 y todo el mundo la oye.
  • Esclavo: somos nosotros los que entramos en el programa de otro. Pedimos que nos den un N−1, que tiene que oír todo nuestro equipo pero que nunca puede salir en nuestra emisión (formaría un bucle). Obliga a reconfigurar la mesa.

Operación en el control de sonido

Órdenes del realizador (cortas y claras): prevenido (se avisa la fuente siguiente), dentro (entra) y hablando (el presentador va a hablar). Y los tipos de vídeo: dos audios (A1 = off, A2 = ambiente), total (solo declaraciones, por la pista 1), colas (imágenes con ambiente comentadas en directo: el micrófono del presentador se queda abierto), capón (el audio empieza o termina de golpe) y coleo (el audio sigue tras la imagen hasta que el realizador pide resolver).

Pruebas antes de empezar, siempre: todas las entradas (micrófonos, vídeos y servidores —con tonos distintos en A1 y A2—, exteriores y reproductores) y todas las salidas (retornos N−1, megafonía por auxiliares e IFB).

Buenas prácticas:

  • Organizar la mesa por grupos de señales (micrófonos, vídeos, exteriores, músicas), con las más usadas cerca del punto óptimo de escucha. Grupos y VCA ayudan, pero usados sin criterio llevan a errores.
  • La salida de programa es la salida máster: nunca se manda programa por auxiliares o grupos.
  • Escuchar siempre el máster y dejar de oírlo solo para un PFL (mejor si hay un altavoz de PFL aparte).
  • Fader mejor que mute para abrir y cerrar, sobre todo con muchos micrófonos.
  • Transiciones: abrir la fuente siguiente antes de cerrar la que termina, para que no haya silencio.
  • Faders de vídeo cerrados hasta que vayan a entrar (riesgo de realimentación).
  • Faders de sintonías y ráfagas arriba: no hay nada peor que una ráfaga que entra tarde.
  • Panorámicos: con microfonía estéreo o en 5.1, que la posición del sonido case con la imagen; las voces habladas rara vez se panoramizan.

Tipos de programa

Entrevistas y coloquios

Omnidireccionales con poca megafonía; cardioides con muchos invitados o megafonía media. Técnicas: ajustar bien la ganancia de entrada, usar filtro paso alto en todos los micrófonos (quita la "bola" de graves cuando hay muchos abiertos) y paso bajo para los soplidos, y expansores suaves (relación baja) para bajar el ruido de fondo en los silencios. Merece la misma atención que un musical.

Informativos

Uno a tres presentadores sentados que dan paso a piezas y conexiones, con ráfagas y sumario. La operación es sencilla pero con mucha tensión. Se conoce lo que va a decir el presentador por el autocue; aquí sí se usa el mute: se abre el micrófono al oír el pie y se corta en cuanto entra el vídeo, porque los presentadores suelen comentar fuera de cámara. Realización y sonido suelen compartir sala. Micrófonos dobles, clean feed, megafonía sencilla, pinganillos en IFB o no según el presentador, y coordinación de exteriores (el productor contacta con el reportero, se le manda retorno y órdenes y se comprueba su audio por PFL).

Concursos

Muchos efectos, ráfagas y cortinillas. Hay que oír bien al presentador, a los concursantes y al público sin que la megafonía provoque demasiada re-entrada. Si se postproducen, se graban por separado concursantes y el resto.

Magazines y variedades

El más completo: entrevistas, debates, actuaciones (en playback total, half-playback o directo), concursos, dúplex y llamadas. La megafonía tiene que cubrir necesidades muy distintas: distribuida (muchos altavoces pequeños) para vídeos, teléfonos y lavaliers, y monitores de escenario y sidefills para la música. Una orquesta en directo se mezcla en una mesa aparte y llega a la de programa por dos canales.

Ambientación musical en directo: con un sampler manejado por un músico (más versátil) o con software manejado por los técnicos (en los magazines de TVE, con músicas elegidas por un ambientador musical): reproductores por cues y editores para ajustar músicas a tiempo.

Pinganillos: lo ideal es sacarlos de la mesa y que teclas de la intercom ataquen directamente a los transmisores (en VHF, con varias frecuencias conmutables).

Dúplex: que todos los exteriores puedan hablar entre sí favorece al programa sin complicar al sonido, siempre que cada dúplex reciba su N−1 correcto. En programas con muchísimas conexiones hay una persona dedicada solo a esa coordinación entre control central y sonido.

📌 Lo esencial para el examen

  • El técnico de sonido gestiona tres señales: el sonido del programa, la monitorización y la intercomunicación.
  • El lavalier omnidireccional (tipo MKE-2) apenas pierde presencia al girar la cabeza, pero no vale con megafonía en el plató.
  • El lavalier directivo (tipo MKE-40) es válido con megafonía media, pero pierde presencia con los giros y tiene efecto de proximidad.
  • Regla práctica: el presentador lleva omnidireccional con pinza doble; los invitados, cardioide (reduce la re-entrada).
  • El N−1 es todo el programa menos la propia voz de quien llama, para que no se oiga con retardo.
  • El IFB lleva el programa al pinganillo del presentador y, cuando realización pulsa, el programa se interrumpe o atenúa para dar la orden.
  • Máster: la conexión exterior entra en nuestro programa. Esclavo: pedimos un N−1 que nunca puede salir en nuestra emisión (formaría un bucle).
  • En entrevistas y coloquios se usa filtro paso alto en todos los micrófonos para quitar la "bola" de graves.
  • En cámaras masterizadas, los audios limpios se graban prefader.