Tema 3. Genética cuantitativa de la conducta
Rasgos continuos
Muchos rasgos conductuales y psicológicos (inteligencia, personalidad, altura) varían de forma continua y dependen de numerosos genes de efecto pequeño junto con factores ambientales. La genética cuantitativa los estudia descomponiendo la variabilidad observada, es decir, la varianza fenotípica, en sus fuentes.
Descomposición de la varianza
La varianza fenotípica total se divide en varianza genética y varianza ambiental, más una posible interacción entre ambas. A su vez, la varianza genética incluye un componente aditivo (suma de los efectos independientes de los alelos), otro de dominancia (interacciones entre alelos del mismo locus) y otro epistático (interacciones entre loci).
Heredabilidad
La heredabilidad en sentido amplio es la proporción de la varianza fenotípica atribuible a toda la varianza genética. En la heredabilidad en sentido estricto (h²) se considera la varianza genética aditiva dividida entre la varianza fenotípica. Es la que predice la respuesta a la selección. Es un parámetro poblacional: describe cuánto de la variación en un grupo y ambiente concretos se debe a diferencias genéticas, no cuánto de un rasgo individual es genético.
Métodos
Los estudios con gemelos comparan la semejanza de gemelos monocigóticos (comparten prácticamente todos sus genes) y dicigóticos (la mitad en promedio). Los estudios de adopción separan la influencia de genes y ambiente compartido. Las cepas endogámicas de animales, genéticamente casi idénticas, permiten estimar la influencia ambiental.