Tema 31. La unidad dental: concepto, estructura y funcionamiento. Equipo humano odontológico. Colocación del enfermo para exploración bucodental. Posición del facultativo y del higienista. Ergonomía: objetivos y fundamentos. Instrumentación. Posición básica del equipo dental.
1. La unidad dental: concepto, estructura y funcionamiento
La unidad dental (o equipo dental) es el conjunto de elementos integrados —asiento del paciente, iluminación, instrumental rotatorio y de aspiración, y sistema de control— sobre el que se desarrolla toda la actividad clínica en la consulta de odontología e higiene bucodental. No debe confundirse únicamente con el sillón: el sillón es solo uno de sus componentes.
Entre los elementos que, según los protocolos de limpieza y desinfección de las clínicas dentales, forman parte habitual de la unidad y requieren mantenimiento entre paciente y paciente, se encuentran:
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El sillón, con sus botones eléctricos de accionamiento (para la elevación, el reclinado y el movimiento del respaldo).
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La lámpara articulada, con su propio interruptor, que ilumina el campo operatorio.
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Las mangueras que conectan el instrumental rotatorio (turbina, micromotor con contraángulo) y la jeringa de aire-agua con el cuerpo de la unidad.
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La escupidera, sobre la que el paciente elimina saliva y restos y que dispone de agua para el enjuague.
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El sistema de aspiración, que retira saliva, sangre y otros fluidos de la boca del paciente durante el tratamiento, y que funciona mediante un acople que aspira una solución de agua y desinfectante tras cada paciente para mantener limpio el circuito.
Todos estos elementos funcionan de forma coordinada desde un panel de mandos, habitualmente accionado con un pedal (reóstato) que libera las manos del operador para controlar la posición del sillón, la velocidad de las piezas de mano o el suministro de agua y aire.
2. Equipo humano odontológico
La atención odontológica se presta hoy, de forma habitual, mediante un equipo de trabajo y no mediante un único profesional. Los perfiles que lo componen, según el currículo oficial del ciclo de Técnico Superior en Higiene Bucodental, son:
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El dentista (odontólogo o estomatólogo), responsable del diagnóstico y del tratamiento.
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El higienista bucodental, Técnico Superior en Higiene Bucodental, cuyas funciones se despliegan en tres grandes áreas: de salud pública (recogida de datos sobre el estado de la cavidad oral de la población, educación sanitaria, exámenes comunitarios), asistencial-técnica (aplicación de fluoruros tópicos, colocación de selladores de fisuras, manejo del dique de goma, toma de impresiones y de radiografías, eliminación de cálculos dentales) y administrativa y asistencial básica.
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El auxiliar de odontología (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería), que colabora en tareas asistenciales básicas.
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El personal de recepción o administración.
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El cirujano maxilofacial, en el ámbito hospitalario, y el protésico dental, en el laboratorio de prótesis, como perfiles con los que el equipo de la consulta se relaciona aunque no formen parte de él en el día a día clínico.
Fuente: EducaMadrid — Comunidad de Madrid (material docente oficial del ciclo de Técnico Superior en Higiene Bucodental), "UT1. Aproximación al rol del higienista bucodental", https://www.educa2.madrid.org/web/higiene-bucodental/ut1.-aproximacion-al-rol-del-higienista-bucodental.
3. Colocación del enfermo para la exploración bucodental
La colocación del paciente en el sillón debe facilitar, a la vez, la comodidad del paciente y el acceso visual y manual del operador al campo bucal, y es la postura del paciente la que se adapta a la posición de trabajo del operador (desarrollada en el apartado 5), y no al revés. La literatura de ergonomía odontológica describe la posición supina (sillón totalmente reclinado, con el paciente tendido y la cabeza apoyada en el cabezal) como la posición estándar de referencia para el trabajo en el sillón dental, con variaciones sobre esa posición de base según la arcada o la pieza que se vaya a tratar —de forma característica, un reclinado algo menor cuando el trabajo se concentra en los dientes inferiores—.
En todos los casos, la cabeza del paciente debe quedar firmemente apoyada en el cabezal del sillón, de forma que no tenga que sostenerla por sí mismo durante el procedimiento, lo que además ayuda a que el propio paciente permanezca relajado y facilita que el operador mantenga su propia postura de trabajo sin tener que compensarla con flexiones forzadas del tronco o del cuello.
4. Posición del facultativo y del higienista: el sistema de posiciones horarias
Para describir con precisión dónde se sitúa cada miembro del equipo alrededor del sillón, la odontología a cuatro manos utiliza un sistema convencional de referencia conocido como sistema de posiciones horarias o "del reloj": se imagina un reloj analógico superpuesto sobre el plano horizontal del sillón, en el que la posición de las 12 horas corresponde a la cabeza del paciente (y la de las 6, a sus pies o a su abdomen, según la fuente). A partir de esa referencia se definen las zonas de trabajo de cada profesional y del instrumental.
Según el material docente del ciclo de Técnico Superior en Higiene Bucodental de la Comunidad de Madrid, el reparto es el siguiente:
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Área de actividad del odontólogo o del higienista (operador): de las 8 a las 12 horas.
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Área de instrumentos y materiales (zona estática del instrumental): de las 12 a la 1 hora.
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Área de intercambio de instrumentos entre operador y auxiliar: de la 1 a las 4 horas.
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Área de actividad del auxiliar: de las 4 a las 8 horas.
Otras fuentes de ergonomía odontológica describen la misma lógica con una numeración algo distinta —el operador entre las 9 y las 12 (siendo la posición de las 12, frente al paciente, la de menor fatiga), una zona fija de instrumentos entre las 12 y las 2, el auxiliar entre las 2 y las 5, y una zona de traslado de instrumentos, medicación y suministros entre las 5 y las 8—, lo que confirma que el reparto en cuatro cuadrantes (operador, instrumental fijo, intercambio o auxiliar, y traslado) es el criterio compartido, aunque el número exacto de "horas" que ocupa cada zona pueda variar ligeramente de una fuente a otra.
Fuente: EducaMadrid — Comunidad de Madrid (material docente oficial del ciclo de Técnico Superior en Higiene Bucodental), "UT2. Ergonomía, posicionamiento y fulcros", https://www.educa2.madrid.org/web/higiene-bucodental/ut2.-ergonomia-posicionamiento-y-fulcros/-/visor/ut2-ergonomia.
5. Ergonomía: objetivos y fundamentos
La ergonomía aplicada a la odontología tiene, según el material docente oficial del ciclo, cuatro objetivos fundamentales: racionalizar el trabajo, eliminar las maniobras no productivas, producir más y mejor en la unidad de tiempo, y proporcionar mayor seguridad y comodidad al paciente. A estos se añade, desde el punto de vista de la salud del propio profesional, la prevención de los trastornos musculoesqueléticos derivados de posturas forzadas mantenidas, como el síndrome del túnel carpiano, cuyos síntomas (hormigueo, dolor en la palma de la mano, pérdida de sensibilidad) están descritos entre los riesgos ergonómicos de la profesión.
5.1. La posición de Beach o BHOP (postura de máximo equilibrio)
El estándar de referencia para la postura del operador en todas las intervenciones de operatoria y endodoncia es la denominada BHOP (Balanced Human Operating Position, posición de máximo equilibrio o posición de Beach), definida como la disposición del cuerpo, el tronco, las extremidades inferiores, el cuello y la cabeza que asegura balance y estabilidad, permitiendo trabajar con el mayor número de músculos en semirrelajación. Sus características son:
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Espalda recta, con la columna vertebral perpendicular al paciente.
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Muslos paralelos al suelo, separados entre sí formando un ángulo de aproximadamente 60º.
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Piernas perpendiculares al suelo, formando un ángulo de 90º a nivel de la rodilla, con los pies completamente apoyados en el suelo.
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Brazos perpendiculares al suelo y, junto con el antebrazo, formando también un ángulo de 90º, sin apoyarse sobre el tronco.
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Cabeza en ligera flexión, manteniendo una distancia de en torno a 30-35 cm entre la cabeza del operador y la del paciente, de forma que se pueda observar la cavidad oral de forma directa o indirecta sin forzar la flexión cervical.
Un estudio realizado entre estudiantes de quinto curso de Odontología de la Universidad Católica de Cuenca (Ecuador), citado por esta misma fuente, encontró que solo el 1,6 % de los 125 estudiantes evaluados mantenía correctamente la postura BHOP durante la práctica clínica, frente a un 98,4 % con una postura inadecuada, lo que se relacionó con una alta frecuencia de dolor y molestias musculoesqueléticas.
Fuente: EducaMadrid — Comunidad de Madrid, "UT2. Ergonomía, posicionamiento y fulcros", https://www.educa2.madrid.org/web/higiene-bucodental/ut2.-ergonomia-posicionamiento-y-fulcros/-/visor/ut2-ergonomia.
6. Instrumentación y posición básica del equipo dental: el trabajo a cuatro manos
6.1. Concepto de odontología a cuatro manos
Se define como trabajo a cuatro manos el ejercicio de la odontología realizado por dos personas —el operador (odontólogo o higienista) y un auxiliar o ayudante— que trabajan de forma simultánea y coordinada sobre el mismo campo operatorio, con el objetivo de realizar el máximo número de procedimientos, con la mayor calidad posible, en el menor tiempo y con el mínimo de interrupciones y de movimientos innecesarios. Cuando interviene, además, un segundo auxiliar, se habla de trabajo a seis manos.
El reparto de tareas no es simétrico: en la práctica a cuatro manos descrita en la literatura de ergonomía dental, el auxiliar llega a realizar hasta el 92 % de todos los movimientos complementarios al trabajo directo del operador sobre la boca del paciente (mantener la visibilidad del campo con la aspiración y la retracción de tejidos blandos, preparar y transferir el instrumental, manipular materiales). Esta forma de trabajo permite, según las mismas fuentes, aumentar la eficacia del equipo y reducir de forma notable la fatiga del operador, precisamente porque evita que este tenga que abandonar la posición BHOP descrita en el apartado anterior para alcanzar instrumentos o materiales por sí mismo.
6.2. Transferencia de instrumental
Dentro de la zona de intercambio descrita en el sistema de posiciones horarias (apartado 4), el auxiliar transfiere al operador el instrumental que este necesita en cada fase del procedimiento, y retira el que ya no se utiliza, sin que el operador tenga que desviar la vista del campo operatorio ni abandonar su posición de trabajo. El traslado de instrumentos, medicación y otros suministros entre los distintos puntos de la consulta se hace por una zona distinta (la de traslado, apartado 4), para que ese tránsito no interfiera con el área de trabajo del operador ni con la zona estática donde permanece preparado el instrumental.
La eficacia de esta transferencia —de la que depende en gran medida que el trabajo a cuatro manos cumpla su objetivo de reducir tiempos y fatiga— exige que el auxiliar anticipe la secuencia de instrumentos que va a necesitar el operador según la fase del tratamiento, y que la entrega se realice con movimientos cortos y precisos dentro de esa zona de intercambio, evitando que el instrumental tenga que cruzar por delante del campo visual del paciente o del propio operador.
Fuente: EducaMadrid — Comunidad de Madrid, "UT2. Ergonomía, posicionamiento y fulcros", https://www.educa2.madrid.org/web/higiene-bucodental/ut2.-ergonomia-posicionamiento-y-fulcros/-/visor/ut2-ergonomia.