- Por qué la limpieza del laboratorio tiene riesgos propios
En un laboratorio se manejan productos químicos y, en muchos casos, material biológico. Por eso limpiar no es una tarea neutra: quien limpia puede entrar en contacto con restos de esos productos. El INSST señala que la limpieza del material de vidrio la hace a menudo personal no especialista (empresas de limpieza), que debe ser informado de cómo hacerla y de sus riesgos, que pueden deberse a tres causas:
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los propios productos de limpieza: intoxicación, dermatitis y quemaduras en piel y ojos;
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el material de vidrio: cortes y heridas cuando se rompe;
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los restos de productos que quedan dentro del material.
Fuente: INSST, NTP 464 «Prevención del riesgo en el laboratorio químico: operaciones básicas».
Cuando se trabaja con agentes biológicos de los grupos 2, 3 o 4 (o con animales que los portan o se sospecha que los portan), el Real Decreto 664/1997 obliga a que en los laboratorios (incluidos los de diagnóstico e investigación) y en los locales para animales de laboratorio se apliquen medidas de contención según el anexo IV. Entre ellas, en todos los niveles de contención (2, 3 y 4) deben existir «procedimientos de desinfección especificados», y las superficies del banco de trabajo y del suelo deben ser impermeables al agua y de fácil limpieza.
Fuente: Real Decreto 664/1997, art. 15 y anexo IV (BOE, texto consolidado).
- Normas generales de orden e higiene en el laboratorio
Según el INSST:
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El laboratorio debe mantenerse ordenado y en elevado estado de limpieza, y los vertidos deben recogerse inmediatamente, por pequeños que sean.
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Como norma higiénica básica, hay que lavarse las manos al entrar y al salir del laboratorio y siempre que haya habido contacto con un producto químico.
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Debe estar prohibido fumar e ingerir alimentos en el laboratorio; nunca se usarán recipientes de laboratorio para bebidas o alimentos, ni se pondrán productos químicos en envases de alimentos.
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Las batas y la ropa de trabajo se llevan abrochadas y el pelo recogido.
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Al terminar una tarea se recogen materiales y reactivos y se comprueba la desconexión de aparatos, agua y gases.
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La gestión de los residuos debe estar regulada, con un plan específico.
Fuente: INSST, NTP 432 «Prevención del riesgo en el laboratorio. Organización y recomendaciones generales».
El Real Decreto 664/1997 añade, cuando hay riesgo biológico, estas medidas higiénicas a cargo del empresario: prohibir comer, beber o fumar en las zonas de riesgo; dar prendas de protección apropiadas; disponer de aseos con productos para la limpieza ocular y antisépticos para la piel; guardar los equipos de protección en un lugar determinado y limpiarlos y revisarlos después de cada uso. El trabajador dispone de diez minutos para su aseo antes de la comida y otros diez antes de salir. Al abandonar la zona de trabajo debe quitarse la ropa de trabajo y los equipos que puedan estar contaminados y guardarlos aparte. El lavado y la descontaminación de esa ropa corresponden al empresario, y está prohibido que el trabajador se la lleve a casa para lavarla.
Fuente: Real Decreto 664/1997, art. 7.
- Equipos de protección y precauciones del personal de limpieza
Para la limpieza del material de vidrio, la Guía de Seguridad e Higiene en los laboratorios de la Universidad de Alcalá indica que el personal que lo limpia debe estar informado de los riesgos, utilizar guantes de nitrilo reutilizables (que protegen frente al riesgo químico y también frente al mecánico), detectar cualquier señal de mal estado del vidrio para retirarlo y saber qué hacer en caso de corte. El vidrio roto o en mal estado se deposita en un recipiente rígido para gestionarlo como residuo, evitando cortes al personal de limpieza.
Fuente: Universidad de Alcalá, Servicio de Prevención, «Guía de Seguridad e Higiene en los laboratorios», apdo. 1.6.
El INSST establece como medidas preventivas para la limpieza de material: formación e información del personal encargado; ventilación suficiente del local donde se limpia; y vaciar completamente los recipientes antes de entregarlos para lavar, para reducir el contacto o la inhalación de sustancias peligrosas. La Universidad de Alcalá añade que los recipientes deben entregarse ya descontaminados.
Fuentes: INSST, NTP 464; Universidad de Alcalá, guía citada.
- Orden de las operaciones: limpiar, después desinfectar
La guía técnica del INSST sobre agentes biológicos distingue tres grados:
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Limpieza: eliminación mecánica, por arrastre, de restos orgánicos e inorgánicos de una superficie u objeto. Es un requisito previo esencial para que la desinfección o la esterilización sean eficaces.
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Desinfección: destrucción, térmica o química, de microorganismos, pero no de las esporas bacterianas.
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Esterilización: destrucción de todas las formas de microorganismos viables, incluidas las esporas.
La limpieza va siempre antes porque la sangre u otra materia orgánica reduce la eficacia de los desinfectantes: los inactiva o protege a los microorganismos.
Fuente: INSST, «Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos» (2014), apéndice 11.
La misma guía indica que las operaciones de limpieza no deben ser en sí mismas una fuente de riesgo: debe haber procedimientos que digan cuándo y cómo se limpia, evitando generar aerosoles, y debe hacerlo personal informado y formado. Los métodos más eficaces son el fregado y el aspirado (con filtros HEPA en el aire expulsado) o la combinación de ambos. Ante un derrame por rotura de un recipiente con material biológico, conviene, antes de limpiar, impregnar los restos con un desinfectante eficaz frente a ese agente y dejarlo actuar el tiempo recomendado, trabajando siempre con los equipos de protección indicados.
Fuente: INSST, Guía técnica de agentes biológicos (2014), apartado de limpieza.
En el Servicio de Experimentación Animal de la Universidad de Murcia, las superficies de trabajo se limpian con detergente, etanol u otro desinfectante después de usarlas y siempre que se produzca un derrame.
Fuente: Universidad de Murcia, Servicio de Experimentación Animal (SEA), «Normas, indicaciones y protocolos», norma 8.8.
- Productos de limpieza
La guía técnica del INSST clasifica los desinfectantes por niveles: el de nivel medio está indicado para la desinfección de superficies de trabajo y forma parte de los detergentes germicidas; los de nivel alto se formulan para dispositivos, no para suelos ni superficies. El detergente es un agente limpiador sin actividad antimicrobiana.
Fuente: INSST, Guía técnica de agentes biológicos (2014), apéndice 11.
Sobre productos concretos para limpiar vidrio, el INSST indica que la mezcla crómica (ácido sulfúrico con trióxido de cromo o dicromato potásico), tóxica, corrosiva, peligrosa para el medio ambiente y que puede causar cáncer, debe descartarse salvo que no haya alternativa, y en la mínima concentración necesaria; recomienda sustituirla, por ejemplo, por permanganato potásico. Para aclarar y secar el vidrio, el metanol (tóxico e inflamable) puede reemplazarse por isopropanol, que es menos tóxico.
Fuente: INSST, NTP 464.
- Residuos de laboratorio
El Real Decreto 664/1997 exige medios seguros para recoger, almacenar y evacuar residuos, con recipientes seguros e identificables y tratamiento previo si es necesario.
Fuente: Real Decreto 664/1997, art. 6.1.e.
Para los residuos químicos, el INSST propone separarlos en siete grupos para entregarlos al gestor autorizado: I disolventes halogenados; II disolventes no halogenados; III disoluciones acuosas; IV ácidos; V aceites; VI sólidos (incluido el material desechable contaminado con productos químicos); VII especiales (productos muy peligrosos, reactivos caducados o no identificados), que no se mezclan entre sí ni con los de otros grupos. Los cancerígenos se recogen aparte. Se recomienda usar envases homologados para el transporte de materias peligrosas.
Fuente: INSST, NTP 480 «La gestión de los residuos peligrosos en los laboratorios universitarios y de investigación».
Los objetos cortantes y punzantes (agujas, bisturís, pipetas Pasteur) se desechan en contenedores rígidos adecuados; las agujas no deben volver a encapucharse. Los residuos con material patógeno no se manejan sin desinfección previa ni se vierten por pilas o desagües, y se inactivan antes de eliminarlos.
Fuentes: Universidad de Alcalá, guía citada (riesgo biológico); Universidad de Murcia, SEA, normas 6.4 y 8.11.