Tema 25 (parte específica). Electroterapia: concepto, clasificación de corrientes, acoplamiento y seguridad
Epígrafe oficial: Electroterapia: Concepto, Indicaciones y Contraindicaciones. Clasificación de las corrientes eléctricas más utilizadas en fisioterapia. Acoplamiento entre el aparato de electroterapia y el paciente: Factores a valorar. Normas de seguridad en el manejo de aparatos de electroterapia.
1. Concepto, indicaciones y contraindicaciones
1.1. Concepto
La electroterapia es la parte de la fisioterapia que trata lesiones y enfermedades mediante la energía eléctrica aplicada al organismo. En sentido amplio, la disciplina incluye también otras energías que se aplican con aparatos: electromagnéticas (alta frecuencia, magnetoterapia, luz) e incluso los ultrasonidos, aunque estos sean energía mecánica.
Conceptos básicos que hay que dominar:
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Corriente eléctrica: movimiento de cargas (electrones o iones) por un conductor entre cuyos extremos hay una diferencia de potencial (voltaje, en voltios).
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Intensidad: cantidad de carga que pasa por un punto en un segundo (amperios; en electroterapia, miliamperios, mA).
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Resistencia (ohmios): oposición al paso de la corriente; impedancia: oposición total en corriente alterna (resistencia + reactancia capacitiva e inductiva).
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Ley de Ohm: la intensidad es directamente proporcional al voltaje e inversamente proporcional a la resistencia.
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Ley de Joule: el calor producido es proporcional a la resistencia, al cuadrado de la intensidad y al tiempo.
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Densidad de corriente: intensidad por unidad de superficie del electrodo (mA/cm²); cuanto mayor es el electrodo, menor es la densidad y menor el riesgo de quemadura.
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Frecuencia (Hz): número de ciclos o impulsos por segundo.
1.2. Indicaciones generales
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Analgesia (electroanalgesia: TENS, diadinámicas, interferenciales, Träbert).
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Estimulación neuromuscular: potenciación, prevención de atrofias, reeducación, músculo denervado.
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Efectos tróficos y circulatorios: reabsorción de edemas, mejora del trofismo.
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Efectos químicos: introducción de fármacos (iontoforesis).
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Efectos térmicos profundos (alta frecuencia).
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Electrodiagnóstico de estimulación (curvas intensidad/tiempo).
1.3. Contraindicaciones generales
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Marcapasos y otros implantes electrónicos (absoluta si la corriente pasa cerca o se usa alta frecuencia/magnetoterapia).
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Embarazo: no aplicar sobre abdomen, zona lumbar o pelvis.
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Tumores malignos en la zona; infecciones activas y procesos febriles.
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Tromboflebitis o trombosis venosa profunda en la zona.
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Alteraciones de la sensibilidad (riesgo de quemadura no percibida) y pacientes que no pueden comunicarse.
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Piel lesionada, heridas abiertas.
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Implantes metálicos en el trayecto (sobre todo con corrientes con componente galvánico y con alta frecuencia).
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Zonas peligrosas: seno carotídeo, región precordial, ojos, gónadas.
Fuente: P. E. Houghton, E. L. Nussbaum y A. M. Hoens (Canadian Physiotherapy Association), «Electrophysical agents: contraindications and precautions. An evidence-based approach to clinical decision making in physical therapy», Physiotherapy Canada, 2010;62(5):1-80, PMID 21886384, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3031347/.
2. Clasificación de las corrientes eléctricas más utilizadas en fisioterapia
2.1. Según la polaridad y el sentido del flujo
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Corriente continua o galvánica: flujo ininterrumpido y unidireccional, de intensidad constante, con polaridad definida (ánodo +, cátodo −). Produce efectos electroquímicos.
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Corrientes variables interrumpidas o pulsadas monofásicas («interrumpidas galvánicas»): impulsos todos en el mismo sentido; conservan polaridad y un componente galvánico (Träbert, diadinámicas, rectangulares de baja frecuencia).
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Corriente alterna: cambia constantemente de polaridad. En la corriente alterna el flujo es bidireccional, no unidireccional: los electrones fluyen en ambos sentidos, en un movimiento de vaivén que crea un movimiento ondulatorio (la forma típica es la sinusoidal). Al no tener polaridad neta, carece de efectos electroquímicos. Las bifásicas (cuadradas, triangulares) son también alternas; si son simétricas no tienen componente galvánico.
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Moduladas: varían de forma continua su amplitud, su frecuencia o la anchura del impulso durante la sesión (por ejemplo, para evitar la acomodación).
2.2. Según la forma del impulso
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Rectangulares (cuadrangulares): subida y bajada bruscas; las más eficaces sobre el músculo normalmente inervado.
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Triangulares y exponenciales: subida progresiva; el nervio y el músculo sanos se acomodan y no responden, por lo que permiten estimular selectivamente el músculo denervado.
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Sinusoidales, farádicas, bifásicas.
2.3. Según la frecuencia
| Banda | Rango aproximado | Ejemplos |
|---|---|---|
| Baja frecuencia | 0-1.000 Hz | Galvánica, TENS, diadinámicas, Träbert, rectangulares, exponenciales |
| Media frecuencia | 1.000-100.000 Hz (en la práctica, unos 2.000-10.000 Hz) | Interferenciales (4.000 Hz), rusas o de Kotz (2.500 Hz) |
| Alta frecuencia | > 100.000 Hz | Onda corta (27,12 MHz), microondas (2.450 MHz) |
2.4. Según el efecto buscado
Efectos bioquímicos (galvánica), sensitivos (analgesia), motores (excitomotores) y energéticos o térmicos (alta frecuencia).
Fuente: G. C. Goats, «Interferential current therapy», British Journal of Sports Medicine, 1990, PMID 1702337, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1478878/; A. R. Ward y N. Shkuratova, «Russian electrical stimulation: the early experiments», Physical Therapy, 2002, PMID 12350217, https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12350217/.
3. Acoplamiento entre el aparato de electroterapia y el paciente: factores a valorar
El paciente forma parte del circuito eléctrico. La corriente tiene que atravesar electrodo → medio de contacto → piel → tejidos hasta llegar al nervio o al músculo, y en ese trayecto influyen varios factores.
3.1. Conductividad de los tejidos
La conductividad depende del contenido en agua y electrolitos:
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Buenos conductores: sangre, linfa y líquidos intersticiales, músculo, vísceras, tejido nervioso.
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Conductores intermedios: piel normal, cartílago.
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Malos conductores: tejido óseo (es el tejido que más dificulta el paso de la corriente), grasa, piel seca o callosa, tendones, uñas y pelo.
La corriente busca el camino de menor resistencia: se concentra en los tejidos con más agua y rodea el hueso y la grasa. Un panículo adiposo grueso exige más intensidad y concentra el riesgo de quemadura en la piel.
3.2. La piel y la impedancia
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La piel (sobre todo la capa córnea seca) es la principal barrera y su resistencia varía con la hidratación, la limpieza, el vello, las heridas y la temperatura.
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La impedancia cutánea disminuye al aumentar la frecuencia: por eso las corrientes de media frecuencia atraviesan la piel con menos molestia que las de baja.
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La resistencia del paciente cambia durante la sesión: con corriente galvánica en modo de corriente constante, el voltaje necesario baja progresivamente porque la impedancia disminuye.
3.3. Los electrodos
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Tamaño: determina la densidad de corriente; el electrodo pequeño (activo) concentra el efecto y el grande (dispersivo o indiferente) lo reparte.
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Material y medio de contacto: caucho conductor con esponja o gamuza húmeda (obligatoria con corrientes con componente galvánico), electrodos adhesivos, gel.
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Contacto homogéneo: sin pliegues ni zonas despegadas, evitando prominencias óseas; un contacto parcial aumenta la densidad en un punto y provoca quemaduras.
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Distancia entre electrodos: cuanto más próximos, más superficial es el recorrido; enfrentados (transregional), más profundo.
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Polaridad: en las monofásicas, el cátodo (−) es el electrodo más excitante y suele colocarse sobre el punto motor.
3.4. Factores del paciente y del estímulo
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Sensibilidad, edad, estado de la piel, patología (denervación), colaboración.
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Parámetros del estímulo: intensidad, duración del impulso, forma, pendiente y frecuencia.
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La curva intensidad/tiempo (I/T) relaciona esos parámetros con la respuesta: en el eje de abscisas se anota el tiempo (duración) del impulso, en el eje de ordenadas el valor de la intensidad necesaria para la contracción mínima, y se utilizan impulsos cuadrangulares empezando por los de larga duración (1 segundo, 1.000 ms) y acortándolos progresivamente. De ella se obtienen la reobase (intensidad mínima con impulso rectangular de 1.000 ms) y la cronaxia (duración del impulso necesaria con el doble de la reobase). La curva acomodación/tiempo (A/T) se traza igual con impulsos triangulares.
Fuente: C. Gabriel, S. Gabriel y E. Corthout, «The dielectric properties of biological tissues: I. Literature survey», Physics in Medicine and Biology, 1996, PMID 8938024, https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8938024/; W. Irnich, «The terms "chronaxie" and "rheobase" are 100 years old», Pacing and Clinical Electrophysiology, 2010, PMID 20132498, https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20132498/; G. C. Goats, «Interferential current therapy», British Journal of Sports Medicine, 1990, PMID 1702337, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1478878/.
4. Normas de seguridad en el manejo de aparatos de electroterapia
4.1. Seguridad del equipo y de la instalación
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Equipos conformes con la normativa de productos sanitarios y con la norma de seguridad eléctrica de equipos electromédicos (UNE-EN 60601), con revisiones técnicas periódicas.
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Instalación con toma de tierra y enchufes en buen estado; no usar alargadores ni cables o electrodos deteriorados.
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Separar los equipos de alta frecuencia (onda corta, microondas) del resto de aparatos y no utilizarlos a la vez ni cerca de un electroestimulador, porque interfieren y pueden inducir corrientes.
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Camillas no metálicas para la alta frecuencia; retirar del paciente objetos metálicos (relojes, joyas).
4.2. Protocolo seguro de aplicación
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Revisar contraindicaciones y explorar la sensibilidad de la zona.
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Explicar al paciente qué va a sentir y pedirle que avise de cualquier quemazón o dolor.
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Comprobar que el aparato está a cero antes de conectar o desconectar los electrodos.
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Colocar y fijar bien los electrodos, con su medio de contacto húmedo.
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Subir la intensidad lentamente y bajarla del mismo modo al terminar; nunca desconectar con corriente pasando.
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Vigilar al paciente durante toda la sesión y no dejarlo solo con corrientes de riesgo.
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Respetar las densidades máximas: con corriente galvánica se recomienda no superar unos 0,1 mA/cm² del electrodo pequeño.
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Revisar la piel al terminar y anotar parámetros y reacciones.
4.3. Riesgos
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Quemaduras químicas (galvánica e interrumpidas galvánicas): ácida bajo el ánodo, alcalina bajo el cátodo.
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Quemaduras térmicas (alta frecuencia, sobre todo con metales o sudor).
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Descarga eléctrica por defectos de aislamiento o de toma de tierra.
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Interferencia con marcapasos.
Fuente: Real Decreto 192/2023, de 21 de marzo, por el que se regulan los productos sanitarios (desarrolla el Reglamento (UE) 2017/745), BOE-A-2023-7416, https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2023-7416; P. E. Houghton, E. L. Nussbaum y A. M. Hoens (Canadian Physiotherapy Association), «Electrophysical agents: contraindications and precautions. An evidence-based approach to clinical decision making in physical therapy», Physiotherapy Canada, 2010;62(5):1-80, PMID 21886384, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3031347/.
Lo esencial para el examen
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Baja frecuencia: hasta 1.000 Hz; media: 1.000-100.000 Hz; alta: más de 100.000 Hz.
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La galvánica es continua, unidireccional y con polaridad; la alterna es bidireccional (vaivén, movimiento ondulatorio) y no es unidireccional.
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El tejido óseo es el que más dificulta el paso de la corriente; sangre, linfa y músculo conducen bien.
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La impedancia de la piel disminuye al aumentar la frecuencia.
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Electrodo más pequeño = más densidad de corriente = más riesgo de quemadura.
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Curva I/T: abscisas = tiempo del impulso; ordenadas = intensidad; impulsos cuadrangulares desde 1 segundo hacia duraciones menores.
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Reobase: intensidad mínima con impulso de 1.000 ms; cronaxia: tiempo con el doble de la reobase.
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El cátodo es el polo más excitante y se coloca en el punto motor.
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Seguridad: aparato a cero al conectar, subir y bajar lentamente, toma de tierra, separar la alta frecuencia, vigilar la piel.