Tema 21 (parte específica). Cinesiterapia: concepto, clasificación, principios y aplicación
Epígrafe oficial: Cinesiterapia: concepto. Clasificación. Principios generales, indicaciones y contraindicaciones. Aplicación.
1. Concepto
La palabra procede del griego kinesis (movimiento) y therapeia (tratamiento). La cinesiterapia es el conjunto de procedimientos terapéuticos que utilizan el movimiento, en cualquiera de sus formas, para prevenir, tratar y recuperar alteraciones del aparato locomotor y de otros sistemas. Incluye tanto el movimiento que realiza el propio paciente como el que le imprime el fisioterapeuta, un aparato o el propio paciente con otro segmento, así como las posturas mantenidas.
Se distingue de la mecanoterapia, que es la aplicación de la cinesiterapia con ayuda de aparatos (poleas, suspensiones, pesas, artromotores), y del ejercicio terapéutico, término actual que engloba la prescripción de ejercicio activo con objetivos de salud.
Sus objetivos generales son: mantener o aumentar la amplitud articular, mantener o mejorar la fuerza, la resistencia y la coordinación, prevenir las complicaciones de la inmovilidad (rigideces, atrofia, trastornos circulatorios), favorecer la reeducación neuromotora y la propiocepción y mejorar la función global.
2. Clasificación
La clasificación más utilizada atiende a la participación del paciente:
2.1. Cinesiterapia pasiva
El movimiento lo produce una fuerza externa; el paciente ni ayuda ni se opone (no hay contracción muscular voluntaria).
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Pasiva relajada: dentro del arco fisiológico.
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Manual (por el fisioterapeuta): analítica (un solo eje y articulación), analítica específica o artrocinemática (deslizamientos, rodamientos) y funcional o global.
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Instrumental o mecánica: aparatos de movilización pasiva continua (artromotores), poleas, suspensiones.
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Autopasiva: el propio paciente moviliza el segmento con otra parte de su cuerpo o con un aparato.
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Pasiva forzada: busca ganar amplitud más allá de la limitación: estiramientos, tracciones articulares, posturas osteoarticulares mantenidas y manipulaciones.
2.2. Cinesiterapia activa
El movimiento lo produce la contracción voluntaria del paciente.
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Activa asistida: el paciente se contrae pero necesita ayuda (manual o mecánica) para completar el movimiento.
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Activa libre: sin ayuda ni resistencia externa salvo la gravedad (puede ser isométrica o isotónica concéntrica o excéntrica).
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Activa resistida: contra una resistencia manual (fisioterapeuta) o mecánica (pesos, poleas, muelles, bandas elásticas, aparatos isocinéticos).
2.3. Otros criterios
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Por el tipo de contracción: isométrica (sin desplazamiento), isotónica (concéntrica o excéntrica) e isocinética (velocidad constante).
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Por el ámbito: analítica (un músculo o una articulación) o global/funcional (cadenas de movimiento, patrones como los de la facilitación neuromuscular propioceptiva).
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Por el medio: en seco o en el agua (hidrocinesiterapia).
3. Principios generales
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Valoración previa (balance articular y muscular, dolor, estado de los tejidos) y definición de objetivos.
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Información y colaboración del paciente: explicar qué se va a hacer y para qué.
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Posición cómoda y estable del paciente y ergonómica del fisioterapeuta; zona descubierta y accesible.
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Fijación o estabilización proximal y movilización del segmento distal, con presas próximas a la articulación.
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Respetar el dolor: la movilización no debe provocar dolor intenso ni persistente; el dolor que dura más de unas horas tras la sesión indica dosis excesiva.
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Respetar los planos y ejes fisiológicos y la artrocinemática de cada articulación.
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Progresión gradual en amplitud, carga, velocidad y complejidad, desde lo analítico hasta lo funcional.
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Dosificación individualizada (repeticiones, series, descansos) y reevaluación periódica.
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Regularidad y continuidad: los efectos se pierden si se interrumpe el tratamiento.
4. Indicaciones y contraindicaciones generales
4.1. Indicaciones
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Traumatología y ortopedia: postinmovilización, fracturas, esguinces, cirugía articular y de partes blandas, rigideces y retracciones.
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Reumatología: artrosis y artritis fuera de los brotes agudos.
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Neurología: parálisis centrales y periféricas, lesión medular, ictus, enfermedades neurodegenerativas.
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Pacientes encamados o inmovilizados: prevención de rigideces, atrofia, trombosis y úlceras.
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Patología cardiorrespiratoria y vascular: dentro de programas de ejercicio y de rehabilitación.
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Prevención y promoción de la salud en personas sanas, mayores y deportistas.
4.2. Contraindicaciones
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Absolutas o generales: inflamación aguda articular o de partes blandas, infección local activa (artritis séptica, osteomielitis), movilización del foco de una fractura no consolidada (no impide la cinesiterapia de los segmentos libres ni las contracciones isométricas bajo inmovilización), trombosis venosa profunda reciente, hemartros reciente, miositis osificante en evolución, tumores en la zona, estado general grave o descompensado (fiebre, insuficiencia cardiaca o respiratoria descompensada).
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Relativas (precauciones): dolor intenso, osteoporosis importante, hiperlaxitud o inestabilidad articular, tratamiento anticoagulante, alteraciones de la sensibilidad, prótesis recientes (respetar las amplitudes permitidas), cardiopatías e hipertensión mal controladas para la cinesiterapia activa intensa.
5. Aplicación
5.1. Planificación de la sesión
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Calentamiento o preparación de los tejidos (calor, masaje, movilizaciones suaves).
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Parte principal: técnica elegida según los objetivos: pasiva para mantener amplitud y trofismo cuando no hay actividad voluntaria; activa asistida cuando la fuerza es insuficiente (balance muscular 2; con 0-1, movilización pasiva y técnicas de facilitación); activa libre (balance 3); resistida para fortalecer (balance 4-5).
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Vuelta a la calma, estiramientos y, si procede, crioterapia.
5.2. Parámetros
Número de repeticiones y series, amplitud, velocidad, duración de las posturas o de las fases isométricas, tiempo de descanso, frecuencia semanal y criterios de progresión (aumento de carga cuando el paciente completa las repeticiones sin fatiga excesiva).
5.3. Medios
Manos del fisioterapeuta, propio peso corporal, pesas y lastres, poleas y suspensiones (jaula de Rocher), bandas elásticas, artromotores, aparatos isocinéticos, tablas y plataformas de propiocepción, y piscina.
5.4. Registro y evaluación
Se registran los parámetros aplicados y la respuesta (dolor, amplitud, fuerza) para ajustar el plan; la eficacia se comprueba con mediciones repetidas (goniometría, balance muscular, escalas funcionales).
Fuente: Medical Research Council (UKRI), «MRC Muscle Scale», https://www.ukri.org/councils/mrc/facilities-and-resources/find-an-mrc-facility-or-resource/mrc-muscle-scale/.
Lo esencial para el examen
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Cinesiterapia: tratamiento mediante el movimiento; mecanoterapia: con aparatos.
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Clasificación por la participación del paciente: pasiva (relajada o forzada) y activa (asistida, libre y resistida).
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En la pasiva el paciente ni ayuda ni se opone; en la activa hay contracción voluntaria.
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Pasiva forzada: estiramientos, tracciones, posturas osteoarticulares y manipulaciones.
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Principios: valoración, información, fijación proximal, no provocar dolor, respetar ejes y planos, progresión y reevaluación.
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Contraindicaciones generales: inflamación aguda, infección, movilización del foco de fractura no consolidada, TVP reciente, hemartros, miositis osificante, tumores.
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Elección según balance muscular: 0-1 pasiva y facilitación, 2 asistida, 3 libre, 4-5 resistida.