Los bomberos estabilizan y afianzan provisionalmente estructuras dañadas, y a veces terreno en zanjas y galerías, porque disponen de medios las 24 horas, los 365 días, algo que no garantizan las empresas de derribo o apuntalamiento. El mando de guardia inspecciona, valora las lesiones y decide; los servicios municipales de ruinas aportan técnicos que actúan como autoridad urbanística y, si coinciden, deben coordinarse.
Limitaciones:
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Medios limitados en número, longitud y carga: madera hasta unos 5 m y puntales hasta 6 m, lo que impide intervenir en iglesias, naves o elementos muy altos.
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La capacidad baja con la altura: un puntal a 5 m rompe con 1.000 kg y, con un coeficiente de seguridad mínimo de 2, su carga de uso es de 500 kg.
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No hay tiempo para el estudio de un gabinete técnico (documentación, toma de datos, cálculo, ensayos, calas, geotecnia); se compensa con un método sencillo y rápido, sobredimensionando el apeo, y dominando un repertorio de apeos tipo antes que improvisar.
El apeo de bomberos es temporal: estabiliza para eliminar el riesgo o permitir un rescate; la reparación la harán empresas especializadas.
Elementos que pueden requerir apeo: cimentaciones (directas, también llamadas superficiales, y profundas; el CTE, DB SE-C, apdo. 5.1.1, considera que una cimentación es profunda si su extremo inferior, en el terreno, está a una profundidad superior a 8 veces su diámetro o ancho) y muros de contención; obras de fábrica (muros, pilastras, columnas, arcos, bóvedas), estructuras de madera, de hormigón (el material más extendido; forjados uni, bi y multidireccionales) y metálicas (grandes luces, pero vulnerables al fuego y la corrosión).
Apeo es el sistema estructural que suple o complementa de forma provisional las carencias de un edificio; el puntal es su elemento principal y trabaja a compresión. Instalarlo es modificar la estructura: si es insuficiente o erróneo puede agravar el daño, por lo que la entrada en carga se hace con extrema cautela, controlando apriete y acuñado. El apeo de emergencia, ante peligro inminente, busca absorber empujes por desplomes o fallos, crear condiciones mínimas de seguridad para trabajar y evitar el colapso y los daños a personas y entorno.
Interesan materiales ligeros y de entrada en carga rápida (puntales telescópicos, sistemas neumáticos e hidráulicos). La madera se transporta fácil y se adapta a medida; los sistemas industrializados cargan más, salvan mayores luces y se montan antes, pero necesitan muchas piezas. La madera merma y dura poco a la intemperie, el metal envejece menos: cuanto más tiempo vaya a quedar el apeo, más revisión necesita, y al irse debe quedar claro quién asume su vigilancia y custodia.
Tipos: por el elemento (cimientos, muros, pilares, techos, arcos y bóvedas), por la obra (reparación, consolidación, reforma, apertura de huecos, ampliación, demolición, ruina) y por su posición (verticales, horizontales e inclinados).