El hidrante es un dispositivo hidráulico situado en el exterior de los edificios que suministra agua a mangueras o monitores acoplados directamente, o a las cisternas y bombas de los vehículos de extinción.
Tipos (normas UNE):
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Hidrante de columna (UNE-EN 14384). Columna unida a la red general que sobresale del suelo; se designa con las siglas CHE («columna hidrante al exterior»). Puede ser de columna húmeda, con el cuerpo siempre lleno de agua, o de columna seca, que solo se llena al usarlo.
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Hidrante bajo nivel de tierra (UNE-EN 14339). Alojado en una arqueta con tapa y cerco de fundición; diámetro de 80 o 100 mm y posible drenaje. La norma no fija sus salidas, pero en el de 100 mm lo habitual es una boca de 100 mm o dos de 70 mm. El agua se toma mediante codos o tomas de hidrante.
Partes del hidrante de columna:
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Cabeza: parte visible que soporta el resto.
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Bocas de salida: con racor para las mangueras; su eje es horizontal o inclinado hacia abajo entre 60° y 90° respecto a la vertical.
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Mecanismo de accionamiento: permite abrir y cerrar manualmente.
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Conjunto de cierre: válvula de asiento que cierra en el mismo sentido que el flujo. En los secos, la válvula está junto a la conexión con la tubería general; en los húmedos, dentro de cada boca.
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Carrete: une cabeza y cuerpo de válvula ajustando la distancia.
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Válvula de drenaje (solo en los secos): vacía la columna tras el cierre para evitar daños por heladas.
Diámetros y salidas habituales:
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80 mm: una salida de 70 mm y dos de 45 mm.
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100 mm: una salida de 100 mm y dos de 70 mm.
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150 mm: igual que el de 100 (poco frecuente en columna húmeda). Con 150 mm la norma exige al menos dos salidas, y el diámetro del cuerpo nunca puede ser menor que el de las salidas.
Las bocas llevan racores tipo Barcelona (UNE 23400) con tapas sujetas por cadena; en las de 100 mm se usan a menudo otros racores (Storz, roscados). Los hidrantes de columna se designan con las letras A, B, C o D, pero el RIPCI (Real Decreto 513/2017) solo admite los de rango de par «2» y tipos «B» o «C», y solo el «C» donde se prevean heladas; los bajo tierra deben tener una PFA de 1.600 kPa (16 kg/cm²) (anexo I, sección 1.ª, apartado 3.2).
Caudal, presión y emplazamiento (RIPCI, anexo I, sección 1.ª, apartado 3). Cada boca debe dar un caudal ininterrumpido mínimo de 500 l/min. La presión mínima en la boca de salida es de 500 kPa (5 kg/cm²), para contrarrestar las pérdidas de carga de mangueras y lanzas durante la impulsión directa; en zonas urbanas donde el hidrante solo se use para llenar camiones basta con 100 kPa (1 kg/cm²). Para considerar una zona protegida, el recorrido real hasta cualquier hidrante debe quedar por debajo de 100 m si la zona es urbana y de 40 m si no lo es, al menos uno (a ser posible, a la entrada del edificio) debe tener una salida de 100 mm perpendicular a la fachada y de espaldas a ella, y los que no estén en la vía pública se sitúan entre 5 y 15 m de la fachada. Deben estar fácilmente accesibles, fuera de zonas de circulación y estacionamiento, y señalizados. El mecanismo se acciona con llave de cuadradillo de 30 × 30 mm en los de columna y de 25 × 25 mm en los bajo tierra, girando en el sentido de las agujas del reloj para cerrar; las tapas de los bajo tierra, preferentemente rojas o con la inscripción «incendios».
Obligatoriedad. Según el CTE DB SI (sección SI 4), deben instalarse hidrantes exteriores, entre otros casos, cuando la altura de evacuación descendente supera 28 m o la ascendente 6 m, y en establecimientos con densidad de ocupación mayor de una persona cada 5 m² y superficie construida entre 2.000 y 10.000 m². La dotación es de al menos un hidrante hasta 10.000 m² y uno más por cada 10.000 m² adicionales o fracción, pudiendo contarse los de la vía pública situados a menos de 100 m de la fachada accesible. Esa tabla da umbrales propios para otros usos (por ejemplo, residencial vivienda, administrativo y docente, uno entre 5.000 y 10.000 m²; residencial público y hospitalario, entre 2.000 y 10.000 m²; comercial y aparcamiento, entre 1.000 y 10.000 m²).