El modelo de calidad de vida de Robert L. Schalock y Miguel Ángel Verdugo es un marco de referencia en la atención a las personas con discapacidad, y sobre él se construye la Escala GENCAT de calidad de vida (Generalitat de Catalunya e INICO, 2009).
Según este modelo, la calidad de vida es un concepto multidimensional: está formado por varias dimensiones, y esas dimensiones son las mismas para todas las personas, tengan o no discapacidad. Lo que cambia de una persona a otra es cómo vive cada dimensión y qué peso le da.
La calidad de vida está influida tanto por factores personales como por factores ambientales, y también por la interacción entre ambos. Y puede mejorarse: el modelo señala cuatro vías para ello, que son la autodeterminación, los recursos, la inclusión y las metas en la vida.
Cuando se mide la calidad de vida se valora en qué grado la persona tiene experiencias vitales que ella misma valora. La medición tiene en cuenta las dimensiones que contribuyen a una vida plena, el contexto físico, social y cultural que importa a la persona, y recoge tanto experiencias comunes a todos los seres humanos como experiencias propias de cada vida.
Fuente: elaboración propia a partir de la Escala GENCAT. Manual de aplicación (2009), apdo. 1.2.