Agrupación profesional de servicios públicos: los integrantes de la misma realizarán funciones ordinarias de vigilancia, custodia, reparto de correspondencia y documentos, centralita, reprografía y otras similares que les sean encomendadas. Asimismo, desempeñarán funciones propias de oficios, en apoyo, en su caso, de los técnicos auxiliares correspondientes y funciones de limpieza. La Agrupación profesional de servicios públicos se configura integrando a todos los funcionarios que pertenecieran a cuerpos o escalas del Grupo E, y para su acceso no se exige requisito de titulación. (Fuente: Decreto Legislativo 1/2000, de 15 de diciembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Ordenación de Cuerpos y Escalas de la Administración Pública de la Región de Murcia.)
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Tema 9: Vigilancia y custodia. Movilización de enfermos
Funciones de vigilancia y custodia en centros educativos. Funciones de relación con comunidad educativa, y con el personal de asistencia sanitaria, familiares y enfermos. Movilización y traslado de enfermos. Técnicas de movilización y traslados más frecuentes de enfermos.
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DL 1/2000 Cuerpos y Escalas Función Pública Murcia
Decreto Legislativo 1/2000, de 15 de diciembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Ordenación de Cuerpos y Escalas de la Administración Pública de la Región de Murcia (2000)
Movilizacion y posiciones
Paciente encamado: posicion anatomica, camas, cambios posturales, drenajes, cateteres, deambulacion y traslado (2025)
Alineacion corporal, mecanica corporal y ergonomia
3. Alineación corporal, mecánica corporal y ergonomía
La alineación corporal es la disposición correcta y equilibrada de los segmentos del cuerpo (cabeza, tronco y extremidades) de modo que se mantenga la postura sin sobrecargar músculos, articulaciones ni ligamentos. Una buena alineación, tanto en el paciente encamado como en el profesional que trabaja, previene deformidades, contracturas y lesiones.
La mecánica corporal es el uso eficiente, coordinado y seguro del cuerpo para mantener el equilibrio y mover cargas (incluido el paciente) con el menor esfuerzo y el mínimo riesgo de lesión. La ergonomía estudia la adaptación del trabajo (y del entorno) a las capacidades de la persona. Para el TCAE son herramientas esenciales de prevención de lesiones musculoesqueléticas (sobre todo lumbalgias).
3.1. Principios fundamentales de la mecánica corporal
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Ampliar la base de sustentación: separar los pies (aprox. a la anchura de los hombros), uno ligeramente adelantado. A mayor base de apoyo, mayor estabilidad y equilibrio.
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Bajar el centro de gravedad: flexionar las rodillas y las caderas acercando el centro de gravedad al suelo. Cuanto más bajo el centro de gravedad, mayor estabilidad.
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Usar la musculatura de las piernas, NO la de la espalda: al levantar una carga del suelo, doblar las rodillas y mantener la espalda recta; el esfuerzo lo hacen los muslos (cuádriceps), no los músculos lumbares. Nunca levantar peso con la columna flexionada.
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Acercar la carga al cuerpo: cuanto más cerca esté el peso del centro de gravedad del trabajador, menor es el esfuerzo y la sobrecarga sobre la columna. Sujetar al paciente "pegado" al cuerpo.
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Girar con los pies, no con la cintura: para cambiar de dirección, mover los pies (pivotar) y NO rotar/torcer el tronco. Girar la columna mientras se sostiene un peso es una de las principales causas de lesión.
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Empujar o deslizar mejor que levantar: siempre que sea posible, deslizar, rodar o empujar la carga en lugar de levantarla; aprovechar la inercia y el propio peso del cuerpo.
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Contraer la musculatura abdominal y glútea antes del esfuerzo para proteger y estabilizar la columna.
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Mantener la alineación de la columna (sin torsiones ni hiperextensiones) y la cabeza erguida durante toda la maniobra.
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Coordinar y planificar: avisar al paciente, contar ("a la de tres") y trabajar de forma coordinada cuando intervienen varios profesionales; usar ayudas mecánicas (grúas, sábanas/entremetidas deslizantes, transfers, cama articulada a la altura adecuada) siempre que sea posible.
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Trabajar a la altura correcta: ajustar la cama a la altura de las caderas/cintura del profesional para no agacharse innecesariamente.
Objetivos: disminuir el gasto energético, mantener una postura funcional, evitar la fatiga y prevenir lesiones musculoesqueléticas del trabajador y del paciente.
Finalidad de las movilizaciones del encamado y seguridad del arnés de la grúa
Para qué sirven las movilizaciones y los cambios posturales
Movilizar al paciente encamado y cambiarle de postura no cura la enfermedad que motivó el ingreso, por lo que no se considera una medida curativa. Sus objetivos, recogidos en los procedimientos de los servicios de salud, son de dos tipos:
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Medidas preventivas: mantener y mejorar la tolerancia de los tejidos a la presión para prevenir las úlceras por presión (causadas por presión, fricción o cizalla) y prevenir la incapacidad, las deformidades articulares, la pérdida del tono muscular y los trastornos circulatorios. Por eso los cambios posturales se consideran parte de la enfermería preventiva.
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Medidas de bienestar y comodidad: acomodar al paciente en una posición anatómicamente correcta y confortable, manteniendo la alineación corporal.
Ambas finalidades se dan a la vez en cualquier movilización bien hecha. El procedimiento del SAS recomienda realizar los cambios posturales cada 2 a 3 horas en el encamado, siguiendo una rotación programada e individualizada, y cada hora si el paciente está sentado.
Comprobaciones antes de colocar el arnés de la grúa
La grúa se utiliza para trasladar a pacientes que no colaboran o que son muy dependientes. Antes de colocar el arnés hay que revisarlo:
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que el tejido no esté deshilachado, roto ni con costuras sueltas o desgastadas;
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que las cinchas o bandas no estén retorcidas ni torcidas, y que no tengan nudos;
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que la grúa esté en buen estado (batería cargada, piezas en su sitio).
Un arnés dañado se retira y se sustituye, nunca se utiliza. Al colocarlo debe quedar bien extendido, sin arrugas, y al engancharlo se sujeta primero la zona del tronco y después los enganches de las piernas.
Fuentes: SAS, Hospital Universitario Reina Sofía, «G-1 Cambio postural» (https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/fileadmin/user_upload/area_enfermeria/enfermeria/procedimientos/procedimientos_2012/g1_cambio_postural.pdf); Hospital Universitario Virgen del Rocío, Manual clínico, «Movilización del paciente» (https://manualclinico.hospitaluvrocio.es/procedimientos-generales-de-enfermeria/cuidados-basicos/movilizacion-del-paciente/); Celadores Online, «Tema 12. Movilización» (https://celadoresonline.blogspot.com/p/tema-12.html). Consultadas el 29/09/2026.
Posiciones del paciente
4. Posiciones del paciente
Las posiciones se dividen en no quirúrgicas / de descanso o exploración (decúbitos, Fowler, Sims, Trendelenburg, etc.) y quirúrgicas / de exploración especial (litotomía, genupectoral, Kraske, Roser...). A continuación se describen una a una con su indicación, que es lo más preguntado.
4.1. Decúbitos básicos
Decúbito supino (dorsal)
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Descripción: paciente tumbado boca arriba, sobre la espalda, en posición horizontal. Piernas extendidas y brazos a lo largo del cuerpo. Es la posición anatómica trasladada a la cama (en horizontal).
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Indicaciones: descanso, exploración de tórax, abdomen y extremidades; postoperatorio; administración de cuidados generales; punto de partida para muchas otras posiciones.
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Puntos de presión (riesgo de UPP): occipucio, omóplatos (escápulas), codos, sacro/cóccix y talones.
Decúbito prono (ventral)
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Descripción: paciente boca abajo, apoyado sobre el abdomen y el tórax, con la cabeza girada hacia un lado y los brazos flexionados a la altura de la cabeza o extendidos a lo largo del cuerpo.
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Indicaciones: exploración de la espalda; cirugía de la zona dorsal; favorece el drenaje de secreciones; descanso; en algunos cuadros respiratorios (decúbito prono terapéutico).
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Puntos de presión: frente/mejilla, orejas, mamas (mujeres), genitales (hombres), rodillas y dedos de los pies.
Decúbito lateral (derecho o izquierdo)
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Descripción: paciente tumbado de lado, derecho o izquierdo, con el cuerpo apoyado sobre un costado; la pierna inferior extendida y la superior ligeramente flexionada; brazos hacia delante. Se utilizan almohadas entre las piernas y en la espalda para mantener la alineación.
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Indicaciones: descanso; cambios posturales para prevenir úlceras por presión; higiene y cambio de ropa de cama; administración de inyectables intramusculares; algunas exploraciones.
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Puntos de presión: oreja, hombro (acromion), costillas, cresta ilíaca, trocánter mayor (cadera), cara interna y externa de rodillas, y maléolos (tobillos).
4.2. Posición de Fowler (y variantes)
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Descripción: paciente en decúbito supino con la cabecera de la cama elevada (semisentado), formando un ángulo del tronco respecto a la horizontal. Las rodillas pueden quedar ligeramente flexionadas. La Fowler "estándar" se sitúa en torno a los 45º.
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Variantes según el grado de elevación de la cabecera:
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Fowler baja / semi-Fowler: ~15º–30º (semi-Fowler suele citarse en torno a 30º, hasta 45º según fuente).
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Fowler media (estándar): ~45º (rango 45º–60º).
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Fowler alta: ~60º–90º (casi sentado).
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Indicaciones: pacientes con disnea / dificultad respiratoria (favorece la expansión torácica y descarga el diafragma), insuficiencia cardiaca, durante las comidas, para comer/beber, exploraciones de cabeza/cuello/tórax, administración de oxígeno, alivio de la presión en la espalda y para favorecer la comodidad del paciente encamado consciente.
4.3. Posición de Sims (semiprona / lateral de seguridad)
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Descripción: posición intermedia entre el decúbito lateral y el prono (semiprona). El paciente se coloca en decúbito lateral IZQUIERDO, con el brazo izquierdo extendido hacia atrás (a lo largo de la espalda), la pierna izquierda ligeramente flexionada o extendida, y la pierna derecha muy flexionada sobre la cadera y la rodilla; el brazo derecho hacia delante. La cabeza ladeada.
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Indicaciones: administración de enemas y de medicación/sondas vía rectal, exploraciones rectales, posición cómoda en pacientes inconscientes para facilitar el drenaje de secreciones, y como base de la posición lateral de seguridad en pacientes inconscientes que respiran. El lado izquierdo facilita el avance del enema por el colon sigmoide y descendente (anatomía del intestino grueso).
4.4. Posición de Trendelenburg
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Descripción: paciente en decúbito supino sobre un plano inclinado, con la cabeza más baja que los pies (la cama se inclina de modo que los pies quedan elevados respecto a la cabeza).
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Indicaciones: shock / hipotensión (favorece el retorno venoso y la llegada de sangre al cerebro y órganos vitales), lipotimias, cirugía de la zona pélvica y abdominal inferior, drenaje de secreciones bronquiales, prevención de embolia gaseosa y exploraciones/cirugía pélvica.
4.5. Posición anti-Trendelenburg (Morestin / Trendelenburg inverso)
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Descripción: opuesta a la anterior: paciente en decúbito supino sobre plano inclinado con la CABEZA más alta que los pies. También llamada posición de Morestin.
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Indicaciones: cirugía de cabeza y cuello, tiroides (bocio) y cara, favorecer la ventilación, reducir la presión intracraneal, mejorar el drenaje venoso cerebral, problemas de reflujo gastroesofágico y hernia de hiato. (Disminuye el retorno venoso, por lo que NO se usa en shock.)
4.6. Posición de Roser (o de Proetz)
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Descripción: paciente en decúbito supino con la cabeza colgando por fuera del borde de la cama/camilla (sin almohada), de modo que el cuello queda en hiperextensión. Los hombros coinciden con el extremo de la cama.
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Indicaciones: intubación traqueal, exploraciones e intervenciones de la faringe / boca, cirugía de bocio (tiroides) y lavado del cabello del paciente encamado.
4.7. Posición de litotomía (ginecológica)
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Descripción: paciente en decúbito supino con las piernas flexionadas, los muslos en abducción (separados) y flexionados sobre la pelvis; las pantorrillas o los pies apoyados en estribos/perneras. Glúteos al borde de la mesa.
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Indicaciones: partos, exploración ginecológica y vaginal, sondaje vesical (sobre todo en la mujer), exploración y cirugía perineal/rectal, lavados vaginales.
4.8. Posición genupectoral (mahometana)
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Descripción: paciente arrodillado, apoyado sobre las rodillas y el pecho, con la cabeza ladeada apoyada sobre la cama y los muslos perpendiculares a la superficie; los brazos cruzados por encima de la cabeza o a los lados. Las caderas quedan elevadas.
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Indicaciones: exploraciones y procedimientos rectales (es la posición característica para la exploración del recto/ano), exploración del sigma, sigmoidoscopias y curas de la zona perineal.
4.9. Posición lateral de seguridad (de recuperación)
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Descripción: paciente en decúbito lateral estable, con una pierna flexionada que evita que ruede, el brazo inferior extendido hacia atrás y la cabeza ladeada y ligeramente extendida para mantener la vía aérea abierta. Es una variante práctica de la posición de Sims.
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Indicaciones: paciente inconsciente que respira espontáneamente (sin sospecha de lesión cervical/medular). Evita la broncoaspiración al permitir que la lengua no obstruya la vía aérea y que las secreciones o el vómito drenen al exterior por gravedad.
4.10. Posiciones quirúrgicas y de exploración especiales
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Posición de Kraske (de navaja / navaja sevillana / jackknife): paciente en decúbito prono con la cama "quebrada" en ángulo a la altura de la cadera, de manera que las caderas quedan elevadas y la cabeza y los pies más bajos. Se usa en cirugía rectal, anal y del cóccix (hemorroides, fístulas, sacro).
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Posición de decúbito (supino/prono/lateral) en quirófano: según la zona a intervenir, se adapta el decúbito con apoyos y soportes que protejan los puntos de presión y mantengan la alineación.
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Posición de Trendelenburg y anti-Trendelenburg también se emplean como posiciones quirúrgicas (ya descritas).
6. Resumen rápido (chuleta de examen)
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Supino = boca arriba | Prono = boca abajo | Lateral = de lado.
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Fowler = semisentado, cabecera elevada (~45º) → disnea, comer.
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Sims = lateral izquierdo semiprono → enemas / rectal.
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Trendelenburg = cabeza baja, pies altos → shock, retorno venoso.
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Anti-Trendelenburg / Morestin = cabeza alta → cabeza/cuello, tiroides, reflujo.
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Roser / Proetz = cabeza colgando, cuello en hiperextensión → intubación, lavado de pelo.
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Litotomía / ginecológica = piernas en estribos → partos, exploración vaginal, sondaje.
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Genupectoral / mahometana = rodillas y pecho → exploración rectal.
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Lateral de seguridad = inconsciente que respira → evita broncoaspiración.
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Kraske / navaja = prono con caderas elevadas → cirugía rectal/anal/coxígea.
Fuente: Manuales y temarios de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y de Enfermería; protocolos de movilización y posiciones del paciente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y de centros del SNS; contenidos verificados con: Revista Sanitaria de Investigación (posiciones del paciente, Fowler, Sims, anti-Trendelenburg, Roser/Proetz, ginecológica/genupectoral), Enfermería Blog (posiciones del paciente), OPE Fácil / on-enfermería (Fowler, Trendelenburg, litotomía), Masterd y TuOrtopedia (Trendelenburg y Morestin), Aiudo/Reab (Roser-Proetz), Manuales Clínicos del Hospital Universitario Virgen del Rocío y Colegio de Médicos de Guadalajara (normas y principios de mecánica corporal). Datos clave (Sims = decúbito lateral izquierdo para enemas; Trendelenburg = cabeza baja para shock/retorno venoso; grados de Fowler; Roser = cabeza colgando para intubación/lavado de pelo; litotomía vs genupectoral) contrastados mediante búsqueda web (junio de 2026).
Postura frente a posición y la posición de navaja (Kraske)
Postura y posición no son lo mismo
En el lenguaje clínico se distinguen dos términos que a menudo se usan como sinónimos:
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Postura: es la posición que la persona adopta de forma espontánea y libre, por sí misma, correcta o incorrecta. Cuando la postura es un signo de enfermedad (por ejemplo, la que adopta un paciente con dolor) se habla también de actitud.
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Posición: es la colocación del cuerpo de un modo determinado de forma inducida o intencionada, generalmente por el personal sanitario, con una finalidad concreta: la comodidad del paciente, la realización de una exploración o prueba diagnóstica, o un fin terapéutico o quirúrgico.
La diferencia no está en el lugar (quirófano u hospitalización) ni en que una sea «médica» y otra «casual», sino en quién la decide y con qué intención: la postura es espontánea; la posición, intencionada.
Posición de navaja o de Kraske
La posición de navaja, también llamada Jackknife (en inglés) o posición de Kraske, es una posición quirúrgica en la que el paciente se coloca en decúbito prono con las caderas elevadas respecto al resto del cuerpo. Para conseguirla, la mesa de quirófano se flexiona de modo que la región anorrectal queda elevada, y se colocan dos soportes: uno bajo los hombros (dejando libre el abdomen para no alterar la respiración) y otro bajo la pelvis o las caderas, que facilita la exposición del periné.
Se utiliza en prácticamente toda la cirugía proctológica (región anal, perineo posterior, recto), porque ofrece una excelente exposición del periné posterior, del ano y de la cara anterior del recto, permite al cirujano y a los ayudantes situarse cómodamente a los lados del paciente y el campo operatorio sangra menos y es más fácil de iluminar.
No debe confundirse con la posición de Sims, que es una posición lateral (semiprona) y no prona con las caderas elevadas.
Fuentes: Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico, «Posición» (https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/posicion); Cirugía Española (Elsevier), «Posición en navaja (jack-knife) en la cirugía proctológica» (https://www.elsevier.es/es-revista-cirugia-espanola-36-articulo-posicion-navaja-jack-knife-cirugia-proctologica-5376); Cirugía Española (Elsevier), «Posición operatoria en cirugía colorrectal» (https://www.elsevier.es/es-revista-cirugia-espanola-36-articulo-posicion-operatoria-cirugia-colorrectal-la-S0009739X0900236X). Consultadas el 29/09/2026.
Procedimientos de preparacion de las camas
Procedimientos de preparación de las camas
La preparación o tendido de la cama hospitalaria es una técnica básica del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) dirigida a proporcionar al paciente una superficie limpia, cómoda, segura y libre de arrugas (que favorecen la aparición de úlceras por presión). El tipo de tendido depende de la situación del paciente y de la finalidad de la cama.
Tipos de cama hospitalaria según su preparación
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Cama cerrada: es la cama desocupada que está a la espera del ingreso de un nuevo paciente. La ropa superior (encimera, manta y colcha) cubre por completo la cama, llegando hasta la cabecera, de modo que el conjunto queda totalmente protegido del polvo. Es el estado en que se deja una cama tras el alta y la limpieza/desinfección de la unidad.
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Cama abierta: es la que está asignada a un paciente ya ingresado que puede levantarse, o bien la que se prepara para un paciente que va a ingresar de forma inminente. Se diferencia de la cerrada en que la ropa superior se dobla hacia los pies (o se retira parcialmente) para facilitar que el paciente entre y salga con comodidad.
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Cama ocupada: es la que se realiza con el paciente encamado dentro de ella, porque no puede o no debe levantarse (paciente con reposo absoluto, inconsciente, con gran dependencia, etc.). Por seguridad y ergonomía se efectúa entre dos personas, una a cada lado, realizando giros laterales (decúbitos) del paciente para ir cambiando la lencería por mitades. Se aprovecha para revisar la piel y los puntos de presión.
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Cama quirúrgica o postoperatoria (de recuperación o anestésica): se prepara para recibir al paciente que regresa del quirófano. La característica fundamental es que la ropa superior (sábana encimera, manta y colcha) no se remete, sino que se dobla en abanico / acordeón (en pliegues, en triángulo o en fuelle lateral) hacia un lateral o hacia los pies, dejando la cama abierta de forma que el paciente, todavía con efectos de la anestesia, pueda ser trasladado desde la camilla y cubierto de manera rápida y sencilla. Suele protegerse con hule/empapador en la zona donde pueda haber vómitos o secreciones.
Lencería de la cama y orden de colocación de las capas
De abajo (más próxima al colchón) hacia arriba, el orden habitual de las capas es:
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Sábana bajera (cubre y protege el colchón; debe quedar bien estirada y remetida, sin arrugas).
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Entremetida o travesera (sábana doblada que se coloca en el tercio medio; facilita la movilización del paciente).
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Hule o empapador (protección impermeable bajo la entremetida; protege el colchón de fluidos).
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Sábana encimera (cubre al paciente).
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Manta (aporta abrigo).
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Colcha o cubrecama (capa superior decorativa y de protección).
Se añaden la almohada con su funda y, según el centro, la funda de colchón protectora.
Normas de higiene en el tendido de la cama
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No sacudir la ropa de cama (la limpia ni la sucia), para evitar la dispersión de polvo y microorganismos por el aire.
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Depositar la ropa sucia directamente en la bolsa o carro destinado a ello, sin dejarla en el suelo.
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No apoyar la ropa (limpia ni sucia) sobre otras camas, sillas u otro mobiliario, para no contaminar.
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Realizar higiene de manos antes y después y emplear guantes cuando proceda.
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Trabajar siempre de lo limpio a lo sucio y de la cabecera a los pies.
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Mantener la ropa limpia separada de la sucia y no transportarla pegada al uniforme.
Camas y dispositivos especiales
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Cama articulada: dispone de varios planos o segmentos móviles que permiten elevar la cabecera y/o los pies, adoptando posiciones como Fowler o semi-Fowler.
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Cama ortopédica o de Balkan: lleva incorporado un marco o bastidor metálico superior con poleas, pesos y estribos (sistemas de tracción), indicada en pacientes traumatológicos.
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Cama eléctrica: la articulación y la altura se regulan mediante motor con mando, facilitando la ergonomía del cuidador y la autonomía del paciente.
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Cama de levitación (fluidificada / de aire): utiliza un flujo de aire que mantiene al paciente prácticamente "flotando", repartiendo la presión; indicada en grandes quemados o en úlceras por presión de difícil manejo.
Fuente: Manuales de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) sobre la unidad del paciente y tendido de cama; «Tendido de cama hospitalaria», Yo Amo Enfermería; recursos de enfermería fundamental (técnicas de cama cerrada, abierta, ocupada y postoperatoria). Verificado con búsqueda web (la ropa de la cama quirúrgica se dobla en abanico/acordeón para recibir al paciente de quirófano).
La unidad del paciente, requisitos de la cama y sus accesorios
La unidad del paciente
La unidad del paciente es el espacio reservado para la estancia y los cuidados del enfermo dentro de la habitación que ocupa, junto con todo el mobiliario y el equipo que necesita durante su hospitalización: cama, mesita de noche, mesa, sillón, silla, soporte de suero, etc. En una habitación individual la unidad abarca toda la habitación; en las compartidas, cada unidad se separa mediante biombos o cortinas para respetar la intimidad.
Desde el punto de vista del cuidado conviene recordar dos ideas que se preguntan a menudo:
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es el espacio privado del paciente durante su ingreso, el único que le pertenece en el hospital, de ahí la importancia de preservar su intimidad;
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es el lugar donde pasa la mayor parte del tiempo de su estancia, especialmente cuando está encamado.
Las superficies orientativas son unos 10 m² para una habitación individual, 14 m² para una doble y 18 m² para una triple, con una altura mínima de 2,5 m, suelo antideslizante y puertas que permitan el paso de sillas de ruedas y camas.
Requisitos de la cama hospitalaria
La cama hospitalaria más usada es la articulada, con el somier dividido en segmentos móviles. Entre sus requisitos:
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debe ser fácilmente manejable y desplazable, por lo que lleva ruedas (de goma, que no hacen ruido y aíslan de la electricidad estática);
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las ruedas deben poder bloquearse mediante un sistema de freno, para impedir desplazamientos durante la movilización o el aseo;
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debe ser accesible por ambos laterales y por los pies, y regulable en altura;
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dimensiones orientativas de 80 a 90 cm de ancho, 190 a 200 cm de largo y unos 70 cm de altura sin colchón;
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nunca se sitúa frente a una fuente de luz, bajo una ventana ni muy cerca de la puerta, ni pegada a la pared.
Así, tanto las ruedas como el freno son características exigibles a la vez.
La sábana entremetida
La entremetida (o travesera) es una sábana de menor tamaño (en torno a 1 m de ancho por 2 m de largo) que se coloca transversalmente sobre la bajera, en el tercio medio de la cama, a la altura de la pelvis. Se remete por los laterales y tiene dos funciones: proteger la bajera y el colchón de las excreciones y facilitar la movilización del paciente en la cama (desplazarlo hacia la cabecera, girarlo) sin necesidad de levantarlo y evitando la fricción.
Accesorios de la cama
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Barandillas laterales: evitan caídas en niños y en pacientes con el nivel de conciencia alterado y ayudan en los cambios posturales.
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Protectores de barandillas o centinelas de cama: ambos nombres designan las mismas almohadillas de polietileno hinchadas con aire que se colocan a los lados de la cama para evitar lesiones (golpes contra la barandilla, atrapamientos) y caídas.
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Arco de cama: dispositivo que se coloca sobre el paciente para que la ropa descanse sobre él y no sobre el cuerpo; no es una protección lateral.
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Pupitre: respaldo regulable colocado a unos 45° que ayuda a mantener la posición de Fowler.
Colchones especiales
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Colchón alternante (alternating): celdas de aire que se inflan y desinflan alternativamente mediante un compresor; es el más utilizado para prevenir úlceras por presión.
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Colchón de agua: distribuye la presión, pero necesita un gran volumen de agua (unos 100 litros) y apenas se usa.
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Colchón de agua y bolas de poliuretano: combina agua (de 10 a 12 litros, a unos 30 °C) con bolas de poliuretano que flotan en su superficie. El agua reparte el peso y las bolas actúan como aislante térmico, manteniendo la temperatura del paciente y evitando la sensación de frío. Se coloca encima de un colchón normal y está indicado en la prevención de úlceras por presión.
La cama quirúrgica o de anestesia
La cama preparada para recibir a un paciente que vuelve de una intervención o que ha sido anestesiado se denomina cama quirúrgica o cama de anestesia (también, según los autores, cama postoperatoria o de recuperación). Se prepara como una cama cerrada, con un empapador en la zona de la cabecera, sin almohada (por si hay que aspirar vómitos) y con la ropa superior sin remeter, doblada formando el llamado paquete quirúrgico o en abanico, dejando libre el lado por el que llega el paciente. No se debe confundir con la cama abierta, que es la asignada a un paciente ya ingresado.
Cama circoeléctrica
La cama circoeléctrica (electrocircular, de Stryker) está formada por dos armazones circulares unidos por un plano que gira hasta 180°, lo que permite cambiar la posición del paciente inmovilizado sin moverlo sobre el colchón y manteniendo la alineación de la columna. Está destinada a pacientes con lesiones o fracturas de la columna vertebral, lesiones medulares, politraumatismos y grandes quemados.
Fuentes: Macmillan Education, «Unidad del paciente. La cama hospitalaria» (https://www2.macmillaneducation.es/2024/FP/HMH_CAST_Unidad01.pdf); Dioposiciones, Temario Celador SES, «La cama hospitalaria» (https://dioposiciones.com/wp-content/uploads/2018/11/Explicaci%C3%B3n-Tema-3.2-Celador-del-SES-LAS-HABITACIONES-D-E-LOS-PACIENTES-Y-LAS-ESTANCIAS-COMUNES-LA-CAMA-HOSPITALARIA-2.pdf); Celadores Online, «Tema 2. Unidad del paciente» (https://celadoresonline.blogspot.com/p/tema-2.html) y «Tema 3. Tipos de camas» (https://celadoresonline.blogspot.com/p/tema-3.html); Revista Médica Ocronos, «La cama hospitalaria. Una propuesta para su denominación» (https://revistamedica.com/cama-hospitalaria-denominacion/) y «El TCAE en la unidad del paciente: técnicas de arreglo» (https://revistamedica.com/tcae-tecnicas-arreglo-cama-hospitalaria/), y «Colchones y almohadas hospitalarios» (https://revistamedica.com/colchones-almohadas-hospitalarios/); La Cama Geriátrica, «Cama circoeléctrica» (https://www.lacamageriatrica.com/cama-electrocircular-un-modelo-de-cama-hospitalaria/). Consultadas el 29/09/2026.
Cambios posturales
Cambios posturales
Los cambios posturales son las modificaciones programadas de la posición corporal del paciente encamado o con movilidad reducida. Constituyen una de las funciones esenciales del TCAE y la medida preventiva más eficaz frente a las úlceras por presión (UPP).
Objetivos
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Prevenir las úlceras por presión, evitando que el peso del cuerpo comprima de forma mantenida los mismos puntos de apoyo (zonas óseas: sacro, talones, trocánteres, occipucio, codos, maléolos, escápulas).
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Favorecer la comodidad y el bienestar del paciente.
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Mejorar la circulación sanguínea y el retorno venoso, evitando el éxtasis y la aparición de trombosis.
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Facilitar la función respiratoria (la movilización y los cambios de posición ayudan a la expansión pulmonar y a movilizar secreciones).
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Prevenir otras complicaciones del encamamiento prolongado (rigideces articulares, contracturas, anquilosis, estreñimiento).
Frecuencia
La pauta de referencia en el paciente encamado es realizar los cambios posturales cada 2 o 3 horas, de forma rotatoria y siguiendo un horario establecido (también durante la noche). En pacientes de alto riesgo (valoración desfavorable, inmovilidad total, incontinencia, mal estado nutricional) la frecuencia se aumenta (pueden indicarse cada 1-2 horas). En pacientes que conservan algo de movilidad y pueden colaborar, se les anima a recolocarse de forma más frecuente. La pauta concreta se individualiza según el riesgo valorado.
Rotación de decúbitos
Se alternan de manera secuencial las distintas posiciones para que ninguna zona soporte presión continua:
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Decúbito supino (boca arriba).
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Decúbito lateral derecho y decúbito lateral izquierdo (sobre un costado; se recomienda una lateralización de unos 30° para no cargar directamente el trocánter).
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Decúbito prono (boca abajo), cuando esté indicado y tolerado.
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En sedestación, también se redistribuye el peso y se evita la presión mantenida sobre el sacro y los isquiones.
Uso de almohadas y dispositivos de alivio de presión
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Almohadas y cojines para alinear el cuerpo, mantener las posiciones, separar prominencias óseas (entre rodillas y tobillos en decúbito lateral) y descargar talones ("flotación" del talón).
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Superficies especiales de manejo de la presión (SEMP): colchones y cojines antiescaras (de aire alternante, viscoelásticos, de fibra), taloneras, protecciones de codos, etc. Estos dispositivos no sustituyen a los cambios posturales, sino que los complementan.
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Mantener la piel limpia, seca e hidratada, la ropa de cama estirada y sin arrugas ni restos (migas, objetos), evitando fricciones y fuerzas de cizallamiento al movilizar.
Registro
Cada cambio postural debe registrarse (hora y posición adoptada) en la documentación de enfermería/hoja de cambios, junto con el estado y la coloración de la piel observada en cada punto de presión. El registro permite garantizar la continuidad de la pauta entre turnos.
Relación con las escalas de valoración del riesgo (Norton y Braden)
La frecuencia y las medidas preventivas se ajustan al riesgo de UPP, que se valora con escalas validadas, principalmente la escala de Norton y la escala de Braden (Braden-Bergstrom). Estas escalas puntúan factores como el estado físico/mental, la actividad, la movilidad, la incontinencia, la percepción sensorial, la humedad, la nutrición y la fricción: a menor puntuación, mayor riesgo, lo que obliga a intensificar los cambios posturales y las medidas de prevención.
Fuente: Guías y manuales TCAE de prevención de úlceras por presión y cambios posturales (Revista Médica/Ocronos «Cambios posturales para prevenir las úlceras por presión» y «Funciones del TCAE en los cambios posturales»); Guía FASE para la prevención de las úlceras por presión (Servicio Andaluz de Salud). Verificado con búsqueda web (frecuencia de cambios posturales cada 2-3 horas y valoración con escalas Norton/Braden).
Tecnicas de deambulacion y traslado
Técnicas de deambulación y traslado
La deambulación (capacidad de caminar) y el traslado o transferencia del paciente son cuidados básicos en los que el TCAE interviene para favorecer la autonomía, prevenir complicaciones del encamamiento y garantizar la seguridad, evitando lesiones tanto del paciente como del profesional.
Ayudas técnicas para la marcha
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Bastón: aporta un punto de apoyo y amplía la base de sustentación; se emplea en déficits leves de equilibrio o fuerza. Se sujeta con la mano del lado sano (el lado contrario a la pierna afectada/lesionada), de modo que el bastón y la pierna enferma avanzan juntos y se reproduce un patrón de marcha más natural y estable.
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Muletas: ofrecen mayor apoyo y descarga que el bastón (axilares o de antebrazo/canadienses); indicadas cuando hay que descargar peso de una o ambas extremidades inferiores. Las axilares deben apoyarse en el costado, no en la axila, para no comprimir el paquete vasculonervioso.
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Andador: es la ayuda que proporciona mayor estabilidad y base de apoyo; indicado en pacientes con debilidad importante, inseguridad o alto riesgo de caída. Puede ser fijo, articulado o con ruedas.
Técnicas de transferencia (cama–sillón–silla de ruedas)
En el traslado entre la cama y el sillón o la silla de ruedas:
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Frenar siempre la cama y la silla de ruedas y retirar reposapiés/obstáculos.
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Colocar la silla o el sillón en ángulo (próximo y orientado) respecto a la cama, del lado más favorable (lado sano).
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Incorporar primero al paciente y mantenerlo unos instantes sentado (sedestación al borde de la cama) para prevenir la hipotensión ortostática / mareo.
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Sujetar al paciente por el tronco/cintura (no tirar de los brazos) y aprovechar su colaboración mediante el giro/pivote.
Uso de la grúa y de la tabla o sábana de deslizamiento
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Grúa de transferencia: dispositivo mecánico con arnés indicado para el traslado de pacientes muy dependientes, de gran peso o totalmente incapaces de colaborar, evitando la sobrecarga del profesional. Requiere comprobar el arnés y los enganches y, según el modelo y el paciente, realizarse entre dos personas.
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Tabla de transferencia y sábana o entremetida deslizante: facilitan los desplazamientos horizontales (cama-camilla) y la movilización en la cama reduciendo el esfuerzo y la fricción sobre la piel del paciente.
Mecánica corporal en las transferencias
El profesional debe aplicar los principios de mecánica corporal para proteger su espalda: espalda recta, flexionar las rodillas y las caderas (no la columna), mantener la carga próxima al cuerpo, separar los pies para ampliar la base de sustentación, hacer fuerza con las piernas (no con la espalda) y evitar giros bruscos del tronco. Cuando el paciente es pesado o dependiente, la movilización se realiza entre dos o más personas de forma coordinada.
Deambulación precoz y prevención de caídas
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La deambulación precoz (levantar al paciente lo antes posible según indicación médica) previene complicaciones del reposo: trombosis venosa, atrofia muscular, neumonías, estreñimiento y úlceras por presión.
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Prevención de caídas: calzado cerrado y antideslizante, suelo seco y libre de obstáculos, iluminación adecuada, uso de las ayudas técnicas indicadas, barras de sujeción y barandillas, y supervisión/acompañamiento del paciente con riesgo.
Número de personas según el grado de dependencia
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Paciente autónomo o con dependencia leve: puede precisar supervisión o ayuda de una sola persona y, en su caso, una ayuda técnica (bastón/andador).
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Paciente con dependencia moderada o que colabora parcialmente: suele requerir una o dos personas para la transferencia.
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Paciente con gran dependencia, encamado o que no colabora: se moviliza entre dos (o más) personas y, cuando procede, con grúa y/o tabla/sábana de deslizamiento, para garantizar la seguridad y proteger la salud laboral del personal.
Fuente: Manuales y artículos TCAE sobre técnicas de ayuda a la deambulación y traslado del paciente (Revista Médica/Ocronos «Técnicas de ayuda a la deambulación: andadores, muletas»); recursos sobre uso correcto de ayudas para la marcha (En Buena Edad; Aula de Pacientes - Sacyl). Verificado con búsqueda web (el bastón se lleva en el lado sano, contrario a la pierna afectada).
Equilibrio, movilización en la cama, traslados y ayudas para caminar
De qué depende el equilibrio
En la mecánica corporal, el equilibrio (estabilidad) depende de la relación entre tres elementos:
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Base de sustentación (base de apoyo): superficie delimitada por los puntos del cuerpo apoyados en el suelo. Cuanto más amplia, mayor estabilidad; por eso se recomienda separar los pies a la altura de los hombros y adelantar uno en la dirección del movimiento.
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Centro de gravedad: punto en el que se concentra el peso del cuerpo. Cuanto más bajo, mayor estabilidad; se baja flexionando caderas y rodillas, no la columna.
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Línea de gravedad: línea vertical que pasa por el centro de gravedad. El cuerpo está en equilibrio mientras esta línea cae dentro de la base de sustentación; si sale de ella, se pierde el equilibrio.
Un movimiento descoordinado no es un factor de equilibrio, sino una causa de su pérdida.
Principios al movilizar al paciente en la cama
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Acercarse lo más posible al paciente y mantener la carga próxima al propio centro de gravedad.
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Deslizar o tirar requiere menos esfuerzo que levantar, porque no se trabaja contra la gravedad; al empujar, se amplía la base adelantando un pie. Los procedimientos de prevención de riesgos laborales recuerdan que, cuando se trata de desplazar un peso, empujar suele ser preferible a tirar.
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En el giro de decúbito supino a lateral, primero se desplaza al paciente hacia el lado de la cama contrario al del giro, para que al girarlo quede centrado.
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Aplicar siempre los principios de mecánica corporal (espalda recta, rodillas flexionadas, sin torsión del tronco) y pedir ayuda cuando la maniobra suponga riesgo para el paciente o el trabajador; con pacientes totalmente dependientes la movilización se hace entre dos personas y, preferentemente, con medios mecánicos.
Traslado cama-sillón de un paciente que no colabora
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Se necesitan dos TCAE, y la movilización de pacientes dependientes se hace preferentemente con ayudas mecánicas (grúas, deslizadores).
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El sillón o la silla se coloca junto a la cama y, si es una silla de ruedas, con las ruedas frenadas.
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Un profesional se sitúa detrás del respaldo del sillón y sujeta al paciente por las axilas y los antebrazos; el otro se coloca delante, en el mismo lado de la cama, y sujeta las piernas por debajo de las rodillas. Levantan al paciente a la vez, de forma coordinada, y lo depositan en el sillón.
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La posición lateral de seguridad no forma parte de esta técnica: es una posición para la persona inconsciente que respira.
Traslado en silla de ruedas
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La silla se empuja por detrás, sujetándola por las empuñaduras. En las rampas de subida el paciente va de cara a la marcha; en las bajadas el profesional desciende de espaldas, mirando periódicamente hacia atrás.
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Al entrar en el ascensor, el profesional entra primero, caminando de espaldas y tirando de la silla, de modo que el paciente entra también de espaldas. Una vez dentro, si hay espacio, gira la silla y al salir vuelve a salir primero el profesional.
Deambulación y ayudas
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La persona con dificultad para caminar se levanta y mantiene la bipedestación ayudada por el profesional o apoyándose en un andador situado frente a ella; ambas ayudas pueden combinarse. Inicialmente se usa el andador y, después, un bastón o ningún apoyo, vigilando la tolerancia cardiorrespiratoria.
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Con el andador, los apoyos de los pies deben quedar dentro del polígono de sustentación: si se coloca demasiado cerca el paciente tiende a caer hacia atrás, y si se coloca demasiado lejos, hacia delante.
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Cuando el profesional acompaña, se coloca al lado del paciente, con un brazo bajo el suyo, sujetándole el antebrazo, para poder sostenerle si empieza a caer.
Marcha en la enfermedad de Parkinson
La marcha parkinsoniana es a pequeños pasos, arrastrando los pies, con pérdida del balanceo de los brazos y riesgo de caídas. Para favorecer una marcha más segura se aconseja:
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al dar cada paso, levantar la punta del pie para apoyar primero el talón y luego los dedos, evitando arrastrar los pies;
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mantener los pies separados unos 20 cm (no juntos), para ampliar la base de apoyo;
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balancear libremente los brazos al caminar, en sentido opuesto al de las piernas;
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dar pasos más largos y girar describiendo un semicírculo, sin pivotar sobre un pie ni cruzar las piernas;
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si hay acompañante, que camine al lado, no delante ni detrás.
Levantarse tras una intervención: deambulación precoz
En el postoperatorio, el reposo en cama favorece complicaciones respiratorias, cardiovasculares (trombosis venosa profunda, tromboembolismo pulmonar), digestivas y musculares. Por eso se fomenta la deambulación precoz: si el estado del paciente lo permite, se le ayuda a levantarse y caminar pronto (idealmente en las primeras 24 horas). Si todavía no puede caminar, se le ayuda a sentarse o se realizan cambios posturales periódicos (cada 2 a 3 horas según los procedimientos de enfermería). Mantenerle inmóvil en la cama en todo caso es contrario a este objetivo.
Fuentes: Hospital Universitario Virgen del Rocío, Manual clínico, «Normas básicas de mecánica corporal» (https://manualclinico.hospitaluvrocio.es/procedimientos-generales-de-enfermeria/indirectos/normas-basicas-de-mecanica-corporal/) y «Movilización del paciente» (https://manualclinico.hospitaluvrocio.es/procedimientos-generales-de-enfermeria/cuidados-basicos/movilizacion-del-paciente/); Colegio Oficial de Médicos de Guadalajara, «Principios de mecánica corporal» (https://www.comguada.es/principios-de-mecanica-corporal/); Enfermería Básica UCV, «Mecánica corporal» (http://basicaucv.blogspot.com/2013/10/mecanica-corporal.html); SESCAM, Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, «Normas de trabajo seguro: movilización de pacientes» (https://sanidad.castillalamancha.es/sites/sescam.castillalamancha.es/files/documentos/pdf/20131015/12_-_normas_de_trabajo_seguro_-_movilizacion_de_pacientes.pdf); Hospital Universitario Virgen de las Nieves, «Procedimiento movilización y transferencia de pacientes» (https://www.huvn.es/archivos/cms/enfermeria-en-huvn/archivos/publico/Procedimientos/Movilizaci%C3%B3n%20de%20pacientes.pdf); S'Arreplec (Govern de les Illes Balears), «Maniobras de transferencia» (https://sarreplec.caib.es/pluginfile.php/14613/mod_imscp/content/4/maniobras_de_transferencia.html); OposSanidad, «Traslados en silla de ruedas, cama o camilla» (https://www.auxiliar-enfermeria.com/esquemas/esquema_traslados.htm); Clínica Universidad de Navarra, «Cuidados en la enfermedad de Parkinson» (https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/cuidados-casa/cuidados-parkinson); GuíaSalud, «Cirugía mayor abdominal: medidas postoperatorias» (https://portal.guiasalud.es/egpc/cirugia-mayor-abdominal-postoperatorias/); SAS, «G-1 Cambio postural» (https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/fileadmin/user_upload/area_enfermeria/enfermeria/procedimientos/procedimientos_2012/g1_cambio_postural.pdf). Consultadas el 29/09/2026.