Ubicación e imagen exterior
- Ubicación: todos los manuales coinciden en que la biblioteca debe estar en un sitio céntrico y bien comunicado. El éxito de una biblioteca pública depende en buena medida de su facilidad de acceso para la mayoría de la población.
- Imagen exterior: hay edificios que invitan a entrar solo por su aspecto. Se busca una arquitectura que despierte interés por su contenido, no solo por la agresividad de sus formas, y que prolongue el paseo por la calle.
- ¿Rehabilitar o construir? Los edificios rehabilitados normalmente solo conservan la fachada y algunos elementos decorativos, porque los problemas de resistencia y de compartimentación impiden conservar su estructura primitiva, y aunque no lo parezca salen mucho más caros.
- Orientación: aprovechar la orientación más favorable a la incidencia del sol, sobre todo en las salas de lectura.
Accesos
- Por exigencias de control se recomienda, en lo posible, un solo acceso para el público, que puede compartir el personal.
- Si el edificio es muy grande puede tener un segundo acceso, pero aumentan los costes de funcionamiento.
- Para el suministro de equipamiento y fondos, un acceso directo desde una zona de carga y descarga que no interfiera en el funcionamiento de la biblioteca.
Agrupación por áreas
Los criterios para agrupar áreas son la accesibilidad del usuario y los niveles de ruido. Según la accesibilidad, la biblioteca pública tiene 3 zonas:
| Zona | Qué hay en ella |
|---|---|
| Pública | ambientes de libre acceso: hall, información, exposiciones, talleres, usos múltiples, aseos y el control que la articula con la zona controlada |
| Controlada | ambientes con colecciones que hay que resguardar: salas de lectura general e infantil, referencia, hemeroteca, mapoteca, fonoteca, proyecciones, información a la comunidad |
| Privada | apoyo interno: oficinas, procesos técnicos, depósitos, descanso, comedor y aseos del personal |
Por razones funcionales, referencia, catálogos, terminales y control de préstamo deben estar cerca del hall de acceso.
Ruidos
Por su nivel de ruido, los ambientes se dividen en tres categorías:
- Generadores de ruido: usos múltiples, talleres, sala infantil, lectura informal, prensa diaria, hall de acceso.
- Moderados: oficinas, depósitos, control de acceso, información y préstamo, exposición, aseos, fonoteca, reprografía, información a la comunidad.
- Silenciosos: referencia, salas de lectura, mapoteca y proyección.
Flujos de circulación
En una biblioteca pública hay cuatro flujos de circulación:
- el de los usuarios (infantil y general);
- el de los empleados;
- el de las colecciones;
- el del material, del tipo que sea.
El acceso de los niños debe ser directo al área infantil, para no perturbar otras actividades, y conviene que esa área tenga vistas a los demás servicios para que el niño se familiarice con la biblioteca. El flujo de los empleados puede coincidir con el del usuario en las áreas públicas y controladas, y es específico en las privadas. El recorrido de un libro (entra, se ordena, se cataloga, se coloca, se exhibe, se usa en sala, se presta y se recupera) empieza en las áreas privadas y sigue en las públicas y controladas.
Acondicionamiento ambiental
Debe aprovechar al máximo la iluminación, la ventilación y la acústica naturales, y prever los equipos que garanticen el confort del usuario y la conservación de las colecciones.
- Iluminación: se prevé según la actividad de cada espacio. Los lucernarios y fachadas totalmente de vidrio, comunes en los países nórdicos, pueden crear un clima insoportable en un país mediterráneo. La lectura es la actividad que más nivel lumínico necesita; conviene que las fuentes de luz sean cenitales, complementar con luz artificial cuando falte la natural (se recomiendan lámparas fluorescentes) y evitar que el sol incida directamente sobre los materiales, los lectores o el personal.
- Ventilación y temperatura: todos los ambientes, sobre todo las salas de lectura, deben ser térmicamente confortables. La temperatura interior debe oscilar entre 19 y 24 grados. Las ventanas deben permitir ventilación cruzada y evitar la entrada de agua, sol, polvo, contaminantes, insectos y alimañas. Los ventiladores de techo no deben quedar bajo la fuente de luz y su velocidad debe ser graduable. La renovación de aire estimada es de 20 veces por hora. Hay que prever un buen sistema de deshumidificación: los medios húmedos y cálidos favorecen los hongos.
- Acústica: la biblioteca se asocia a la tranquilidad. Se recomienda agrupar las actividades de naturaleza similar, situar en los pisos bajos las más ruidosas, usar mobiliario o cerramientos aislantes (cubículos, cabinas) y materiales absorbentes (alfombras, tela, corcho, plafones acústicos). Auditorio, usos múltiples, salas audiovisuales y fonoteca exigen un tratamiento acústico específico.
- Estructura: se recomiendan grandes módulos estructurales en las zonas públicas y controladas, y más pequeños en la privada; si se usan entrepisos para colecciones, la estructura debe prever sobrecargas mayores de las usuales.
Suprimir las barreras arquitectónicas
La biblioteca debe ser accesible en su totalidad: personas con discapacidad, personas mayores o una madre con un cochecito deben poder circular por toda ella sin desniveles ni peldaños. Todo edificio de dos o más plantas debería tener ascensor, y los accesos y zonas de paso para ellas deben ser los mismos que los del resto de usuarios, sin entradas especiales.
📌 Lo esencial para el examen
- Ubicación en un sitio céntrico y bien comunicado.
- Rehabilitar suele conservar solo la fachada y salen mucho más caros.
- Un solo acceso para el público y acceso de carga y descarga aparte.
- 3 zonas: Pública, Controlada y Privada.
- Ruido: Generadores de ruido, Moderados y Silenciosos.
- Cuatro flujos de circulación: usuarios, empleados, colecciones y material.
- Temperatura entre 19 y 24 grados; aire renovado 20 veces por hora.
- Edificios de dos o más plantas: ascensor.