Seguridad en el laboratorio de microbiología: clasificación de microorganismos según el riesgo, vías de infección y medidas de prevención
El trabajo con microorganismos expone al personal de laboratorio a agentes biológicos. En España la protección frente a este riesgo la regula el Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, que desarrolla la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales; el INSST lo explica en su Guía técnica (edición 2024) y la OMS lo trata en su Manual de bioseguridad en el laboratorio, 4.ª edición.
1. Seguridad en el laboratorio de microbiología: conceptos básicos
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Agente biológico (art. 2 RD 664/1997): microorganismos, con inclusión de los genéticamente modificados, cultivos celulares y endoparásitos humanos, susceptibles de originar cualquier tipo de infección, alergia o toxicidad.
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Microorganismo: toda entidad microbiológica, celular o no, capaz de reproducirse o de transferir material genético. Cultivo celular: resultado del crecimiento «in vitro» de células obtenidas de organismos multicelulares.
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Bioseguridad: según el INSST, la aplicación combinada de unas buenas prácticas y técnicas de trabajo y de los elementos de contención para prevenir la exposición a agentes biológicos o su liberación accidental. La OMS la define como los principios, tecnologías y prácticas de contención que se aplican para evitar la exposición involuntaria a agentes biológicos o su liberación fortuita, y la distingue de la bioprotección (evitar el acceso no autorizado, la pérdida, el robo, el uso indebido o la desviación de esos materiales).
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Contención: confinamiento físico del agente patógeno mediante equipos de seguridad y el diseño y la construcción de las instalaciones del laboratorio (INSST).
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Infección adquirida en el laboratorio (OMS): cualquier infección adquirida o que razonablemente se pueda atribuir a la exposición a un agente biológico en el curso de actividades de laboratorio; la transmisión de persona a persona puede dar lugar a casos secundarios.
La OMS señala que los errores humanos, las técnicas de laboratorio deficientes y el uso incorrecto del equipo causan la mayoría de las lesiones e infecciones asociadas al laboratorio. Por eso cada laboratorio debe contar con un manual de bioseguridad que recoja procedimientos y prácticas de trabajo, identifique los riesgos y especifique las medidas para evitar o minimizar la exposición, y que debe ser conocido y leído por todo el personal (INSST).
Evaluación del riesgo (art. 4 RD 664/1997): se evalúan la naturaleza, el grado y la duración de la exposición; se repite periódicamente, cada vez que cambien las condiciones y cuando se detecte en un trabajador una infección que se sospeche de origen laboral. Debe considerar, entre otros, el grupo del agente según el anexo II y el riesgo adicional de los trabajadores especialmente sensibles (patologías previas, medicación, trastornos inmunitarios, embarazo o lactancia). La OMS añade que el riesgo real depende no solo del agente, sino también del procedimiento que se realiza y de la competencia del personal.
2. Clasificación de los microorganismos según el riesgo
2.1 Grupos de riesgo del RD 664/1997 (art. 3)
Los agentes biológicos se clasifican, en función del riesgo de infección, en cuatro grupos:
| Grupo | Enfermedad en el hombre | Peligro para los trabajadores | Propagación a la colectividad | Profilaxis o tratamiento eficaz |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Poco probable que la cause | — | — | — |
| 2 | Puede causarla | Puede suponer un peligro | Poco probable | Existe generalmente |
| 3 | Puede causar enfermedad grave | Serio peligro | Hay riesgo | Existe generalmente |
| 4 | Causa enfermedad grave | Serio peligro | Muchas probabilidades | No existe generalmente |
Claves de aplicación:
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El anexo II lista los agentes clasificados en los grupos 2, 3 o 4. Un agente no incluido en esa lista no está implícitamente clasificado en el grupo 1.
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Si un agente no consta en la tabla, el empresario estima su riesgo y lo asimila provisionalmente a uno de los cuatro grupos; en caso de duda entre dos grupos, se considera el de peligrosidad superior (art. 4.3.a).
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La clasificación se basa en el efecto sobre trabajadores sanos; el riesgo adicional de los especialmente sensibles se trata en la evaluación.
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Algunos agentes del grupo 3 marcados con dos asteriscos (**) pueden presentar un riesgo de infección limitado porque normalmente no son infecciosos a través del aire.
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Las autoridades sanitarias velarán por que los virus aislados en humanos y no clasificados se clasifiquen como mínimo en el grupo 2, salvo que se demuestre que es improbable que provoquen enfermedad.
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Una cepa atenuada o que haya perdido genes de virulencia no exige necesariamente la contención de su cepa madre, si se evalúa adecuadamente su riesgo.
Notas del anexo II: A = posibles efectos alérgicos; D = la lista de trabajadores expuestos se conservará más de diez años desde la última exposición; T = producción de toxinas; V = vacuna eficaz disponible y registrada en la UE.
Consecuencias documentales: el empresario dispone de una lista de trabajadores expuestos a agentes de los grupos 3 y 4 (art. 9), que se conserva con los historiales médicos un mínimo de diez años tras finalizar la exposición, ampliable a cuarenta años en exposiciones que puedan dar lugar a infecciones persistentes o latentes, de incubación especialmente prolongada, recurrentes o con secuelas importantes a largo plazo. La primera utilización de agentes de los grupos 2, 3 o 4 se notifica a la autoridad laboral con una antelación mínima de treinta días (art. 10).
2.2 Grupo de riesgo y nivel de contención no son lo mismo
El RD 664/1997 (art. 15) exige que en los laboratorios la manipulación se realice, como mínimo, en zonas de nivel de contención 2, 3 o 4 para agentes de los grupos 2, 3 o 4 respectivamente. Los laboratorios que manipulen materiales con incertidumbre sobre la presencia de agentes patógenos, pero sin cultivarlos ni concentrarlos, deberían adoptar al menos el nivel 2.
Sin embargo, el INSST advierte que no debe equipararse directamente el nivel de contención con el grupo de riesgo: el nivel se fija mediante una evaluación que considera el peligro intrínseco del agente (patogenicidad, vías de transmisión, facilidad de contagio, tratamiento) y las características de la actividad (volumen y concentración, posibilidad de generar bioaerosoles, uso de material cortante o punzante). Así, el nivel de bioseguridad 3 es adecuado para agentes que pueden causar enfermedad grave o potencialmente letal por vía inhalatoria, generalmente del grupo 3, y también para grandes volúmenes o concentraciones de agentes del grupo 2.
2.3 El enfoque de la OMS (4.ª edición)
La OMS recuerda las definiciones clásicas de su 3.ª edición (2004): grupo de riesgo 1 (riesgo individual y comunitario nulo o bajo), 2 (riesgo individual moderado, comunitario bajo), 3 (alto riesgo individual, bajo riesgo comunitario) y 4 (alto riesgo individual y comunitario). Pero considera que vincularlas a los niveles de bioseguridad llevó a la idea errónea de que el grupo de riesgo se corresponde directamente con el nivel del laboratorio, y en la 4.ª edición organiza las medidas según la evaluación del riesgo en tres escalones: requisitos básicos (suficientes en la mayoría de los procedimientos), medidas de control reforzadas y medidas de máxima contención.
3. Vías de infección
El INSST describe la vía de entrada como la forma por la que el agente puede entrar en el huésped, y en laboratorio destaca cuatro:
| Vía | Mecanismo (INSST) | Situaciones típicas y prevención (OMS / INSST) |
|---|---|---|
| Respiratoria | Inhalación de bioaerosoles | Desintegración ultrasónica, homogeneización, centrifugación, mezclas vigorosas, expulsar líquido de las pipetas a la fuerza, asas calientes introducidas en el cultivo, apertura de envases a distinta presión |
| Parenteral | Penetración en capas profundas de la piel por cortes o pinchazos con instrumentos contaminados, o por picaduras, arañazos o mordiscos de animales | Agujas, jeringuillas, bisturíes, cuchillas, vidrio roto |
| Dérmica / mucosas | Piel no intacta, por contacto directo con el foco o indirecto con objetos contaminados; incluye la penetración a través de las mucosas | Salpicaduras a ojos y cara, contacto de manos enguantadas con la cara, heridas sin cubrir |
| Digestiva | Fundamentalmente contactos mano-boca sin medidas higiénicas previas | Pipetear con la boca, comer, beber o fumar en el laboratorio, llevarse objetos a la boca |
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Aerosol (OMS): partículas líquidas o sólidas suspendidas en el aire que por su tamaño (en general, diámetro inferior a 10 micras) pueden ser inhaladas hasta las vías respiratorias inferiores. Las gotículas, de diámetro generalmente superior a 10 micras, tienden a caer y contaminan las superficies cercanas.
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Los agentes transmisibles por vía aérea pueden permanecer en el aire en forma de aerosoles durante períodos prolongados y difundirse por el laboratorio; los depositados en superficies pueden ser fuente de exposición inadvertida aunque la contaminación no sea visible (OMS).
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Transmisión (INSST): directa, por transferencia inmediata del reservorio al huésped; indirecta, mediante fómites (objetos o materiales contaminados), vectores (por ejemplo, insectos) o el aire (aerosoles con microorganismos viables).
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Vías principales por nivel (INSST): en el nivel 2, accidentes con exposición percutánea o mucosa e ingestión; en los niveles 3 y 4, exposición accidental percutánea o mucosa e inhalación de aerosoles potencialmente infecciosos.
La prevención busca romper la cadena de transmisión actuando sobre el foco, el mecanismo de transmisión, las vías de exposición y la persona; es tanto más eficaz cuanto más al inicio de la cadena se integre (INSST).
4. Medidas de prevención
4.1 Orden de actuación (arts. 5 y 6 RD 664/1997)
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Sustitución de los agentes peligrosos por otros que no lo sean o lo sean en menor grado, cuando la actividad lo permita.
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Si no puede evitarse la exposición, reducir el riesgo al nivel más bajo posible: procedimientos de trabajo y medidas técnicas para evitar o minimizar la liberación; reducción al mínimo del número de trabajadores expuestos; medidas seguras de recepción, manipulación y transporte; protección colectiva o, en su defecto, individual; medios seguros para recoger, almacenar y evacuar residuos; medidas de higiene; señal de peligro biológico (anexo III); planes frente a accidentes; y verificación de la presencia de los agentes fuera del confinamiento físico primario.
4.2 Buenas prácticas y procedimientos microbiológicos (BPPM)
La OMS las considera las medidas de control de riesgos más importantes de los requisitos básicos, que deben observarse siempre. Entre ellas (OMS e INSST):
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Prohibido pipetear con la boca: se usan dispositivos mecánicos (propipetas).
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No comer, beber, fumar, aplicarse cosméticos ni llevar lentes de contacto en el laboratorio; no guardar alimentos, bebidas ni objetos personales; no llevarse a la boca bolígrafos u otros objetos.
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Lavarse las manos tras manipular material biológico, al quitarse los guantes y antes de salir; cubrir heridas y lesiones de la piel con apósitos; cabello recogido; cubrir o retirar joyas.
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Técnicas que minimicen aerosoles y salpicaduras; asas desechables o microincinerador en lugar de la llama abierta; centrifugación breve antes de abrir tubos mezclados.
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Contra la inoculación: sustituir el vidrio por plástico; tijeras de punta roma; abridor de ampollas; no volver a encapuchar, recortar ni extraer agujas; desechar los punzocortantes en recipientes resistentes a pinchazos, llenos hasta tres cuartas partes como máximo.
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Descontaminar las superficies de trabajo al finalizar y tras cualquier derrame (en el nivel 1, el INSST indica al menos una vez al día, al final de la jornada).
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Prohibido salir del laboratorio con la ropa de trabajo y los EPI puestos.
4.3 Contención primaria y secundaria
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Barreras primarias (equipos de seguridad): evitan la fuga de microorganismos al entorno de trabajo. Incluyen las cabinas de seguridad biológica (CSB), los recipientes cerrados, los autoclaves y los cestillos o cubetas de cierre hermético de las centrífugas (INSST).
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Barreras secundarias (diseño y construcción): impiden la liberación hacia el entorno o hacia otras zonas; por ejemplo, ventilación con flujo unidireccional, filtros HEPA y esclusas (INSST).
Cabinas de seguridad biológica (OMS e INSST):
| Clase | Características |
|---|---|
| I | Frente abierto con flujo de aire hacia el interior; protege al operador y al entorno; aire de salida filtrado (HEPA) |
| II | Frente abierto con flujo descendente laminar filtrado sobre el área de trabajo; protege también el producto (por ejemplo, cultivos celulares); la más usada es la tipo A2 o tipo estándar europeo equivalente (CEN 12469) |
| III | Diseño cerrado y hermético, trabajo con guantes acoplados; aire de entrada y salida filtrado; presión negativa; contención máxima, para agentes del grupo 4 |
Niveles de contención (anexo IV RD 664/1997), medidas seleccionadas:
| Medida | Nivel 2 | Nivel 3 | Nivel 4 |
|---|---|---|---|
| Manejar material infectado en CSB, aislador u otra contención | Cuando proceda | Sí, cuando la infección se propague por el aire | Sí |
| Filtración HEPA del aire | No | Sí, para la salida | Sí, entrada y salida |
| Presión negativa | No | Aconsejable | Sí |
| Acceso solo a personal designado | Aconsejable | Sí | Sí, mediante esclusa |
| Procedimientos de desinfección especificados | Sí | Sí | Sí |
| Ducharse antes de abandonar la zona | No | Aconsejable | Aconsejable |
En el nivel 2 el INSST recomienda, además: señal de peligro biológico en la puerta con el nivel y los agentes en uso; CSB de clase I o preferiblemente II para técnicas con riesgo de bioaerosoles o grandes volúmenes o concentraciones; flujo de aire del exterior al interior sin recirculación; lavamanos cerca de la salida, y duchas de emergencia y lavaojos alcanzables en menos de 15 segundos desde cualquier puesto. En el nivel 3: acceso controlado, todas las manipulaciones en CSB, presión negativa, salida de aire por HEPA y filtros probados al menos una vez al año. En el nivel 4: trabajo como mínimo en parejas, CSB de clase III o traje de presión positiva y descontaminación de todos los efluentes.
4.4 Equipos de protección individual (EPI)
Su tipo lo determinan la vía de entrada, la parte del cuerpo que se protege y el medio en que está el agente (INSST). Comprenden fundamentalmente protección respiratoria, guantes, ropa de protección y protección facial y ocular:
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Bata: manga larga con puños ajustados, siempre abrochada, que cubra las rodillas; no se lleva a casa (OMS).
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Guantes desechables (nitrilo, vinilo o látex) para todo contacto con material potencialmente infeccioso; no se desinfectan ni se reutilizan (OMS).
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Gafas o pantallas faciales ante salpicaduras; las gafas graduadas personales no sirven como protección (OMS).
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Protección respiratoria: la OMS la considera una medida de control reforzada, no un requisito básico; los equipos filtrantes llevan el filtro marcado con la letra P y color blanco, y los autofiltrantes el marcado FFP (INSST).
4.5 Medidas higiénicas (art. 7 RD 664/1997)
Prohibición de comer, beber o fumar en las zonas con riesgo; prendas de protección; aseos con productos para la limpieza ocular y antisépticos para la piel; lugar de almacenamiento de los EPI, que se limpian y comprueban tras cada uso; diez minutos para el aseo antes de la comida y otros diez antes de abandonar el trabajo; quitarse la ropa y los EPI contaminados al salir y guardarlos aparte. El empresario se encarga del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo, quedando prohibido llevarla al domicilio, y su coste no recae sobre los trabajadores.
4.6 Vigilancia de la salud y vacunación (art. 8 y anexo VI)
La vigilancia se ofrece antes de la exposición, a intervalos regulares y cuando se detecte una infección en un trabajador con exposición similar. Cuando haya vacunas eficaces, deben ponerse a disposición de los trabajadores informándoles de las ventajas e inconvenientes de vacunarse y de no hacerlo; la vacunación no acarrea gasto al trabajador, y su ofrecimiento y aceptación constan por escrito. Se lleva un historial médico individual.
4.7 Descontaminación y gestión de residuos
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Se identifican y separan los materiales contaminados antes de descontaminarlos o eliminarlos (OMS). Los punzocortantes contaminados van a recipientes a prueba de pinchazos con tapadera y se tratan como infecciosos; los desechos líquidos se descontaminan antes de verterlos al alcantarillado; el material reutilizable se descontamina y después se lava.
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El autoclave es, usado correctamente, el medio más eficaz y fiable para esterilizar material y descontaminar desechos: calor húmedo a presión (por ejemplo, 121 °C o 134 °C). Su eficacia se comprueba con indicadores biológicos, sobre todo esporas de Geobacillus stearothermophilus; los indicadores químicos o la cinta de autoclave solo muestran que el material ha pasado por unas condiciones definidas. No se tratan en autoclave desechos químicos peligrosos (como la lejía), mercurio ni desechos radiactivos (OMS).
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La desinfección química se elige según su espectro de actividad, su campo de aplicación y sus condiciones (tiempo de contacto, concentración, temperatura, presencia de materia orgánica) (OMS).
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La incineración requiere aprobación de las autoridades y combustión completa hasta cenizas (OMS).
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En el laboratorio, los materiales infecciosos no salen sin descontaminar y, si se transportan, van en contenedores específicos (INSST).
4.8 Formación, información y accidentes
El trabajador recibe formación al incorporarse, adaptada a nuevos riesgos y repetida si es necesario (art. 12); comunica inmediatamente cualquier accidente o incidente a su superior y a los responsables de prevención. Ante un derrame de alto riesgo, la OMS indica desalojar la zona, derivar a los expuestos a evaluación médica, no entrar hasta que los aerosoles se hayan arrastrado y las partículas sedimentado, señalizar la prohibición de entrada, informar al supervisor y descontaminar después.
Fuentes: Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, texto consolidado (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-11144); INSST, Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, octubre 2024 (https://www.insst.es/documents/94886/203536/Guia+tecnica+para+la+evaluacion+y+prevencion+de+los+riesgos+relacionados+con+la+exposicion+a+agentes+biologicos+durante+el+trabajo+2024.pdf); OMS, Manual de bioseguridad en el laboratorio, cuarta edición (https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/b4c43021-920b-4f90-8d30-11c746028d1a/content). Consultadas el 07/10/2026.