Primeros auxilios: politraumatizados y quemados
A) El paciente politraumatizado
Se denomina politraumatizado a la persona que ha sufrido lesiones traumáticas en dos o más sistemas u órganos, de las cuales al menos una compromete la vida o puede hacerlo. La atención se basa en una valoración sistemática y priorizada que evita pasar por alto lesiones mortales.
Valoración primaria: protocolo ABCDE
El ABCDE es la secuencia de valoración y tratamiento inicial. Se aplica en orden, resolviendo cada problema antes de pasar al siguiente («lo que mata primero, se trata primero»):
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A – Airway (vía aérea) con control cervical: asegurar la permeabilidad de la vía aérea (retirar cuerpos extraños, maniobra de elevación del mentón / tracción mandibular) manteniendo siempre la columna cervical inmovilizada en posición neutra. En el politraumatizado se asume lesión cervical hasta que se descarte.
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B – Breathing (respiración/ventilación): valorar la frecuencia, el esfuerzo y la eficacia respiratoria; detectar lesiones que comprometen la ventilación (neumotórax, etc.) y administrar oxígeno.
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C – Circulation (circulación) con control de hemorragias: valorar el pulso, la frecuencia cardíaca, la tensión arterial, el color y la temperatura de la piel, y controlar las hemorragias externas mediante presión directa.
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D – Disability (déficit neurológico): valoración del estado neurológico mediante la escala de coma de Glasgow (valora apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora; puntúa de 3 = coma profundo a 15 = normalidad) y de las pupilas (tamaño y reactividad).
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E – Exposure (exposición): desnudar al paciente para explorar todas las lesiones, evitando la hipotermia (cubrirlo después con mantas).
A la valoración primaria le sigue la valoración secundaria: exploración detallada de cabeza a pies y recogida de antecedentes.
Movilización con control cervical
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Ante la sospecha de lesión medular, la regla básica es «en caso de duda, inmovilizar».
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No se debe mover a un politraumatizado salvo peligro inminente (fuego, explosión, etc.).
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La movilización se realiza en bloque (cabeza, cuello y tronco alineados, como un «todo rígido»), entre varios reanimadores, manteniendo la cabeza en posición neutra.
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Se utiliza collarín cervical, tablero espinal / colchón de vacío y dispositivos de extricación.
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La maniobra de elevación/extracción debe coordinarla la persona que sujeta la cabeza.
B) Quemaduras
Una quemadura es una lesión de los tejidos causada por agentes térmicos (calor o frío), químicos, eléctricos o por radiación. Su gravedad depende de la profundidad, la extensión, la localización y la presencia de lesiones asociadas.
1. Clasificación por profundidad (grados)
| Grado | Capa afectada | Aspecto / signos |
|---|---|---|
| Primer grado | Epidermis (capa más superficial) | Eritema (enrojecimiento), dolor, calor e hinchazón leve, sin ampollas. Ejemplo típico: quemadura solar. Cura sin secuelas. |
| Segundo grado | Epidermis + dermis | Aparición de flictenas (ampollas), enrojecimiento intenso, exudado y dolor muy intenso. Se distingue 2.º grado superficial (más doloroso) y profundo. |
| Tercer grado | Toda la piel + tejido subcutáneo (puede llegar a grasa, músculo o hueso) | Escara seca, acartonada, de aspecto blanquecino, marrón o negro carbonizado. Poco o ningún dolor en la zona central por destrucción de las terminaciones nerviosas. |
2. Extensión: regla de los 9 de Wallace
La regla de los 9 de Wallace estima rápidamente el porcentaje de superficie corporal quemada (SCQ) en el adulto, dividiendo el cuerpo en regiones múltiplos de 9:
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Cabeza y cuello: 9 %
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Cada extremidad superior (brazo): 9 % (total ambos brazos = 18 %)
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Cara anterior del tronco (tórax + abdomen): 18 %
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Cara posterior del tronco (espalda + nalgas): 18 %
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Cada extremidad inferior (pierna): 18 % (total ambas piernas = 36 %)
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Genitales / periné: 1 %
Nota: las proporciones varían en el niño (la cabeza representa un porcentaje mayor), por lo que en pediatría se usan tablas específicas (Lund-Browder). Para superficies pequeñas o salpicadas se emplea la regla de la palma de la mano (la palma del paciente ≈ 1 % de su superficie corporal).
3. Valoración de la gravedad
Una quemadura se considera grave por su profundidad (3.º grado), por su extensión (gran porcentaje de SCQ), por su localización en zonas críticas (cara, cuello, manos, pies, genitales, pliegues y vía aérea por inhalación), por afectar a niños o ancianos, o por ser eléctricas o químicas.
4. Primeros auxilios en quemaduras
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Detener el agente causal: apartar a la víctima del foco, apagar las llamas (técnica «detente, túmbate y rueda»), retirar el agente químico.
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Enfriar la zona con agua corriente a temperatura ambiente/fresca (no helada) durante varios minutos, para detener la progresión del calor y aliviar el dolor.
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Retirar anillos, pulseras, relojes y ropa que no esté pegada a la piel, antes de que aparezca la inflamación.
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NO romper las ampollas (flictenas): actúan como barrera protectora frente a la infección.
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NO aplicar pomadas, aceites, pasta de dientes, hielo, ni remedios caseros.
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Cubrir la quemadura con un paño limpio o gasa estéril, sin que se pegue.
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No despegar la ropa adherida a la quemadura.
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Vigilar el estado general, prevenir el shock y trasladar / avisar al 112 si es una quemadura grave.
5. Quemaduras especiales
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Quemaduras químicas: retirar la ropa contaminada y lavar abundantemente con agua durante un tiempo prolongado (10-20 minutos o más) para arrastrar el producto. No neutralizar un ácido con una base ni viceversa. Identificar el producto si es posible.
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Quemaduras eléctricas: cortar primero la corriente antes de tocar a la víctima (peligro de electrocución del socorrista). Suelen presentar una lesión de entrada y otra de salida y, aunque externamente parezcan pequeñas, pueden producir graves lesiones internas (musculares, óseas) y arritmias / parada cardíaca, por lo que requieren siempre valoración médica.
Fuente: Soporte Vital y Trauma (protocolo ABCDE, control cervical y escala de Glasgow) según SAMUR-Protección Civil y guías de atención al politraumatizado; Nota Técnica de Prevención NTP 524 «Primeros auxilios: quemaduras» del INSST (clasificación por grados, regla de los 9 de Wallace, refrigeración con agua y no romper ampollas); manuales de urgencias y materiales de oposición TCAE.
Quemaduras de cuarto grado: las estructuras profundas
La clasificación clásica de las quemaduras por su profundidad distingue tres grados que afectan a la piel (primer grado: epidermis; segundo grado: dermis; tercer grado: todo el espesor de la piel hasta el tejido subcutáneo). Muchos textos añaden un cuarto grado para las lesiones que van más allá de la piel.
Qué tejidos afecta el cuarto grado
La quemadura de cuarto grado se extiende más allá de la piel y del tejido subcutáneo y daña las estructuras profundas subyacentes: músculos, tendones, nervios y huesos. Es la máxima profundidad lesional. Como las terminaciones nerviosas han sido destruidas, la zona no duele (no hay sensibilidad), lo que no debe interpretarse como un signo de levedad.
Su tratamiento es quirúrgico y puede requerir un desbridamiento profundo o incluso la amputación.
Recordatorio de la escala
| Grado | Estructuras afectadas |
|---|---|
| Primero | Solo epidermis |
| Segundo | Epidermis y dermis (superficial o profunda) |
| Tercero | Todo el espesor de la piel, hasta el tejido subcutáneo |
| Cuarto | Estructuras bajo la piel: músculo, tendón, nervio, hueso |
Por qué importan estas lesiones profundas para la gravedad
La profundidad es solo uno de los factores que determinan la gravedad de un quemado. El curso de urgencias del Hospital de Sagunto recuerda que el pronóstico empeora también con la edad (menores de 2 años y mayores de 70), con la localización (vías aéreas, periné y zonas anexas) y con los traumatismos asociados, y que deben derivarse a una unidad de quemados, entre otras, las quemaduras de tercer grado de más del 10 % de extensión, las que afectan a cara, manos, pies, periné o genitales, las lesiones inhalatorias y las quemaduras eléctricas. En las quemaduras con afectación muscular o por electricidad de alto voltaje el edema bajo la fascia puede comprometer la circulación de la extremidad y obligar a abrirla quirúrgicamente.
Fuentes: Hospital de Sagunto (Conselleria de Sanitat), Curso de Urgencias, «Quemaduras» (https://sagunto.san.gva.es/documents/d/sagunto/quemaduras).