Prevención de accidentes en el paciente
Los accidentes del paciente durante la asistencia —caídas, lesiones por contenciones, quemaduras, errores con la medicación, broncoaspiraciones o confusiones de identidad— son eventos adversos en buena parte evitables. El Servizo Galego de Saúde (SERGAS) los aborda dentro de su Sistema de Seguridad del Paciente y Gestión de Riesgos Sanitarios (2014) y de guías propias; donde no hay un protocolo gallego público, este tema se apoya en el Ministerio de Sanidad, la OMS y protocolos públicos de otros servicios de salud, y se indica en cada caso de quién es la recomendación.
1. Seguridad del paciente y evento adverso
La OMS define la seguridad del paciente como «la ausencia de daños prevenibles en los pacientes y la reducción hasta un mínimo aceptable del riesgo de causarles innecesariamente daños al atenderlos». Según la OMS, alrededor de 1 de cada 10 pacientes resulta dañado cuando recibe atención de salud; más de la mitad de esos daños se pueden prevenir, y la mitad de los prevenibles se debe a medicamentos.
El documento del SERGAS recoge la terminología de la Clasificación Internacional para la Seguridad del Paciente de la OMS:
| Término | Definición (SERGAS, 2014) |
|---|---|
| Incidente relacionado con la seguridad del paciente (IRSP) | Cualquier evento o circunstancia que ha ocasionado o podría haber ocasionado un daño innecesario a un paciente como consecuencia de la asistencia sanitaria recibida. |
| Evento adverso (EA) | El evento o circunstancia que sí produce un daño al paciente (enfermedades, lesiones, sufrimientos, discapacidades y/o muerte). |
| Evento centinela | Suceso imprevisto que causa la muerte o graves daños físicos o psicológicos, o tiene riesgo de causarlos; su ocurrencia obliga a la organización a una evaluación inmediata. Todo evento centinela es un evento adverso. |
El SERGAS considera eventos centinela, entre otros, la muerte o grave incapacidad derivada de una caída en el entorno sanitario. Los incidentes se comunican en el SiNASP (Sistema de Notificación y Aprendizaje para la Seguridad del Paciente). La estrategia 12 del SERGAS («Seguridad en los cuidados y procedimientos técnicos de diagnóstico y tratamiento») pide a los centros procedimientos actualizados, entre otros, de prevención de caídas y lesiones asociadas, seguridad en las contenciones mecánicas, prevención de la broncoaspiración y prevención de quemaduras por dispositivos asistenciales. La Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035 (Ministerio de Sanidad) mantiene como objetivos promover prácticas seguras en los cuidados (planes de cuidados con prevención de lesiones y caídas, y medidas de seguridad en la contención física) y la identificación inequívoca del paciente.
2. Caídas
2.1. Concepto y magnitud
La OMS define las caídas como «sucesos involuntarios que hacen perder el equilibrio y dar con el cuerpo en el suelo o en otra superficie firme que lo detenga». Para la OMS, las caídas de pacientes son el evento adverso más frecuente en los hospitales, con una incidencia de 3 a 5 casos por cada 1000 días-cama. El Ministerio de Sanidad indica que el 30 % de los mayores de 65 años y el 50 % de los mayores de 80 se caen al menos una vez al año.
El protocolo del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (SESCAM, 2023) describe, en su propio hospital, que casi un tercio de los pacientes que se caían eran menores de 65 años —por eso los cuidados preventivos se aplican a todos los ingresados—, que la mayoría de las caídas se produjeron por la noche, en la habitación y el aseo, y que la causa extrínseca más frecuente fue resbalar y la intrínseca el mareo. Una caída anterior triplica las posibilidades de sufrir otra. Tras una caída puede aparecer el síndrome post-caída o síndrome de Kennedy: restricción de la movilidad por miedo a volver a caer (protocolo de Asturias, 2010).
2.2. Factores de riesgo
La guía de prácticas seguras de la Xerencia de Xestión Integrada de Santiago de Compostela (SERGAS, 2014) los clasifica así:
| Tipo | Factores |
|---|---|
| Del paciente (intrínsecos) | Historia de caídas previas; edad menor de 5 o mayor de 65 años; alteración del estado de conciencia; alteración de la percepción sensorial; movilidad limitada o alteración del equilibrio; dificultad o incapacidad para controlar esfínteres; alteración del estado nutricional; tratamiento con fármacos que deprimen el SNC (benzodiacepinas, antipsicóticos…), hipotensores, betabloqueantes, digoxina…; postoperatorio inmediato. |
| Del entorno: generales | Iluminación o mobiliario inadecuados, suelos deslizantes, superficies irregulares (alfombras), espacios reducidos, desorden. |
| Del entorno: unidad asistencial | Altura de camillas y camas y falta de anclaje, ausencia de barandillas, obstáculos (mobiliario y dispositivos), transferencias inseguras, falta o mal funcionamiento de dispositivos de ayuda (timbres, luz de llamada). |
| Del entorno: paciente | Ropa y calzado inadecuados, falta de dispositivos de ayuda a la deambulación. |
El riesgo aumenta cuantos más factores se asocian. Además, el protocolo de Asturias señala momentos de baja capacidad de observación (la ducha, las comidas, fuera del horario de visitas) y estancias de 19 días o más; y el de Albacete considera de alto riesgo al paciente que toma más de cinco medicamentos, benzodiacepinas, antidepresivos o antipsicóticos.
2.3. Valoración del riesgo: la escala de Downton
La guía de Santiago pide identificar los factores de riesgo, emplear escalas de valoración y reevaluar el riesgo ante cambios del estado de salud o del entorno, y registrar la valoración en IANUS (y en GACELA en el hospital). No nombra una escala concreta. La escala de J. H. Downton es la que usan, entre otros, el Servicio Andaluz de Salud y el Complejo Hospitalario de Albacete: consta de 5 ítems y el punto de corte está en 3 o más puntos = alto riesgo de caídas.
| Ítem | Opciones y puntos |
|---|---|
| Caídas previas | No 0 · Sí 1 |
| Medicación | Ninguno 0 · Tranquilizantes-sedantes 1 · Diuréticos 1 · Hipotensores (no diuréticos) 1 · Antiparkinsonianos 1 · Antidepresivos 1 · Otros medicamentos 1 |
| Déficit sensorial | Ninguno 0 · Alteraciones visuales 1 · Alteraciones auditivas 1 · Extremidades (ictus) 1 |
| Estado mental | Orientado 0 · Confuso 1 |
| Deambulación | Normal 0 · Segura con ayuda 1 · Insegura con ayuda/sin ayuda 1 · Imposible 1 |
En Albacete la valoración la hace la enfermera responsable al ingreso (primeras 24 h), diariamente y tras una caída. El protocolo de Asturias (2010) no usa escala: no encontró ninguna con suficiente evidencia y se basa en la valoración enfermera, que considera tan buen predictor como las escalas. Una escala no contempla todos los factores de riesgo, por lo que no sustituye a la observación.
2.4. Medidas de prevención
Medidas generales para todos los pacientes (Albacete: «asegurar el entorno» en cada turno, cada 8 h):
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Cama en posición baja y con el freno puesto; frenos de la silla de ruedas puestos en las transferencias.
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Buena iluminación, de día y de noche; Asturias añade mantener encendida por la noche la luz de emergencia de la habitación o del baño.
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Dispositivos de ayuda (bastón, andador, gafas, audífonos) al alcance del paciente.
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Habitación y aseo ordenados, retirando lo que pueda provocar caídas (mobiliario, cables).
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No deambular con el suelo mojado (respetar la señalización); aseo accesible y con asideros.
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Timbre de llamada y teléfono accesibles en todo momento; Asturias pide comprobar, antes de salir de la habitación, que el paciente tiene a su alcance el timbre y lo que pueda necesitar (vaso, botella para orinar).
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Calzado cerrado con suela antideslizante.
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Mantener al paciente incorporado unos minutos en la cama antes de levantarlo, para evitar la hipotensión ortostática.
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Orientar al paciente sobre el espacio de la unidad.
Ronda de prevención de caídas (Albacete, cada 8 h, a todos los pacientes): comprobar si necesita un cambio postural, acostarse o ir al aseo; que tiene a su alcance objetos personales, timbre y luz; bajar y frenar la cama, retirar objetos que entorpezcan el paso y revisar las barandillas; valorar si tiene dolor, está mareado o confuso.
Medidas según el factor de riesgo (Asturias, Albacete y Santiago): ayudar a la movilización y deambulación de la persona inestable y en las transferencias; recordar que lleve puestas gafas y audífonos; ante alteraciones de la eliminación, ayudar con frecuencia a ir al baño, ofrecer cuña o botella por la noche y colocar a los pacientes con incontinencia cerca del baño; vigilar a quien toma laxantes y diuréticos (Asturias recomienda reducir líquidos a partir de las 19 h y dar los diuréticos por la mañana); levantar progresivamente al paciente con medicación de riesgo; reorientar al paciente confuso; y educar al paciente y a la familia para que pidan ayuda y conozcan las medidas.
Barandillas. La guía de Santiago indica emplearlas «de ser preciso». Albacete las considera una forma de contención: no deben usarse de forma sistemática para prevenir caídas, se registran cuando se ponen y se retiran si no son necesarias; en el paciente agresivo que no obedece órdenes se minimiza su uso por riesgo de lesiones graves.
2.5. Actuación tras una caída
Según Albacete, la enfermera responsable levanta al paciente con las medidas de seguridad para su movilización, tranquiliza al paciente y a la familia, valora las consecuencias y avisa al médico de guardia si procede, realiza las intervenciones necesarias, vigila al paciente en las horas sucesivas, cumplimenta el registro de caídas, notifica el incidente a la supervisora y reevalúa el riesgo con la escala de Downton en las primeras 24 h. La guía de Santiago pide registrar la caída en IANUS y GACELA y reflejar en el informe de alta si el paciente continúa en riesgo o si se cayó durante el ingreso. El formulario de Asturias recoge, entre otros datos, la hora, dónde estaba el paciente (cama, sillón, baño), qué hacía (deambulando, al levantarse, al acostarse, al ir al servicio, en una transferencia) y la lesión (contusión, erosión, herida, fractura, alteración de la consciencia). El procedimiento andaluz añade la notificación de la caída como evento adverso.
3. Contenciones o sujeciones
3.1. Conceptos
El protocolo de contención de pacientes del Servicio de Salud del Principado de Asturias (SESPA) define la contención como el uso de procedimientos preventivos, verbales, farmacológicos y/o mecánicos dirigidos a limitar los movimientos parciales o totales de un paciente para controlar su actividad física y protegerlo de las lesiones que pudiera infligirse a sí mismo o a otros. Distingue:
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Contención ambiental: barreras físicas estructurales, mobiliario anclado o bajo llave, control de estímulos y presencia de personal suficiente.
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Contención verbal: aproximación no coercitiva; solo un profesional se dirige al paciente, con tono calmado y bajo volumen, escuchando antes de responder.
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Contención farmacológica: medidas farmacológicas prescritas cuando el abordaje verbal no basta.
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Contención mecánica: limitación intencionada, en beneficio del paciente, de la libertad de sus movimientos, con cualquier método físico aplicado sobre su cuerpo o adyacente a él, del que no puede liberarse con facilidad. Es parcial si solo limita el tronco o una extremidad (se usa sobre todo para evitar caídas o arrancamiento de vías) y total si inmoviliza globalmente.
Siempre se usa la estrategia menos restrictiva, y la contención mecánica es el último recurso. La Estrategia del SNS 2025-2035 recuerda que solo el 61 % de las comunidades autónomas declararon disponer de un protocolo de uso seguro de la contención mecánica. No se ha localizado un protocolo público del SERGAS sobre contenciones: el SERGAS exige a sus centros procedimientos de «seguridad en las contenciones mecánicas», y lo que sigue procede del protocolo asturiano y del de Albacete.
3.2. Indicación
Indicaciones (SESPA): agitación y alteraciones de conducta con daño para el paciente, terceros o el entorno; asegurar el plan terapéutico (sondajes, vía parenteral, oxigenoterapia, soporte vital); riesgo de autolesión y suicidio; riesgo de caídas; petición del propio paciente con causa justificada; programa de modificación de conducta. No debe aplicarse como castigo, por comodidad del equipo o conveniencia de otros pacientes, como asistencia defensiva frente a reclamaciones ni con déficit de formación de los profesionales.
Para estar bien indicada debe cumplir: necesidad, excepcionalidad, brevedad, proporcionalidad (la menos restrictiva), seguimiento adecuado y prescripción médica, que consta como orden no farmacológica. En urgencia, la decisión de iniciarla la toma la enfermera responsable, que lo comunica al médico lo antes posible. Requiere consentimiento informado, al menos verbal (por representación si el paciente no es capaz), salvo riesgo inmediato grave; si no hay consentimiento y la medida va a superar las 24 h, se comunica al juez.
3.3. Técnica y riesgos
El SESPA exige un mínimo de cuatro profesionales (lo óptimo son cinco: uno por extremidad y otro para la cabeza) y material homologado. La sujeción comienza por el cinturón abdominal; piernas extendidas y ligeramente abiertas sujetas por los tobillos; brazos extendidos y ligeramente separados, sujetos por las muñecas; cabeza ligeramente levantada para reducir la posibilidad de aspiración. Al retirarla, se eliminan las sujeciones a intervalos de cinco minutos hasta dejar dos puntos contralaterales, que se quitan a la vez. El protocolo de Albacete advierte que no se debe inmovilizar un único miembro y que la contención parcial se hace en dos extremidades en diagonal.
Complicaciones que hay que prevenir (SESPA): úlceras por presión y lesiones en zonas de contacto; quemaduras por contacto con superficies calientes (radiadores); enfermedad tromboembólica; fracturas, luxaciones o lesiones de plexos nerviosos; broncoaspiración (cabecero elevado a 30º, cabeza ladeada); asfixia al enredarse en el sistema, sobre todo al intentar levantarse o en decúbito prono; lesiones isquémicas por estrangulamiento del miembro; y efectos de la inmovilidad (pérdida de fuerza, incontinencia, estreñimiento, deshidratación, hipotensión, infecciones nosocomiales, muerte súbita).
3.4. Vigilancia y cuidados
El SESPA fija la vigilancia cada 15 minutos las 2 primeras horas y cada hora hasta las 24 h siguientes; después, según indicación médica. En cada turno el personal de enfermería asegura: prevención de la aspiración (cabecera a 30º, respiración, conciencia y deglución, constantes); aseo diario e higiene bucal y de ojos; eliminación (ofrecer botella o cuña, vigilar deposiciones y diuresis); cambios posturales y vigilancia de enrojecimiento, heridas o quemaduras por rozamiento, coloración, temperatura y sensibilidad de la parte distal de las extremidades; liberar de forma rotatoria una extremidad si es posible; hidratación y alimentación con la ayuda necesaria; reposo evitando ruidos y luces; e implicar a la familia. El médico revisa la indicación preferentemente cada 12 h, sin exceder 24 h (Albacete: valoración en la primera hora y reevaluación cada 12 h); si va a durar más de 24 h se aplica la prevención tromboembólica, y es aconsejable no mantenerla más de 72 h. Todo se registra en la historia clínica.
3.5. Alternativas
Antes de la contención mecánica: medidas preventivas (valorar el riesgo de cuadro confusional: demencia, edad avanzada, alcohol y drogas, estancias prolongadas, cambios de habitación, déficits sensoriales, sondajes, inmovilización…), contención ambiental, contención verbal y, con prescripción, contención farmacológica (SESPA); Albacete cita como alternativas la contención verbal, las medidas ambientales y conductuales y la contención farmacológica, y valora el acompañamiento familiar. En niños, la presencia de los padres puede bastar para evitar la contención.
4. Quemaduras
El SERGAS incluye la prevención de quemaduras por dispositivos asistenciales entre los procedimientos de seguridad de los cuidados. Sus guías aportan estas medidas:
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Bolsas de agua caliente y almohadillas eléctricas: en el paciente diabético, si tiene los pies fríos por la noche, usar calcetines de lana y no aplicar bolsas de agua caliente ni almohadillas eléctricas (Guía de pie diabético, SERGAS 2016).
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Baño: comprobar la temperatura del agua antes del baño; en el pie diabético no debe superar los 37 ºC. La guía de quemaduras del SERGAS (2024) añade: los termostatos permiten ajustar la temperatura; a 54 ºC el agua puede escaldar a un niño en 2-3 segundos; al llenar la bañera, empezar y acabar con agua fría; el adulto prueba la temperatura introduciendo el codo.
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Aparatos: desenchufar los aparatos eléctricos que no se usen; evitar el contacto del paciente inmovilizado con superficies calientes como radiadores (SESPA).
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En el adulto el riesgo aumenta por la pérdida de reflejos asociada a la edad; son factores de riesgo la epilepsia, las neuropatías periféricas y las discapacidades físicas y cognitivas. No fumar en la cama (SERGAS; Ministerio de Sanidad), y cuidado con los líquidos calentados en el microondas, que suelen estar más calientes que el recipiente (Ministerio de Sanidad).
Actuación inicial (SERGAS 2024): retirar a la persona de la fuente de calor cuando sea seguro; retirar ropas, anillos, relojes y cinturones; enfriar con agua corriente al menos 20 minutos, lo antes posible y hasta tres horas después (temperatura ideal de 15 a 20 ºC); no usar hielo ni agua helada (< 8 ºC), que puede aumentar la necrosis; cubrir al paciente para evitar la hipotermia.
5. Intoxicaciones y errores con la medicación y otros productos
Los errores de medicación son la causa más frecuente de errores en los centros del SERGAS: de las 4086 notificaciones al SiNASP entre enero de 2011 y octubre de 2013, 1283 (31,4 %) se relacionaban con medicamentos. Se llama medicación de alto riesgo a la implicada en un porcentaje alto de errores o eventos centinela, con riesgo alto de eventos adversos, o de aspecto o nombre similar; un problema citado con frecuencia es la administración involuntaria de electrolitos concentrados (como el cloruro potásico IV), por lo que su acceso se restringe.
La guía de Santiago resume la administración segura: antes, identificar correctamente al paciente, comprobar su identidad con la prescripción, las alergias, la fecha de caducidad y que el medicamento esté en perfectas condiciones, y hacer higiene de manos. En el momento de administrar, los 5 correctos: medicamento, paciente, dosis, vía y hora correctos. Evitar: administrar medicamentos no prescritos aunque los lleve el paciente y mezclar medicamentos en el mismo envase; la persona que prepara el medicamento es la que debe administrarlo; registrar la administración, la causa si no se administra y cualquier incidencia o reacción adversa. En pacientes con disfagia, los medicamentos no deben triturarse sin consultar al médico y al farmacéutico (SAS).
Para productos de limpieza y medicamentos en el domicilio (consejos del Ministerio de Sanidad a adultos y mayores): la mayoría de las intoxicaciones se producen en el hogar, sobre todo por medicamentos o inhalación de gas, y las personas mayores pueden tener complicaciones más graves; no automedicarse; no almacenar medicamentos que ya no se toman y revisar caducidades; guardar los productos de limpieza separados de los alimentos, en su envase original y respetando la etiqueta; ventilar a diario las habitaciones con estufas o braseros. Ante la ingestión de un tóxico, llamar al 112 o al Instituto Nacional de Toxicología (91 562 04 20). No se ha encontrado una fuente oficial pública sobre el almacenamiento de productos de limpieza o antisépticos en las unidades hospitalarias para prevenir intoxicaciones de pacientes.
6. Broncoaspiración y atragantamiento
La disfagia es la dificultad para desplazar con seguridad los alimentos sólidos y/o líquidos desde la boca hasta el estómago; es frecuente tras el ictus y en algunas enfermedades neurológicas, y sus complicaciones más graves son la asfixia, la broncoaspiración (con infección pulmonar y neumonía), la deshidratación y la malnutrición (Servicio Andaluz de Salud). Son signos de alerta: voz húmeda, tos voluntaria débil, tos al tragar, tiempo prolongado para tragar, babeo, atragantamiento, permanencia de comida en la boca o salida del alimento por la nariz.
Medidas durante la alimentación oral (SAS 2010 y 2019):
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No dar alimentos por boca al paciente con alteración del nivel de conciencia, somnoliento o agitado; debe estar alerta.
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Posición: sentado erguido, con 90º de flexión de cadera y rodillas, cabeza ligeramente flexionada y barbilla hacia abajo; en cama, posición de Fowler con cabeza y cuello apoyados; cabecera a 90º durante la alimentación oral si no hay contraindicación. Evitar la extensión del cuello.
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Comprobar que la prótesis dental está fija y que textura y consistencia son las prescritas; añadir espesantes a los líquidos si no se toleran.
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Un bocado cada vez, a ritmo adaptado, sin forzar ni apresurar; pedir al paciente que no hable mientras come para disminuir el riesgo de atragantamiento; evitar mezclar texturas y el uso de pajitas o jeringas.
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Nunca dejar solo al paciente mientras come; tener el equipo de aspiración comprobado junto a la cabecera.
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Mantenerlo incorporado de 30 a 60 minutos después de la ingesta; higiene bucal con cepillo tras cada comida; dejar 3 horas entre la cena y acostarse.
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Con alimentación por sonda: cabecera elevada 30-45º durante la alimentación (SAS 2019).
Las fuentes consultadas no describen la actuación ante una obstrucción completa de la vía aérea por atragantamiento.
7. Identificación inequívoca del paciente
La identificación inadecuada es una causa importante de errores, a veces graves. En el SERGAS, 748 (18,3 %) de las notificaciones al SiNASP entre 2011 y 2013 tenían que ver con errores de identificación de pacientes, muestras o peticiones. Están en mayor riesgo los pacientes con discapacidades sensoriales, alteración del nivel de conciencia o que se cambian de cama o de habitación; las medidas se extreman en los pacientes vulnerables (coma, sedación, deterioro cognitivo, dificultades de comunicación).
La guía de Santiago (SERGAS, 2014) establece:
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Durante el ingreso, en Cirugía Mayor Ambulatoria y en Urgencias se usan pulseras identificativas. No cortar la pulsera: si hay que retirarla para un procedimiento, se coloca en otra zona del cuerpo. Informar al paciente de su utilidad.
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Donde no hay pulsera (Atención Primaria, consultas externas), verificación verbal con al menos dos identificadores (por ejemplo, nombre y apellidos y fecha de nacimiento).
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No usar el número de cama o box para identificar al paciente.
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Verificar la identificación antes de: extraer una muestra biológica, administrar un medicamento o una transfusión, un procedimiento invasivo o una intervención quirúrgica, confirmar un éxitus, trasladar al paciente y verificar a la madre en el proceso perinatal.
8. Seguridad del entorno
| Elemento | Medida (fuente) |
|---|---|
| Iluminación | Adecuada de día y de noche; luz de emergencia encendida por la noche (Albacete; Asturias). |
| Suelos | Antideslizantes, sin obstáculos; señalizar el suelo mojado o irregular (Santiago; Asturias). |
| Timbre | Al alcance en todo momento, también en el baño; responder a la luz de llamada lo antes posible (Asturias; SAS). |
| Cama | En la posición más baja salvo durante un cuidado, y frenada (Asturias; Albacete). |
| Barandillas | Solo si están justificadas; son una forma de contención y se registran (Albacete). |
| Baño | Ducha mejor que bañera, barras de sujeción verticales, suelo antideslizante (Asturias). |
| Mobiliario y ayudas técnicas | En buen estado; sillas con reposabrazos y altura adecuada; ruedas bloqueadas en las transferencias; revisión periódica de andadores, bastones y sillas de ruedas (Asturias). |
9. Papel del TCAE
El protocolo de Albacete establece que todo el personal en contacto directo con los pacientes —médicos, enfermeras, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, celadores y limpieza— debe participar en la prevención de caídas y actuar ante las que ya se han producido; el procedimiento andaluz y el protocolo de contenciones del SESPA se aplican igualmente a todos los profesionales sanitarios y no sanitarios. En los procedimientos de caídas de Albacete y del Servicio Andaluz de Salud, la valoración del riesgo (Downton) y el plan de cuidados corresponden a la enfermera; en el protocolo de contenciones del SESPA, la prescripción de la contención corresponde al médico. Las medidas de entorno, la ayuda en la movilización, el aseo y la eliminación, la vigilancia durante las comidas, la comprobación del timbre y la cama, la educación a la familia y la notificación de los incidentes son tareas de todo el equipo. Las fuentes consultadas no detallan qué tareas concretas de cada medida corresponden al TCAE en el SERGAS.
Fuentes: Servizo Galego de Saúde, Sistema de Seguridad del Paciente y Gestión de Riesgos Sanitarios (2014) (https://www.sergas.gal/Calidade-e-seguridade-do-paciente/Documents/6/SISTEMA%20SEGURIDAD%20DEL%20PACIENTE%20Y%20GESTION%20DE%20REISGOS-SERGAS_castellano.pdf); Servizo Galego de Saúde, Xerencia de Xestión Integrada de Santiago de Compostela, Guía de prácticas seguras na asistencia sanitaria (2014) (https://extranet.sergas.es/catpb/Docs/gal/Publicaciones/Docs/AtEspecializada/PDF-2386-ga.pdf); Servizo Galego de Saúde, Guía práctica de lesiones por quemadura, guía n.º 5, 2.ª ed. (2024) (https://extranet.sergas.es/catpb/Docs/cas/Publicaciones/Docs/AtEspecializada/PDF-3186-es.pdf); Servizo Galego de Saúde, Guía práctica de úlceras de pie diabético, guía n.º 3 (2016) (https://extranet.sergas.es/catpb/Docs/cas/Publicaciones/Docs/AtEspecializada/PDF-2510-es.pdf); Ministerio de Sanidad, Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS 2025-2035 (https://seguridaddelpaciente.sanidad.gob.es/informacion/publicaciones/2025/docs/estrategia_seguridad_paciente_T25_35_accesible.pdf); Ministerio de Sanidad, Estilos de vida saludable: prevención de caídas, quemaduras e intoxicaciones en personas adultas (https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/seguridad/caidas/mayores/home.htm; https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/seguridad/quemaduras/mayores/home.htm; https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/seguridad/envenenamiento/mayores/home.htm); OMS, notas descriptivas «Seguridad del paciente» y «Caídas» (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/patient-safety; https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/falls); Consejería de Salud y Servicios Sanitarios del Principado de Asturias, Prevención de caídas de pacientes ingresados (2010) (https://www.astursalud.es/documents/35439/39246/Prevenci%C3%B3n+de+ca%C3%ADdas+de+pacientes+ingresados.pdf/608bcd14-2dab-d6d3-bcda-2842649620a4); Servicio de Salud del Principado de Asturias, Protocolo de contención de pacientes (https://www.astursalud.es/documents/35439/36983/ContencionPacientes.pdf/aff3e9b1-a517-f17f-f0aa-dbde01e6ddb1); SESCAM, Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, Recomendaciones para la prevención de caídas en usuarios (2023) (https://www.chospab.es/publicaciones/protocolosEnfermeria/documentos/c1640378dc407eefede9325109458072.pdf); Servicio Andaluz de Salud, Hospital La Inmaculada, Procedimiento de prevención, detección y actuación ante riesgo de caídas (http://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hinmaculada/web/servicios/mi/FICHEROS/documentos%20de%20interes/Enfermeria/PROCEDIMIENTO%20PREVENCION%20CAIDA%20MI.pdf); Servicio Andaluz de Salud, Prevención de la aspiración (2010) (https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/fileadmin/user_upload/area_enfermeria/enfermeria/procedimientos/prevencion_aspiracion.pdf) y Hospital Universitario Reina Sofía, Prevención de la aspiración orofaríngea (2019) (https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/fileadmin/user_upload/enfermeria/publicaciones_enfermeria/prevencion_aspiracion_orofaringea_revision_08022020.pdf). Consultadas el 09/10/2026.