La Seguridad
1. Concepto de Seguridad
La seguridad puede definirse como el estado de armonía, convivencia y bienestar en que se encuentra un individuo o una colectividad, y que posibilita el resto de su desarrollo como persona y como sociedad. Es un concepto dinámico que engloba tanto la ausencia de amenazas reales como la percepción subjetiva de estar protegido.
La seguridad surgió históricamente como condicionante básico de la personalidad y de la libertad de los individuos para la realización del hombre en todos sus aspectos: no basta con existir, sino que es preciso vivir una vida humana que permita satisfacer necesidades que van desde las más elementales (alimentación, abrigo) hasta las más elevadas (autorrealización).
1.1. La Seguridad como Derecho Fundamental
La seguridad alcanza la categoría de derecho desde la Declaración Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), cuyo artículo 2 proclamaba como derechos inalienables la igualdad, la libertad, la seguridad y la propiedad.
Posteriormente, la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) reafirma en su artículo 3 que «todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona». Desde entonces, la seguridad forma parte del núcleo de los derechos fundamentales reconocidos en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos.
En el ordenamiento jurídico español, el artículo 104 de la Constitución Española establece que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen como misión «proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana».
1.2. Seguridad y Libertad en el Estado Democrático
En un sistema democrático, seguridad y libertad son valores complementarios, no antagónicos. La libertad es un valor esencial e imprescindible del sistema democrático y un derecho subjetivo fundamental que se traduce en un conjunto de «libertades específicas consagradas en las normas constitucionales y en los Pactos Internacionales sobre Derechos Humanos».
El ejercicio de la libertad tiene como límite el respeto a la libertad de los demás y al orden público. Cuando el individuo traspasa ese límite haciendo un uso abusivo de su libertad, incurriendo en comportamientos sin asumir las consecuencias de sus propios actos, se habla de libertinaje (del latín libertinus: quien transgrede las barreras sociales sin control ni obstáculos).
La seguridad individual está directamente vinculada al concepto de dependencia: la inseguridad individual genera una reacción emocional de malestar y tensión que lleva a las personas a depender de los demás para tomar decisiones.
1.3. La Seguridad en la Pirámide de Maslow
El psicólogo Abraham Maslow elaboró una jerarquía de las necesidades humanas (conocida como pirámide de Maslow) que ordena las necesidades del ser humano de menor a mayor grado:
- Necesidades fisiológicas (alimentación, agua, descanso)
- Seguridad (física, económica, de salud)
- Pertenencia y afecto (relaciones sociales, vínculos afectivos)
- Reconocimiento (autoestima, respeto de los demás)
- Autorrealización (creatividad, espontaneidad, independencia, sentido de la justicia)
La seguridad ocupa el segundo escalón de la pirámide. Una vez satisfechas las necesidades fisiológicas básicas, el ser humano busca sentirse seguro y protegido. El nivel más elevado, la autorrealización, comprende elementos como la creatividad, la espontaneidad, la independencia y una actitud orientada a la solución de problemas.
2. Inseguridad: Dimensión Objetiva y Subjetiva
2.1. Inseguridad Objetiva
La inseguridad objetiva hace referencia a la probabilidad real y medible de convertirse en víctima o de sufrir algún tipo de delito. Comprende datos cuantificables (estadísticas criminales, tasas de victimización) y establece probabilidades de mayor o menor riesgo en función de la pertenencia a determinados grupos o de la exposición a situaciones de peligro.
Se mide estadísticamente y se valora de forma cuantitativa y cualitativa.
2.2. Inseguridad Subjetiva
La inseguridad subjetiva es la resultante de los procesos mentales del individuo con respecto a su entorno, a las amenazas y riesgos que percibe según sus características personales, sus experiencias previas y la información disponible. Las opiniones negativas, inconcretas e infundadas acerca de la delincuencia alimentan este tipo de inseguridad.
La inseguridad subjetiva tiene dos componentes:
- Componente real: motivado por el incremento efectivo de la delincuencia en un espacio y tiempo determinado, influido por factores económicos, sociales y demográficos interrelacionados.
- Componente mitificado (o irreal): generado por la percepción distorsionada del riesgo, amplificada frecuentemente por los medios de comunicación y por rumores o estereotipos sociales.
La tasa subjetiva de victimización tiende a permanecer globalmente estable, aunque con grandes fluctuaciones cíclicas atribuibles a factores políticos, sociales y a la influencia de los medios de comunicación de masas.
2.3. Tipos de Temor
Dentro de la dimensión subjetiva de la inseguridad se distinguen:
- Temor concreto: sentimiento que se produce ante un sujeto o una actividad delictiva determinada que se repite, con mayor o menor frecuencia, en una zona específica. Es una sensación real y medible que da una idea aproximada del nivel de inseguridad existente.
- Temor difuso: sensación vaga e indefinida de inseguridad no vinculada a un delito o lugar concreto.
3. El Orden Social y el Control Social
3.1. El Pacto Social y el Orden Social
El filósofo Jean-Jacques Rousseau estableció en su obra El contrato social el «Pacto Social» como base y justificación del nacimiento de un ordenamiento social moderno. Según la teoría del interés mutuo, todos los integrantes de la sociedad se benefician del orden social al obtenerse seguridad, y es por ello que los ciudadanos aceptan el contrato y sus normas.
3.2. Concepto de Control Social
El control social es una forma de presión social que tiene por objeto evitar la conducta desviada, consiguiendo que los miembros de una comunidad se comporten conforme a las normas, valores y pautas culturales predominantes. Es la herramienta principal para la consecución del orden social.
Actualmente se diferencian tres tipos de control social:
a) Control Social Formal
En sentido estricto, el control social formal está formado por el conjunto de leyes y normas que rigen la convivencia social. Implica a la institución policial, la administración de justicia y las instituciones penitenciarias. Actúa mediante sanciones jurídicas tipificadas.
b) Control Social Informal
El control social informal se expresa a través de las instituciones de socialización: la familia, la escuela y los amigos. Sus agentes intervienen en la socialización de los individuos desde edades tempranas y van reforzando la integración social a medida que el individuo madura. Opera mediante mecanismos de aprobación o reprobación social sin sanciones jurídicas formales.
c) Nuevas Tácticas de Control Social
Incluyen las precauciones rutinarias y las nuevas tácticas de vigilancia. Informar al ciudadano sobre la posibilidad de victimización y sobre la delincuencia real (tipología delictiva y sistemas penales) sirve para combatir o mitigar el problema de la inseguridad ciudadana, al fomentar actitudes de autoprotección.
3.3. Derecho Objetivo y Derecho Subjetivo
- Derecho objetivo: conjunto de normas jurídicas (leyes, reglamentos y otras) de carácter obligatorio creadas por el Estado para conservar el orden social.
- Derecho subjetivo: facultad o poder que el ordenamiento jurídico reconoce al individuo para exigir una determinada conducta de los demás o del Estado.
4. Desviación Social
4.1. Concepto de Desviación Social
La desviación social es la conducta que viola normas y expectativas de un sistema social, ante la cual este reacciona con un dispositivo de control específico. Todo aquel que infringe una norma institucionalizada en una sociedad puede ser considerado un desviado.
Cabe distinguir tres formas relacionadas pero distintas:
| Concepto | Definición |
|---|---|
| Inadaptado | Quien manifiesta un comportamiento discrepante respecto de las pautas normales de un entorno social concreto; se desvía de las normas habituales sin necesariamente infringir la ley. |
| Marginado | Quien forma parte de un grupo de personas no integradas en la sociedad a causa de la falta de trabajo, vivienda o medios económicos, y con escasa posibilidad de alcanzarlos; se encuentra al margen de la sociedad, casi siempre de forma pasiva. |
| Delincuente | Quien infringe normas legales tipificadas, cuya conducta acarrea una sanción punitiva. Es el prototipo de persona desviada que amenaza la libertad y seguridad de las personas. |
Un inadaptado no es necesariamente un marginado, ni un marginado es necesariamente un delincuente. El delincuente es, por definición, un desviado social, pero no todo desviado o marginado es delincuente.
4.2. Tipos de Desviación Social
- Desviación social positiva: conductas que se apartan de las pautas normales al pretender realizar fielmente los propios ideales, por encima de las expectativas medias del grupo.
- Desviación social institucionalizada: pautas de comportamiento que difieren de los ideales del grupo pero que son aceptadas socialmente porque se considera que cumplen una función social real o imaginada. Se denominan también «evasiones sometidas a norma» y acaban integrándose en la cultura del grupo.
- Desviación social negativa: comportamientos reprobados, por debajo de las pautas ideales del grupo.
5. La Inadaptación Social
La inadaptación social es la incapacidad que manifiesta una persona para adaptarse a una situación determinada dentro del entorno en el que vive y se desarrolla; supone un estado de falta de armonía entre el individuo y el medio social. El inadaptado se desvía de las normas habituales y presenta un inconformismo social.
La inadaptación conlleva una respuesta de inconformismo que, según Merton, puede adoptar diversas formas (véase apartado 7).
Un inadaptado no tiene por qué ser marginal ni delincuente: la inadaptación es un concepto más amplio que engloba distintos grados y formas de desajuste con las normas sociales.
6. La Marginación Social
6.1. Concepto
La marginación social es una situación de aislamiento y exclusión de un individuo o grupo en un sistema social, en la que no se participa ni se goza de los privilegios de los demás miembros de la sociedad. El marginado se encuentra al margen de la sociedad, casi siempre de manera pasiva y al margen de su propia decisión e intereses.
Se considera marginada toda persona que no ha sido plenamente asimilada o adaptada a las normas sociales y culturales, siendo diferente al resto de los que componen dicha sociedad.
6.2. Formas de Marginalidad
- Marginación laboral: la que afecta a parados, jubilados y trabajadores con condiciones infrahumanas.
- Marginación legal: consecuencia de la desviación de la norma legal establecida por la sociedad; incluye a delincuentes, reclusos y personas sometidas a sanciones jurídicas. Un recluso es, por tanto, un marginado legal.
- Marginación cultural: propia de inmigrantes, minorías étnicas, castas y personas con bajo nivel de instrucción.
- Automarginación: la que el propio individuo elige voluntariamente; representada por vagabundos, suicidas y personas que no comparten las ideas imperantes en su entorno (como los movimientos contraculturales de los años sesenta) y buscan satisfacer sus necesidades fuera del circuito productivo-mercantil.
6.3. Efectos de la Marginalidad
La marginalidad puede generar:
- Delincuencia: el margen de la sociedad puede empujar a algunos individuos a buscar medios ilícitos para sobrevivir. Sin embargo, la marginación no genera delincuencia de modo automático ni inevitable.
- Xenofobia, racismo y discriminación: la sociedad que genera o tolera la marginalidad puede reaccionar contra los grupos marginados con actitudes excluyentes.
Es preciso subrayar que la crimininalidad no es atributo exclusivo de los grupos marginados. Determinadas formas de criminalidad violenta proceden de áreas marginadas, pero no todas. El delincuente no es necesariamente un marginado, y el marginado no es necesariamente un delincuente.
7. Teorías Sociológicas de la Desviación y la Criminalidad
7.1. Durkheim y la Anomia
Émile Durkheim fue el primer sociólogo en utilizar el concepto de anomia para describir cómo la falta de normas «hace inestables las relaciones del grupo, impidiendo su cordial integración», identificándolo como uno de los factores que inciden en el suicidio y en la desorganización social.
Para Durkheim, en toda sociedad organizada existe un cierto grado de delito que puede incluso ser connatural a la esencia social: «en la sociedad no existe la seguridad total». El delito es favorecido por estructuras sociales que evolucionan de manera vertiginosa, generando profundos cambios con el consiguiente debilitamiento de los vínculos normativos.
Durkheim también distinguió dos tipos de solidaridad social:
- Solidaridad mecánica: propia de sociedades preindustriales, cohesionadas por semejanza cultural y escasa división del trabajo.
- Solidaridad orgánica: propia de sociedades industrializadas, en las que prima la individualidad sobre la colectividad y existe una gran división del trabajo. Los individuos se complementan por sus diferencias funcionales en lugar de por sus similitudes.
7.2. Robert K. Merton y la Teoría de la Anomia (Teoría de la Tensión Social)
Robert K. Merton reformuló el concepto de anomia enfatizando el desequilibrio entre las metas culturales que una sociedad propone y los medios institucionalizados disponibles para alcanzarlas. Cuando no existe concordancia entre los objetivos que persiguen los individuos y los medios con que cuentan para alcanzarlos, surgen los comportamientos antisociales.
La anomia, para Merton, no significa tanto ausencia de normas como una situación en que, junto con la presión para obedecer las normas, los individuos reciben otras presiones tendientes a desobedecerlas.
Los cinco tipos de adaptación o respuesta según Merton
Merton diferencia cinco tipos de respuesta o reacción ante la presión social (aceptación o rechazo de metas y medios):
| Tipo | Metas sociales | Medios sociales | Descripción |
|---|---|---|---|
| Conformismo | Acepta | Acepta | Modo ideal de adaptación social; la respuesta mayoritaria de los ciudadanos. |
| Innovación | Acepta | Rechaza (usa medios ilícitos) | El individuo comparte los objetivos sociales pero los intenta alcanzar con medios no aprobados o prohibidos. Ejemplo prototípico: la delincuencia común. |
| Ritualismo | Rechaza | Acepta | El individuo rechaza los objetivos sociales y se aparta de ellos, pero sigue utilizando los medios que la sociedad pone a su alcance. Por conceder tanta importancia a las normas y ritos acaba olvidando los valores. No quiere progresar en la sociedad pero no se aparta de sus medios. |
| Retraimiento | Rechaza | Rechaza (sin oponerse) | El individuo se retira tanto de las metas como de los medios sin enfrentarse activamente al sistema. Incluye a marginados sociales, vagabundos y personas excluidas voluntariamente. |
| Rebelión | Sustituye | Sustituye | Los individuos rechazan tanto las metas como los medios existentes e intentan implantar un nuevo sistema de valores y una estructura social diferente. Es la inadaptación más radical. |
Los tipos inconformistas (que suponen conducta desviada) son: innovación, ritualismo, retraimiento y rebelión.
7.3. La Escuela Francesa de Criminología
La Escuela Francesa, cuyos máximos representantes son Lacassagne y Gabriel Tarde, surgió en abierta oposición al positivismo italiano. Se considera la primera escuela sociológica de la criminología.
- Lacassagne proclamó que «las sociedades tienen los criminales que se merecen», exponiendo la tesis de que la criminalidad es un fenómeno social, no antropológico.
- Gabriel Tarde desarrolló una teoría psicosocial basada en la imitación social: el motor que impulsa la conducta humana, incluida la conducta criminal, es la imitación. La criminalidad es un fenómeno observado, sugerido y adaptado por el resto de los individuos. A Tarde se atribuye la expresión «todo el mundo es culpable, excepto el criminal», reflejando su rechazo a las teorías biológicas lombrosianas.
7.4. La Escuela de Chicago (Teoría Ecológica)
Las teorías ecológicas estudian la relación causal entre el hombre y el entorno espacial que lo rodea, estableciendo que los delitos se agrupan en determinadas zonas de la ciudad. Resaltan la importancia etiológica del factor ambiental y la existencia de una estrecha relación entre el delincuente y el núcleo urbano en que vive.
La Escuela de Chicago fue el centro intelectual de esta corriente. Sus principales autores fueron Robert Ezra Park, Ernest Burgess y Clifford R. Shaw:
- Ernest Burgess formuló la teoría de las zonas concéntricas, que organiza la ciudad en anillos con distintas tasas de delincuencia.
- Clifford R. Shaw estableció las características formales de las áreas de delincuencia en su obra Delinquency Areas.
- Park y Burgess desarrollaron la distribución geográfica del delito por áreas o zonas, resaltando la importancia etiológica del factor ambiental y su relación con los índices de delincuencia.
Según la Escuela de Chicago, la diferencia entre delincuentes y no delincuentes reside principalmente en las características de los barrios en los que viven, no en la herencia genética ni en factores psicológicos individuales.
7.5. Edwin Sutherland y la Teoría de la Asociación Diferencial
Edwin H. Sutherland (1939) es considerado uno de los criminólogos más influyentes del siglo XX. Su teoría de la asociación diferencial (también denominada teoría de los contactos diferenciales, formulada junto con Donald Cressey) sostiene que:
- La conducta criminal se aprende dentro del grupo primario.
- Una persona se vuelve delincuente cuando las definiciones favorables a la violación de la ley superan en intensidad, frecuencia y duración a las definiciones desfavorables.
Esta teoría pertenece al grupo de las teorías del aprendizaje social, junto con la teoría de la subcultura desviada de Albert K. Cohen y William Foote Whyte, quienes señalan que la desviación de conducta se produce por la existencia de grupos subculturales dentro de una cultura general que educan a sus miembros en la transgresión de la norma.
- William Foote Whyte estudió en su libro Street Corner Society la pandilla como un esfuerzo espontáneo de los jóvenes por crear una sociedad propia allí donde no existe ninguna adecuada a sus necesidades.
- Albert Cohen propulsó la teoría de la subcultura delincuente, subrayando la génesis grupal y subcultural de la conducta desviada.
7.6. La Teoría del Poder-Control de Hagan
La teoría del poder-control (TPC) propuesta por Hagan y sus colegas tiene una base neomarxiana y trata de explicar las diferencias de género en la delincuencia. Relaciona elementos macroestructurales (relaciones de poder en el mundo laboral) con elementos mesoestructurales (estructura familiar).
Su hipótesis central es que en las familias con estructura igualitaria habrá menos diferencias entre la delincuencia de hijos e hijas, al repartirse de manera más homogénea la socialización en el riesgo y el control. En las familias patriarcales, la mayor vigilancia sobre las hijas genera tasas más bajas de delincuencia femenina.
7.7. Adolphe Quetelet y los Primeros Estudios Estadísticos
Adolphe Quetelet realizó, junto con André Guerry, los primeros estudios estadísticos en criminología durante la primera mitad del siglo XIX a partir de las estadísticas criminales francesas (publicadas desde 1827). Quetelet demostró que la pobreza no es la principal causante de la delincuencia, poniendo el acento en la disparidad entre aspiraciones y medios como factor explicativo.
8. Teorías Biológicas de la Criminalidad
Las teorías biológicas sostienen que la conducta delictiva es consecuencia de alguna patología o trastorno orgánico, de tipo endógeno. Dieron lugar a la Criminología como ciencia a través de la Escuela Positiva Italiana.
8.1. Teoría Antropométrica de Lombroso
La teoría de la antropometría (referenciada también en Bertillon) sostiene la supuesta correlación entre determinadas medidas o características corporales y la delincuencia. Cesare Lombroso fue su referente más célebre: planteó la existencia del «delincuente nato» caracterizado por estigmas físicos atávicos.
8.2. Biotipología de Ernest Kretschmer
Kretschmer estableció una clasificación morfopsicológica que relaciona los tipos corporales con temperamentos y formas delictivas. Distingue tres tipos principales y uno accesorio:
Tipo leptosomático (o asténico)
- Formas delgadas, rostro alargado u ovalado, nariz estrecha y afilada.
- Extremidades largas y delgadas, cabeza pequeña, cuello delgado y largo.
- Temperamento esquizotímico (tendencia introvertida).
- Representación gráfica: línea vertical.
- Se asociaba con mayor frecuencia a delitos contra la propiedad (robos, hurtos).
- Corresponde al ectomorfo de Sheldon.
Tipo pícnico
- Estructura física redonda, abdomen prominente, extremidades cortas, cabeza redonda y ancha, talla baja, cuello corto y macizo.
- Temperamento ciclotímico o cicloide (extrovertido, oscilante entre la alegría y la tristeza).
- Representación gráfica: forma circular.
- Se relaciona más con fraudes y estafas que con crímenes violentos.
- Corresponde al endomorfo de Sheldon.
Tipo atlético
- Gran desarrollo muscular, hombros anchos, tórax voluminoso, caderas angostas.
- Temperamento viscoso (perseverante, impulsivo).
- Representación gráfica: cuadrado.
- Se relaciona con delitos violentos.
- Corresponde al mesomorfo de Sheldon.
Tipo displásico
- Tipo accesorio que presenta una anomalía en el desarrollo de un órgano o en la configuración de alguna parte del cuerpo; no encaja en ninguno de los tres anteriores.
8.3. Biotipología de William Herbert Sheldon
El psicólogo estadounidense William H. Sheldon elaboró su propia clasificación constitucional con tres tipos somáticos:
- Ectomorfos (asténicos o leptosomáticos): cuerpo frágil, delgado y alargado. Temperamento cerebrotónico (esquizotímico): introvertido, ansioso, asocial, hipersensible, solitario, con tendencia a los trastornos funcionales.
- Endomorfos (pícnicos): estructura física redondeada, con tendencia a la acumulación de grasa. Temperamento viscerotónico: sociable, relajado, amante del confort.
- Mesomorfos (atléticos): musculatura prominente y desarrollo esquelético robusto. Temperamento somatotónico: enérgico, asertivo, dominante, con gusto por la aventura y el riesgo.
La conclusión de Sheldon fue que existe un predominio acusado del componente mesomorfo en el grupo de delincuentes y alcohólicos, siendo los mesomorfos más proclives a cometer delitos violentos.
8.4. Teoría Genética
Dentro de las teorías biológicas, la teoría genética se basa en el descubrimiento del tercer cromosoma (cromosoma supernumerario, configuración XYY), que algunos estudios asociaron con mayor agresividad y tendencia a la conducta antisocial. Esta tendencia se denomina también diferenciación genética. Investigadores de esta corriente realizaron verdaderas genealogías criminales buscando concordancias en familias con alta incidencia de delincuencia.
9. Teorías Psicológicas de la Criminalidad
9.1. Teoría de los Rasgos
Los modelos factoriales de rasgos de la personalidad se encuadran dentro de las teorías psicológicas de la criminalidad. Según este conjunto de teorías, la personalidad queda definida por una serie de rasgos relativamente estables que predisponen al individuo a determinadas conductas. Entre sus autores destaca Hans Eysenck, quien relacionó la propensión delictiva con altos niveles de extraversión, neuroticismo y psicoticismo.
9.2. Teoría del Aprendizaje Social (Albert Bandura)
La teoría del aprendizaje social o psicosocial, desarrollada por Albert Bandura, sostiene que una persona actuará de forma desviada cuando el comportamiento delictivo es aceptado y recibe una recompensa por el ambiente físico y social en que se encuentra. La conducta delictiva es una conducta aprendida en la interacción grupal mediante la observación e imitación de modelos.
Bandura describió el aprendizaje social en cuatro principios:
- Atención: para aprender es necesario estar enfocado y prestar atención al modelo.
- Retención: la información observada debe ser almacenada en la memoria.
- Reproducción: el individuo debe ser capaz de reproducir la conducta observada.
- Motivación: debe existir alguna razón o incentivo para imitar la conducta.
La teoría del aprendizaje social concede un rol explícito a la imitación en la causación de la delincuencia. Pertenece al mismo conjunto que la teoría de la asociación diferencial de Sutherland y la teoría de la subcultura desviada de Cohen.
En el ámbito del condicionamiento conductual, cabe distinguir:
- Castigo positivo: administración de estímulos aversivos como consecuencia de una conducta para reducirla o eliminarla.
- Castigo negativo (costo de respuesta): retirada de un estímulo positivo (agradable) como consecuencia de la conducta.
9.3. Teoría del Control Social (Travis Hirschi)
Travis Hirschi (1969, 1995) formuló la teoría del arraigo social o de los vínculos sociales, que señala la utilidad del control social como instrumento eficaz para que los individuos puedan anticipar las consecuencias de sus acciones. Según Hirschi, la delincuencia aparece cuando se debilitan o rompen los vínculos que unen al individuo con la sociedad (apego, compromiso, participación y creencias).
9.4. Teoría del Control Interior
Complementaria a la anterior, la teoría del control interior pone el énfasis en los mecanismos internos de autocontrol que el individuo desarrolla en el proceso de socialización primaria y que le impiden cometer delitos aun cuando tenga la oportunidad de hacerlo.
9.5. Teoría de la Frustración (Robert K. Merton / versión psicológica)
La teoría clásica de la frustración de Merton (1968) afirma que la delincuencia es una respuesta a una situación de ira provocada por una situación objetiva de frustración: cuando en una sociedad se promocionan las aspiraciones para alcanzar el éxito material pero las oportunidades para lograrlo no están distribuidas por igual, determinados individuos responden con conductas desviadas o delictivas.
9.6. Fases de Asimilación de la Conducta Desviada
El proceso por el que un individuo asimila la condición de desviado suele seguir estas fases:
- Inicio: primer contacto con la conducta desviada o con el grupo desviado.
- Ruptura con el grupo normalizado: distanciamiento progresivo del entorno social convencional.
- Irreversibilidad de la condición de desviado: el individuo es etiquetado y percibe que no puede regresar a la normalidad social.
- Asimilación de la condición de desviado: inclusión definitiva en una subcultura desviada, con identificación plena con los valores del grupo.
10. Teoría del Etiquetaje (Labeling Approach)
La teoría del etiquetado sostiene que la desviación no es inherente a un acto concreto, sino la etiqueta que recibe cualquier conducta que no se ajuste a las expectativas de la sociedad. Edwin Lemert distinguió dos tipos de desviación:
- Desviación primaria: el acto desviado en sí mismo, antes de cualquier reacción social. Es una conducta desviada puntual que puede darse en una gran variedad de contextos y que, en el mejor de los casos, tiene solo repercusiones marginales para la psique del individuo.
- Desviación secundaria: la que resulta de la identificación del individuo como desviado por parte de la sociedad y, finalmente, por sí mismo. Por su gravedad y reiteración, el individuo termina por asumir la etiqueta de desviado e incorporarla a su identidad.
11. Teorías Integradoras
11.1. David P. Farrington
David P. Farrington es el autor que defiende la teoría integradora de la desviación social, que admite tanto factores psicológicos como sociales. La criminología construyó históricamente teorías unitarias, pero Farrington y otros autores optaron por integrar variables de distinto orden (biológicas, psicológicas y sociales) para explicar la conducta antisocial.
11.2. Robert Agnew (Teoría General Integrada)
Robert Agnew, autor de una teoría general de la frustración, propuso posteriormente una teoría general integrada en la que tienen un gran papel las teorías del aprendizaje, el control y la frustración. De acuerdo con esta teoría, el delito tenderá a aparecer cuando los impedimentos (costes) para cometerlo son bajos y los incentivos son altos. Concibe a los seres humanos como en buena medida libres y no determinados exclusivamente por factores biológicos o ambientales.
12. Teorías Situacionales
12.1. Teoría de las Actividades Rutinarias o Cotidianas (Cohen y Felson)
A finales de los años setenta, Lawrence E. Cohen y Marcus Felson (1979) formularon la teoría de las actividades cotidianas o rutinarias, según la cual el delito no puede producirse si no coinciden simultáneamente tres elementos:
- Un ofensor con motivación criminal e inclinaciones y habilidad para ponerlas en práctica.
- Un objetivo apropiado (persona u objeto que representa un blanco alcanzable y atractivo).
- Ausencia de guardianes capaces de prevenir la infracción (ausencia de control social eficaz).
El aumento de las actividades fuera del hogar y los cambios en las rutinas cotidianas (mayor tiempo de ausencia del domicilio, bienes más portátiles y valiosos) explican el incremento de la delincuencia desde mediados del siglo XX.
12.2. Teoría de las Ventanas Rotas (Wilson y Kelling)
La teoría de las ventanas rotas surgió a partir de un experimento de psicología social llevado a cabo por Philip Zimbardo en 1969 (dejó coches abandonados en distintas ciudades y observó cómo el aspecto de abandono de un entorno incitaba a su deterioro progresivo). Sin embargo, fueron James Q. Wilson y George Kelling quienes elaboraron y difundieron la teoría:
- Si se deja una ventana rota en un edificio, poco a poco irán apareciendo más, ya que se transmite el mensaje de que nadie se preocupa por el entorno.
- El desorden físico y social visible en un barrio actúa como señal que invita a la comisión de delitos.
- La teoría no se basa en la pobreza como causa del delito, sino en la psicología humana y las relaciones sociales.
12.3. Prevención Situacional y CPTED
La prevención situacional es uno de los tres tipos de prevención de seguridad ciudadana (junto a la prevención social y la prevención legal) y está cobrando gran importancia en los últimos años, sobre todo a través del modelo conocido como Crime Prevention Through Environmental Design (CPTED, prevención del delito mediante el diseño ambiental). Este modelo interviene sobre el entorno físico para reducir las oportunidades delictivas.
13. La Delincuencia
13.1. Concepto de Delito
El delito es todo acto que atenta contra bienes jurídicos importantes para una sociedad, que se encuentra positivizado como ilegal y cuya comisión conlleva un castigo en forma de pena. Es un concepto legal relativizado por la geografía y los cambios sociales: lo que es delito queda circunscrito a una sociedad concreta, en un ámbito geográfico y temporal determinado.
13.2. Tipos de Delincuencia
Los grandes tipos de delincuencia son:
- Delincuencia común: cometida por personas marginales o desviadas y caracterizada por delitos de violencia física directa (homicidios, robos, violaciones, perjuicio económico directo). Es la llamada delincuencia de «cuello azul» o «cuello rojo».
- Delincuencia de cuello blanco: cometida por personas con un estatus socioeconómico alto; incluye delitos económicos, fraudes, corrupción y defraudación.
13.3. Leyes de la Delincuencia Moderna
En el estudio de la delincuencia moderna se contemplan dos leyes:
- Ley de saturación: consiste en observar si la delincuencia media aumenta o disminuye en una sociedad en un período determinado.
- Ley de evolución: la delincuencia evoluciona hacia formas más cerebrales y astutas; la lucha contra ella también evoluciona.
13.4. Cifras de la Criminalidad
- Criminalidad aparente (o delincuencia aparente): hechos o infracciones que en un primer momento parecen tener carácter delictivo y de los que se ha tenido conocimiento, pero que finalmente no concluyen en condena (por falta de dolo, culpa u otro elemento del tipo penal).
- Criminalidad legal: hechos investigados con decisión provisional sobre su carácter delictivo.
- Cifra negra: conjunto de delitos de los que no se tiene conocimiento porque las víctimas no los denuncian (por considerarlo improcedente, por falta de tiempo, por temor o por desconocimiento de sus derechos). Es el número de casos en que las personas son victimizadas en un tiempo y espacio determinados sin que conste ante las autoridades competentes.
13.5. Delincuencia Juvenil
La delincuencia juvenil es un fenómeno delictivo determinado por la edad cronológica de los sujetos implicados; en España abarca desde los 14 a los 18 años. Por debajo de los 14 años, los menores son inimputables y no se les puede aplicar la legislación penal ordinaria.
Características de la delincuencia juvenil:
- Inadaptación social.
- Comportamientos agresivos y uso de la violencia.
- Actuación generalmente en grupo.
- Motivaciones relacionadas con la búsqueda de reconocimiento entre iguales.
13.6. El Delincuente: Tipos
La clasificación más empleada diferencia:
- Delincuente habitual o profesional: vive del delito o vive constantemente al margen de la ley. Sus características son: adaptación social aparente, organización de su actividad delictiva, frecuencia en la comisión de hechos delictivos y estabilidad en la conducta antisocial.
- Delincuente ocasional: comete delitos de manera esporádica, impulsado por circunstancias concretas.
El delincuente es considerado como prototipo de persona desviada que, en su acción delictiva, amenaza la libertad y seguridad de las personas y contribuye a la desorganización social. Es un desviado social, pero no todo desviado social es delincuente. La condición de delincuente está relativizada por la sociedad en que se encuentre: lo que en una sociedad constituye delito puede no serlo en otra.
13.7. Factores que Influyen en la Delincuencia
Entre los principales factores:
- Factores socioeconómicos: según las estadísticas oficiales, la delincuencia común se concentra mayoritariamente en las clases sociales bajas o económicamente más desfavorecidas. Las clases sociales altas presentan otro tipo de delincuencia (cuello blanco).
- Factores de socialización: la deficiente socialización en el seno familiar es la causa más directamente relacionada con la delincuencia según las teorías más recientes, superando a los factores hereditarios o a las deficiencias psíquicas aisladas.
14. El Crimen Organizado
Según el documento 6204/2/97 Enfopol 35, rev 2 de EUROPOL, incorporado en España por la Orden PCI/161/2019, de 21 de febrero (por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Seguridad Nacional que aprueba la Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y la Delincuencia Grave), para que un grupo delincuencial sea considerado crimen organizado deben concurrir al menos 6 condiciones de las establecidas, siendo 4 de ellas de obligado cumplimiento y al menos 2 más opcionales de entre las 7 restantes.
Las características fundamentales obligatorias incluyen:
- Pluralidad de personas.
- Interrelación mediante una cierta estructura organizativa.
- Permanencia del acuerdo (no meramente ocasional).
- Reparto de tareas y jerarquía interna.
La elevada frecuencia de actos delictivos (por sí sola) no es una de las características exigidas para calificar a una organización como crimen organizado.
15. Las Bandas
Las bandas son agrupaciones de jóvenes o adultos con identidad grupal que pueden desarrollar actividades delictivas. Se clasifican en:
- Bandas conflictivas: se caracterizan por la violencia física. Generalmente defienden ideas racistas y delinquen en virtud de las mismas. Se guían por un líder carismático y se identifican con una determinada vestimenta.
- Bandas sociales: orientadas más a la cohesión social interna que a la comisión de delitos.
- Bandas xenófobas: emplean la violencia motivada específicamente por el rechazo a grupos étnicos o nacionales diferentes.
16. Victimología
16.1. Definición y Objeto
La victimología es una ciencia de reciente desarrollo que tiene por objeto el estudio de todos aquellos factores y circunstancias que influyen en las personas como objetivo de la violencia existente en toda sociedad, es decir, la víctima como sujeto pasivo de la violencia social. Recoge todo lo referente a la víctima: desde los factores que llevan a convertirse en ella, el proceso que sufre mientras lo es, y las consecuencias derivadas de ello.
Las figuras fundacionales de la victimología son Hans von Hentig y Benjamin Mendelsohn. Este último acuñó el término «victimología» y ambos desarrollaron la idea de la «pareja criminal»: la víctima va inseparablemente unida al infractor en un continuo proceso de interacción.
16.2. Clasificación de las Víctimas
Víctima individual
La persona o personas que sufren la acción del delito sin que la causa del mismo sea su pertenencia a un colectivo. Pueden ser:
- Víctimas no participantes (inocentes): completamente inocentes, sin ningún tipo de intervención en que se haya producido el delito.
- Víctimas participantes: quienes desempeñan algún papel en la génesis del delito. Se subdividen en:
- Con actitud victimal culposa (provocadora, solicitante, cooperante).
- Con actitud victimal dolosa.
Víctima colectiva
Requiere dos elementos esenciales: representatividad de un colectivo y que la causa del delito sea precisamente esa pertenencia al colectivo.
16.3. Clasificación de Landrove Díaz
Gerardo Landrove Díaz propone la siguiente clasificación:
- Víctimas no participantes: completamente inocentes, sin ningún tipo de intervención.
- Víctimas participantes: quienes desempeñan un cierto papel desencadenante del delito.
- Víctimas familiares.
- Víctimas colectivas.
- Víctimas especialmente vulnerables.
- Víctimas simbólicas.
- Falsas víctimas (quienes denuncian un delito que nunca existió).
Landrove estableció también la distinción entre víctimas «participantes» y «no participantes».
16.4. Clasificación de Elias Neuman
Elias Neuman propone la siguiente clasificación:
- Víctimas individuales: distingue entre las que carecen de actitud victimal (inocentes) y las que adoptan una actitud victimal dolorosa o culposa.
- Víctimas familiares: niños y mujeres que sufren vejaciones en el seno familiar.
- Víctimas sociales: minorías étnicas, discapacitados y marginales.
- Víctimas de la delincuencia organizada: colectivos afectados por el crimen estructurado.
16.5. Tipos de Victimización
- Victimización primaria: sufrimiento directo causado por el delito a la víctima.
- Victimización secundaria: daños producidos por el propio sistema de justicia penal al tratar a la víctima (interrogatorios, revictimización institucional).
- Victimización terciaria: la que sufre el propio delincuente, considerado en determinadas circunstancias como víctima de estructuras injustas (marginalidad, hacinamiento penitenciario) que le llevaron a delinquir.
17. Modelos Policiales
17.1. Clasificación de J. Q. Wilson (1968)
James Q. Wilson estableció en 1968 una clasificación de los modelos policiales desde el punto de vista teórico, distinguiendo tres tipos:
Modelo Legalista
- Aplicación estricta de leyes y reglamentos.
- Escasa discrecionalidad policial.
- Orientación a la represión y al cumplimiento formal de la norma.
Modelo Orientado a la Dispensa de Servicios
- Alta relación con la sociedad.
- Alta discrecionalidad.
- Descentralización de la toma de decisiones.
- Mayor énfasis en la resolución de problemas comunitarios que en la sanción.
Modelo de Vigilancia y Control
- Escasa relación con la sociedad.
- Alta discrecionalidad en la actuación.
- Alta centralización de la cadena de mando.
- Orientado al control del orden público y al mantenimiento de la autoridad.
18. Teoría de los Círculos Concéntricos (Protección de Personas)
La teoría de los círculos concéntricos establece la protección de una persona importante en tres círculos concéntricos sucesivos:
- Primer círculo (círculo interior): constituido por la cápsula de protección personal o escolta. Es el más próximo a la persona protegida y está formado por un número variable de agentes de protección inmediata.
- Segundo círculo: zona de seguridad intermedia que rodea al primer círculo, formada por el personal uniformado que da sensación de seguridad y actúa como disuasión visible.
- Tercer círculo (círculo exterior): comprende los servicios de información, los controles de frontera y el dispositivo de enlace y coordinación (DEC). Es el que opera de manera más alejada de la persona protegida y se ocupa de la inteligencia preventiva y el control de accesos.
19. Políticas de Seguridad: Tipos de Acción Policial
Aunque es muy difícil separar en la práctica las funciones represiva y preventiva, desde el punto de vista conceptual se distinguen:
- Acción preventiva: orientada a evitar la comisión de hechos delictivos mediante la presencia policial, la vigilancia y la disuasión.
- Acción represiva: encaminada al descubrimiento de los autores de conductas delictivas, a la detención de delincuentes y a la incautación de los efectos e instrumentos del delito, para su posterior traslado a la autoridad judicial. La detención de delincuentes y la incautación de efectos del delito son, por tanto, acciones de carácter represivo.
- Acción asistencial: orientada a la atención, ayuda y apoyo a las víctimas y a los ciudadanos en situaciones de emergencia.
20. Violencia de Género: El Ciclo de la Violencia
La psicóloga estadounidense Lenore Walker definió el ciclo de la violencia de género, que consta de tres fases secuenciales y cíclicas:
- Fase de acumulación de tensión: se producen pequeños incidentes y tensiones que van acumulándose en la relación; la víctima intenta calmar y apaciguar al agresor.
- Fase de agresión (incidente agudo): el agresor descarga la tensión acumulada mediante el maltrato físico, psicológico o sexual.
- Fase de arrepentimiento o "luna de miel": el agresor muestra remordimiento, busca la reconciliación y promete cambiar; la víctima puede creer que el maltrato no se repetirá. Este ciclo tiende a repetirse con el tiempo y la violencia suele intensificarse.
21. La Inteligencia Emocional y la Adaptación Social
La inteligencia emocional incluye capacidades del propio sujeto que favorecen su adaptación social, como la empatía y el autocontrol. Factores externos como la pertenencia a una familia desestructurada no son capacidades del sujeto propias de la inteligencia emocional, sino variables ambientales que pueden dificultar su desarrollo.
Resumen Esquemático de Autores y Teorías Clave
| Autor | Teoría / Aportación principal |
|---|---|
| Rousseau | Contrato social; pacto social como base del orden |
| Maslow | Pirámide de necesidades (seguridad en 2.º lugar) |
| Durkheim | Anomia; solidaridad mecánica/orgánica; delito connatural a la sociedad |
| Merton | Teoría de la anomia (tensión social); cinco tipos de adaptación |
| Lombroso | Teoría antropométrica; delincuente nato |
| Kretschmer | Biotipología: leptosomático, pícnico, atlético, displásico |
| Sheldon | Biotipología: ectomorfo, endomorfo, mesomorfo; mesomorfos más proclives al delito violento |
| Lacassagne / Tarde | Escuela Francesa; criminalidad como fenómeno social; teoría de la imitación |
| Park y Burgess | Escuela de Chicago; ecología criminal; distribución geográfica del delito |
| Sutherland / Cressey | Teoría de la asociación diferencial |
| Cohen / Whyte | Teoría de la subcultura desviada |
| Bandura | Teoría del aprendizaje social; imitación; castigo positivo/negativo |
| Travis Hirschi | Teoría del arraigo social (vínculos sociales); teoría del control |
| Lemert | Teoría del etiquetaje; desviación primaria y secundaria |
| Hagan | Teoría del poder-control (base neomarxiana); diferencias de género en la delincuencia |
| Farrington | Teoría integradora de la desviación social |
| Agnew | Teoría general de la frustración; teoría general integrada |
| Cohen y Felson | Teoría de las actividades rutinarias o cotidianas |
| Zimbardo / Wilson / Kelling | Experimento de las ventanas rotas; teoría de las ventanas rotas |
| Quetelet | Primeros estudios estadísticos; la pobreza no es la principal causa de la delincuencia |
| Hentig / Mendelsohn | Victimología; «pareja criminal» |
| Landrove Díaz | Clasificación de víctimas (participantes/no participantes) |
| Neuman | Clasificación de víctimas sociales |
| J. Q. Wilson | Modelos policiales (1968): legalista, servicios, vigilancia |
| Lenore Walker | Ciclo de la violencia de género (tres fases) |