Para revisar elementos que se mueven y pueden soportar cargas hay que llevar el equipo de protección individual adecuado, según las normas de prevención y seguridad en el trabajo.
Una grúa montada en la trasera hace que el vehículo se comporte de forma distinta a otro igual sin ella, por lo que hay que vigilar especialmente los desgastes añadidos en neumáticos, suspensión, etc.
Pauta de revisión:
-
Inspección visual externa de la grúa: golpes, manchas, fugas.
-
Presencia y estado de los carteles de seguridad y de la ficha con la simbología de los movimientos.
-
Nivel de aceite hidráulico, y estado de canalizaciones y conexiones del circuito hidráulico.
-
Engrase periódico del sistema de rotación y elevación y de los elementos deslizantes y estabilizadores.
-
Presencia y estado de herramientas y accesorios: eslingas, perrillos, cuerdas, cables, pernos de seguridad, calzos de apoyo y material de señalización y balizamiento.
Prueba de funcionamiento:
-
Conectar la toma de fuerza y la grúa.
-
Desplegar zancas y estabilizadores hasta su máxima extensión y liberar los brazos elevadores de su anclaje.
-
Ejecutar cada uno de los movimientos posibles del equipo: elevación, giro y despliegue.
-
Recoger y fijar los elementos de la grúa.
-
Comprobar el bloqueo de los estabilizadores antes de mover el vehículo.
-
Desconectar la grúa y la toma de fuerza.