Obligación general
Los lugares de trabajo, sus locales de servicio, equipos e instalaciones se limpian periódicamente y siempre que sea necesario para mantenerlos en condiciones higiénicas. Se eliminan con rapidez desperdicios, manchas de grasa y residuos que puedan causar accidentes. Las operaciones de limpieza no deben ser por sí mismas una fuente de riesgo para quien las hace ni para terceros, y se realizan en los momentos, de la forma y con los medios más adecuados. (Fuente: RD 486/1997, lugares de trabajo, anexo II, apdos. 2 y 3 — BOE-A-1997-8669.) Las zonas de paso y las salidas de evacuación deben quedar libres de obstáculos. (Fuente: RD 486/1997, anexo II, apdo. 1.)
Tipos de limpieza
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Manual: el operario trabaja con su esfuerzo y herramientas no eléctricas (fregona, escoba, mopa). Mecánica: con máquinas (aspiradora, abrillantadora, pulidora). (Fuente: EFIAP, Región de Murcia, Tema 10 «Técnicas de limpieza…», apdo. 1.)
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De rutina (técnicas básicas), general (en profundidad, incluyendo paredes, techos y desmontaje de mobiliario si hace falta), terminal (al finalizar un proceso, como el alta de un paciente) y especial (situaciones excepcionales). (Fuente: Servicio Galego de Saúde, Guía de procedimientos de limpieza en el medio hospitalario, apdo. 4.)
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De mantenimiento, periódica, de fin de obra (siempre desde el techo hasta el suelo), especial y de desinfección. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.)
Orden de las operaciones
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De arriba abajo. La limpieza se empieza por arriba (cuadros) y se termina por el suelo. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.2.) El mobiliario se limpia desde las zonas más altas a las más bajas, y las paredes de forma horizontal y siempre de arriba abajo. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, procedimientos 1.1.) La limpieza se empieza por arriba y se termina por el suelo. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.2.)
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De lo limpio a lo sucio. Los procedimientos no deben redistribuir los microorganismos: se limpian primero las áreas menos contaminadas y se cambian con frecuencia soluciones y utensilios. Al fregar se va de la zona limpia a la zona sucia de la estancia. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, recomendaciones 5.3.6 y procedimiento del doble cubo.)
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Desde el fondo hacia la puerta. El suelo del cuarto de baño se friega desde el fondo en dirección a la puerta. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.3.)
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Primero limpiar, luego desinfectar. Primero se recoge la suciedad con bayetas húmedas y después se desinfecta. (Fuente: Comunidad de Madrid, «Desinfección de superficies».) En quirófano se comprueba que se haga «primero una limpieza con detergente y luego una desinfección con desinfectante». (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, anexo VI.)
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Se empieza por las zonas no ocupadas y, si se interrumpe el trabajo, no se deja nada que corte el paso. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, procedimiento 1.1.)
Barrido húmedo frente a barrido en seco
El barrido húmedo es la técnica más rápida y eficaz para suelos medianamente sucios: elimina el principal inconveniente del barrido en seco, que es levantar polvo. El polvo se recoge con un trapo o mopa húmedos —con un producto captapolvo— cuya finalidad no es mojar el suelo, sino que el polvo quede adherido sin levantarse. Puede hacerse por empuje (avanzando sin levantar la mopa, eficaz en pasillos y locales despejados) o en retroceso. Las partículas gruesas se recogen al final con un recogedor. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 3.1.) En el hospital el barrido húmedo es el recomendado y el único que se usa; se recorre la estancia en zigzag sin pasar dos veces por el mismo sitio. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, 5.3.5 y 1.1.) En presencia de alimentos no se hace barrido en seco. (Fuente: Gobierno de Aragón, Orientaciones para el autocontrol, apdo. 6.) El tribunal de Ayudante/a de Servicios Especiales de la Diputación de Cádiz lo define como «un sistema intermedio entre el barrido convencional y el fregado» que «también se puede realizar mediante una gasa humedecida en agua», sin excluir otros textiles específicos (mopas, paños de microfibra). (Fuente: Diputación Provincial de Cádiz, edicto de resolución de alegaciones y plantilla definitiva del 1.er ejercicio de Ayudante/a Servicios Especiales, OEP 2019, pregunta 17, que cita el Manual Básico de Personal de Limpieza de Centros Sanitarios, Ed. MAD, 2006, cap. 3, apdo. 2.)
Fregado: técnica del doble cubo
Consiste en dos cubos, habitualmente azul (limpio) y rojo (sucio). Se coloca el escurridor sobre el rojo, se moja la fregona en el azul, se escurre sobre el rojo, se friega de la zona limpia a la sucia, se aclara la fregona en el rojo, se escurre al máximo y se vuelve a cargar en el azul. El agua se cambia cuando se agota la solución del azul y siempre que la del rojo esté visiblemente sucia. Con un solo cubo (solo en zonas no asistenciales) la solución se cambia con más frecuencia. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, procedimiento 1.1 y recomendación 5.3.8.) Fuera del hospital, el agua del cubo se cambia en cuanto esté sucia, y la fregona debe escurrirse muy bien para que absorba la suciedad en la segunda pasada. Se señalizan los suelos mojados. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 3.2; SERGAS, procedimiento «Limpieza del suelo».)
Zonas por nivel de riesgo
En los hospitales gallegos las áreas se dividen en:
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Alto riesgo: área quirúrgica, UCI, reanimación, quemados, hemodiálisis, neonatología, paritorios, habitaciones de aislamiento y trasplantes, entre otras.
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Riesgo medio: hospitalización, urgencias, consultas, laboratorios, lavandería, farmacia, esterilización y cocina, entre otras.
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Bajo riesgo: oficinas, despachos, pasillos, escaleras, vestíbulos, ascensores, vestuarios, cafetería, archivo, biblioteca…
Un área puede cambiar de nivel si el hospital lo decide. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, apdo. 4 «División del hospital».) En una cocina, la Administración aragonesa distingue utensilios y maquinaria de alto riesgo (batidoras, cortafiambres, picadoras, tablas de corte, cuchillos) y de bajo riesgo (planchas, freidoras, hornos, campana, lavavajillas…). (Fuente: Gobierno de Aragón, Orientaciones para el autocontrol, modelo de programa L+D.)
Código de colores
El código no es universal: lo fija cada centro. En la guía del SERGAS: paño azul para cualquier objeto o superficie que no sea sanitario ni retrete; paño amarillo solo para sanitarios que no sean el retrete; paño rojo solo para retretes. Hay además dos cubos pequeños (azul y rojo) para superficies y para lavar los paños. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, procedimiento 1.1.) El carro lleva dos zonas bien delimitadas, limpia y sucia. (Fuente: SERGAS, procedimiento 1.1.) En la limpieza de mantenimiento de oficinas se usan dos cubos de fregona, uno para aseos y otro para despachos. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.1.)
Frecuencias
La frecuencia depende del uso de equipos y utensilios, de su estado de suciedad y del tipo de alimento o actividad. (Fuente: Gobierno de Aragón, Orientaciones para el autocontrol, apdo. 2.a.) Las superficies de contacto constante requieren limpieza frecuente, y cada centro elabora protocolos con métodos, horarios y responsables. Además, se limpia siempre que se observe cualquier anomalía. (Fuente: SERGAS, Guía de limpieza, 5.3 y procedimiento 1.1.) Al suelo se le pasa la mopa a diario y, cada cierto tiempo, se limpian techos, paredes, lámparas y enchufes. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.2.)
Limpieza de aseos
Se ventila, se retiran toallas y se vacían papeleras. Lavabos con detergente cremoso, aclarado y secado; inodoro con escobilla y limpiador antical (si se forma sarro, producto específico); nunca agua fuerte o salfumán, que atacan el esmalte. Grifos con paño y detergente cremoso, nada que raye el cromado; las manchas de cal se quitan con un detergente ligeramente ácido o vinagre. Espejos con paño sin pelusa y limpiacristales o alcohol. Al final se friega el suelo desde el fondo hacia la puerta. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.3.) En el hospital, la secuencia con paño amarillo es: espejo, repisa, grifería, lavabo, ducha, dispensadores, interruptores y pestillo; el retrete, con paño rojo y solución detergente-desinfectante que actúa al menos cinco minutos. (Fuente: SERGAS, procedimiento 1.1.)
Cristales, mobiliario y material de trabajo
Cristales: dos recipientes (lavado y aclarado), de los bordes hacia el centro y secado de arriba abajo; no limpiarlos al sol ni frotar con trapo seco. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.4.) Cada mueble se trata según su material, porque unos admiten agua y otros no: la madera sin revestimiento puede lavarse si se seca a fondo, los muebles encerados solo con trapos secos, los chapados nunca se mojan, los laminados plásticos sin abrasivos, el mármol solo con agua y detergente suave. (Fuente: EFIAP, Tema 10, apdo. 2.5.) Al terminar, el material de trabajo se lava con agua y detergente, se desinfecta, se aclara, se seca y se guarda. (Fuente: SERGAS, procedimiento 1.1.) Usar desinfectantes nebulizados o en aerosol no se recomienda. (Fuente: SERGAS, 5.3.12.)