Tema 38 (parte específica). El vendaje funcional
Epígrafe oficial: El vendaje funcional: concepto y aplicaciones. Material necesario. Métodos. Indicaciones y contraindicaciones.
1. Concepto y aplicaciones
1.1. Concepto
El vendaje funcional es una técnica de contención dinámica que protege estructuras capsuloligamentosas o musculotendinosas frente a sobrecargas mecánicas, limitando de forma selectiva el movimiento que pone en tensión la estructura lesionada y conservando el resto de la función articular. A diferencia de la inmovilización rígida (yeso, férula), permite que la articulación siga moviéndose en los demás planos.
Sus ventajas: permite mantener cierta actividad, facilita aplicar a la vez crioterapia, reeducación propioceptiva y refuerzo muscular, evita la atrofia y la rigidez de la inmovilización completa. Su principal inconveniente es que impide otras técnicas como la electroterapia o la hidroterapia en la zona vendada.
1.2. Aplicaciones (objetivos)
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Terapéutico: tratar una lesión ya establecida. El vendaje se coloca en posición corregida para favorecer una cicatrización correcta, con un montaje asimétrico de las tiras.
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Preventivo: evitar lesiones (sobre todo capsuloligamentosas) en deportistas con lesiones repetidas o alta solicitación. Se coloca en posición neutra, con montaje simétrico, porque la posición de corrección podría lesionar la estructura antagonista. Debe evitarse su uso sistemático, que puede crear atrofia y dependencia.
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Readaptación: reincorporación progresiva a la actividad tras la lesión.
1.3. Mecanismos de acción
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Acción mecánica: mantiene el segmento en acortamiento, con menor solicitación del elemento lesionado, lo que favorece la cicatrización y tiene efecto antiálgico. En la sistematización clásica del vendaje funcional, la mayor eficacia de la acción mecánica depende de la colocación de las vendas y del material utilizado, del brazo de palanca respecto al eje articular y del número y la longitud de las tiras activas (SECOT: cuanto más largas, mayor resistencia al despegamiento y mayor limitación del movimiento). No depende de «reproducir el mecanismo lesional»: el vendaje se monta precisamente para oponerse a ese mecanismo.
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Acción exteroceptiva: al traccionar de la piel, refuerza la información sensitiva cutánea, lo que resulta útil cuando el paciente tiende a reproducir el mecanismo lesional. La sistematización clásica desglosa sus efectos en: efecto antiálgico, incremento del flujo aferente exteroceptivo y favorecer la corrección de la posición. No produce inhibición de la actividad muscular adyacente; al contrario, la estimulación cutánea y propioceptiva tiende a aumentar el tono basal.
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Acción propioceptiva: limita el alargamiento y la vibración de los elementos musculares, tendinosos y capsuloligamentosos e incrementa el tono basal muscular.
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Acción psicológica: da sensación de estabilidad y seguridad; en algunos pacientes puede generar dependencia.
1.4. Posición del segmento en el vendaje terapéutico
El segmento se coloca en la posición que descarga la estructura lesionada: en las lesiones capsuloligamentosas y en las lesiones musculares, en acortamiento de la estructura dañada (por ejemplo, en el esguince del ligamento lateral externo del tobillo, el pie en eversión y ligera flexión dorsal, contraria al mecanismo de inversión). La tendinitis se venda con el mismo criterio: el tendón en acortamiento, para descargarlo (en la tendinitis aquílea, el tobillo en flexión plantar).
Fuente: Sobrón Caminero B, Gil Martínez P (SECOT), «Principios de inmovilización blanda. Vendajes. Técnica e indicaciones», Manual del residente de COT, cap. 53, https://unitia.secot.es/web/manual_residente/CAPITULO%2053.pdf.
2. Material necesario
2.1. Vendas
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Vendas inextensibles o rígidas (tape, esparadrapo deportivo): el montaje es menos voluminoso y estabiliza más; a cambio es más difícil de manejar, hay que vigilar los pliegues y los problemas vasculares y es poco eficaz contra el edema. De elección en las lesiones ligamentosas agudas que requieren estabilización importante.
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Vendas elásticas adhesivas: su elasticidad depende de la tensión aplicada; se adaptan mejor a los relieves y permiten controlar el edema. Útiles en lesiones musculares y en fases más evolucionadas.
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Vendas elásticas cohesivas (se adhieren a sí mismas, no a la piel) y autoadhesivas para fijación.
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Montajes mixtos (rígidas + elásticas) según el efecto deseado.
2.2. Material auxiliar
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Prevendaje (espuma fina no adhesiva) para proteger la piel en usos repetidos o pieles sensibles; debe usarse con mesura porque la acción del vendaje depende de su adhesión.
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Almohadillas o protecciones para relieves óseos y zonas de roce (talón, tendón de Aquiles, dorso del pie), con vaselina para reducir la fricción.
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Spray adhesivo (aumenta la fijación) y alcohol o éter para desengrasar la piel; maquinilla para rasurar.
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Tijeras de punta roma y corta-vendas para la retirada.
Fuente: SECOT, «Principios de inmovilización blanda. Vendajes. Técnica e indicaciones», apartados 2 y 3.4, https://unitia.secot.es/web/manual_residente/CAPITULO%2053.pdf.
3. Métodos
3.1. Pasos de la técnica
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Diagnóstico y planificación del vendaje según la estructura lesionada y el mecanismo de lesión.
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Preparación de la piel: rasurado, limpieza y desengrase, spray adhesivo.
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Delimitación y protección de zonas cutáneas (prevendaje, almohadillas).
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Colocación del segmento en la posición adecuada (corregida en el terapéutico, neutra en el preventivo).
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Anclajes: primeras tiras, circulares y con venda adhesiva ancha, en los extremos proximal y distal; sirven de punto de tracción para las activas y evitan tirar de la piel.
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Tiras activas: la parte principal; descargan la estructura y orientan el movimiento. Su número, dirección y longitud dependen de la indicación; cada una debe subdividirse en dos cabos que encuadren la articulación (estribos, tiras en ocho, en abanico, en «X»).
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Tiras de fijación: refuerzan la unión de las activas con los anclajes.
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Tiras de cierre: circulares, cubren el montaje y dan efecto compresivo.
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Comprobación: limitación del movimiento deseado, ausencia de dolor y de compromiso circulatorio o nervioso distal (color, temperatura, sensibilidad).
3.2. Retirada
Se retira con cuidado de no dañar la piel (tijeras de punta roma o corta-vendas) y, una vez curada la lesión, debe abandonarse de forma progresiva, acompañada de fortalecimiento muscular y propiocepción para evitar la dependencia. Los vendajes preventivos se quitan al terminar la actividad deportiva.
3.3. Otros métodos
El vendaje neuromuscular (kinesio taping), con venda elástica de propiedades parecidas a la piel, no busca limitar el movimiento sino actuar sobre la piel, el sistema linfático y la actividad muscular; es un método distinto del vendaje funcional clásico. Su eficacia en los procesos musculoesqueléticos no está demostrada: una revisión sistemática de ensayos aleatorizados no lo encontró mejor que el vendaje simulado.
Fuente: SECOT, «Principios de inmovilización blanda. Vendajes. Técnica e indicaciones», apartados 3.5 y 3.6, https://unitia.secot.es/web/manual_residente/CAPITULO%2053.pdf ; vendaje neuromuscular: Parreira PC et al., «Current evidence does not support the use of Kinesio Taping in clinical practice: a systematic review», J Physiother 2014;60(1):31-9 (PMID 24856938), https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24856938/.
4. Indicaciones y contraindicaciones
4.1. Indicaciones
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Capsuloligamentosas: esguinces leves y moderados (sobre todo de tobillo, rodilla y dedos), laxitud ligamentosa.
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Tendinosas: tendinitis y entesitis.
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Musculares: distensión muscular, rotura fibrilar (fibrilar, no completa).
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Ortopédicas: hallux valgus, metatarso varo, pie zambo, subluxación rotuliana externa.
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Prevención de recidivas en deportistas.
4.2. Contraindicaciones
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Lesiones graves que requieren inmovilización rígida o cirugía: roturas ligamentosas completas o roturas tendinosas, fracturas, luxaciones.
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Ausencia de diagnóstico de la lesión.
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Alergia a algún componente de las vendas o al adhesivo.
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Hematomas o edemas extensos, lesiones dermatológicas, heridas o soluciones de continuidad en la piel.
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Alteraciones vasculares o nerviosas en el territorio del vendaje.
Fuente: SECOT, «Principios de inmovilización blanda. Vendajes. Técnica e indicaciones», apartados 3.2 y 3.3, https://unitia.secot.es/web/manual_residente/CAPITULO%2053.pdf.
Lo esencial para el examen
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Vendaje funcional: contención dinámica que limita un movimiento concreto y conserva el resto de la función.
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Terapéutico: posición corregida y montaje asimétrico; preventivo: posición neutra y montaje simétrico.
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Eficacia mecánica: colocación y material, brazo de palanca respecto al eje articular, número y longitud de las tiras activas; nunca «reproducir el mecanismo lesional».
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Lesión capsuloligamentosa, lesión muscular y tendinitis: posición de acortamiento de la estructura lesionada.
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Efectos exteroceptivos: antiálgico, aumento del flujo aferente exteroceptivo y corrección de la posición; no inhibe la musculatura adyacente.
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Acción propioceptiva: limita alargamiento y vibración y aumenta el tono basal.
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Orden: anclajes → tiras activas → fijación → cierre.
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Tape rígido = más estabilidad (lesiones ligamentosas agudas); elástico = mejor adaptación y control del edema.
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Contraindicaciones: lesiones graves (roturas, fracturas), sin diagnóstico, alergia, piel lesionada, alteraciones vasculonerviosas.
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Indicaciones: esguinces, tendinitis, distensiones y roturas fibrilares, hallux valgus.