Desarrollo de la conducta humana: teorías del desarrollo, personalidad, necesidades y aprendizaje
Teoría psicoanalítica de Freud
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Estructura del psiquismo. En la primera tópica el psiquismo se organiza en tres sistemas: consciente, preconsciente e inconsciente. En la segunda tópica (El yo y el ello, 1923) se habla de ello, yo y superyó: el ello es el depósito de los instintos y se rige por el principio del placer; el yo se liga a la realidad; el superyó actúa como tribunal que juzga y sanciona la conducta propia y surge, al resolverse el complejo de Edipo, por interiorización de la autoridad moral de los padres.
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Libido. Es la energía (pulsional, de origen sexual) que se va desplazando de una zona erógena a otra a lo largo de las fases. El ello es el depósito de las pulsiones y de la energía libidinal. Freud sostiene que los instintos, de origen biológico e interno, son las fuerzas motivadoras de las que derivan todos los aspectos de la personalidad.
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Importancia de la infancia. Las experiencias de las primeras fases condicionan la vida adulta: si la gratificación de una fase no es la adecuada, la libido puede quedar fijada y dar lugar más tarde a ansiedad o neurosis. Por eso se la llama teoría psicoanalítica: atribuye a impulsos y motivos inconscientes, con raíz en la niñez, buena parte de la conducta.
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Cinco fases psicosexuales (las edades son aproximadas y varían según la fuente):
| Fase | Edad aproximada | Rasgo central |
|---|
| Oral | del nacimiento al primer año (otras fuentes, hasta unos 18 meses) | el placer se obtiene por la boca |
| Anal | desde el 1.º-2.º año hasta los 3 años | zona anal; control de esfínteres |
| Fálica | de 3 a 5-6 años | genitales; complejo de Edipo (niño hacia la madre) y de Electra (niña hacia el padre), atracción hacia el progenitor del sexo contrario |
| Latencia | de unos 6 años a la pubertad (otra fuente: 6-11 años) | disminuyen las manifestaciones sexuales; la energía se canaliza a nuevas habilidades y conocimientos |
| Genital | adolescencia | cambios físicos y psicológicos, autonomía e identificación con el grupo de iguales |
Las fuentes discrepan en las edades exactas de las fases.
Teoría del desarrollo cognitivo de Piaget
Piaget describe el desarrollo de la inteligencia en cuatro estadios de secuencia invariable (ninguno se salta); las edades son aproximadas y algunas fuentes difieren (concretas 7-11 o 7-12; formales desde los 11 o 12 años).
| Estadio | Edad | Características |
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| Sensoriomotor | 0 a 2 años (hasta 18-24 meses) | se entiende el mundo por la acción; termina con el uso de símbolos mentales |
| Preoperacional | 2 a 7 años | uso de representaciones (imágenes, palabras, gestos); pensamiento limitado por el egocentrismo, la centración en lo perceptivo, el apoyo en las apariencias y la irreversibilidad; el razonamiento es transductivo (de lo singular a lo singular) |
| Operaciones concretas | 7 a 11 años | operaciones mentales reversibles, clasificación, seriación, conservación, adopción de perspectiva; solo sobre objetos concretos |
| Operaciones formales | desde los 11-12 años | pensamiento hipotético-deductivo y abstracto, razonamiento sobre proposiciones |
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Subestadios sensoriomotores (según la fuente de la Universitat de València): 0-1 mes reflejos; 1-4 meses, reacciones circulares primarias y primeras coordinaciones intersensoriales (visión-audición, visión-prensión); 4-10 meses, circulares secundarias; 10-12, conducta intencional (las edades de los subestadios varían según la fuente); 12-18, experimentación; 18-24, símbolos mentales e imitación diferida.
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Conceptos: asimilación (relacionarse con el entorno con las estructuras disponibles) y acomodación (ajustar los esquemas a la realidad externa). Cada estadio se define por una estructura de conjunto.
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Los cuatro estadios anteriores son los de Piaget; las fases oral, anal, fálica, de latencia y genital son de Freud.
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Etapa escolar: en lo cognitivo coincide con el paso del pensamiento concreto al inicio del razonamiento abstracto.
Teoría psicosocial de Erikson
Erikson amplía a Freud con la influencia social y extiende el desarrollo a toda la vida: ocho estadios, cada uno con un conflicto entre dos polos:
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Confianza básica / desconfianza
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Autonomía / vergüenza y duda
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Iniciativa / culpa
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Laboriosidad (industriosidad) / inferioridad
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Identidad / confusión (difusión) de roles: adolescencia
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Intimidad / aislamiento: adultez temprana
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Generatividad / estancamiento: adultez intermedia
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Integridad del yo / desesperanza: vejez
Los cuatro primeros corresponden a la infancia y el quinto a la adolescencia (las fuentes no fijan edades idénticas; Erikson no ató los estadios a edades rígidas). Los tres últimos son de la edad adulta.
Teoría de las necesidades de Maslow
Jerarquía de cinco niveles, de la base al vértice: fisiológicas, seguridad, amor y pertenencia (afiliación), estima (reconocimiento), autorrealización. Las fisiológicas tienen prioridad; la autorrealización ocupa la cima. Tras las fisiológicas aparece la seguridad. Kalish divide las necesidades fisiológicas en necesidades de supervivencia (alimento, aire, agua, temperatura, eliminación, descanso, dolor) y de estimulación (sexo, actividad, exploración, manipulación, novedad). Maslow y Rogers pertenecen a la corriente humanista.
Personalidad: modelos de rasgos y tipos
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Eysenck (modelo PEN): tres dimensiones independientes: Psicoticismo (P), Extraversión (E) y Neuroticismo (N).
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Cinco Grandes (Costa y McCrae): amabilidad, apertura, neuroticismo, extraversión y responsabilidad; se miden con el NEO-PI (versión revisada NEO PI-R).
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Allport distingue rasgos cardinales (los más poderosos, dominan la vida de la persona y son raros), centrales (tendencias características, pocas) y secundarios (actitudes y preferencias concretas, los menos importantes).
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Sheldon (somatotipos): endomorfo (redondez; viscerotonía), mesomorfo (musculatura; somatotonía) y ectomorfo (linealidad; cerebrotonía), según la revisión de tipologías de la personalidad de Kim et al. (2009).
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Inteligencia emocional (Salovey y Mayer): cuatro ramas: percepción, facilitación, comprensión y regulación emocional.
Otras teorías del desarrollo
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Gesell: modelo maduracionista: los cambios del desarrollo están condicionados por factores hereditarios, modificados por factores ambientales.
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Vygotsky: enfoque sociocultural: el niño aprende con la mediación de adultos y de su comunidad; concepto de zona de desarrollo próximo.
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Kohlberg (desarrollo moral): tres niveles (preconvencional, convencional, posconvencional) con dos estadios cada uno. Describe cómo razonan las personas sobre normas éticas. En la adolescencia media predomina el nivel convencional, y solo algunos alcanzan el posconvencional.
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Bowlby (apego): ante la separación de la figura de apego el niño pasa por protesta, desesperación y desapego.
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Evaluación de la inteligencia: las escalas de Wechsler (WISC, WAIS) miden la capacidad intelectual; las escalas Vineland miden la conducta adaptativa.
Conducta de enfermedad (Mechanic) y autocuidado (Orem)
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Conducta de enfermedad. Concepto de Mechanic y Volkart (1962): la forma particular en que una persona responde a sus signos corporales y las condiciones en que los percibe como anormales. Mechanic (1986) la conceptualizó de cuatro maneras: (1) como una disposición estable de las personas a responder de una forma determinada ante la enfermedad; (2) como resultado de la interacción entre variables personales y sociales que determinan el significado dado al enfermar; (3) como consecuencia de la organización y estructura del sistema sanitario; (4) como resultado de un proceso de atribución en torno a la salud-enfermedad.
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Autocuidado (Orem). Según Orem, el autocuidado es «una conducta humana, un comportamiento aprendido que tiene las características de acción intencionada»; la agencia de autocuidado se desarrolla a lo largo de la vida diaria.
Aprendizaje y modificación de la conducta
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Condicionamiento operante: el refuerzo aumenta la conducta (positivo: se añade algo agradable; negativo: se retira algo desagradable). El castigo la disminuye.
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Dominios del aprendizaje (Bloom): cognoscitivo, afectivo y psicomotor.
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Modelo transteórico: precontemplación, contemplación, preparación, acción y mantenimiento; la intervención se adapta a la etapa en que está la persona.
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Locus de control: en el externo la persona atribuye lo que le ocurre al azar, la suerte o el destino (actitud fatalista ante la enfermedad); en el interno, a su propia conducta.
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Transferencia y contratransferencia: la transferencia es la reacción afectiva del paciente hacia el profesional; la contratransferencia, la del profesional hacia el paciente (simpatía, rechazo, inseguridad).
Fuentes (consultadas el 23/10/2026): Anales de Psicología 2000, «Análisis del concepto de Conducta de Enfermedad» (https://revistas.um.es/analesps/article/download/29311/28371/136291); Universitat de València, «Piaget en la red» (https://www.uv.es/marcor/Piaget/Estadios.html; https://www.uv.es/marcor/Piaget/Senso.html; https://www.uv.es/marcor/Piaget/glosar.html); Revista Colombiana de Educación, Piaget y transducción (http://scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0120-39162011000100005); SciELO México, Piaget (https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2007-78902021000800029&script=sci_arttext&tlng=es); StatPearls, Freud's Developmental Theory (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK557526/), Personality Theories (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK623739/) y Erikson (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK556096/); Sexualidad infantil, Acta Pediátrica de México (https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0186-23912016000100047); Freud, tópicas (http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1692-88572017000100004); Acta de Investigación Psicológica, Erikson (https://www.scielo.org.mx/pdf/aip/v3n1/v3n1a4.pdf); Maslow/Kalish, Index de Enfermería (http://www.index-f.com/lascasas/documentos/lc0717.pdf) y Anales de Psicología (https://scielo.isciii.es/pdf/ap/v40n3/es_1695-2294-ap-40-03-458.pdf); Eysenck y Cinco Grandes (https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1578-908X2014000100006); Allport (https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2492064.pdf); Sheldon (https://revistes.ub.edu/index.php/Anuario-psicologia/article/download/9674/12524); Salovey y Mayer (https://www.redalyc.org/pdf/5043/504373317002.pdf); Kohlberg/adolescencia (https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0370-41062015000600010&script=sci_arttext); Bowlby (http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-74502009000500007); Gesell (https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3007812.pdf); Vygotsky (http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1316-49102007000300005); Manual MSD, discapacidad intelectual (https://www.msdmanuals.com/es/hogar/salud-infantil/trastornos-del-aprendizaje-y-del-desarrollo/discapacidad-intelectual); Bloom, Revista Complutense de Educación (https://revistas.ucm.es/index.php/RCED/en/article/download/RCED0909120195A/15425); modelo transteórico, Atención Primaria (https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0213-91112021000100048); locus de control (https://www.redalyc.org/journal/2738/273868435012/html/); transferencia, Educación Médica (https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1575-18132008000500011); refuerzo y castigo, Universidad de Granada (https://wpd.ugr.es/~emiro/nino-reforzamiento-positivo/); Kim et al., «Psychological profile of Sasang typology: a systematic review», Evid Based Complement Alternat Med 2009 (https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2741618/)
Comunicación en la relación enfermera-paciente: proceso, lenguaje no verbal, asertividad y escucha activa
La comunicación es la herramienta con la que se obtiene la vivencia de la enfermedad del paciente, se crea confianza y se consigue su participación en las decisiones y en el tratamiento, lo que repercute en el cumplimiento terapéutico (van-der Hofstadt et al., Generalitat Valenciana, 2006). Una comunicación deficiente es una de las quejas más frecuentes de pacientes y familiares.
Proceso de comunicación y sus elementos
Según el manual de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, comunicar es un proceso por el que se transfiere una idea o mensaje desde una fuente (emisor) a un receptor, con la intención de modificar su comportamiento, y se genera además un proceso de retroalimentación (feedback) que posibilita influencias recíprocas. Los roles de emisor y receptor se intercambian durante la conversación: no son estáticos ni pasivos, sino dinámicos.
| Elemento | Qué es |
|---|
| Emisor | Quien comunica primero o toma la iniciativa |
| Receptor | Quien recibe el mensaje (necesita capacidad de escucha y atención) |
| Mensaje | La idea o contenido de información que se transmite |
| Código | Conjunto de claves, imágenes, lenguaje y normas que sirven para transmitir el mensaje; debe ser compartido por emisor y receptor |
| Canal | Soporte por el que viaja la señal (en la comunicación interpersonal, el oral-auditivo) |
| Contexto | Circunstancias y lugar en que ocurre; condiciona la interpretación del mensaje y el ejercicio de los roles |
| Ruidos | Alteraciones de origen físico durante la transmisión (no tienen por qué ser sonoras) |
| Filtros | Barreras mentales: valores, experiencias, conocimientos, expectativas, prejuicios de emisor y receptor |
Las fases del proceso son: objetivos del emisor, codificación, transmisión, recepción, decodificación (el receptor interpreta el mensaje con sus experiencias y conocimientos) e intención/interpretación. La decodificación es relacionar el mensaje percibido con los conocimientos y experiencias del receptor.
Una técnica para comprobar la comprensión es pedir al paciente que repita lo que se le ha dicho ("círculo interactivo de comunicación").
Retroalimentación (feedback)
El feedback es la información que devuelve el receptor al emisor sobre su propia comunicación, tanto en lo que se refiere a su contenido como a la interpretación del mismo o a sus consecuencias en el comportamiento de los interlocutores. Supone atención a los signos que se perciben mutuamente (por ejemplo, movimientos afirmativos de cabeza) y permite al emisor evaluar la calidad de lo recibido. Sin retroalimentación la comunicación no es bidireccional: es más rápida pero de peor calidad y con más errores.
Comunicación no verbal y paraverbal
La comunicación no verbal es aquella en la que no interviene la palabra; es casi inevitable en la comunicación presencial, transmite emociones, es menos controlable que la verbal y sirve para confirmar o contradecir el mensaje verbal. El manual valenciano enumera como componentes no verbales la expresión facial, la mirada, la sonrisa, la orientación y postura, el contacto físico, los gestos, la apariencia física y las automanipulaciones y movimientos nerviosos, y trata aparte los componentes paraverbales. Wanko Keutchafo et al. (BMC Nursing, 2020) enumeran las modalidades de la comunicación no verbal con estos nombres: artefactos (presencia de objetos físicos y ambientales), cronémica (uso y percepción del tiempo), háptica (uso del tacto), kinésica (movimiento del cuerpo), apariencia física (tipo de cuerpo y ropa), proxémica (uso del espacio y la distancia), vocálica (aspectos de la voz) y silencios.
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Kinésica: movimiento corporal; incluye gestos, movimientos de manos y cabeza, expresión facial, mirada, sonrisa y postura.
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Háptica: contacto corporal, uso del tacto.
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Proxémica: uso del espacio y las distancias entre las personas mientras interactúan (la "cercanía física" como lenguaje no verbal).
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Vocálica, paralingüística o paraverbal: cómo se dicen las cosas, no qué se dice; no altera el contenido de las palabras pero sí su significado. Incluye volumen, tono (calidad de la voz y confianza en uno mismo), entonación, velocidad, fluidez y claridad, tiempo de habla, pausas y silencios (que pueden deberse a factores emocionales, intelectuales o de interacción) y latencia de respuesta (el tiempo que se tarda en empezar a hablar una vez que el interlocutor ha terminado: empezar antes de que termine indica ansiedad). Los gestos, la mirada y la sonrisa no son paraverbales: son kinésica.
El manual valenciano trata los componentes paraverbales dentro del apartado de comunicación no verbal; el paralenguaje se incluye, por tanto, en la comunicación no verbal.
Apariencia física. Los atributos físicos (edad, atractivo, ropa, sexo) están entre los primeros que se perciben y pesan mucho en la primera impresión (efecto de primacía): es el primer aspecto no verbal que se capta de una persona.
Proxémica: distancias de Hall
E. T. Hall distingue cuatro zonas de distancia interpersonal. Las cifras en metros varían ligeramente entre fuentes por la conversión desde pies:
| Zona | Distancia aproximada |
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| Íntima | de 0 a unos 45 cm (contacto); 18 pulgadas en la conversión de Gokmen et al. |
| Personal | de unos 45 cm a 1,2 m (4 pies; la conversión se redondea a veces a 1,25 m) |
| Social (o profesional) | de 1,2 a 3,6 m (4 a 12 pies; a veces se redondea a 3,5 m); es la de las relaciones formales/laborales |
| Pública | más de 3,6 m (12 pies o más) |
Una distancia de 2 m corresponde, por tanto, a la zona social. En la práctica sanitaria, acercarse demasiado puede hacer sentir al paciente amenazado en su espacio íntimo; si hay que hacerlo, con respeto, explicando por qué. La distancia adecuada para la escucha implica orientación frontal sin invadir el espacio personal.
Estilos de comunicación
Genéricamente se describen tres estilos: pasivo (inhibido), agresivo y asertivo; nadie se ajusta siempre a uno solo. Se relacionan con las actitudes "gano-pierdo": el pasivo antepone las necesidades ajenas ("ganas-pierdo"), el agresivo solo atiende a las propias ("gano-pierdes") y el asertivo busca el "gano-ganas".
| Pasivo | Agresivo | Asertivo |
|---|
| Objetivo/actitud | Evita el conflicto, no expresa necesidades ni defiende sus derechos; duda y se justifica | Ganar, imponerse; imperativo, critica, amenaza | Expresa necesidades y opiniones sin manipular ni someterse |
| Mirada | Mínima, hacia el suelo, evitativa | Fija, directa | Contacto ocular directo |
| Postura | Retraída, contraída, ladeada, alejándose; brazos y piernas cruzados | Intimidatoria, invade el espacio del interlocutor; gesto de amenaza | Erguida sin rigidez, abierta, frontal, respeta la distancia; manos sueltas |
| Voz | Volumen bajo, monótona, habla entrecortada con vacilaciones, silencios largos | Volumen alto, habla rápida, no deja hablar ni permite silencios | Volumen conversacional, habla fluida, entonación agradable, respeta silencios |
| Verbal | Expresiones de duda | "Deberías…", "Harías mejor en…", "Ten cuidado", "No sabes" | "Pienso que…", "Siento que…", "¿Qué te parece?" |
| Otros signos | Tono vacilante, risa nerviosa, movimientos nerviosos de pies y manos, automanipulaciones, postura hundida | Signos de tensión, gestos bruscos, señalar con el dedo | Gestos firmes (no amenazantes), expresión distendida |
Los estilos pasivo y agresivo generan una impresión negativa en los demás, mientras que el asertivo tiende a generar una impresión positiva y es el más adecuado en la práctica de enfermería.
Asertividad y técnicas asertivas
La asertividad es la expresión directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u opiniones sin amenazar ni castigar a los demás y sin violar sus derechos. Incluye escucha activa, crítica constructiva y expresión sincera de sentimientos, aceptando los del otro; permite afrontar los problemas de forma eficaz y es un componente primordial de las habilidades sociales. Evitar hablar de sentimientos no es una conducta asertiva.
Técnicas asertivas más utilizadas en la conversación cotidiana (manual de la Generalitat Valenciana):
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Disco rayado: repetir con calma y persistencia lo que se quiere, sin dejarse desviar, sin alterarse ni dar largas explicaciones; sirve para pedir o para rechazar peticiones.
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Banco de niebla: aceptar la posibilidad de lo que dice el crítico (convenir con la verdad, con la posibilidad o en principio) sin negarlo ni contraatacar; útil ante críticas sobre hechos opinables.
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Compromiso viable: alternativa cuando el interlocutor es asertivo y se puede ceder terreno sin afectar a los sentimientos sobre uno mismo.
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Acuerdo asertivo (aserción negativa): admitir parte de una crítica real separándola del hecho de ser buena o mala persona.
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Pregunta asertiva (interrogación negativa), y claudicación simulada.
Otras técnicas menos utilizadas: ironía asertiva, quebrantamiento del proceso, ignorar, procesar el cambio y aplazamiento asertivo. "Gano-pierdes" es la actitud del estilo agresivo.
Factores que inhiben la conducta asertiva. Según la revisión de Bandeira et al. (2005), la ansiedad es incompatible con la asertividad (modelo de inhibición recíproca de Wolpe: las situaciones sociales asociadas a estímulos aversivos provocan ansiedad que bloquea la respuesta asertiva) y se asocia de forma inversa con ella; se citan también el déficit de habilidades sociales de las personas ansiosas y el déficit en el nivel cognitivo de las personas poco asertivas (Schwartz y Gottman, 1976), junto con el miedo al conflicto interpersonal, la baja autoestima y el locus de control.
Escucha activa
Escuchar es oír, analizar y comprender la información verbal y no verbal. La escucha activa es el esfuerzo físico y mental de atender a la totalidad del mensaje, interpretar su significado a través de la comunicación verbal y no verbal e indicar al emisor mediante retroalimentación lo que se está entendiendo. Las características de una escucha eficaz son empatía, aceptación incondicional del otro y autenticidad. Aporta mayor conocimiento del paciente, reduce su ansiedad, mejora la predisposición al diálogo y facilita los acuerdos.
Cómo escuchar: concentrarse en el paciente; comprender el mensaje integrando lo verbal, lo no verbal y lo paraverbal; resumir y confirmar; suspender juicios y prejuicios; no tener prisa; no interrumpir; no adivinar ni adelantarse a su discurso; procurar un clima agradable con privacidad y sin interrupciones.
Señales no verbales de que se escucha: mirar a los ojos, asentir con la cabeza, orientación frontal y aproximación moderada, mantener una distancia adecuada. Se evitan el cuerpo echado hacia atrás, cruzar brazos o piernas y hacer otras actividades. Las expresiones de interés ("sí…", "ajá") son indicadores paraverbales. Mantener el contacto visual y asentir con la cabeza son señales no verbales, no aspectos verbales.
Aspectos verbales:
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Clarificación: pregunta tras un mensaje ambiguo ("¿quiere usted decir que…?") que ayuda a elaborar la información, contrastar lo que quiso decir y aclarar ideas vagas; no conviene abusar, pues parece un interrogatorio.
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Parafraseo: técnica de devolución del mensaje al paciente para comprobar que se ha entendido. El manual valenciano (p. 117) dice que al parafrasear "repetimos literalmente la frase que acaba éste de decirnos". OpenRN describe como técnica de escucha activa reafirmar lo que dijo la persona y verificar que se ha comprendido bien. No debe confundirse con la frase por repetición de Borrell (repetir una palabra o frase para orientar la atención del paciente hacia ella).
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Resumen o sumario: sirve para unir, identificar y ordenar ideas o revisar progresos, y para recibir retroalimentación al devolver el mensaje para que se confirme.
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Según Borrell, existen además las facilitaciones, las frases por repetición (repetir una palabra o frase del paciente para orientar su atención hacia ella), la adición sugerida y el señalamiento.
Errores frecuentes: interrumpir, "adivinar" lo que quiere decir, prejuzgar o evaluar de antemano, no mirar al paciente, reaccionar de forma exagerada, cambiar de tema bruscamente (respuesta no terapéutica), dar falsas garantías u opiniones personales, abusar de las preguntas, y escuchar solo lo verbal sin atender a lo no verbal. El feedback puede ser verbal o no verbal (asentir con la cabeza, el silencio): no todas las intervenciones del paciente requieren una respuesta verbal.
La taxonomía NIC recoge esta intervención con el código 4920 "Escucha activa" (documento de competencias NIC de la Universidad de Granada).
Empatía, silencio y técnicas de entrevista
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Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del paciente y percibir su mundo como él lo hace, identificarse con sus sentimientos y conducta y transmitirle esa comprensión, sin que implique estar de acuerdo. Para Borrell, primero se detecta la emoción del otro y después se le evidencia que se ha percibido (verbal o no verbalmente: "comprendo cómo se siente"). Predomina el componente no verbal. Se distingue de la cordialidad (trato amable, proximidad afectiva, "es un placer hablar con usted") y de la simpatía ("sufro con usted", sintonía total): la empatía mantiene una distancia emocional con el sufrimiento del paciente.
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Silencio: es parte esencial de la comunicación y no hay que eliminarlo ni evitarlo desviando el tema; permitir el silencio como respuesta y respetar que el paciente no quiera hablar favorece la comunicación. Para Borrell, la reactividad del entrevistador es el tiempo que tarda en intervenir tras hablar el paciente: con reactividad alta se producen interrupciones y con reactividad baja, silencios disfuncionales (aquellos en que el paciente espera que el profesional diga o haga algo y la incomodidad recae en el entrevistador). Los silencios funcionales ayudan al paciente a concentrarse y a reflexionar o le llevan a decir lo que no pensaba.
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Técnicas terapéuticas (OpenRN): silencio, resumen, aclaración, reflejo, aceptación, presencia, preguntas abiertas, observaciones, confrontación (solo tras establecer confianza), ofrecer esperanza y humor adaptado. La confrontación de sentimientos es, pues, una técnica de comunicación.
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Comunicación eficaz: lenguaje accesible sin tecnicismos, confidencialidad, retroalimentación, pedir aclaraciones, mostrar actitud abierta, empática y respetuosa.
Barreras y errores en la comunicación
Errores del profesional: de conocimiento (contenido) y de transmisión (habilidad; peor, porque se pierde la credibilidad). Como emisor, las barreras se agrupan en las relacionadas con el código (falta de código común, ambigüedad del mensaje, uso inadecuado de la redundancia, jerga y siglas) y con la habilidad personal (adivinar el pensamiento, suponer que el receptor ya sabe, no preguntar, y los filtros: actitudes, prejuicios, creencias y valores). Como receptor: falta de habilidades de escucha, filtros y falta de retroalimentación. Hay también barreras del entorno (ruidos, espacio, privacidad, interrupciones). Las diferencias de edad, clase social y nivel de instrucción dificultan compartir el código. La ansiedad del paciente interfiere en su capacidad de escucha y atención.
Desactivación (desescalada) verbal del paciente agitado
Según el protocolo de atención al paciente agitado de la Red de Salud Mental de Araba (Osakidetza), la enfermería que atiende a estos pacientes debe estar certificada en el protocolo; la evaluación del grado de agitación es responsabilidad de la enfermera referente, y las técnicas de desescalada verbal se emplean antes de las medidas de contención física, que se reservan para cuando las intervenciones previas no han sido efectivas. Su objetivo es reducir la ansiedad para que el paciente acepte el diálogo. Se basa en los 10 dominios del proyecto BETA (Richmond et al., 2012): respetar el espacio personal, no ser provocador, establecer contacto verbal, ser conciso, identificar deseos y emociones, escuchar con atención, llegar a un acuerdo o acordar en el desacuerdo, fijar límites claros, ofrecer opciones y optimismo, y explicar/analizar lo ocurrido con el paciente y el personal. Entre las recomendaciones se incluye ayudar al paciente a expresar sus emociones en lugar de actuar según ellas: no se evita la verbalización de las preocupaciones, se favorece. El consenso BETA indica que debe aplicarse por personal formado y que una sola persona mantiene el contacto verbal.
Motivación
Según Santrock (2002, p. 432, citado en Rev. Educación 33(2), UCR, 2009), la motivación es «el conjunto de razones por las que las personas se comportan de las formas en que lo hacen»; el comportamiento motivado es vigoroso, dirigido y sostenido.
Aprendizaje de habilidades de comunicación
El entrenamiento sigue los programas de habilidades sociales con las técnicas de instrucciones, modelado, ensayo de conducta (role playing), feedback, refuerzo social y asignación de tareas.
Modelo PLISSIT
Modelo de abordaje de las preocupaciones sexuales (atribuido a Annon), con cuatro niveles de intensidad creciente: Permiso (permitir y legitimar que el paciente hable de su sexualidad, de modo que sienta que esas preocupaciones son importantes y pueden tratarse; se considera la base de todos los niveles), Información limitada, Sugerencias específicas e Intervención/terapia intensiva (derivación a atención especializada).
Modelos de relación clínica
Emanuel y Emanuel (JAMA, 1992) describen cuatro modelos: paternalista, informativo, interpretativo y deliberativo; en el informativo el médico proporciona al paciente toda la información relevante para que elija, y en el deliberativo ayuda al paciente, mediante el diálogo, a determinar y elegir los valores relacionados con su salud.
Fuentes (consultadas el 23/10/2026):
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van-der Hofstadt Román CJ, Quiles Marcos Y, Quiles Sebastián MJ. Técnicas de comunicación para profesionales de enfermería. Generalitat Valenciana, Conselleria de Sanidad, 2006. https://www.aeesme.org/wp-content/uploads/2014/11/Tecnicas-de-comunicacion-en-Enfermeria.pdf
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Borrell i Carrió F. Entrevista clínica. Manual de estrategias prácticas. semFYC, 2004. https://www.semfyc.es/images/EntrevistaClinica_Borrell_1726158291.pdf
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OpenRN, Fundamentos de Enfermería, Comunicarse con los pacientes. https://espanol.libretexts.org/Bookshelves/Salud/Enfermeria/Fundamentos_de_Enfermeria_(OpenRN)/02%3A_Comunicaci%C3%B3n/2.03%3A_Comunicarse_con_los_pacientes
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Wanko Keutchafo EL, Kerr J, Baker MA, Jarvis MA. Evidence of nonverbal communication between nurses and older adults: a scoping review. BMC Nursing 2020: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7298765/
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Hall, distancias interpersonales (referencias secundarias; Gokmen et al., Disaster Med Public Health Prep 2020, pies/pulgadas: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7581998/ ; De Rosa y Mannarini, Urban Design Int 2021, en cm: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7849218/)
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PLISSIT: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4564976
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NIC 4920: https://depenfermeria.ugr.es/sites/departamentos_files/departamentos_enfermeria/public/inline-files/Doc-COMPETENCIAS-NIC.pdf
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Subiela García et al. La importancia de la escucha activa en la intervención enfermera. Enferm Glob 2014: https://revistas.um.es/eglobal/article/view/eglobal.13.2.178261
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Emanuel EJ, Emanuel LL. Four models of the physician-patient relationship. JAMA 1992;267(16):2221-6. Traducción: https://www.saludcastillayleon.es/ProfesionalesHSR/en/informacion-trabajadores/bioetica/bibliografia/cursos-bioetica.files/57824-3%20Cuatro%20modelos%20de%20la%20relacion%20medico.pdf
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Bandeira M et al. Comportamento assertivo e sua relação com ansiedade, locus de controle e auto-estima em estudantes universitários. Estudos de Psicologia 22(2), 2005: https://www.redalyc.org/pdf/3953/395336346001.pdf
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Ortiz de Zárate A et al. Protocolo de atención al paciente agitado (Osakidetza, Red de Salud Mental de Araba). XIX Congreso Virtual Internacional de Psiquiatría, 2018: https://psiquiatria.com/congresos/pdf/1-1-2018-1-comu15[1].pdf
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Richmond JS et al. Verbal de-escalation of the agitated patient (Project BETA). West J Emerg Med 2012: https://westjem.com/articles/verbal-de-escalation-of-the-agitated-patient-consensus-statement-of-the-american-association-for-emergency-psychiatry-project-beta-de-escalation-workgroup.html
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Rev. Educación 33(2), 153-170, Univ. de Costa Rica, 2009 (cita a Santrock, 2002): https://archivo.revistas.ucr.ac.cr//index.php/educacion/article/download/510/525
Relación de ayuda, comunicación terapéutica y entrevista motivacional
Relación de ayuda: concepto, objetivos y características
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La relación de ayuda se describe (siguiendo a Bermejo) con la expresión «caminar con el ayudado». En este marco, aconsejar no es crear dependencia ni indicar al enfermo lo que debe hacer: el ayudado recorre un proceso de exploración de su situación, comprensión de la misma y apropiación responsable de su respuesta.
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Es una relación terapéutica que el profesional establece con sus recursos técnicos y personales para que la persona afronte sus problemas de la forma más sana posible y crezca con ello. En enfermería no se planifica como algo aparte: está en las actitudes, habilidades y relaciones del cuidado.
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Según los efectos de la comunicación empática que recoge el Index de Enfermería (2014), la relación de ayuda busca que la persona explore su problema con libertad, se autoexplore, acepte sus propios sentimientos y se haga responsable de su proceso (la comunicación empática fomenta la responsabilidad del ayudado y le enseña a confiar en su experiencia).
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Es una relación con un propósito (crecimiento y afrontamiento): el profesional «no puede ostentar cualquier tipo de relación, sino una relación de ayuda» con la que acompaña al usuario en su proceso de salud; la presencia, la confidencialidad y la confianza son condiciones de la misma.
Actitudes de Rogers, empatía y escucha activa
| Autor | Actitudes / habilidades de la relación de ayuda |
|---|
| Rogers | empatía, autenticidad (congruencia) y aceptación incondicional |
| Carkhuff (discípulo) | añade concreción, inmediatez, autorrevelación y confrontación |
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Empatía (Rogers): introducirse en el mundo del otro; captar con precisión lo que experimenta y los significados que tiene para él, y comunicárselo con un lenguaje acomodado a sus sentimientos. No es solo entender: es captar su vivencia, con el paciente (no el ayudante) en el centro. Se distingue la empatía como técnica de la empatía como actitud, y se describe como sentir con el otro sin sentir lo mismo que el otro. La fase final, la «ecpatía», restablece la distancia para no dejarse arrastrar por las emociones ajenas (evita la fatiga por compasión).
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Escucha activa: pone en el centro a quien habla; exige callar, también interiormente, y no emitir juicios. Según Carkhuff incluye atención física (postura), observación (información de la comunicación no verbal) y escucha del mensaje verbal. La taxonomía NIC la recoge como intervención «Escucha activa» (4920).
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Respuesta refleja / reformulación: devolver al ayudado lo que ha transmitido (reiterar, aclarar o devolver el fondo emotivo con otras palabras) para que perciba que se le ha entendido; la respuesta puede centrarse en el contenido, en los sentimientos o en ambos. Es la habilidad propia de la relación de ayuda; no lo son complacer, dar consejos según los propios valores, reprender ni interrogar con muchas preguntas.
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Aceptación incondicional: acogida cálida del enfermo con visión positiva de él; es la primera condición para que se comunique.
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Confrontación: favorable cuando su centro es el ayudado y busca que tome conciencia de contradicciones que le impiden avanzar.
Fases de la relación de ayuda y habilidades propias de cada una
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Los modelos de counselling de Egan y Carkhuff, tal como se exponen en el material del Centro San Camilo (Tres Cantos), distinguen tres fases: 1.ª autoexploración (escenario presente: el ayudado relata, focaliza y se explora; habilidades: escucha activa, respuesta empática, reformulación, encuadre, resumir), 2.ª autocomprensión (escenario deseado: el ayudado se autoconfronta, identifica recursos y desea cambios; habilidades: personalización, confrontación, ayudar a pensar, asertividad) y 3.ª acción (estrategias de solución de problemas, afirmación de la capacidad del ayudado y, al final, revisar, evaluar y cerrar). Una reseña publicada en Enfermería Global describe las mismas tres fases (autoexploración, autocomprensión y acción).
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Las fases no son rígidas; lo que permanece en todas son las actitudes básicas: empatía, aceptación incondicional (consideración positiva) y autenticidad (congruencia). Las habilidades de la fase inicial siguen presentes en las siguientes.
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Por tanto, la evaluación del proceso y la retroalimentación sobre lo conseguido pertenecen a la parte final de la relación (revisión, evaluación y cierre), no a la exploración inicial ni a un tipo de «apoyo instrumental».
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Confrontación: poner al ayudado ante sus incoherencias (entre lo que dice y lo que hace, entre lo que piensa y lo que expresa, entre sus recursos y sus actos). No es un juicio ni un ataque: se dirige a lo que dice, no a la persona; solo es posible con un clima de confianza previo («una confrontación sin acogida es una agresión») y su mayor riesgo es hacerla de forma prematura.
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Preguntas: las abiertas (exploratorias, no condicionan la respuesta) ayudan a reflexionar sobre sentimientos y pensamientos; las cerradas recogen información específica con respuestas de sí o no y dejan poco margen.
Relación terapéutica enfermera-paciente por fases (Peplau)
Para Peplau la relación enfermera-paciente es un proceso interpersonal terapéutico. En la exposición de Salazar Maya y Martínez de Acosta (2008) se organiza en: orientación (fase inicial), trabajo (con las subfases de identificación y explotación) y terminación. La fase inicial es la orientación.
Asertividad
Es la habilidad social que permite expresar de manera abierta y honesta los propios puntos de vista, mostrando que se entiende la opinión del otro; es el punto medio entre la pasividad y la agresividad y se hace con mensajes en primera persona («yo creo…»). No debe confundirse con la empatía (captar sentimientos del otro), la simpatía ni la autoconfianza.
Comunicación de malas noticias
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Comunicar una mala noticia es una práctica frecuente (cualquier información que, según la percepción del paciente, cambia negativamente su vida); es una tarea que corresponde tanto a médicos como a enfermeras. No son malas noticias solo las del cáncer terminal: la literatura incluye también a pacientes con enfermedades crónicas que reciben noticias adversas.
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El médico responsable garantiza el derecho del paciente a la información (art. 4.3 de la Ley 41/2002); los demás profesionales que lo atienden o le aplican una técnica o procedimiento también son responsables de informarle. La enfermería tiene un papel en la comunicación de malas noticias, en coordinación con el equipo.
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Modelo de seis etapas (el de Buckman, base de la estrategia mnemotécnica SPIKES): 1) preparar el contexto físico y la entrevista; 2) averiguar lo que el paciente sabe; 3) averiguar lo que quiere saber; 4) compartir la información; 5) responder a los sentimientos del enfermo; 6) planificar el futuro y ofrecer seguimiento. Las siglas S-P-I-K-E-S corresponden a: Setting (preparar el entorno), Perception (percepción del paciente y la familia), Invitation (invitación a hablar), Knowledge (compartir la información), Emotions (respuesta emocional) y Strategy and Summary (estrategia y plan de cuidados).
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La información se da de forma gradual y clara, observando los aspectos emocionales del paciente y la familia y con una escucha atenta. La ley exige además que se comunique de forma comprensible y adecuada a las necesidades del paciente (art. 4.2 de la Ley 41/2002).
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El paciente tiene derecho a conocer toda la información disponible sobre su salud, y también a que se respete su voluntad de no ser informado (art. 4.1). Ocultar información de forma sistemática no es la pauta general; la ley solo admite limitarla de forma excepcional, por necesidad terapéutica acreditada, es decir, cuando conocer su situación pueda perjudicar gravemente su salud (art. 5.4). Si el paciente, a criterio del médico que le asiste, carece de capacidad para entender la información por su estado físico o psíquico, esta se pone en conocimiento de las personas vinculadas a él por razones familiares o de hecho (art. 5.3).
Entrevista motivacional (EM)
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Definición: método directivo y centrado en la persona/paciente que trata de aumentar la motivación intrínseca para el cambio, con un estilo colaborativo, evocativo y respetuoso con la autonomía. Sus procesos: establecer la relación, trazar un objetivo, evocar las motivaciones y establecer un plan de acción.
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Principios básicos descritos: evitar el reflejo de redireccionamiento (empujar al paciente hacia la agenda del profesional), entender sus motivaciones, escuchar con empatía y empoderar (apoyar su autoeficacia).
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Cambio de rol: el profesional ya no es un experto que dice al otro lo que debe hacer, sino un colaborador en la decisión de cambiar. La estrategia central es la validación: aceptar como legítimas y racionales las dudas, ambivalencias y resistencias del paciente. Por eso decir al paciente lo que tiene que hacer, discutir, usar la autoridad, repetir consejos o culpabilizar es contrario a la EM, y no es un principio de ella.
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Principios de la EM según la guía de la Junta de Andalucía (basados en Miller y Rollnick): (1) expresar empatía mediante escucha reflexiva (sin juzgar; órdenes, advertencias, consejos prematuros, sermones, culpabilizar o elogiar como juez rompen la empatía); (2) desarrollar la discrepancia entre la conducta actual y los objetivos de la persona; (3) evitar argumentaciones (intentar convencer aumenta la resistencia); (4) lidiar con las resistencias (la resistencia es una señal para cambiar de dirección o escuchar con más atención; se manejan con reflexión simple, ampliada, reencuadre o «ponerse del lado negativo», sin confrontar); (5) apoyar la autoeficacia (creer que se es capaz de cambiar aumenta la probabilidad de empezar). La guía del Servicio Murciano de Salud menciona también «estar de acuerdo con un giro» entre las respuestas estratégicas ante la resistencia.
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Habilidades de la EM (guía de EM breve del Servicio Murciano de Salud): preguntas abiertas (no se contestan con sí o no), reflejos (escucha reflexiva), afirmaciones y resúmenes (más la estrategia PIP). Estas cuatro habilidades se abrevian como OARS (Open-ended questions, Affirmations, Reflective listening, Summaries). Las preguntas cerradas no figuran entre las habilidades de la EM.
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Habilidades de escucha: preguntas que inviten a explorar, escucha reflexiva (parafrasear), validación y resúmenes (sumarios).
Teorías psicológicas citadas
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Maslow: teoría motivacional con cinco niveles (de las necesidades fisiológicas a la autorrealización) organizados de forma jerárquica: para alcanzar las de un nivel superior se requiere haber satisfecho antes las del nivel anterior (aunque no cubrir un grupo no elimina la posibilidad de intentar alcanzar otras).
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Hull: teoría del impulso y del hábito; el concepto clave es el hábito (estructuras de hábito potenciadas por el «drive» o impulso).
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Locus de control: el interno cree que lo que le ocurre depende sobre todo de sus acciones (éxito = esfuerzo, habilidad); el externo lo atribuye al azar, al destino o al poder de otras personas. Es la teoría ligada a cómo cada persona atribuye las causas de lo que le ocurre.
Fuentes (consultadas el 23/10/2026):
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Santos Maldonado E., «2.ª fase del counselling», Unidad de Cuidados Paliativos San Camilo (Tres Cantos), 2015: https://www.humanizar.es/fileadmin/_migrated/content_uploads/Habilidades_de_comunicacion_en_Cuidados_Paliativos_2_01.pdf
-
Reseña en Enfermería Global (relación de ayuda en tres fases): https://revistas.um.es/eglobal/article/download/220/256/1206
-
Junta de Andalucía, Guía Forma Joven, anexo «Entrevista motivacional» (2020): https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/3_Entrevista_motivacional.pdf
-
Servicio Murciano de Salud, «Entrevista motivacional breve en Atención Primaria»: https://www.murciasalud.es/documents/107044/5916479/Gu%C3%ADa+de+entrevista+motivacional+breve+en+Atenci%C3%B3n+Primaria.pdf/081a364a-28bd-0503-bd2e-bcb2b2f887eb?t=1696924375312
-
Index de Enfermería 2014, «La relación de ayuda en Enfermería» (Facultad de Enfermería de Murcia / Centro de Humanización de la Salud): https://www.humanizar.es/fileadmin/media/imagenes/investigacion/La_Relacion_de_Ayuda_en_Enfermeria-_INDEX_DE_ENFERMERIA.pdf
-
Salazar Maya y Martínez de Acosta, Avances en Enfermería 2008 (Peplau, King, Travelbee): https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9033690
-
Revisión de la entrevista motivacional en atención primaria (Atención Primaria): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6985504
-
Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente (arts. 4 y 5), BOE: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-22188
-
«SPIKES clinical protocol for delivering bad news: an experience report», Rev Bras Enferm 2025 (PMC): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12707526
-
«Communicating bad news in the practice of nursing: an integrative review», Einstein (São Paulo) 2022 (PMC): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9337845
-
«Implementation of Motivational Interviewing Training in Dental Education», J Dent Educ 2025 (PMC; siglas OARS): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12720062
-
Moreno Arnedillo, «Incoherencias en la práctica de la entrevista motivacional», Praxis 2019 (Madrid Salud): https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7005841.pdf
-
Revisión sobre la pirámide de Maslow (Redalyc): https://www.redalyc.org/journal/5739/573979875001/html/
-
Gondra, Revista de Historia de la Psicología 2006 (Hull): https://journals.copmadrid.org/historia/archivos/fichero_salida20220923111218136000.pdf
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Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico, «Locus de control interno»: https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/locus-control-interno
La entrevista clínica de enfermería: objetivos, cualidades del entrevistador y técnicas de comunicación
Qué es y para qué sirve la entrevista clínica enfermera
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La valoración es la primera fase del proceso enfermero: recogida, interpretación y organización de datos sobre el paciente, su familia y su entorno. Los métodos de recogida son la observación, la entrevista clínica y el examen físico; la entrevista es el más importante, y el paciente es la fuente primaria (la familia y la historia clínica son fuentes secundarias).
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La calidad y la cantidad de los datos dependen de la habilidad de la enfermera para establecer una relación de confianza, observar, escuchar y preguntar.
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Finalidad de la entrevista clínica: obtener la información específica y necesaria para el diagnóstico y el tratamiento (en enfermería, para el diagnóstico enfermero y la planificación de cuidados) y facilitar la relación entre el profesional y el paciente. Además incorpora la mirada enfermera a los problemas de salud contando con las opiniones, experiencias, dudas y temores del paciente, de modo que este participa en identificar sus problemas y sus objetivos de salud.
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Partes: iniciación, cuerpo y cierre. En el modelo semiestructurado (Borrell) hay una fase exploratoria y otra resolutiva (informativa y negociadora).
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Según el tipo de objetivo, Borrell distingue modalidades: semiológica (establecer síntomas y signos para una orientación diagnóstica), informativa y prescriptiva, operativa, de escucha y acomodación (que el paciente se encuentre cómodo y se escuche a sí mismo mientras abre su intimidad, p. ej. ante un disconfort psicológico), psicoeducativa o de integración (cambiar la manera de percibir la enfermedad o la situación) y motivacional o de cambio de hábitos (el entrevistador intenta cambiar hábitos y actitudes a partir de la propia motivación que el paciente es capaz de generar). La entrevista motivacional no es un método de persuasión contra los deseos de la persona: es una relación de ayuda que facilita que salgan sus potencialidades de cambio (fases: compromiso, focalización, evocación y planificación; técnicas: preguntas abiertas, afirmaciones, reflejos y resúmenes).
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La modalidad orientada al cambio de conductas y hábitos es la entrevista motivacional; la psicoeducativa o de integración busca otra cosa: cambiar la manera en que el paciente percibe o interpreta su enfermedad o su situación.
Cualidades del entrevistador
Las características del entrevistador clínico que enumeran los materiales de enfermería son empatía, calidez, respeto, concreción y autenticidad, a las que se añaden la escucha activa y la asertividad. Borrell las agrupa así:
| Grupo | Cualidades | Definición según Borrell |
|---|
| Calidades de superficie | Calidez | Transmitir un trato agradable y cercano, con un tono emocional de agrado |
| Respeto | Aceptar que el paciente tenga ideas o costumbres distintas de las nuestras sin que eso pese en las decisiones sobre él |
| Cordialidad | Hacerle notar que es bienvenido y que nos agrada atenderle |
| Calidades profundas | Empatía | Ponerse en el lugar del otro |
| Contención emocional | Saber escuchar sin sentirse obligado a «dar soluciones a todo» |
| Asertividad | Saber en cada momento cómo proseguir |
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Empatía: capacidad de comprender cómo puede sentirse la otra persona (primer momento) y hacérselo saber (segundo momento), de forma verbal o no verbal. Como conducta del entrevistador expresa solidaridad emocional sin prejuzgar ética ni ideológicamente (un contacto, una sonrisa, «comprendo cómo se siente»). Es sintonizar afectivamente: no es ser simpático ni estar de acuerdo. Para Enfermería Global implica ponerse en el lugar del paciente y aceptarlo, explicitar interés por la persona y mostrar signos de comprensión.
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Concreción: saber acotar de qué trata la entrevista y comunicarlo de forma clara y sencilla, para que el mensaje se entienda.
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Asertividad: expresar necesidades, deseos, opiniones y sentimientos de forma honesta, directa y apropiada, respetando los derechos de los demás; no es ser pasivo ni agresivo. Para Borrell es saber en cada momento cómo proseguir, con aplomo, y moderar las emociones del paciente sin dejarse arrastrar por ellas, evitando tanto la agresividad como la pasividad. El estilo de comunicación que combina escucha, expresión directa y honesta de lo que se siente y se quiere, y consideración hacia los sentimientos del otro es el estilo asertivo, distinto del pasivo y del agresivo.
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Lo que no es cualidad del buen entrevistador: el antagonismo (conducta verbal o no verbal que opone, culpabiliza o impugna la conducta o emociones del paciente, p. ej. «¡no hay para tanto!»), el juicio de valor y la actitud moralizante, la complacencia, o implicarse como si el problema fuese propio y ofrecer soluciones para todo (lo propio es la contención emocional y acompañar al paciente para que encuentre las suyas). Se recomienda no conducir la entrevista como un interrogatorio, influir lo menos posible en las respuestas y usar lenguaje sencillo.
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Otros requisitos: no prejuzgar lo que el paciente va a decir (Borrell), influir lo menos posible en sus respuestas sin juicios de valor y prestar atención a la comunicación no verbal, porque en la entrevista también hablan los gestos, el rostro y la voz (Enfermería Global).
Comunicación no verbal: dimensiones
Cuando hay incongruencia entre lo verbal y lo no verbal, tiene más credibilidad la comunicación no verbal. Dimensiones:
| Dimensión | Contenido |
|---|
| Cinética / kinésica (lenguaje corporal) | Estudio de los movimientos corporales no orales: postura corporal, gesticulación (gestos), expresión facial y mirada (también la sonrisa) |
| Paralingüística (paralenguaje) | Cómo se dicen las palabras: tonalidad, inflexiones y timbre de la voz y sonidos no verbales; volumen, tono, timbre, velocidad, ritmo, pausas y silencios |
| Proxémica | Uso del espacio y la distancia interpersonal |
| Tactésica | Contacto corporal |
Los gestos pueden tener cuatro valores (Borrell, que los aplica también al paralenguaje):
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Emblemas: gesto o expresión con un significado fijado por la cultura que puede sustituir a las palabras.
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Ilustradores: gestos que acompañan y refuerzan lo que se dice.
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Reguladores: señales con las que se marcan los turnos y el ritmo de la conversación.
-
Adaptadores: movimientos corporales (p. ej. repiquetear con un dedo) con los que la persona intenta sobrellevar una situación emocionalmente incómoda.
La observación
La observación es uno de los tres métodos de recogida de datos de la valoración, junto con la entrevista y el examen físico.
Técnicas verbales y de apoyo narrativo en la fase exploratoria
En la entrevista semiestructurada se empieza con preguntas abiertas que permiten al paciente hablar de su problema principal, y se utilizan técnicas de apoyo narrativo para facilitar la verbalización (Borrell: el entrevistador favorece la libre verbalización mediante conducta verbal o gestual basada en silencios funcionales, facilitaciones, frases por repetición, entre otras):
-
Baja reactividad: el entrevistador espera uno o dos segundos tras lo que dice el paciente antes de intervenir, sin interrumpirle. La alta reactividad produce interrupciones del profesional y es lo contrario de lo que favorece la libre narración.
-
Silencio funcional: pausa sin palabras con un propósito reconocible para ambos: dejar tiempo para reflexionar, favorecer la concentración o dar pie a que afloren emociones (el silencio disfuncional, en cambio, perjudica el clima).
-
Facilitación: gesto o expresión verbal que anima al paciente a empezar o continuar su relato sin orientar su contenido («continúe, le escucho», cabeceos).
-
Empatía: conducta que expresa solidaridad emocional sin prejuzgar.
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Frases por repetición: devolver al paciente la última palabra o frase que ha dicho para que profundice en ese punto.
-
Señalamiento (confrontación en terminología anglosajona): hacer notar al paciente una emoción o conducta que se observa («parece como si estuviera enfadado», «desde hace un mes observo…»).
-
Clarificación: preguntar qué quiere decir el paciente con una palabra o expresión («¿qué entiende usted por…?»), de modo que explique el sentido de lo que ha dicho.
-
Sumario o resumen: recapitular lo escuchado para comprobar con el paciente que se ha entendido lo que quería contar.
-
Escucha reflexiva (material de enfermería): repetición, refraseo, paráfrasis y señalamiento, que favorecen elaborar percepciones, emociones o ideas; los reflejos muestran que se ha entendido lo dicho. Borrell describe también la reconducción por objetivos: llevar la conversación de vuelta a lo importante («vamos a lo importante, ¿cómo podemos mejorarle?»).
-
Técnicas que desalientan la verbalización: antagonismo, alta reactividad, seguridades prematuras (asegurar que todo se arreglará antes de considerar el problema a fondo: «ya verá como todo se arregla»), consejos o instrucciones que interrumpen la fase exploratoria, interrupciones y exceso de control.
Preguntas abiertas y cerradas
| Tipo | Rasgos |
|---|
| Abiertas | Obligan a responder con varias palabras; permiten obtener más información y que el paciente exprese preocupaciones y deseos; se recomiendan al inicio de la entrevista, para orientarla |
| Cerradas | Se responden con un monosílabo o un dato concreto; sirven para información específica (antecedentes, síntomas, cómo toma la medicación); inconvenientes: no permiten matices y pueden llevar a respuestas mecanizadas (SEFH); además, la información que dan es de valor variable según la sugestionabilidad del paciente (Borrell) y abusar de ellas lleva a interrogatorios inducidos y a un estilo de alto control por parte del profesional (Borrell), por lo que no conviene abusar |
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Se aconseja usar preferentemente preguntas abiertas y reservar las cerradas para cuando hace falta información específica; la entrevista semiestructurada combina ambos tipos. Son errores de la fase exploratoria preguntar demasiado sin aprovechar la elaboración del paciente y el direccionamiento excesivo (alto control).
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Borrell recomienda, antes de una pregunta cerrada, probar un menú de sugerencias (ofrecer varias opciones de respuesta, p. ej. «¿el dolor es punzante, como un mordisco o como si le apretaran?»), y advierte contra las preguntas de respuesta inducida, cuya redacción hace evidente la respuesta esperada.
Entrevista y cambio de hábitos
Para el cambio de hábitos y la adherencia, la entrevista debe ser centrada en el paciente: se pacta con él, se informa y se motiva a partir de sus creencias y de su propia motivación (persuasión motivacional: promover las ganas de cambiar a partir de las propias creencias).
Fuentes (consultadas el 23/10/2026):
-
Borrell i Carrió F. Entrevista clínica. Manual de estrategias prácticas (glosario de términos y técnicas y capítulos 2 y 4). semFYC. https://www.semfyc.es/images/EntrevistaClinica_Borrell_1726158291.pdf
-
Pascual P, Induráin S. Cómo mejorar nuestras entrevistas clínicas. Anales del Sistema Sanitario de Navarra 2001; 24 (supl. 2): 15-22. https://recyt.fecyt.es/index.php/ASSN/article/download/5892/4749/9674
-
Estepa Osuna MJ, Granados Matute AE, Barroso Vázquez M. Importancia del entrenamiento para la entrevista clínica de valoración inicial. Enfermería Global nº 14, 2008 (Universidad de Murcia). https://revistas.um.es/eglobal/article/download/36001/34511/160641
-
Colegio Oficial de Enfermería de Lugo. Actualización en Enfermería familiar y comunitaria: Educación para la Salud (técnicas y habilidades de comunicación; entrevista clínica y motivacional). https://www.enfermerialugo.org/wp-content/uploads/2021/02/Tema-4-Educaci%C3%B3n-para-la-Salud-1.pdf
-
Domínguez Lázaro MR. La importancia de la comunicación no verbal en el desarrollo cultural de las sociedades. Razón y Palabra 2009; 14 (70). https://www.redalyc.org/pdf/1995/199520478047.pdf
-
Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria. Curso «El paciente ambulatorio»: entrevista clínica (preguntas abiertas y cerradas). http://formasefh.sefh.es/tecnifarmh/curso-atencion-paciente-externo/tema01_pagina04.php
Estrés, afrontamiento y mecanismos de defensa
Estrés y síndrome general de adaptación (Selye)
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Hans Selye incorporó el término a la medicina en 1936, cuando buscaba una palabra para la reacción biológica inespecífica del organismo ante cualquier exigencia. Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), el estrés es una respuesta fisiológica inespecífica ante cualquier estímulo físico o psíquico, en la que intervienen el eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal y el sistema nervioso autónomo.
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El síndrome general de adaptación (SGA) tiene tres fases:
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Alarma: respuesta casi inmediata. La vía simpático-adrenomedular eleva adrenalina y noradrenalina en segundos; el eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal (CRH, ACTH, cortisol) produce efectos más lentos y duraderos.
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Resistencia: el organismo recupera en buena parte el equilibrio perdido en la alarma, aunque sigue más activado de lo normal, a un nivel que todavía permite la vida cotidiana. Para Selye la capacidad de adaptación se gasta: es un recurso limitado. Algunas fuentes llaman a esta fase «resistencia o adaptación»; no es una cuarta fase.
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Agotamiento: cuando el estresor persiste demasiado tiempo, las defensas ceden, se desajusta el control hormonal y surgen daños en el organismo.
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Selye distinguió eustrés (activación beneficiosa y adaptativa, como la que mejora el rendimiento ante una prueba) y distrés (exceso de demanda respecto a la capacidad de la persona, patológico). El límite depende de cómo valora la persona sus recursos, no solo de la intensidad del estímulo.
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Negación, ira, pacto, depresión y aceptación pertenecen a otra teoría (duelo), no al SGA.
Manifestaciones del estrés y fuentes de estrés
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Según MedlinePlus, ante el estrés el organismo libera hormonas que ponen el cerebro más alerta, tensan los músculos y aceleran el pulso; a corto plazo es una reacción útil de protección y, si se cronifica, aumenta el riesgo de hipertensión, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión o ansiedad.
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Signos de exceso de estrés que enumera MedlinePlus: diarrea o estreñimiento, mala memoria, dolores y achaques frecuentes, dolores de cabeza, falta de energía o de concentración, problemas sexuales, cuello o mandíbula rígidos, cansancio, problemas para dormir, malestar de estómago, uso de alcohol o medicamentos para relajarse y cambios de peso. En «Manejo del estrés», MedlinePlus cita también el enojo y la irritabilidad. La ansiedad y la depresión figuran como consecuencias del estrés mantenido.
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Vázquez, Crespo y Ring citan como ejemplos de estresores estudiados las enfermedades crónicas, estresores cotidianos como un fuerte ritmo de trabajo y sucesos vitales como la pérdida del empleo o un diagnóstico de infertilidad (a partir de Stanton y Dunkel-Schetter, 1991). Según estos autores, un suceso es estresante en la medida en que la persona lo percibe o lo valora como tal, y por eso el mismo suceso produce reacciones muy distintas.
El estrés como proceso cognitivo (Lazarus y Folkman)
- Para Lazarus y Folkman (1984) el estrés surge de la relación entre la persona y la situación, no de un estímulo aislado. Primero la persona hace una evaluación primaria (¿es esto irrelevante, inofensivo o amenazante?) y a continuación una evaluación secundaria (¿cuento con recursos para hacerle frente?). Por eso no todas las personas reaccionan igual ante el mismo estímulo.
Afrontamiento
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Conjunto de esfuerzos cognitivos y conductuales para manejar demandas percibidas como superiores a los recursos. Es un proceso activo y deliberado.
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Estrategias: centradas en el problema (informarse, planificar, pedir ayuda práctica), centradas en la emoción (buscar apoyo emocional, hablar de la pérdida, reinterpretar) y evitación (posponer, negar, distraerse). Ninguna estrategia es buena o mala en abstracto: depende de la situación. La evitación, por ejemplo, puede aliviar al principio, pero mantenida en el tiempo suele acompañarse de peor adaptación (Vázquez, Crespo y Ring lo señalan también para el estilo evitador).
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Afrontamiento y mecanismos de defensa no son lo mismo: el afrontamiento es deliberado y los mecanismos de defensa, según el psicoanálisis, operan de forma inconsciente.
Estrategias adaptativas y desadaptativas ante la enfermedad
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Una guía para familias (Fundación Desafío Duchenne) define como desadaptativo lo que, sea conducta, pensamiento o sentimiento, genera más consecuencias negativas que positivas; adaptativo es lo que permite hacer los cambios pertinentes para afrontar la realidad minimizando las consecuencias negativas.
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Un trabajo de la Universidad de La Laguna que emplea el Inventario de Estrategias de Afrontamiento (Tobin y cols.) agrupa ocho estrategias. Como manejo adecuado (afrontamiento activo y adaptativo) figuran, entre las centradas en la emoción, el apoyo social y la expresión emocional; como manejo inadecuado (afrontamiento pasivo y desadaptativo) figuran la evitación de problemas y el pensamiento desiderativo (centradas en el problema) y la retirada social (aislarse de familiares, amigos o personas significativas) y la autocrítica (criticarse a uno mismo por la ocurrencia del evento o por su manejo inadecuado) (centradas en la emoción). En ese estudio, apoyo social y expresión emocional se relacionan positivamente con el bienestar psicológico; pensamiento desiderativo y autocrítica, negativamente.
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La literatura clasifica también la autoculpabilización entre las estrategias centradas en la emoción (análisis factorial de la Ways of Coping Scale por Aldwin y Revenson, citado por Pascual y Conejero); el propio inventario anterior sitúa la autocrítica (criticarse por lo ocurrido) entre las estrategias de manejo inadecuado.
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La racionalización, la negación y la proyección se consideran formas de reevaluación defensiva de la realidad (distorsionan o debilitan la relación con ella). En cambio, distanciarse un poco para mirar las cosas con perspectiva o bromear sobre ellas es una reevaluación constructiva, no defensiva.
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Vázquez, Crespo y Ring ponen como ejemplo de estrategia de afrontamiento ante la depresión quedarse en la cama, frente a otra más activa como acudir a la consulta médica.
Patrones de conducta y vulnerabilidad al estrés
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Patrón tipo A (Friedman y Rosenman, 1959): competitividad, urgencia temporal, sobrecarga laboral y hostilidad; asociado a mayor riesgo de cardiopatía isquémica (aprox. el doble que el tipo B en el Western Collaborative Group Study). Hoy se considera que pesa sobre todo la hostilidad.
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Patrón tipo B: menor reactividad al estrés, polo opuesto del A.
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En el modelo del proceso de afrontamiento que recogen Vázquez, Crespo y Ring (adaptado de Taylor, 1991), los factores de personalidad que actúan como recursos internos incluyen el optimismo, la sensación de control y la dureza (hardiness).
Indefensión aprendida (Seligman)
- Formulada por Seligman y Maier (1967) a partir de experimentos con animales sometidos a descargas que no podían controlar: falta de respuesta ante un estímulo aversivo que parece fuera del control del sujeto, con pasividad y déficits motivacionales, cognitivos y emocionales.
Mecanismos de defensa (Freud)
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Procesos psíquicos en gran parte inconscientes con los que la mente protege al yo de emociones, pensamientos o recuerdos intolerables. No son patológicos en sí, pero lo son si se usan de forma rígida.
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Represión: aparta de la conciencia el material conflictivo (primera defensa descrita por Freud).
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Proyección: atribuir a otros los propios impulsos o sentimientos rechazados.
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Negación: rechazar la realidad de un hecho para evitar su impacto emocional.
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Formación reactiva, anulación: defensas neuróticas; sublimación, humor, anticipación: maduras; proyección y negación: inmaduras en la clasificación citada por la CUN.
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Según Vaillant (citado en un artículo de la revista Subjetividad y Procesos Cognitivos), los mecanismos se ordenan en cuatro niveles según la distorsión de la realidad que implican: 1.º proyectivos (desmentida, proyección alucinatoria); 2.º inmaduros (fantasías esquizoides, proyección, acting out, disociación, hipocondriasis, conducta pasivo-agresiva); 3.º neuróticos (desplazamiento, represión, formación reactiva, aislamiento, desmentida, racionalización, intelectualización); 4.º maduros (supresión, humor, sublimación, anticipación, altruismo). Ese mismo artículo, en cambio, agrupa regresión, represión, proyección, desmentida, vuelta contra sí mismo y formación reactiva entre las defensas mal adaptativas e inmaduras (Hentschel y cols.): la clasificación varía según el autor.
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Formación reactiva: convertir deseos o impulsos percibidos como amenazantes en sus opuestos, evitando así su expresión peligrosa; transforma un impulso indeseable en una forma más positiva y aceptable (ejemplo del propio artículo: una persona agresiva que se protege de sus impulsos actuando lo contrario).
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Regresión: retracción a una etapa previa del desarrollo, con comportamientos inmaduros que ya se habían superado; permite evitar ansiedades u hostilidades propias de una etapa posterior del desarrollo (Vaillant).
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Intelectualización: aplicar en exceso la lógica y el pensamiento abstracto para evadir la experiencia de las emociones.
Respuestas psicológicas del paciente hospitalizado
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El ingreso exige adaptarse al rol de paciente, sobre todo a la obediencia y a las normas del hospital, y esa exigencia desencadena emociones como miedo, ira, desconcierto (por información deficiente), pena, impotencia, desconfianza, irritabilidad y ansiedad (García Arroyo, Universidad de Sevilla; estudio cualitativo con 14 pacientes adultos).
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García Arroyo señala, citando a Taylor, que el comportamiento del paciente que se limita a someterse no es positivo y puede ir en detrimento de su propia recuperación: no asume el rol de enfermo (interesarse por su patología, motivarse, hacer algo en su beneficio) y puede acabar en «hospitalismo».
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Ese estudio describe dos reacciones disfuncionales, ambas con deterioro de la comunicación con el personal:
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Postura sumisa («paciente bueno»): obedece las órdenes, no se queja ni pregunta, no toma decisiones importantes y no tiene dificultades con el personal. Cumple las normas y rutinas sin oponerse, pero no por implicación sino por impotencia y rendición («haz conmigo lo que quieras»), con dependencia y pasividad; el paciente no asume el interés por su patología necesario para colaborar en su curación, y el equipo puede malinterpretarlo como «fácil de tratar».
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Postura rebelde («paciente difícil»): quejas y peticiones constantes por no aceptar la situación, oposicionismo, desafíos y actitud a la defensiva.
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Material docente de enfermería pediátrica (Universidad de Sonora) señala que el papel de paciente favorece la dependencia y la despersonalización, que la hospitalización restringe la movilidad y las rutinas, y que los adolescentes responden con rechazo, falta de cooperación o autoafirmación.
Hospitalización infantil y adolescente
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Según un artículo de la Revista de Enfermería y Salud Mental (Herrera Floro, 2016): de 1 a 3 años predomina el miedo a la separación y al abandono; a partir de los 3 años el miedo se centra en el dolor o la lesión corporal, toleran mejor la separación de los padres y perciben la enfermedad como un castigo por haber hecho algo mal; en la edad escolar hay miedo a la naturaleza de la enfermedad y preocupación por separarse del grupo de compañeros; en los adolescentes la ansiedad se debe a la pérdida de control, de identidad y de independencia, a la pérdida de intimidad y al miedo a no ser comprendidos.
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Material de la Universidad de Sonora: en el preescolar, el pensamiento egocéntrico y mágico lleva a creer que la hospitalización es un castigo, con vergüenza, culpa y temor; la angustia por la separación es el principal factor de estrés de lactantes y preescolares (fases de protesta, desesperanza e indiferencia); en el escolar, por su lucha por la independencia y la productividad, son especialmente estresantes los acontecimientos que reducen su sensación de control, y en esa edad el aburrimiento es uno de los problemas más significativos, junto con las actividades de dependencia (reposo en cama, imposibilidad de elegir el menú); en el adolescente la lucha se centra en la identidad personal y, a causa del desarrollo sexual, le preocupa su intimidad (diapositiva 18). La diapositiva dedicada a los escolares (17) también menciona la preocupación por la intimidad.
Fases de adaptación del cuidador
Según el Servicio Canario de la Salud y la guía de la Fundación Desafío Duchenne, la adaptación a la situación de cuidado suele pasar por cuatro etapas, que no tienen por qué ser lineales ni experimentarse todas, ni durar lo mismo:
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Negación o falta de conciencia del problema: es un modo de controlar miedos y ansiedades; el cuidador evita hablar del deterioro o la incapacidad.
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Búsqueda de información y surgimiento de sentimientos difíciles: se pregunta qué es la enfermedad, cómo evoluciona, cómo cuidar y de qué recursos dispone; son frecuentes el malestar, el enfado y la ira.
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Reorganización: los sentimientos pueden continuar y aparecen nuevas responsabilidades, pero se gana algo de control; resulta un patrón de vida más normal.
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Resolución: el cuidador aprende a cuidarse mejor, está más dispuesto a buscar ayuda de personas con experiencias similares y se hace más independiente.
Evaluación de la inteligencia: escalas de Wechsler
- Desde 1939 son las pruebas de inteligencia más utilizadas en clínica e investigación neuropsicológica. WAIS (adultos, desde 16 años; WAIS-IV), WISC (6 a 16 años) y WPPSI (preescolares). La escala original de Wechsler-Bellevue separó subpruebas verbales y manipulativas. CI total: media 100, desviación típica 15.
Etapas del desarrollo de Erikson
Las crisis de la infancia a la adultez temprana son: iniciativa frente a culpa (preescolar), industria o laboriosidad frente a inferioridad (escolar; virtud: competencia), identidad frente a confusión de roles (adolescencia) e intimidad frente a aislamiento (adultez temprana). La tabla completa de las ocho etapas, con sus edades aproximadas, está en el apartado «Desarrollo psicosocial según Erikson».
Erikson acuñó el término «crisis de identidad», característica de la adolescencia.
Fuentes (consultadas el 23/10/2026):
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Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico: Estrés https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/estres ; Afrontamiento https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/afrontamiento ; Mecanismos de defensa https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/mecanismos-defensa ; Conducta tipo A https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/conducta-tipo-a ; Escalas de Wechsler https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/escalas-inteligencia-weschler
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Indefensión aprendida (Seligman y Maier, 1967), revista latinoamericana https://portal.amelica.org/ameli/journal/382/3821583004/
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MedlinePlus (NIH): El estrés y su salud https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003211.htm ; Manejo del estrés https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001942.htm
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Vázquez Valverde, Crespo López y Ring, «Estrategias de afrontamiento» (cap. 31) https://centrodocumentacion.psicosocial.net/wp-content/uploads/2004/01/c-vazquez-estrategias-de-afrontamiento.pdf
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Pascual Jimeno y Conejero López, Regulación emocional y afrontamiento, Revista Mexicana de Psicología 2019 (Redalyc) https://www.redalyc.org/journal/2430/243058940007/html/
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Estrategias de afrontamiento y bienestar psicológico (repositorio Universidad de La Laguna) https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/17283/Desafiar%20los%20problemas%20es%20mejor%20que%20evitarlos%20Estrategias%20de%20afrontamiento%20y%20Bienestar%20psicologico.pdf?sequence=1
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Fundación Desafío Duchenne, Cuidados de la persona cuidadora https://www.duchenne-spain.org/wp-content/uploads/2022/05/012-Guia-Cuidados-Cuidador-WEB.pdf
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Servicio Canario de la Salud, Los cuidados del cuidador del paciente anciano https://www3.gobiernodecanarias.org/sanidad/scs/scs/as/gc/29/RevistaNorte/nortedigital_3/aulapacientes/nortedigital_aulapacientes1.html
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García Arroyo, Alteraciones emocionales y comunicativas del paciente hospitalizado (Univ. de Sevilla; Alternativas cubanas en Psicología) https://acupsi.org/alteraciones-emocionales-y-comunicativas-del-paciente-hospitalizado/
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Herrera Floro T., Ansiedad en la hospitalización del paciente pediátrico, Rev Enferm Salud Ment 2016;4:15-21 https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6147423.pdf
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Universidad de Sonora, Reacciones del niño y su familia a la enfermedad y la hospitalización https://enfermeria.unison.mx/wp-content/uploads/2018/08/tesss.pdf
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Galor y Hentschel, mecanismos de defensa como herramientas de afrontamiento (Subjetividad y Procesos Cognitivos, 2013) https://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1852-73102013000100006&script=sci_arttext
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Etapas de Erikson, LibreTexts (material universitario) https://espanol.libretexts.org/Ciencias_Sociales/Libro%3A_Teorias_del_aprendizaje_educativo_(Zhou_y_Brown)/08%3A_Teor%C3%ADa_psicosocial_del_desarrollo_de_la_identidad/8.02%3A_Lectura_Requerida
Duelo, pérdida y proceso de morir
1. Conceptos básicos: duelo normal, duelo complicado y duración
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El duelo es la respuesta emocional, cognitiva y conductual ante una pérdida significativa; es una reacción normal y previsible, única e irrepetible, dinámica y cambiante, que trata de ser adaptativa (Mejías et al., semFYC). No es una enfermedad: la mayoría de las veces se resuelve con el tiempo y la comprensión del entorno (SECPAL, monografía nº 5, 2014).
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Duración. Es muy variable. Los artículos clásicos hablan de menos de un año; otros más recientes sitúan el comienzo de la recuperación en el segundo año (SECPAL nº 5). En la práctica clínica se toma como normal menos de 1 año (según estudios, entre 4 y 18 meses) y como signos de recuperación a partir de los 24 meses (Mejías et al.). No existe una fecha a partir de la cual el duelo pase automáticamente a ser patológico.
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Manifestaciones normales en adultos (SECPAL nº 5): incredulidad e irrealidad, confusión, dificultades de atención y concentración, rumiaciones, tristeza, ira, culpa y autorreproche, soledad, insensibilidad; vacío en el estómago, opresión torácica, alteraciones del sueño y la alimentación; aislamiento social, llanto, atesorar objetos del fallecido, visitar sus lugares, hablar de él o con él.
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Duelo elaborado: según la mayoría de los autores se reconoce porque la persona puede recordar y hablar del ser querido sin dolor, y puede establecer nuevas relaciones y aceptar los retos de la vida (SECPAL nº 5).
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Cuánta gente necesita ayuda. La mayor parte de los dolientes se ajusta a la pérdida de forma natural y eficaz sin ayuda profesional; un 10-20 % presenta problemas importantes de adaptación (SECPAL nº 5; Mejías et al.). Por tanto, es falso que la mayoría necesite ayuda profesional formal. Las revisiones sistemáticas señalan que las intervenciones no son útiles en el duelo normal (incluso pueden perjudicar), y sí lo son en el duelo complicado y los trastornos asociados a la pérdida.
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Objetivos de la atención al duelo (SECPAL nº 5): (1) prevención primaria, facilitar que cada persona elabore su duelo de la manera más natural y saludable posible; (2) prevención secundaria, detectar precozmente a los familiares vulnerables o con duelo complicado, e intervenir o derivar; (3) prevención terciaria, seguimiento y apoyo de personas con duelos crónicos. Se añaden una prevención primordial (formar a los profesionales) y una cuaternaria (proteger a los dolientes de intervenciones inadecuadas).
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Duelo en el final de la vida: el duelo no empieza siempre después de la muerte; existe el duelo anticipado (ver más abajo), que se vive antes del fallecimiento.
2. Tipos de duelo
| Tipo | Qué es (según las fuentes) |
|---|
| Anticipado / anticipatorio | Proceso de desapego emocional que se da antes de la muerte del ser querido (Lindemann, citado por SECPAL nº 5). Permite reconocer la pérdida de forma gradual, resolver asuntos pendientes y prepararse, pero no disminuye el dolor posterior ni lo da por concluido; en ocasiones puede suponer el abandono del enfermo. Aspectos (Fulton y Fulton, 1971): sintomatología depresiva, ensayo mental del fallecimiento, preocupación exagerada por quien se muere, reajuste de las consecuencias. StatPearls lo define como la respuesta a una pérdida esperada, vivida por el paciente y la familia. |
| Retardado, inhibido o negado | Personas que en las fases iniciales parecen mantener el control de la situación sin mostrar sufrimiento; el doliente no acepta la realidad de la pérdida (SECPAL nº 5). |
| Desautorizado (disenfranchised) | Duelo que no se reconoce abiertamente ni cuenta con apoyo social: el entorno no valida el derecho a vivirlo (StatPearls, Schoo et al., 2025). |
| Crónico | Duelo complicado en el que la reacción persiste durante años; SECPAL habla de «duelos crónicos, de años de evolución y secuelas de por vida» y su seguimiento es prevención terciaria. |
| Complicado / trastorno de duelo prolongado | Duelo que no sigue el curso esperado y produce alteraciones importantes del funcionamiento (ver sección 3). |
3. Duelo complicado o prolongado: diagnóstico
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El «duelo complicado» no figuraba como diagnóstico en el DSM-IV-TR (SECPAL nº 5). En el DSM-5 (2013) solo figuraba, con el nombre de trastorno de duelo complejo persistente, en la Sección III, «condiciones que requieren más estudio»: era una propuesta de investigación, no un diagnóstico (Treml et al., 2024). Como trastorno diagnosticable (trastorno de duelo prolongado, Sección II) aparece por primera vez en el DSM-5-TR (2022).
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El DSM-5-TR (marzo de 2022) incorpora el trastorno de duelo prolongado como diagnóstico oficial (Sección II), el más reciente añadido al manual. Criterios (APA): muerte de una persona cercana hace al menos 1 año en adultos (y al menos 6 meses en niños y adolescentes); anhelo intenso o preocupación persistente por el fallecido; al menos 3 de 8 síntomas casi cada día durante el último mes (alteración de la identidad, marcada incredulidad, evitación de recordatorios, dolor emocional intenso, dificultad para reintegrarse en la vida, embotamiento emocional, sensación de que la vida no tiene sentido, soledad intensa); la reacción supera las normas sociales, culturales o religiosas y causa deterioro.
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La CIE-11 exige que la respuesta de duelo persista un periodo atípicamente largo, más de 6 meses como mínimo, con anhelo o preocupación persistente y deterioro funcional (Treml et al., 2024). Por tanto el DSM-5-TR (12 meses) y la CIE-11 (6 meses) NO coinciden en el plazo.
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Criterios previos de Prigerson y cols. (2009) para el DSM-V/CIE-11: no diagnosticar antes de 6 meses desde la pérdida; añoranza diaria o intensa; al menos 5 síntomas de una lista de 9; deterioro significativo (SECPAL nº 5). Shear (2012) propuso también 6 meses para el duelo complicado.
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Un duelo complicado es difícil de distinguir de depresión, estrés postraumático o ansiedad, que pueden asociarse (SECPAL nº 5). Características que diferencian el duelo de un episodio depresivo mayor en el DSM-IV-TR: culpa por cosas más que por acciones, pensamientos de muerte con sentimiento de que debería haber muerto, preocupación mórbida de inutilidad, enlentecimiento psicomotor acusado, deterioro funcional acusado y prolongado, y alucinaciones distintas de oír la voz o ver brevemente al fallecido.
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El deterioro del funcionamiento social, laboral u ocupacional es lo que caracteriza al duelo disfuncional o complicado frente al normal.
4. Factores de riesgo de duelo complicado
Recogidos por SECPAL nº 5 (con referencias a Stroebe y Schut, Sanders, Aranda y Milne) y Mejías et al.:
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Circunstanciales: muerte repentina o inesperada sin posibilidad de despedida, circunstancias traumáticas, muertes estigmatizadas, enfermedad muy corta o con dependencia de más de 12 meses, mal control de síntomas.
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Personales: ancianidad o juventud del superviviente, duelos anteriores no resueltos, otros estresores concurrentes, antecedentes psicopatológicos o salud previa frágil, reacciones muy intensas de rabia, amargura o culpa, depresión, dificultad para expresar emociones, estrategias de afrontamiento limitadas, valoración subjetiva de falta de control y de recursos.
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Sociales y relacionales: ausencia de red de apoyo o conflictos con ella, relación conflictiva, ambivalente o dependiente con el fallecido, recursos socioeconómicos escasos, pérdida de un hijo, de la pareja o de un progenitor en edad temprana, relaciones inadecuadas con los profesionales.
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StatPearls añade: muerte traumática o súbita, muertes múltiples, pérdida del cónyuge o de un hijo, apego inseguro o dependiente, trastornos psiquiátricos previos y bajo apoyo social percibido. Shear (2012): historia de trastornos del ánimo o ansiedad, apego inseguro, múltiples pérdidas previas.
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Por tanto, tener duelos anteriores resueltos no es un factor de riesgo; el factor es no haberlos resuelto.
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Factores protectores (SECPAL nº 5): creencias espirituales, capacidad de expresar emociones positivas, autoeficacia, flexibilidad mental, fluidez comunicativa, autocuidado, capacidad de encontrar sentido a la experiencia.
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Instrumentos de evaluación. SECPAL nº 5 recoge el Inventario de Duelo Complicado (IDC, de Prigerson, a partir de los 6 meses), el índice de riesgo de Parkes y Weiss (RIX) y los criterios de Prigerson. El Inventario Texas Revisado de Duelo (ITRD) es la adaptación al castellano del Texas Revised Inventory of Grief de Faschingbauer: tiene 2 escalas y se validó en personas viudas entre 3 meses y 3 años antes (García García et al., Atención Primaria, 2005).
5. Modelos y fases del duelo según autores
Atribuya siempre cada clasificación a su autor: hay varias escuelas y las fuentes no usan exactamente los mismos nombres.
Kübler-Ross (1969, Sobre la muerte y los moribundos), a partir de pacientes terminales. Cinco fases, en este orden: 1) negación, 2) ira, 3) negociación (pacto/regateo), 4) depresión, 5) aceptación (StatPearls, Tyrrell et al.).
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Negación: protección tras el impacto del diagnóstico; el paciente discute el diagnóstico, culpa a pruebas o médicos, o evita el tema; no acepta o minimiza la gravedad.
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Ira: dirigida a profesionales, familia o figuras espirituales, o difusa (menos paciencia); expresa injusticia («¿por qué yo?»).
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Negociación: intento de recuperar el control mediante «tratos» (aceptar un tratamiento, pedir más tiempo para un acontecimiento importante).
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Depresión: tristeza, fatiga, anhedonia.
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Aceptación: reconocer la realidad sin lucha; no es necesariamente «más sana» que las demás.
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Kübler-Ross no pretendía una secuencia rígida: las personas pueden vivir cada fase de forma distinta, simultánea o no vivirla; es una heurística sin validación empírica estricta (StatPearls). Fases que no son suyas: percepción, resentimiento, agresividad, abatimiento, reevaluación de la pérdida, conmoción/shock como fase propia. Los cuatro modelos siguientes son de otros autores.
Engel (1964), según SECPAL nº 5: conmoción e incredulidad; conciencia de la pérdida; restitución; resolución de la pérdida; idealización; resolución. Lindemann (1944): conmoción e incredulidad, duelo agudo, resolución.
Bowlby y Parkes (SECPAL nº 5, tabla 7): (1) shock (de horas a semanas; irrealidad, insensibilidad, negación, incomprensión); (2) anhelo y búsqueda (se desea que vuelva la persona; la rabia tiene un papel importante; meses o años); (3) desorganización y desesperanza (apatía, sentimientos depresivos; se empieza a aceptar la pérdida como definitiva); (4) reorganización (se recupera la vida y se asume una nueva identidad). Parkes en otras ediciones lo expresa como desconcierto/embotamiento, anhelo y búsqueda, desorganización y desesperación, reorganización y recuperación. Otras fuentes (StatPearls) nombran esas fases con etiquetas algo distintas.
Worden (tareas, no fases; SECPAL nº 5, tabla 8): (1) aceptar la realidad de la pérdida; (2) experimentar las emociones y el dolor de la pérdida (narcotizar el sufrimiento solo lo pospone); (3) adaptarse a un medio en el que el fallecido está ausente; (4) recolocar emocionalmente al fallecido y continuar viviendo.
Otros autores recogidos por SECPAL nº 5: Rando (evitación, confrontación, restablecimiento), Jacobs (fase temprana, distrés de separación, fenómenos depresivos, recuperación), Neimeyer (evitación, asimilación, acomodación). Estas descripciones son orientativas, pueden solaparse y no ser cronológicas.
Engel (1964): matiz entre fuentes. SECPAL nº 5 recoge seis etapas (conmoción e incredulidad; conciencia de la pérdida; restitución; resolución de la pérdida; idealización; resolución). García Hernández, en cambio, presenta a Engel en tres etapas (conmoción inicial e incredulidad; conocimiento y cólera; aceptación). Las dos coinciden en que la segunda etapa es la de la toma de conciencia de la pérdida, que es donde se sitúan la cólera, la rabia y la irritabilidad. No hay que confundirla con la primera (conmoción: choque e incredulidad), ni con la restitución (rituales de luto y apoyo familiar), ni con la idealización (que se coloca después de la resolución).
Sanders (1989). Describe el duelo en cinco fases, que empiezan por el shock y terminan en la renovación, pasando por una retirada de conservación y por la curación (García, 2010, «El duelo: una revisión»). No son las de Kübler-Ross (negación, ira, negociación, depresión, aceptación), ni las de Lindemann/Engel (conmoción, duelo agudo, resolución), ni las de Rando (evitación, confrontación, restablecimiento).
Martocchio (1985). Cinco fases: 1) shock e incredulidad; 2) anhelo (añoranza) y protesta; 3) angustia, desorganización y desesperación; 4) identificación; 5) reorganización y restitución (García Hernández, tabla de modelos).
Bowlby y el duelo perinatal (Osakidetza, OSI Bilbao-Basurto). La guía de duelo perinatal describe cuatro fases basadas en Bowlby, insistiendo en que el duelo es un continuo y no debe parcelarse: (1) embotamiento afectivo o shock (incredulidad, negación, desorientación; es normal y amortigua el impacto); (2) añoranza y búsqueda de la figura perdida, con rabia (la persona toma conciencia de lo sucedido; aparecen rabia o ira, irritabilidad, repaso obsesivo de lo ocurrido, tristeza profunda, llanto, y culpa: se citan la rabia y la culpa como las emociones que más problemas pueden dar a los padres); (3) desorganización y desesperanza; (4) reorganización. La guía señala que la rabia puede dirigirse hacia otras personas o cosas. Atención al nombre: esa guía rotula la segunda fase también como «duelo agudo», mientras que la guía Fisterra reserva «duelo agudo» para el momento de la muerte (ver más abajo).
Apego (Bowlby). El apego es el vínculo afectivo que une a una persona con una figura significativa; el duelo se interpreta, en esta línea, como la respuesta a la pérdida de una relación de apego íntima (García Hernández).
Clasificación del duelo según el tiempo transcurrido (guía clínica Fisterra, Landa y García). Es una división «un poco artificiosa»:
| Periodo | Características |
|---|
| Anticipado (antes de la muerte) | Shock ante el diagnóstico, negación de la muerte próxima, ansiedad y miedo. |
| Agudo (muerte y perimuerte) | Momentos intensísimos, de catástrofe psicológica: anestesia emocional e incredulidad ante lo que se está viviendo. |
| Temprano (de semanas a unos tres meses tras la muerte) | Negación, estallidos de rabia, intensas oleadas de dolor, profundo sufrimiento y llanto. |
| Intermedio (meses a años) | Tormenta emocional: búsqueda, culpas y autorreproches, soledad, pensamientos obsesivos; se percibe progresivamente la realidad de la muerte. |
| Tardío (hacia los 2-4 años) | Se ha establecido un modo de vida con nuevos patrones; sentimientos como la soledad pueden permanecer pero ya no son invalidantes. |
| Latente | Con el tiempo, un duelo más suave que puede dispararse ante estímulos que recuerdan al fallecido. |
6. Intervención de enfermería y comunicación ante el duelo y el final de vida
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Valorar y facilitar: explorar la presencia de culpa y remordimientos, valorar las habilidades de afrontamiento y facilitar la expresión de sentimientos y emociones. No son adecuadas las pautas dirigidas a evitar los recuerdos o a quitar importancia a la pérdida: eludir o «narcotizar» el dolor solo lo pospone (Worden, SECPAL nº 5). La persona debe poder hablar del fallecido.
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Relación de ayuda (counselling) (SECPAL nº 6, 2014): relación de ayuda en la que el acompañante estimula y capacita al otro para que ponga en marcha sus propios recursos; entiende a la persona como autónoma, con sus creencias y valores. Es una herramienta que hace más eficaz la comunicación con el paciente; no consiste en aplicar técnicas sanitarias concretas. Las tres actitudes básicas de Rogers: aceptación incondicional, autenticidad (congruencia) y empatía.
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Estrategias facilitadoras de la comunicación (SECPAL nº 6, adaptadas de Barreto y cols.): lugar tranquilo, sin prisas; escuchar antes de hablar; lenguaje sencillo; preguntas abiertas y no múltiples; evitar imposiciones («usted debería…»); respetar los mecanismos de defensa adaptativos; reconocer la emoción del paciente; atender la comunicación no verbal; tolerar silencios y llanto; resumir lo entendido; congruencia verbal y no verbal; no mirar el reloj. La persona congruente no funciona con frases hechas o estereotipadas.
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Secreciones en la agonía («estertores premortem») (Preevid, Servicio Murciano de Salud, versión de 2014, que cita la guía NICE; la propia página indica que existe una revisión posterior, de 22/03/2023): primera medida, el cambio postural (de lado con el tronco elevado); la aspiración es segunda opción, con sonda blanda, y se reserva a personas inconscientes porque resulta angustiosa; después, un antimuscarínico. Se explica a la familia que una persona semiconsciente o inconsciente generalmente no se angustia por ese ruido. No hay pruebas concluyentes de superioridad de ninguna intervención frente al placebo.
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Delirium (delirio) en cuidados paliativos (artículo de medicina de familia sobre delirium en cuidados paliativos en atención primaria): el delirium es un síndrome neurocognitivo por disfunción cerebral difusa aguda, muy frecuente en esta población. Se buscan y tratan los factores precipitantes (hasta un 30-50 % son potencialmente reversibles: retención urinaria, impactación fecal, fármacos, alteraciones metabólicas, hipoxemia, infecciones…); en situación de últimos días el tratamiento es exclusivamente sintomático. Medidas no farmacológicas: orientación cognitiva (identificar a los seres queridos, el lugar y la fecha), control del ciclo sueño-vigilia, reducir el exceso de estímulos (ruido, pantallas, luces, interrupciones), mantener la orientación (reloj, calendario, objetos conocidos, gafas y audífonos puestos), respetar el ritmo día-noche, evitar las sujeciones físicas siempre que se pueda, prevenir caídas y controlar el entorno para que sea seguro (retirar alfombras y objetos) y tranquilo; ante agitación, distracción mejor que confrontación; transmitir confianza y seguridad y respetar el mundo subjetivo del paciente; los neurolépticos son los fármacos de elección, pero solo está indicado tratar con ellos el delirium hiperactivo; el distrés que provoca el delirium (ansiedad, malestar del paciente y la familia) se aborda con medidas farmacológicas y no farmacológicas. Por tanto, aumentar los estímulos ambientales no forma parte del tratamiento.
Fuentes (consultadas el 23/10/2026):
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SECPAL. Atención al duelo en cuidados paliativos: guía clínica y protocolo de actuación. Monografías SECPAL nº 5, 2014. https://www.secpal.org/wp-content/uploads/2022/01/01_MONOGRAFIA-5-OK-20140622-Para-imprenta-final-final.pdf
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SECPAL. Espiritualidad en clínica. Monografías SECPAL nº 6, 2014. https://www.secpal.org/wp-content/uploads/2022/01/Monografia-secpal.pdf
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Mejías Estévez MJ et al. Herramienta para la detección y el manejo precoz del duelo en familiares de enfermos terminales. semFYC. https://comunidad.semfyc.es/wp-content/uploads/20-3Original6.pdf
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Tyrrell P, Harberger S, Siddiqui W. Kubler-Ross Stages of Dying and Subsequent Models of Grief. StatPearls (NCBI Bookshelf). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/books/NBK507885/
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García García JA et al. Inventario Texas Revisado de Duelo: adaptación al castellano. Aten Primaria 2005. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7684343
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Landa V, García JA. Duelo. Guía clínica Fisterra (copia en https://tanatologia.org/wp-content/uploads/2020/07/GuiaDueloFisterra.pdf); citada por SECPAL nº 5 como base del algoritmo.
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Familia, desarrollo psicosocial y redes de apoyo
Desarrollo psicosocial según Erikson
Para Erikson el desarrollo se organiza en ocho etapas, cada una con una crisis característica. Las edades son aproximadas y varían algo entre autores; la tabla sigue la formulación recogida por la Clínica Universidad de Navarra.
| Etapa | Crisis (Erikson) | Edad aproximada |
|---|
| 1 | Confianza frente a desconfianza | 0 a 18 meses |
| 2 | Autonomía frente a vergüenza y duda | 18 meses a 3 años |
| 3 | Iniciativa frente a culpa | 3 a 6 años (preescolar) |
| 4 | Laboriosidad frente a inferioridad | 6 a 12 años (edad escolar) |
| 5 | Identidad frente a confusión de rol | 12 a 20 años (adolescencia) |
| 6 | Intimidad frente a aislamiento | 20 a 40 años (adulto joven) |
| 7 | Generatividad frente a estancamiento | 40 a 65 años |
| 8 | Integridad del yo frente a desesperación | desde los 65 años |
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La iniciativa (3-6 años): aparecen la curiosidad y el juego; si el entorno la censura, el niño arrastra culpa por atreverse. La laboriosidad (cuarta etapa) se vincula a la escuela y al aprendizaje de competencias.
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La búsqueda de identidad corresponde a la adolescencia, la intimidad al adulto joven y la generatividad a la edad adulta media.
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No existe en la teoría una crisis llamada «autoestima frente a inseguridad».
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Otros autores proponen etapas distintas, que no deben mezclarse con las de Erikson.
Adolescencia
Según el Manual MSD, la adolescencia es el periodo entre la infancia y la adultez, con maduración física y sexual y un desarrollo cognitivo, emocional y social marcado por la búsqueda de autonomía. Entre los problemas de salud que pueden iniciarse o aparecer en esta etapa figuran la depresión y los trastornos de ansiedad, y los relacionados con la salud sexual y reproductiva.
Funcionamiento familiar
El modelo circumplejo de Olson (1979) es uno de los más usados para valorar el funcionamiento familiar. Sus dimensiones:
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Cohesión: lazos emocionales entre los miembros (niveles desligada, separada, conectada, enmarañada).
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Adaptabilidad: capacidad de cambiar liderazgo, roles y reglas (caótica, flexible, estructurada, rígida).
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Comunicación: elemento facilitador del modelo.
Combinando cohesión y adaptabilidad resultan 16 tipos de familia, agrupables en balanceadas, intermedias y extremas. Los niveles centrales de ambas dimensiones suelen asociarse a un funcionamiento más adecuado a lo largo del ciclo vital. Por tanto, al valorar la funcionalidad se analizan cohesión, adaptabilidad y comunicación; el vínculo de consanguinidad o parentesco define la familia pero no es un criterio de funcionalidad.
Genograma
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Es un formato para dibujar el árbol familiar que registra información sobre los miembros y sus relaciones durante al menos tres generaciones (McGoldrick y Gerson, 1987).
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Presenta la información de forma gráfica, de modo que da una visión rápida (un «gestalt») de formas familiares complejas y una fuente de hipótesis sobre cómo un problema individual se relaciona con el contexto familiar. Es un instrumento de apoyo a una evaluación familiar sistemática.
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Se completa con la información de uno o varios familiares; reunir varias versiones aumenta la fiabilidad.
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Según la revisión de la Revista Cúpula (1998), basada en McGoldrick y Gerson, la interpretación se organiza en categorías que generan hipótesis y se solapan entre sí: estructura familiar (composición del hogar y constelación fraterna), adaptación al ciclo vital, repetición de pautas a través de las generaciones, sucesos de la vida y funcionamiento familiar, pautas vinculares y triángulos, y equilibrio/desequilibrio familiar.
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La constelación fraterna (orden de nacimiento, sexo y diferencia de edad entre hermanos) forma parte de la estructura familiar.
Familia ante el diagnóstico de enfermedad
Un estudio sobre familias de pacientes en cuidados intensivos (Enfermería Intensiva) interpreta el recorrido de la familia como un proceso de dos fases: una primera de desorganización o desestabilización tras el impacto inicial, y una segunda de reorganización como respuesta, resolución y reajuste. Los autores presentan esta secuencia como su interpretación analítica, no como un modelo estándar.
Familia con un hijo con discapacidad o enfermedad: duelo
Cuando nace o se diagnostica a un hijo con enfermedad o discapacidad, los padres pierden las ideas y expectativas que habían formado antes del nacimiento; esto genera un proceso de duelo que la enfermera debe tener presente. Reacciones frecuentes: sorpresa inicial, negación o evitación, angustia o tristeza, enfado, vergüenza, aislamiento, culpa y ambivalencia. Señales de elaboración inadecuada: sobreprotección o apego excesivo, abandono, exigencias excesivas al niño, visión poco realista de la discapacidad y trastornos emocionales (depresión, ansiedad).
Modelo de apoyos (AAMR/AAIDD) y Apoyo Conductual Positivo
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Intensidad de los apoyos según la formulación de la AAMR (1992), hoy AAIDD:
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Intermitente: no siempre se necesita; se presta según necesidad, sobre todo en transiciones vitales (por ejemplo, de la escuela al trabajo).
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Limitado: apoyo constante, no diario y no intensivo.
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Extenso: apoyo regular y diario, al menos en algunos entornos (por ejemplo, en el hogar).
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Generalizado: apoyo diario, intenso, quizá de carácter vital, en múltiples entornos.
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El Apoyo Conductual Positivo (ACP) nace de la unión del análisis conductual aplicado con una línea de valores de la discapacidad intelectual (calidad de vida, normalización). Aplica técnicas positivas de forma preventiva y proactiva, enseña habilidades alternativas con la misma función que la conducta problemática, y es una forma de trabajar en cualquier servicio, no solo ante conductas problemáticas; se usa también en el ámbito escolar, judicial y de mayores. Las guías de atención a la conducta lo describen centrado en la persona, personalizado según sus preferencias y motivaciones, con el objetivo de mejorar su calidad de vida.
Redes de apoyo y grupos de autoayuda
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Las redes informales o naturales incluyen a la familia, las amistades de confianza y los vecinos (y personas dispuestas a ayudar); las redes formales son los servicios profesionales y organizados. Ambas se complementan, aunque pueden generarse tensiones al combinarlas (Lila y Gracia, 1996).
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Aspectos básicos de los grupos de autoayuda según Sánchez Vidal (1991): mutualidad y reciprocidad; la experiencia común como criterio de pertenencia; compromiso individual de cambio; autogestión; control social del grupo; y la importancia de la acción posterior a las sesiones. Comparten además el intercambio de apoyo emocional e información. Lo que define a un grupo de autoayuda y da pertenencia es la experiencia común: todos comparten el mismo problema (Sánchez Vidal, 1991). La heterogeneidad de necesidades y circunstancias personales que describe Clínica y Salud (2000) es un rasgo de su composición, que el mismo artículo presenta como una limitación, y no una de sus características definitorias.
Estilos educativos parentales y violencia filio-parental
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Según Maccoby y Martin (citados en la revisión de Crimipedia, Universidad Miguel Hernández), el estilo parental resulta de combinar dos dimensiones: afecto/comunicación y control/exigencia. Dan cuatro estilos:
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Autoritario: alto control y exigencia, bajo afecto y comunicación.
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Democrático (autorizativo): alto control y exigencia, alto afecto y comunicación.
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Negligente: bajo control y exigencia, bajo afecto y comunicación.
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Permisivo: bajo control y exigencia, alto afecto y comunicación.
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Tradicionalmente se asociaba la violencia filio-parental a un estilo autoritario con castigo físico; la misma revisión señala que hoy se vincula sobre todo con estilos permisivos y negligentes (falta de límites, normas y supervisión). El estilo democrático es el equilibrado y no es el que se describe como característico de estas familias.
Percepción social: factores que influyen en la impresión
Según el material docente de la Universidad de Granada, los factores del proceso perceptivo se agrupan en tres bloques:
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Asociados al perceptor: familiaridad (la impresión de alguien conocido es más compleja y, por regla general, más exacta; la mera exposición repetida, Zajonc, puede además generar sesgos de agrado), valor del estímulo, significado emotivo del estímulo y experiencia.
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Asociados a la persona percibida: el manejo de la impresión (congraciamiento, intimidación, autopromoción, autoincapacidad, entre otras estrategias).
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Relativos al contenido de la percepción: efectos de orden (primacía, estudiada por Asch, y recencia), tono evaluativo de los elementos informativos, información única o redundante, nivel de ambigüedad y contenido de la información.
Terapia familiar sistémica: modelo de Milán
Según Navarro Góngora (Rev. Asoc. Esp. Neuropsiquiatría), las intervenciones del equipo de Milán adoptan dos formas, típicas y atípicas. Una intervención típica sigue este esquema formal:
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Connotación positiva de la conducta que el paciente exhibe en la sesión.
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Connotación positiva de la secuencia de conductas en la que aparece el síntoma (o redefinición de esa conducta en términos positivos).
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Prescripción de la secuencia sintomática: dado que el problema tiene el efecto positivo de reunir a la familia, no hay razón para que desaparezca.
Un tercer grupo de intervenciones típicas son los rituales, como el llamado «Odd Days, Even Days» (días malos y días buenos).
Evaluación de factores psicosociales: listas de chequeo
La guía del INSST sobre evaluación de factores de riesgo psicosocial clasifica las listas de chequeo entre los «datos directos» que recoge el propio experto (junto a la observación de las condiciones de trabajo y el análisis de puestos), frente a los datos indirectos (tests, cuestionarios, entrevistas, grupos de discusión). Cita además listas de control, como las de la Fundación Europea (Kompier y Levi, 1995), entre los materiales de apoyo.
Relajación progresiva de Jacobson
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Consiste en tensar y soltar de forma deliberada y sucesiva distintos grupos musculares, atendiendo a la diferencia entre tensión y relajación, hasta alcanzar una calma general. Se basa en que la tensión mental se acompaña de tensión muscular.
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Se entrena a reconocer la tensión de cada músculo, tensar unos segundos, soltar y notar el contraste; la versión original incluía 71 ejercicios y las abreviadas agrupan el cuerpo en cuatro o cinco zonas.
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Se practica en un lugar tranquilo, con ropa cómoda, tumbado o sentado, con los ojos cerrados, comenzando por observar la respiración lenta unos minutos, y al terminar se vuelve gradualmente. Se distingue del entrenamiento autógeno de Schultz, que se basa en la autosugestión y no tensa músculos.
Fuentes (consultadas el 23/10/2026): Borja Simón, «Violencia filio-parental», Crimipedia (Universidad Miguel Hernández), 2014, https://crimipedia.umh.es/files/2015/05/violencia-filio-parental.pdf · Universidad de Granada, «Tema 4. Percepción social y de personas», http://www.ugr.es/~jmagarci/TEMA4.PERCEPCION%20SOCIALweb.pdf · Navarro Góngora, «Modelo de intervención en Terapia Familiar Sistémica», Rev. Asoc. Esp. Neuropsiquiatría, https://diarium.usal.es/jgongora/files/2015/01/Navarro-Modelo-de-intervenci%C3%B3n-en-TFS.pdf · INSST, «Algunas orientaciones para evaluar los factores de riesgo psicosocial», https://www.insst.es/documents/94886/96076/Algunas+orientaciones+para+evaluar+los+factores+de+riesgo+psicosocial.pdf/9b38de84-a9e0-4c08-bce4-92b5ff4f0861 · Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico, «Desarrollo psicosocial», https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/desarrollo-psicosocial · Manual MSD, «Introducción a los problemas de salud en los adolescentes», https://www.msdmanuals.com/es/hogar/salud-infantil/problemas-de-salud-en-adolescentes/introducci%C3%B3n-a-los-problemas-de-salud-en-los-adolescentes · Moraga y Cid, Ciencia y Enfermería XXIII(2), 2017, https://revistas.udec.cl/index.php/cienciayenfermeria/article/download/447/886/939 · Casas, «El genograma y la evaluación familiar», Revista Cúpula 40, 1998, https://www.binasss.sa.cr/bibliotecas/bhp/cupula/numero40/art03.pdf · Enfermería Intensiva (ed. inglesa), «The family in intensive care», https://www.elsevier.es/en-revista-enfermeria-intensiva-english-edition--430-articulo-the-family-in-intensive-care-S2529984022000027 · Clínica Universidad de Navarra, «La llegada de un niño enfermo a la familia», https://www.cun.es/chequeos-salud/vida-sana/mente-salud/llegada-nino-enfermo-familia · AAMR (1992), niveles de apoyo, https://eds-resources.com/levelsofsupport.htm · Siglo Cero, «Reflexiones sobre el apoyo conductual positivo», https://revistas.usal.es/tres/index.php/0210-1696/article/view/scero20154625777 · Fundación Pilares, «Atención a la conducta reto: Mi plan de apoyo conductual positivo», https://fundacionpilares.org/wp-content/uploads/2023/10/Atencion-a-la-conducta-reto-Mi-Plan-de-apoyo-conductual-positivo.pdf · Lila y Gracia, «La integración de los sistemas formales e informales de apoyo social», Informació Psicològica 58, 1996, https://www.uv.es/~contexto/enriquegracia/docs/scanner/formalesinformales · Martín Ferrari et al., «Las aportaciones de los grupos de autoayuda a la salud mental», Clínica y Salud 11(2), 2000, https://journals.copmadrid.org/clysa/archivos/58100.pdf · Clínica Universidad de Navarra, «Técnicas de relajación progresiva de Jacobson», https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/tecnicas-de-relajacion-progresiva-de-e-jacobson y «Ejercicios de relajación», https://www.cun.es/chequeos-salud/vida-sana/consejos-salud/ejercicios-relajacion-estres
Comunicación con el paciente, necesidades, estrés y escuelas de psicología
Comunicación terapéutica: técnicas que ayudan y que no ayudan
El material docente de Fundamentos de Enfermería (OpenRN, en español) distingue técnicas terapéuticas y respuestas no terapéuticas.
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Terapéuticas: escucha activa, silencio, aceptación, reconocimiento, ofrecimiento de uno mismo, preguntas abiertas, búsqueda de aclaración, resumen, reflejo, enfoque, expresión de dudas y ofrecer esperanza y humor adaptado al paciente.
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No terapéuticas (a evitar): preguntas personales, opiniones personales, cambiar de tema, generalizaciones y estereotipos, falsa tranquilización, mostrar lástima (lo que OpenRN llama «simpatía»: centrarse en los sentimientos de la enfermera en vez de en los del paciente; no es lo mismo que la cordialidad o simpatía personal en el trato), preguntas «por qué», aprobar o desaprobar, respuestas defensivas, respuestas pasivas o agresivas y discutir las percepciones del paciente.
Juzgar. Aprobar o desaprobar es no terapéutico: la enfermera no impone sus valores ni normas morales, y debe evitar términos como «debería», «bueno», «malo», «correcto» o «incorrecto»; ayuda al paciente a explorar sus propias creencias y decisiones. Por tanto, juzgar dificulta la relación con el enfermo.
Escucha activa, repetición y resumen. La escucha activa combina señales verbales y no verbales (asentir, «ya veo») y se diferencia de la escucha pasiva por el paso de reafirmar lo oído y comprobar que se ha entendido. Repetir lo que dijo el paciente y resumir lo expresado, comprobando con el paciente («¿suena correcto?»), son formas de esta técnica; un curso de la UPV/EHU recoge la recomendación de repetir lo más importante y hacer un resumen para confirmar la comprensión (Palau, 2000). Parafrasear es repetir lo último o lo más importante que ha dicho el paciente («Es decir…», «Entonces…», «Así que…»), literalmente o con palabras propias (UPV/EHU, Palau 2000).
Aclaración. Cuando algo es ambiguo se pide aclaración («no estoy seguro de entender, ¿me lo puedes explicar?»).
Silencio. El silencio deliberado da tiempo a paciente y enfermera para pensar y procesar, y puede dejar espacio para abordar un tema nuevo.
Falsa tranquilización o seguridades prematuras. Frases como «estarás bien» o «no te preocupes, todo irá bien» tienden a desalentar que el paciente siga expresando sus sentimientos. La respuesta más terapéutica reconoce el sentimiento e invita a continuar (por ejemplo «¿qué puedo hacer para ayudar?»). Decir «no se preocupe, no será nada» a quien teme una prueba es, pues, dar seguridades que no se pueden garantizar.
Paciente hostil
Las guías de manejo de agresividad en salud (ACHS, Chile) recomiendan mantener la calma, un tono amable y profesional, no responder a las provocaciones, ser honesto, explicar con claridad por qué no se puede cumplir una petición y pedir apoyo al equipo. La declaración de consenso de la Asociación Americana de Psiquiatría de Urgencias (Proyecto BETA, 2012) añade que el clínico debe establecer límites razonables y respetuosos (con firmeza, para proteger al personal y a otros pacientes, y de forma que el paciente sienta que se quiere ayudar), escuchar al paciente, no replicar, discutir ni ponerse a la defensiva, no desafiar ni humillar al paciente y no engañarle con promesas que no se pueden cumplir. Es decir, establecer límites sí se hace.
Etapas de Kübler-Ross ante la pérdida o la enfermedad terminal
Según Kübler-Ross (modelo surgido con pacientes terminales), las fases son: negación (a veces con aislamiento), ira, pacto o negociación, depresión y aceptación. Los artículos de enfermería recuerdan que las fases no tienen por qué producirse en un orden estricto. No existe una fase de «ignorancia».
Jerarquía de necesidades de Maslow
Según Maslow (1943), de abajo arriba: fisiológicas (respirar, comer, beber, regular la temperatura, dormir, eliminar), seguridad (sentirse a salvo y con estabilidad), amor y pertenencia, estima y autorrealización. Las dos primeras son «de déficit» y las tres superiores «de crecimiento»; mientras las básicas no estén cubiertas en buena medida, la motivación no suele orientarse a las superiores, aunque es una tendencia general y no una secuencia rígida. La ansiedad de un paciente ante una técnica que desconoce o ante el riesgo de complicaciones corresponde al segundo nivel, el de seguridad.
Errores (sesgos) de atribución
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Error fundamental de atribución: sobrestimar causas personales y subestimar las situacionales al explicar la conducta ajena.
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Efecto actor-observador: asimetría entre juzgarse a uno mismo y juzgar a los demás; el actor tiende a atribuir sus resultados negativos a la situación y el observador a rasgos personales (PMC12973590).
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Sesgo de autoservicio (favorable al yo): atribuirse más mérito por los éxitos que por los fracasos (PMC3481001).
La inhibición no es un sesgo de atribución.
Terapia Gestalt
Es una terapia existencial centrada en la persona entera que incorpora la conciencia del «aquí y ahora» (awareness), el énfasis relacional y técnicas experienciales. Fritz y Laura Perls la crearon en los años cuarenta y la expusieron en el libro de Perls, Hefferline y Goodman (1951) (PMC7901027).
Estructuralismo
Escuela de Wundt y, en Norteamérica, Titchener: busca describir la estructura de la mente descomponiendo la experiencia consciente en sus elementos básicos (sobre todo sensaciones) mediante introspección controlada, a modo de «química mental». El funcionalismo (James) se ocupa, en cambio, de las funciones y propósitos de los procesos mentales.
Test de Rorschach
Publicado por Hermann Rorschach en 1921 (Psychodiagnostik): prueba proyectiva de personalidad con diez láminas simétricas de manchas de tinta ambiguas, sin respuestas correctas ni incorrectas; de lo que la persona percibe se infiere su mundo interno (Indepsi). En 1974 John Exner unificó los sistemas de corrección previos en el Sistema Comprehensivo, el más extendido (CUN).
Habilidades informativas en la comunicación clínica
El instrumento de comunicación clínica del IMSS (México) describe como buena práctica usar mensajes cortos y claros, con lenguaje sencillo y sin tecnicismos, dirigirse al paciente por su nombre y establecer una comunicación bidireccional (verbal y no verbal) para implicarlo en las decisiones. Por tanto, el vocabulario técnico dificulta la comprensión y no es una habilidad informativa.
Significados de la enfermedad según Lipowski
Una revisión de la Revista CONAMED (2001) recoge, referida a Lipowski, estas categorías de significado de la enfermedad: desafío, amenaza, enemigo, refugio, castigo y ganancia. La enfermedad como ganancia (a veces llamada ganancia secundaria) consiste en usarla para conseguir más atención y disponibilidad de los demás, bajas laborales o control sobre la familia. En esa lista no figura «forma de vida».
Índice de deterioro (Wechsler)
Al aplicar la escala de inteligencia de Wechsler (WAIS) se puede calcular el índice de deterioro para apreciar un posible deterioro orgánico: se resta la suma de las puntuaciones de las pruebas resistentes al deterioro a la suma de las no resistentes, dividiendo el resultado por la suma de las resistentes (glosario de Psiquiatria.com).
Respuesta de lucha o huida
Respuesta coordinada del sistema simpático y la médula suprarrenal descrita por Cannon. Según la CUN y el Manual MSD: midriasis (las pupilas se dilatan, no se contraen), taquicardia con aumento del gasto cardíaco, broncodilatación (las vías respiratorias se ensanchan; MSD) y aumento de la frecuencia respiratoria (OpenStax, Anatomía y Fisiología 2e, 22.3: la respuesta de lucha o huida aumenta la frecuencia respiratoria), además del aumento del pulso y de la presión arterial, vasoconstricción esplácnica (el flujo se desvía del aparato digestivo hacia los músculos esqueléticos) y reducción de la digestión y de la micción, funciones consideradas menos importantes en una emergencia. En el riñón, la actividad simpática y la adrenalina de la médula suprarrenal contraen las arteriolas aferentes: llega menos sangre al glomérulo, se filtra menos y, por tanto, disminuye la formación de orina, porque la sangre se redirige a órganos con necesidades más inmediatas (OpenStax, Anatomía y Fisiología 2e, 25.7).
Fuentes (consultadas el 23/10/2026): OpenStax A&P 2e 22.3 https://openstax.org/books/anatomy-and-physiology-2e/pages/22-3-the-process-of-breathing ; OpenStax A&P 2e 25.7 https://openstax.org/books/anatomy-and-physiology-2e/pages/25-7-regulation-of-renal-blood-flow ; Proyecto BETA, desescalada verbal https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3298202/ ; Gestalt https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7901027/ ; sesgo de autoservicio https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3481001/ ; actor-observador https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12973590/ ; IMSS, Comunicación clínica https://educacionensalud.imss.gob.mx/p/portal/wp-content/uploads/2025/04/PR_INST_CT_Comunicacion-clinica.pdf ; Revista CONAMED nº 20 (2001) https://biblat.unam.mx/hevila/RevistaCONAMED/2001/no20/4.pdf ; Psiquiatria.com, glosario «Índice de deterioro» https://psiquiatria.com/glosario/indice-de-deterioro ; Manual MSD, Introducción al sistema nervioso autónomo https://www.msdmanuals.com/es/hogar/enfermedades-cerebrales-medulares-y-nerviosas/trastornos-del-sistema-nervioso-aut%C3%B3nomo/introducci%C3%B3n-al-sistema-nervioso-aut%C3%B3nomo ; CUN, sistema nervioso simpático https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/sistema-nervioso-simpatico ; OpenRN, Fundamentos de Enfermería, «Comunicarse con los pacientes» https://espanol.libretexts.org/Bookshelves/Salud/Enfermeria/Fundamentos_de_Enfermeria_(OpenRN)/02%3A_Comunicaci%C3%B3n/2.03%3A_Comunicarse_con_los_pacientes ; curso UPV/EHU https://ocw.ehu.eus/mod/resource/view.php?id=37416 ; ACHS, material de bolsillo agresión https://saludmental.achs.cl/docs/librariesprovider14/salud-mental-docs/violencia-externa-(kit-salud)---material-de-bolsillo-agresion-de.pdf ; Index de Enfermería https://www.index-f.com/para/n19/pdf/344d.pdf ; Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico: https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/jerarquia-necesidades , https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/actividad-simpaticoadrenal , https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/test-rorschach ; Univ. Nacional de Colombia (atribución) https://revistas.unal.edu.co/index.php/psicologia/article/view/14415 ; Sage, Essential Social Psychology https://study.sagepub.com/crispandturner4e/student-resources/chapter-2-attribution ; UAM Biblioteca, Estructuralismo vs Funcionalismo https://uam.es/biblioteca/psicologia/exposiciones/james/james_expo_proyeccion.html ; Redalyc (Titchener) https://www.redalyc.org/journal/4396/439656187017/439656187017.pdf ; Rorschach, Indepsi https://www.alsf-chile.org/Indepsi/Articulos-Clinicos/El-Test-de-Rorschach.pdf .