Presión estática y dinámica. La presión estática es la fuerza repartida por igual en todas direcciones que el fluido ejerce sobre cualquier superficie dentro de él; es la que pone rígidas las mangueras al cargarlas. La presión dinámica es la energía cinética del fluido en movimiento. Un símil: un coche presiona el asfalto (presión estática) y, por moverse, tiene energía cinética (presión dinámica).
Los bomberos suelen llamar «presión dinámica» a la que marca el manómetro con el agua circulando, pero técnicamente es una presión estática menor que la de reposo, porque parte de la energía se ha gastado en mover el agua. Es más correcto llamarla presión residual.
En hidráulica la presión se expresa en metros de columna de agua (mca) como altura de presión: Hp = P/γ (P en pascales y γ peso específico del agua en N/m³): es la altura de una columna de agua que ejerce esa presión sobre su base. La presión dinámica se expresa como altura de velocidad: Hv = v²/2g (v en m/s y g = 9,81 m/s²): la altura desde la que tendría que caer el agua para alcanzar esa velocidad. Son conceptos distintos que no deben confundirse.
Absoluta y manométrica. La presión absoluta se mide respecto al vacío; la manométrica o relativa, respecto a la presión atmosférica local (positiva si es superior y negativa si es inferior).
Caudal. El caudal volumétrico es el volumen que atraviesa una sección por unidad de tiempo: Qv = S · v. Con el mismo caudal, el agua va más rápida por una manguera de 25 mm que por una de 45 mm, y la velocidad está ligada a las pérdidas de carga. El caudal másico es la masa por unidad de tiempo: Qm = ρ · S · v. Como el agua apenas cambia de densidad a las presiones de trabajo (se considera incompresible), se usa el caudal volumétrico (por ejemplo, litros por minuto).
Energía de un fluido. El trabajo que la bomba aplica al agua queda almacenado en tres formas: energía de presión (por su presión estática), energía cinética (por su velocidad) y energía potencial (por su altura). Al trabajar sobre el agua puede variar su presión, su velocidad y su altura.
Ecuación de continuidad. Si el agua no se comprime, la masa que entra en un volumen de control es igual a la que sale: S₁ · v₁ = S₂ · v₂. En un estrechamiento el agua acelera y en un ensanchamiento se frena. Este caso particular no vale para una bomba o una lanza, donde solo se puede afirmar que el caudal que entra es igual al que sale.
Ecuación de Bernoulli. Mientras no se pierda ni se añada energía, la suma de las tres energías del agua, expresadas como alturas, es constante a lo largo de la conducción:
P/γ + v²/2g + z = constante, es decir, P₁/γ + v₁²/2g + z₁ = P₂/γ + v₂²/2g + z₂.
P/γ es la altura de presión; v²/2g, la altura de velocidad; z, la altura geométrica (energía potencial). La suma de altura de presión y geométrica se llama altura piezométrica. Si el agua pierde velocidad, gana altura o presión; si gana altura, tiene que variar su presión o su velocidad. En la realidad hay pérdidas, que se incorporan en la ecuación de línea.