La unidad de urgencias hospitalaria (UUH) se define en el documento del Ministerio de Sanidad «Unidad de urgencias hospitalaria. Estándares y recomendaciones» (2010) como una organización de profesionales sanitarios que ofrece asistencia multidisciplinar, ubicada en un área específica del hospital, que cumple unos requisitos funcionales, estructurales y organizativos, de forma que garantiza las condiciones de seguridad, calidad y eficiencia adecuadas para atender a las urgencias y emergencias.
La UUH debe funcionar las veinticuatro horas del día, todos los días al año. Debe estar físicamente diferenciada del resto de áreas asistenciales del hospital (consultas externas y hospitalización), y el hospital debe señalizar cuidadosamente su ubicación. Además, la UUH debe formar parte del sistema integral de urgencias establecido en su ámbito territorial, por lo que debe mantener una relación sistematizada con el centro coordinador de urgencias.
La UUH deberá disponer de espacio de acceso, recepción y clasificación de los pacientes que precisan atención urgente (triaje y admisión), espera, consulta, exploración y tratamiento, observación, área de personal y apoyos. El principio de «actuaciones necesarias; movimiento mínimo del paciente» debe enmarcar su organización funcional.
El circuito del paciente comienza en la recepción, que conlleva dos procesos que deben hacerse en el menor tiempo posible:
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El triaje, que tiene por objeto la valoración del paciente que acude a la UUH, a fin de garantizar que reciba una atención adecuada a sus necesidades, priorizando el orden de atención médica y determinando el lugar y los medios que, en cada caso, precise.
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La admisión, que comprende la identificación del paciente, el registro de su entrada en la unidad y la recogida de la información relevante para la gestión administrativa del episodio.
Las escalas de triaje más utilizadas en España son el sistema de triaje Manchester (MTS) y el Sistema español de triaje (SET). Todas ellas clasifican en cinco niveles, y asignan a cada categoría un número, un color (rojo, naranja, amarillo, verde, azul), un nombre (emergencia, muy urgente, urgente, menos urgente y no urgente) y un objetivo de tiempo máximo para la primera valoración. La tabla que recoge el documento fija ese tiempo de atención en: inmediata en el nivel 1, 15 minutos en el nivel 2, 30 minutos en el nivel 3, 60 minutos en el nivel 4 y 120 minutos en el nivel 5. El triaje es una valoración clínica que corresponde al personal sanitario; el documento prevé que, cuando la clasificación sea responsabilidad de enfermería, haya como mínimo una enfermera con experiencia por turno destinada específicamente a este fin. El celador no clasifica a los pacientes: los conduce a donde el personal sanitario indique.
Tras la clasificación, el paciente es atendido en el área de consultas, exploración y tratamiento, cuyos recursos van desde la consulta destinada a los casos menos complejos hasta el box de críticos, específicamente dedicado a atender la urgencia vital y equipado para realizar la resucitación cardiopulmonar. Algunos pacientes requieren atención en observación, hasta el alta o el ingreso en hospitalización, que debería producirse antes de veinticuatro horas de permanencia en la unidad. Por eso la UUH es una unidad intermedia para los pacientes que ingresan en hospitalización convencional o en una unidad de cuidados críticos, y una unidad final para la mayoría, que son dados de alta tras ser atendidos.
Entre el personal necesario en la UUH, el documento enumera: médico; enfermeros y auxiliar de enfermería; celador / personal de transporte interno y gestión auxiliar; y personal auxiliar administrativo.