El servicio de rehabilitación es la unidad donde se prestan tratamientos de fisioterapia, terapia ocupacional y otras técnicas dirigidas a recuperar o mejorar la funcionalidad física de los pacientes.
En este servicio el celador es personal de apoyo no sanitario. Sus funciones no incluyen la aplicación de tratamientos ni técnicas rehabilitadoras, que corresponden al fisioterapeuta y al resto de personal sanitario. El celador colabora en las tareas de traslado, movilización y ayuda al paciente, así como en el orden y la preparación del gimnasio y del material, siempre por indicación y bajo la supervisión del personal sanitario responsable.
Entre sus cometidos habituales se encuentran: trasladar a los pacientes hasta el servicio de rehabilitación y devolverlos a su unidad o al alta, ayudar a los pacientes con movilidad reducida en sus desplazamientos, y mantener el servicio ordenado y en condiciones adecuadas para el trabajo.