El Museo Cerralbo de Madrid conserva el palacio y las colecciones de don Enrique de Aguilera y Gamboa (1845-1922), XVII marqués de Cerralbo. Fue una destacada figura de la alta sociedad madrileña: político de ideología carlista, viajero infatigable, coleccionista y pionero de la arqueología en España, llegando a participar en la redacción de la Ley de Excavaciones de 1911.
El palacete se construyó entre 1883 y 1893 en la calle Ventura Rodríguez de Madrid. En su diseño intervinieron los arquitectos Alejandro Sureda, Luis Cabello y Aso y Luis Cabello Lapiedra. El marqués lo concibió no solo como residencia familiar, sino también como un espacio pensado para exhibir su extraordinaria colección, integrando así vivienda y museo.
A su muerte, en 1922, el marqués de Cerralbo legó al Estado sus colecciones, parte del edificio y unas rentas para sostener el futuro museo, con la voluntad expresa de convertir su residencia en una institución abierta al público. El museo abrió finalmente sus puertas en 1944 y fue declarado bien de interés en 1962.
La colección reúne más de 50.000 objetos de muy diversa naturaleza: pinturas, esculturas, muebles, cerámica, relojes, monedas y una impresionante colección de armaduras y armas antiguas. Entre sus obras pictóricas destaca El éxtasis de San Francisco, de El Greco, junto a piezas de Zurbarán, Tintoretto y Van Dyck, además de otras muestras de la pintura del Siglo de Oro español.
En la formación de la colección participó también su familia. El marqués estuvo casado con Inocencia Serrano y Cerver, y sus hijastros, Antonio y Amelia del Valle y Serrano, contribuyeron a enriquecer los fondos.
El palacio-museo Cerralbo se distingue por conservar su estructura y decoración originales, de modo que cada estancia refleja fielmente la estética y el gusto de la nobleza del siglo XIX. La visita se convierte así en un viaje en el tiempo por salones de baile, comedores y dependencias privadas ricamente decoradas. Es, por tanto, un ejemplo señero de "museo de ambiente" o casa del coleccionista, en el que el continente y el contenido forman un conjunto indisociable. Hombre de amplia cultura, el marqués fue además miembro de la Real Academia de la Historia y financió y dirigió excavaciones arqueológicas, actividad por la que es recordado como uno de los impulsores de esta disciplina en España. Su afán coleccionista abarcó tanto obras de arte como piezas arqueológicas y objetos suntuarios reunidos en sus numerosos viajes.
De titularidad estatal y dependiente del Ministerio de Cultura, el Museo Cerralbo permite hoy comprender el coleccionismo aristocrático español de finales del siglo XIX y principios del XX, así como la vida cotidiana y el gusto artístico de la nobleza de la época. El conjunto, en el que continente y contenido resultan indisociables, constituye un testimonio excepcional del ambiente palaciego madrileño de aquel periodo.