El Museo Sorolla de Madrid ocupa la casa-estudio donde vivió y trabajó el pintor valenciano Joaquín Sorolla y Bastida hasta el final de sus días. Se encuentra en el número 37 del Paseo del General Martínez Campos, en Madrid. El edificio se construyó entre 1910 y 1911 bajo la dirección del arquitecto Enrique María Repullés, materializando el deseo de Sorolla de reunir en un mismo espacio su vivienda y su taller. El pintor y su familia lo ocuparon a finales de 1911.
Uno de los elementos más singulares del conjunto son los jardines, diseñados por el propio Sorolla e inspirados en los monumentos andaluces que tanto admiraba, como la Alhambra, el Generalife y el Alcázar de Sevilla. Incorporan fuentes, azulejos, columnas y una cuidada vegetación que el pintor reflejó en numerosos lienzos.
El origen del museo se debe a la voluntad de Clotilde García del Castillo (1865-1929), esposa y modelo del pintor. En su testamento de 1925 legó al Estado español la casa y las colecciones que le pertenecían para crear un museo en memoria de su marido. La donación fue aceptada mediante Real Orden de 28 de marzo de 1931, que definió la institución como una fundación de carácter filantrópico-docente de naturaleza especial, destinada a la conservación y exhibición pública de las obras de Sorolla y de los objetos de la casa.
El museo se inauguró el 11 de junio de 1932. Su primer director fue Joaquín Sorolla García, hijo del pintor, quien en 1941 testó legando nuevos fondos al Estado; tras su muerte en 1948, esa donación fue aceptada en 1951, ampliando notablemente las colecciones.
Los fondos del museo son muy amplios y reflejan tanto la producción del artista como su faceta de coleccionista. Incluyen 1.294 pinturas, 4.985 dibujos y 289 esculturas, además de cerámica, joyas, tejidos y una extensa colección fotográfica de 7.167 fotografías, la categoría más numerosa. El conjunto conserva el ambiente de la casa tal como la vivió el pintor, convirtiéndose en un destacado ejemplo de casa-museo.
Joaquín Sorolla y Bastida nació en Valencia el 27 de febrero de 1863 y fue el gran maestro del luminismo español, célebre por su tratamiento de la luz mediterránea y sus escenas de playa. En 1920 sufrió un ataque que le impidió continuar pintando, y falleció en 1923. La casa-museo conserva su estudio con los caballetes, útiles y objetos personales del artista, de modo que el visitante contempla las obras en el mismo ambiente en que fueron creadas.
Considerado uno de los ejemplos de casa-museo de artista mejor conservados, el Museo Sorolla es de titularidad estatal y depende del Ministerio de Cultura. Permite hoy conocer la obra del pintor y su mundo personal en el entorno íntimo donde vivió y trabajó junto a su familia.