El siglo XVIII es el Siglo de las Luces, época en que se impone la Ilustración, movimiento intelectual que confía en la razón, la ciencia y el progreso. En España coincide con el cambio de dinastía: desde 1700 reinan los Borbones, que emprenden las reformas borbónicas orientadas sobre todo a la centralización del Estado. El monarca ilustrado por excelencia fue Carlos III, apodado el mejor alcalde de Madrid, un ejemplo de déspota ilustrado.
Un signo característico del periodo es la creación de las Reales Academias, que convierten el saber en estudio reglado. La Real Academia Española se fundó en 1713, con el lema Limpia, fija y da esplendor; la Real Academia de la Historia data de 1738; y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se creó en 1752, bajo el patrocinio del rey Fernando VI.
En las artes triunfa el neoclasicismo, estilo de líneas sobrias y equilibradas inspirado en la antigüedad grecorromana, en reacción contra la exuberancia barroca. Su gran arquitecto fue Juan de Villanueva, autor del edificio del actual Museo del Prado y del Observatorio Astronómico de Madrid; otro arquitecto neoclásico relevante fue Ventura Rodríguez. Es fundamental subrayar que el edificio del Prado se comenzó a construir en 1785, por encargo de Carlos III a Villanueva, y se concibió originalmente como Gabinete de Historia Natural, es decir, un edificio para las ciencias, y no como museo de pintura; fue más tarde el rey Fernando VII quien lo destinó a Museo de Pinturas. La Ilustración impulsó otras instituciones científicas, como el Real Jardín Botánico de Madrid, promovido por Carlos III.
En este contexto surge la figura de Francisco de Goya, que enlaza el siglo XVIII con el XIX. Nacido en la localidad aragonesa de Fuendetodos, inició su carrera realizando cartones para tapices y llegó a ser pintor de cámara del rey.
La literatura ilustrada, de intención didáctica, cuenta con el ensayista Feijoo, autor del Teatro crítico universal; con Gaspar Melchor de Jovellanos, destacado político y pensador ilustrado; con José Cadalso, autor de las Cartas marruecas; y con Leandro Fernández de Moratín, autor del teatro neoclásico El sí de las niñas. Iriarte y Samaniego cultivaron con éxito la fábula. Las Reales Academias, el Real Jardín Botánico, el Observatorio Astronómico y los gabinetes científicos formaban parte de un mismo proyecto: ordenar y difundir el conocimiento al servicio del Estado y de la utilidad pública. En este espíritu, no debe olvidarse que el edificio del Prado nació como contenedor de la ciencia natural antes que del arte, prueba del peso que la Ilustración concedía al estudio de la naturaleza. La Ilustración española buscó así reformar la sociedad mediante la educación, la razón y las nuevas instituciones del saber, y sentó las bases culturales sobre las que se levantaría el convulso siglo XIX.
Ampliación: artistas de corte, Reales Fábricas y ciencia ilustrada
Los grandes pintores llamados por Carlos III
Para decorar el Palacio Real Nuevo de Madrid, Carlos III atrajo a dos pintores extranjeros de primera fila. Anton Raphael Mengs, nacido en Aussig (actual República Checa) en 1728 y muerto en Roma en 1779, fue el pintor más destacado del primer neoclasicismo. Fue nombrado pintor de cámara en 1761 y primer pintor del rey en 1766, y su influencia se aprecia en Francisco Bayeu, Mariano Salvador Maella y Goya. Pintó el techo de la antecámara del Palacio Real con La apoteosis de Hércules.
El veneciano Giambattista Tiepolo, famoso como fresquista, fue llamado a Madrid en 1761 para decorar el salón del trono del Palacio Nuevo. Con la ayuda de sus hijos Domenico y Lorenzo pintó las estancias de aparato entre 1762 y 1766. Murió en Madrid en 1770, cuando diseñaba los frescos de la colegiata de San Ildefonso en La Granja, proyecto en el que le sucedió Francisco Bayeu.
Entre los pintores españoles destaca Luis Paret, pintor a sueldo del infante don Luis, autor de Carlos III comiendo ante su corte (Museo del Prado), que firmó en griego. Luis Meléndez pintó una serie de bodegones para el Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV, destinados a su Gabinete de Historia Natural, que reflejan la variedad de productos alimenticios españoles de temporada.
Las Reales Fábricas
La Real Fábrica de Tapices fue fundada en 1721 por Felipe V en Madrid, cerca de la Puerta de Santa Bárbara, y su dirección se confió a la familia Vandergoten, artesanos flamencos. En 1889 se trasladó a su sede de Atocha, un edificio neomudéjar diseñado por José Segundo de Lema.
Goya llegó a Madrid en 1775 y empezó a pintar cartones para la Real Fábrica de Tapices, probablemente gracias a la recomendación de su cuñado Francisco Bayeu. Entre 1775 y 1792 diseñó siete series de cartones para los palacios de El Pardo y El Escorial. Para el antedormitorio de los príncipes de Asturias en El Pardo pintó El columpio, Las lavanderas, La novillada y El resguardo de tabacos; a su última serie pertenecen El pelele y La boda. Los cartones se guardaron enrollados en la Real Fábrica, pasaron al Palacio Real en 1858 y hoy se exponen en el Museo del Prado.
Siendo rey de Nápoles, Carlos III había fundado en 1743 una fábrica de porcelana en Capodimonte, y ya en España impulsó la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro. Su primera gran realización fue el Gabinete de Porcelana del Palacio Real de Aranjuez, encargado por Carlos III a Giuseppe Gricci y concluido en 1765, decorado con chinerías: figuras orientales, dragones y monos. Hoy forma parte de la visita del Palacio Real de Aranjuez, gestionado por Patrimonio Nacional.
Ciencia y colecciones
El Real Jardín Botánico fue creado el 17 de octubre de 1755 por orden de Fernando VI en la Huerta de Migas Calientes, a orillas del Manzanares. A partir de 1774 Carlos III dio instrucciones para su traslado al paseo del Prado, donde se inauguró en 1781 con proyecto de Sabatini y Juan de Villanueva, y sus plantas se ordenaron según el método de Linneo.
El Real Gabinete de Historia Natural fue fundado por Carlos III en 1771 a partir de la colección que Pedro Franco Dávila, nacido en Guayaquil, había reunido en París; Dávila fue su primer director. Su heredero actual es el Museo Nacional de Ciencias Naturales.
La expedición de Alejandro Malaspina, marino italiano al servicio de la Armada española, partió de Cádiz el 30 de julio de 1789 con las corbetas Descubierta y Atrevida, y regresó a Cádiz el 21 de septiembre de 1794. Le acompañaban los naturalistas Antonio Pineda, Tadeo Haenke y Luis Neé.
Urbanismo
La Puerta de Alcalá, arco triunfal neoclásico de granito, fue erigida en 1778 por el arquitecto italiano Francesco Sabatini por encargo de Carlos III.
Fuentes: https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/mengs-anton-raphael/e12bc29a-45fb-4985-867e-7975a5ed6482 · https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/tiepolo-giambattista/17d5bc8a-8de6-4cda-8ccb-dc4be64da7da · https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/carlosiii-comiendoantesucorte-paret/633ce573-1d21-4e50-81e1-3cd85eb15d8a · https://www.museodelprado.es/actualidad/noticia/luis-melendez-bodegones-para-el-principe-de/75cbb288-e232-4a3d-8539-41edc76e937b · https://realfabricadetapices.com/historia/ · https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/cartones-para-tapices-goya/3057199f-4c46-491b-b0fe-c854679685c7 · https://www.museodelprado.es/coleccion/artista/real-fabrica-de-porcelana-del-buen-retiro/6ad0e2a2-df27-46d8-87f8-628c1d926dea · https://www.patrimonionacional.es/visita/palacio-real-de-aranjuez/espacios/gabinete-de-porcelana · https://www.rjb.csic.es/historia/ · https://www.mncn.csic.es/es/comunicacion/blog/pedro-franco-davila-1711-1786-de-guayaquil-la-royal-society-la-epoca-y-la-obra-de · https://rjb.csic.es/expedicion-malaspina-la-imagen-del-imperio-1789-1794/ · https://www.esmadrid.com/en/tourist-information/puerta-alcala