En el año 711 las tropas musulmanas dirigidas por Táriq derrotaron al rey visigodo Rodrigo y en pocos años ocuparon casi toda la Península, que pasó a denominarse al-Ándalus. Tras una etapa dependiente de Damasco, Abd al-Rahman I fundó en 756 el Emirato independiente de Córdoba; en 929 Abd al-Rahman III se proclamó califa, iniciando el esplendor del Califato. Su desmembración en 1031 dio paso a los reinos de taifas, seguidos por los imperios norteafricanos almorávide y almohade, y finalmente por el reino nazarí de Granada (1238-1492).
El gran monumento del arte omeya-califal es la Mezquita de Córdoba, iniciada en 785 por Abd al-Rahman I. En su construcción se reutilizaron columnas y capiteles romanos y visigodos, sobre los que se montó un original sistema de arcos superpuestos con dovelas alternas rojas y blancas y el característico arco de herradura. Las sucesivas ampliaciones culminaron con la maqsura y el mihrab de al-Hakam II, decorados con cúpulas nervadas y mosaicos bizantinos; la última ampliación, que ensanchó la sala hacia el río, fue obra de Almanzor. Abd al-Rahman III levantó además la ciudad palatina de Medina Azahara, a las afueras de Córdoba.
De época de taifas es el palacio de la Aljafería de Zaragoza. Los almohades construyeron en Sevilla la Giralda, alminar de su mezquita, decorada con el paño de sebka, y la Torre del Oro. El arte nazarí alcanzó su cima en la Alhambra de Granada, iniciada en el siglo XIII por Muhammad I. Sus palacios de Comares, con el Salón de Embajadores, y de los Leones, con el célebre Patio de los Leones, despliegan yeserías, alicatados, arcos y bóvedas de mocárabes, junto al jardín de recreo del Generalife.
La decoración islámica evitó la figuración religiosa y se basó en tres repertorios: el ataurique o decoración vegetal, la lacería o entrelazado geométrico y la epigrafía árabe, con la escritura cúfica. En las artes suntuarias destacaron los marfiles califales, tallados en los talleres de Medina Azahara, como el Bote de al-Mughira (968), así como los tejidos de seda, los bronces con forma de animales y la cerámica, que más tarde desarrolló la técnica de reflejo dorado o loza dorada. La arquitectura andalusí empleó materiales pobres pero de gran efecto, como el ladrillo y el yeso, y sistemas de arcos variados: de herradura, lobulados, polilobulados y de mocárabes. Presente durante casi ocho siglos, la huella islámica es una de las señas más originales del patrimonio español y pervivió incluso tras la Reconquista a través del arte mudéjar.
Ampliación: piezas, monumentos y patrimonio de la huella islámica
Marfiles andalusíes en el Museo Arqueológico Nacional
El Museo Arqueológico Nacional (MAN) conserva el Bote de Zamora, también llamado Bote de Subh, una caja cilíndrica de marfil que aprovecha la forma natural de un colmillo de elefante. Se labró en los talleres palatinos de Madinat al-Zahra y su inscripción en letra cúfica, tallada en el borde de la tapa, indica que fue un regalo mandado hacer por el califa al-Hakam II para su favorita Subh en el año 964. Estos botes se destinaban a contener alhajas y perfumes; los cristianos los reutilizaron como relicarios, y este ejemplar fue encontrado en la catedral de Zamora, de donde procede su nombre.
En época de taifas la eboraria continuó en Cuenca, entonces perteneciente a la taifa de Toledo. De allí procede la Arqueta de Palencia, fechada en 1049-1050 y firmada por Abd al-Rahman ben Zeivan. Sus placas de marfil caladas muestran ataurique con pavones, gacelas y grifos afrontados. Fue hallada en la catedral de Palencia, donde se usaba como relicario, e ingresó en el MAN en 1911 por donación del obispo y el cabildo. Del mismo foco conquense es la arqueta de Silos (1026), hoy en el Museo de Burgos.
La pila de Almanzor
También en el MAN se exhibe una pila de mármol tallado fechada en el año 988. Su inscripción cúfica indica que Almanzor la mandó hacer para el alcázar de Madinat al-Zahira, la ciudad palatina que construyó en la parte oriental de Córdoba, rival de Madinat al-Zahra, y que fue incendiada en 1009. La pila fue descubierta en pedazos a finales del siglo XIX en el centro de Sevilla. En sus costados aparecen águilas que capturan ciervos con sus garras, una iconografía de origen sasánida que hace referencia al poder, la abundancia y la eternidad.
La ciencia andalusí: el astrolabio de Toledo
El MAN guarda un astrolabio planisférico de latón fabricado en Toledo en el año 1067 por el astrolabista Ibrahim ibn Said al-Sahli, cuyo nombre aparece en una inscripción en el dorso. Su red o «araña» tiene indicadores para veinticuatro estrellas. Los astrolabios servían como calendario y como reloj y para establecer las horas de la oración. Esta pieza ingresó en el museo en 1867 procedente de la Biblioteca Nacional.
La cerámica nazarí: los jarrones de la Alhambra
Los llamados «jarrones de la Alhambra» son las piezas más importantes de la cerámica nazarí, decoradas con reflejo dorado sobre fondo blanco. Málaga fue el gran centro productor y exportador de la loza dorada nazarí. El MAN posee uno de estos jarrones, hallado a principios del siglo XX en la cartuja de Santa María de la Defensión de Jerez de la Frontera, cuyas asas presentan la mano de Fátima o hamsa; el museo sitúa su lugar de producción en Málaga. En el Museo de la Alhambra se conserva el Jarrón de las Gacelas, realizado en época del sultán Muhammad V, hacia 1370-80, en los talleres nazaríes de la ciudad palatina de la Alhambra, decorado en azul y dorado sobre fondo blanco; las cuatro gacelas de su cuerpo le dan nombre.
La mezquita del Cristo de la Luz
En Toledo se conserva la mezquita de Bab al-Mardum, hoy del Cristo de la Luz, construida en 999-1000 por iniciativa de Ahmad ibn Hadidi, cuyo nombre figura en la inscripción fundacional de la fachada. Cuatro columnas dividen su planta casi cuadrada en nueve compartimentos cubiertos por bóvedas. Fue convertida en iglesia en 1085, año de la conquista cristiana de Toledo, y se amplió con un ábside mudéjar.
El mudéjar: Sevilla y Aragón
El Alcázar de Sevilla, obra conjunta de artesanos de Toledo, Granada y la propia Sevilla, está considerado el monumento más importante de todo el arte mudéjar. En él destaca el palacio de Pedro I, construido de nueva planta entre 1364 y 1366, con su fachada abierta al patio de la Montería y el patio de las Doncellas. En Aragón el arte mudéjar se desarrolló desde el siglo XII hasta comienzos del XVII, con un uso refinado del ladrillo y el azulejo vidriado, sobre todo en los campanarios.
Patrimonio Mundial de la UNESCO
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La Mezquita de Córdoba fue inscrita en 1984 y en 1994 la declaración se extendió al centro histórico de Córdoba.
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La Alhambra y el Generalife fueron inscritos en 1984, y en 1994 se incorporó el barrio del Albaicín.
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La Arquitectura Mudéjar de Teruel se inscribió en 1986 y en 2001 se amplió a la Arquitectura Mudéjar de Aragón.
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La Ciudad Califal de Medina Azahara se inscribió en 2018; arrasada en la guerra civil de 1009-1010, permaneció olvidada casi mil años hasta su redescubrimiento a comienzos del siglo XX.
Fuentes: https://www.man.es/man/coleccion/catalogo-cronologico/edad-media/bote-subh.html ; https://www.man.es/man/dam/jcr:bd6b9d82-549d-4c7a-9ebc-59a4b7fa31de/07-2018-tesoros-bote-zamora.pdf ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=object;isl;es;mus01;15;es ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=object;ISL;es;Mus01;5;es ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=object;isl;es;mus01;17;es ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=object;ISL;es;Mus01;21;es ; https://www.alhambra-patronato.es/disfrutar/el-jarron-de-las-gacelas ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=monuments;ISL;es;Mon01;3;es ; https://islamicart.museumwnf.org/database_item.php?id=monument;ISL;es;Mon01;26;es ; https://whc.unesco.org/en/list/313/ ; https://whc.unesco.org/en/list/314/ ; https://whc.unesco.org/en/list/378/ ; https://whc.unesco.org/en/list/1560/