Procedimientos de preparación de las camas
La preparación o tendido de la cama hospitalaria es una técnica básica del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) dirigida a proporcionar al paciente una superficie limpia, cómoda, segura y libre de arrugas (que favorecen la aparición de úlceras por presión). El tipo de tendido depende de la situación del paciente y de la finalidad de la cama.
Tipos de cama hospitalaria según su preparación
-
Cama cerrada: es la cama desocupada que está a la espera del ingreso de un nuevo paciente. La ropa superior (encimera, manta y colcha) cubre por completo la cama, llegando hasta la cabecera, de modo que el conjunto queda totalmente protegido del polvo. Es el estado en que se deja una cama tras el alta y la limpieza/desinfección de la unidad.
-
Cama abierta: es la que está asignada a un paciente ya ingresado que puede levantarse, o bien la que se prepara para un paciente que va a ingresar de forma inminente. Se diferencia de la cerrada en que la ropa superior se dobla hacia los pies (o se retira parcialmente) para facilitar que el paciente entre y salga con comodidad.
-
Cama ocupada: es la que se realiza con el paciente encamado dentro de ella, porque no puede o no debe levantarse (paciente con reposo absoluto, inconsciente, con gran dependencia, etc.). Por seguridad y ergonomía se efectúa entre dos personas, una a cada lado, realizando giros laterales (decúbitos) del paciente para ir cambiando la lencería por mitades. Se aprovecha para revisar la piel y los puntos de presión.
-
Cama quirúrgica o postoperatoria (de recuperación o anestésica): se prepara para recibir al paciente que regresa del quirófano. La característica fundamental es que la ropa superior (sábana encimera, manta y colcha) no se remete, sino que se dobla en abanico / acordeón (en pliegues, en triángulo o en fuelle lateral) hacia un lateral o hacia los pies, dejando la cama abierta de forma que el paciente, todavía con efectos de la anestesia, pueda ser trasladado desde la camilla y cubierto de manera rápida y sencilla. Suele protegerse con hule/empapador en la zona donde pueda haber vómitos o secreciones.
Lencería de la cama y orden de colocación de las capas
De abajo (más próxima al colchón) hacia arriba, el orden habitual de las capas es:
-
Sábana bajera (cubre y protege el colchón; debe quedar bien estirada y remetida, sin arrugas).
-
Entremetida o travesera (sábana doblada que se coloca en el tercio medio; facilita la movilización del paciente).
-
Hule o empapador (protección impermeable bajo la entremetida; protege el colchón de fluidos).
-
Sábana encimera (cubre al paciente).
-
Manta (aporta abrigo).
-
Colcha o cubrecama (capa superior decorativa y de protección).
Se añaden la almohada con su funda y, según el centro, la funda de colchón protectora.
Normas de higiene en el tendido de la cama
-
No sacudir la ropa de cama (la limpia ni la sucia), para evitar la dispersión de polvo y microorganismos por el aire.
-
Depositar la ropa sucia directamente en la bolsa o carro destinado a ello, sin dejarla en el suelo.
-
No apoyar la ropa (limpia ni sucia) sobre otras camas, sillas u otro mobiliario, para no contaminar.
-
Realizar higiene de manos antes y después y emplear guantes cuando proceda.
-
Trabajar siempre de lo limpio a lo sucio y de la cabecera a los pies.
-
Mantener la ropa limpia separada de la sucia y no transportarla pegada al uniforme.
Camas y dispositivos especiales
-
Cama articulada: dispone de varios planos o segmentos móviles que permiten elevar la cabecera y/o los pies, adoptando posiciones como Fowler o semi-Fowler.
-
Cama ortopédica o de Balkan: lleva incorporado un marco o bastidor metálico superior con poleas, pesos y estribos (sistemas de tracción), indicada en pacientes traumatológicos.
-
Cama eléctrica: la articulación y la altura se regulan mediante motor con mando, facilitando la ergonomía del cuidador y la autonomía del paciente.
-
Cama de levitación (fluidificada / de aire): utiliza un flujo de aire que mantiene al paciente prácticamente "flotando", repartiendo la presión; indicada en grandes quemados o en úlceras por presión de difícil manejo.
Fuente: Manuales de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) sobre la unidad del paciente y tendido de cama; recursos de enfermería fundamental (técnicas de cama cerrada, abierta, ocupada y postoperatoria). Dato contrastado en esas fuentes: la ropa de la cama quirúrgica se dobla en abanico/acordeón para recibir al paciente de quirófano.
La unidad del paciente, requisitos de la cama y sus accesorios
La unidad del paciente
La unidad del paciente es el espacio reservado para la estancia y los cuidados del enfermo dentro de la habitación que ocupa, junto con todo el mobiliario y el equipo que necesita durante su hospitalización: cama, mesita de noche, mesa, sillón, silla, soporte de suero, etc. En una habitación individual la unidad abarca toda la habitación; en las compartidas, cada unidad se separa mediante biombos o cortinas para respetar la intimidad.
Desde el punto de vista del cuidado conviene recordar dos ideas que se preguntan a menudo:
-
es el espacio privado del paciente durante su ingreso, el único que le pertenece en el hospital, de ahí la importancia de preservar su intimidad;
-
es el lugar donde pasa la mayor parte del tiempo de su estancia, especialmente cuando está encamado.
Las superficies orientativas son unos 10 m² para una habitación individual, 14 m² para una doble y 18 m² para una triple, con una altura mínima de 2,5 m, suelo antideslizante y puertas que permitan el paso de sillas de ruedas y camas.
Requisitos de la cama hospitalaria
La cama hospitalaria más usada es la articulada, con el somier dividido en segmentos móviles. Entre sus requisitos:
-
debe ser fácilmente manejable y desplazable, por lo que lleva ruedas (de goma, que no hacen ruido y aíslan de la electricidad estática);
-
las ruedas deben poder bloquearse mediante un sistema de freno, para impedir desplazamientos durante la movilización o el aseo;
-
debe ser accesible por ambos laterales y por los pies, y regulable en altura;
-
dimensiones orientativas de 80 a 90 cm de ancho, 190 a 200 cm de largo y unos 70 cm de altura sin colchón;
-
nunca se sitúa frente a una fuente de luz, bajo una ventana ni muy cerca de la puerta, ni pegada a la pared.
Así, tanto las ruedas como el freno son características exigibles a la vez.
La sábana entremetida
La entremetida (o travesera) es una sábana de menor tamaño (en torno a 1 m de ancho por 2 m de largo) que se coloca transversalmente sobre la bajera, en el tercio medio de la cama, a la altura de la pelvis. Se remete por los laterales y tiene dos funciones: proteger la bajera y el colchón de las excreciones y facilitar la movilización del paciente en la cama (desplazarlo hacia la cabecera, girarlo) sin necesidad de levantarlo y evitando la fricción.
Accesorios de la cama
-
Barandillas laterales: evitan caídas en niños y en pacientes con el nivel de conciencia alterado y ayudan en los cambios posturales.
-
Protectores de barandillas o centinelas de cama: ambos nombres designan las mismas almohadillas de polietileno hinchadas con aire que se colocan a los lados de la cama para evitar lesiones (golpes contra la barandilla, atrapamientos) y caídas.
-
Arco de cama: dispositivo que se coloca sobre el paciente para que la ropa descanse sobre él y no sobre el cuerpo; no es una protección lateral.
-
Pupitre: respaldo regulable colocado a unos 45° que ayuda a mantener la posición de Fowler.
Colchones especiales
-
Colchón alternante (alternating): celdas de aire que se inflan y desinflan alternativamente mediante un compresor; es el más utilizado para prevenir úlceras por presión.
-
Colchón de agua: distribuye la presión, pero necesita un gran volumen de agua (unos 100 litros) y apenas se usa.
-
Colchón de agua y bolas de poliuretano: combina agua (de 10 a 12 litros, a unos 30 °C) con bolas de poliuretano que flotan en su superficie. El agua reparte el peso y las bolas actúan como aislante térmico, manteniendo la temperatura del paciente y evitando la sensación de frío. Se coloca encima de un colchón normal y está indicado en la prevención de úlceras por presión.
La cama quirúrgica o de anestesia
La cama preparada para recibir a un paciente que vuelve de una intervención o que ha sido anestesiado se denomina cama quirúrgica o cama de anestesia (también, según los autores, cama postoperatoria o de recuperación). Se prepara como una cama cerrada, con un empapador en la zona de la cabecera, sin almohada (por si hay que aspirar vómitos) y con la ropa superior sin remeter, doblada formando el llamado paquete quirúrgico o en abanico, dejando libre el lado por el que llega el paciente. No se debe confundir con la cama abierta, que es la asignada a un paciente ya ingresado.
Cama circoeléctrica
La cama circoeléctrica (electrocircular, de Stryker) está formada por dos armazones circulares unidos por un plano que gira hasta 180°, lo que permite cambiar la posición del paciente inmovilizado sin moverlo sobre el colchón y manteniendo la alineación de la columna. Está destinada a pacientes con lesiones o fracturas de la columna vertebral, lesiones medulares, politraumatismos y grandes quemados.