Tipos de medicamentos
Conceptos
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Medicamento: sustancia con propiedades para tratar o prevenir enfermedades. Principio activo: componente con acción terapéutica. Excipiente: sustancia que acompaña al principio activo.
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Farmacocinética (LADME): lo que el organismo hace con el fármaco: Liberación, Absorción, Distribución, Metabolismo o biotransformación (sobre todo en el hígado) y Excreción/eliminación (sobre todo por el riñón). La farmacodinamia es el efecto del fármaco sobre el organismo.
Formas farmacéuticas
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Sólidas: polvos, granulados, comprimidos/pastillas, cápsulas, supositorios y óvulos.
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Semisólidas: pomadas, cremas, geles y pastas.
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Líquidas: jarabes, soluciones, suspensiones, emulsiones e inyectables.
Clasificación de los fármacos por su acción
Antibióticos (bacterias), antifúngicos (hongos), antivíricos (virus), antiparasitarios; analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos; cardiotónicos, antiarrítmicos, antihipertensivos; y los que actúan sobre el sistema nervioso autónomo (simpaticomiméticos/simpaticolíticos y parasimpaticomiméticos/parasimpaticolíticos).
Símbolos del envase
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Círculo blanco: medicamento sujeto a prescripción médica (receta).
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Círculo mitad blanco/mitad negro: psicótropo.
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Círculo negro: estupefaciente.
Vacunas (ejemplos)
DTP: difteria, tétanos y tos ferina. Triple vírica: sarampión, rubéola y parotiditis. (El hipoclorito sódico —lejía/lavandina— es un desinfectante, no un medicamento.)
<!-- ampliado claude_code_mislink_review_2026_07 (fuente: AEMPS — Información y simbología en el etiquetado de los medicamentos (https://www.aemps.gob.es/industria-farmaceutica/etiquetado-y-prospect) -->
Símbolos, siglas y leyendas en el embalaje
Según la AEMPS, los símbolos, siglas y leyendas del etiquetado se sitúan en el margen superior derecho de las dos caras principales del embalaje exterior, junto al código nacional (XXXXXX.X). En esa zona figuran siglas como H (uso hospitalario), DH (diagnóstico hospitalario), ECM (especial control médico) o TLD (tratamiento de larga duración).
<!-- ampliado claude_code_mislink_review_2026_07 (fuente: https://www.msdmanuals.com/es/professional/enfermedades-infecciosas/bacterias-y-f%C3%A1rmacos-antibacterianos/generalidades-sobre-los-f%C3%A) -->
Antibióticos bactericidas vs. bacteriostáticos: los bactericidas provocan la muerte de la bacteria por sí mismos; los bacteriostáticos inhiben o frenan su crecimiento y multiplicación sin matarla directamente, precisando de las defensas del huésped (fagocitos) para la erradicación definitiva.
<!-- ampliado claude_code_mislink_review_2026_07 (fuente: https://www.salusplay.com/apuntes/apuntes-de-farmacologia/farmacos-antiemeticos) -->
Fármacos del aparato digestivo: actúan sobre el tubo digestivo los antieméticos (contra náuseas y vómitos: metoclopramida, domperidona, ondansetrón), antiácidos y protectores gástricos, procinéticos, laxantes y antidiarreicos.
Farmacología general: farmacocinética, factores que modifican la acción, grupos terapéuticos y reacciones adversas
El medicamento genérico
La ley española (Real Decreto Legislativo 1/2015, artículo 2) define el medicamento genérico como todo medicamento que tiene la misma composición cualitativa y cuantitativa en principios activos y la misma forma farmacéutica que el medicamento de referencia, y cuya bioequivalencia con él se ha demostrado mediante estudios adecuados de biodisponibilidad. No basta, por tanto, con copiar el principio activo: hay que probar que el organismo lo absorbe y lo recibe igual que el original.
Para su identificación, el artículo 14 de esa misma ley establece que el genérico se designa con la denominación oficial española (DOE) del principio activo o, en su defecto, con la denominación común internacional (DCI), acompañada en su caso del nombre o marca del titular o fabricante, y siempre con las siglas EFG (Equivalente Farmacéutico Genérico).
Formas farmacéuticas: la suspensión
La forma farmacéutica (o forma galénica) es la disposición a que se adaptan los principios activos y los excipientes para constituir un medicamento. Entre las líquidas, la suspensión es una dispersión de partículas sólidas insolubles en un líquido: el sólido no llega a disolverse, sino que queda repartido en el vehículo. Es un sistema heterogéneo (una fase sólida y otra líquida) y tiende a sedimentar al reposar, por eso las suspensiones se agitan antes de usarlas. Se distingue de la solución, donde el principio activo está totalmente disuelto, y de la emulsión, donde las dos fases son líquidas.
Farmacocinética: absorción, distribución, metabolismo y excreción
La absorción es el paso del fármaco desde el lugar donde se administra hasta la circulación sistémica, es decir, el proceso mediante el cual el medicamento llega al torrente sanguíneo. Salvo en la vía intravenosa, en la que el fármaco se introduce directamente en la sangre, el medicamento debe atravesar antes varias membranas biológicas.
Una vez absorbido, el fármaco se reparte por el organismo (distribución), se transforma (metabolismo) y se elimina (excreción). Estos tres procesos no ocurren uno detrás de otro, sino de forma simultánea: mientras el fármaco se distribuye, ya se está metabolizando y excretando. Por eso muchos autores los agrupan bajo el nombre de fase de disposición, que es el conjunto de distribución, metabolismo y excreción.
Unión a proteínas plasmáticas. En la sangre, el fármaco circula en parte libre y en parte unido de forma reversible a proteínas del plasma, sobre todo a la albúmina (los fármacos ácidos) y a la alfa-1 glucoproteína ácida. Entre la fracción unida y la fracción libre existe siempre un equilibrio: a medida que la fracción libre pasa a los tejidos o se elimina, la parte unida se va soltando para reponerla. La unión funciona así como una forma de transporte y de almacén.
Solo la fracción libre atraviesa las membranas, llega a los tejidos donde el fármaco actúa y a los órganos que lo metabolizan y excretan; la fracción unida no produce efecto. Por ello, cuando hay déficit de albúmina (hipoalbuminemia) quedan menos sitios de unión y aumenta la fracción libre del fármaco: con la dosis habitual pueden aparecer efectos excesivos o tóxicos, sobre todo en fármacos que se unen mucho a proteínas.
Metabolismo o biotransformación. Se realiza principalmente en el hígado y suele constar de dos fases:
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Fase I: reacciones de oxidación, reducción o hidrólisis que alteran la estructura química del fármaco (se forma, modifica o elimina un grupo funcional) y dan lugar a un metabolito, normalmente más polar. El sistema enzimático más importante de esta fase es el citocromo P-450.
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Fase II: reacciones de conjugación con sustancias del propio organismo (por ejemplo, ácido glucurónico), que hacen al metabolito más hidrosoluble y fácil de excretar por la orina o la bilis.
Factores fisiológicos que modifican la acción de los fármacos
Una misma dosis no produce el mismo efecto en todas las personas. Entre los factores fisiológicos que modifican la acción de los fármacos se citan clásicamente la edad, el sexo, el peso y la temperatura corporal:
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Edad: en recién nacidos y lactantes las funciones de metabolismo y eliminación son inmaduras; en los ancianos disminuye la capacidad de eliminar fármacos y puede prolongarse su efecto.
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Sexo: entre hombres y mujeres hay diferencias de peso, de proporción de grasa corporal, de filtrado glomerular y de motilidad gástrica que cambian la farmacocinética; el embarazo exige además evitar fármacos que puedan dañar al feto.
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Peso: la masa y la composición corporal (más tejido adiposo, menos masa muscular) modifican la distribución, y los fármacos liposolubles tienden a acumularse en la grasa.
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Temperatura corporal: junto con otras variables fisiológicas (equilibrio ácido-base, balance hidroelectrolítico), es capaz de alterar el efecto farmacológico.
Grupos terapéuticos
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Hipolipemiantes: reducen la concentración de lípidos en la sangre, es decir, regulan los niveles de colesterol y triglicéridos. El grupo principal son las estatinas (simvastatina, pravastatina, atorvastatina).
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Antiulcerosos: previenen las úlceras gástricas y duodenales o favorecen su cicatrización. Su mecanismo principal es bloquear la secreción de ácido clorhídrico: los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol) inhiben la enzima que secreta el ácido, y los antagonistas H2 frenan el estímulo de la histamina sobre esa secreción. Los antiácidos, en cambio, no bloquean nada: neutralizan el ácido que ya se ha secretado.
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Antieméticos: fármacos que previenen, disminuyen o eliminan las náuseas y el vómito (la emesis). Su opuesto es el emético, que provoca el vómito.
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Fármacos del aparato respiratorio: los mucolíticos reducen la viscosidad del moco; los expectorantes favorecen la expulsión de las secreciones bronquiales; los antitusígenos (como el dextrometorfano) suprimen la tos improductiva, y los broncodilatadores relajan el músculo liso bronquial y aumentan el calibre de las vías aéreas.
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Simpaticomiméticos: imitan o potencian la acción del sistema nervioso simpático y estimulan los receptores adrenérgicos. En el corazón, la estimulación de los receptores beta-1 tiene efecto inotrópico y cronotrópico positivo, aumentando la contractilidad y el gasto cardíaco; por eso fármacos como la dobutamina se usan como apoyo inotrópico cuando el gasto cardíaco es bajo.
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Simpaticolíticos: reducen la actividad del sistema simpático, por ejemplo bloqueando los receptores adrenérgicos. Los betabloqueantes, al impedir que la adrenalina y la noradrenalina actúen sobre el corazón, disminuyen la frecuencia cardíaca, la fuerza de contracción y reducen la presión arterial; por eso se emplean en la hipertensión.
Horario de administración (cronoterapia)
La hora de toma puede influir en la eficacia y en los efectos secundarios:
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Corticoides: las dosis de mantenimiento se dan por la mañana, para reducir la supresión de la corteza suprarrenal.
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Diuréticos: por la mañana, porque la diuresis nocturna interfiere con el sueño.
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Laxantes de acción lenta (por ejemplo, senósidos): antes de acostarse, ya que tardan de 8 a 12 horas en actuar y su efecto aparece a la mañana siguiente.
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Hipolipemiantes (estatinas): la síntesis de colesterol sigue un ritmo circadiano y es máxima de noche (aproximadamente entre las 22 y las 2 horas). Por eso las estatinas de vida media corta (simvastatina, pravastatina) se recomiendan por la noche, y no por la mañana; las de acción prolongada pueden tomarse a cualquier hora.
Reacciones adversas
Clasificación de Rawlins y Thompson:
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Tipo A (aumentadas): relacionadas con el mecanismo de acción del fármaco, predecibles y dependientes de la dosis; son las más frecuentes, con alta morbilidad y baja mortalidad, y suelen ceder al bajar la dosis.
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Tipo B (bizarras o idiosincráticas): no relacionadas con la acción farmacológica, impredecibles y no dependientes de la dosis (una reacción de tipo B no es dependiente de la dosis); son poco frecuentes pero graves, con alta mortalidad. Ejemplos: reacciones de hipersensibilidad o el síndrome de Stevens-Johnson.
Reacción alérgica de tipo anafiláctico. En la anafilaxia, el sistema inmunitario, previamente sensibilizado, reconoce el fármaco como antígeno: la interacción del antígeno con la inmunoglobulina E (IgE) fijada en mastocitos y basófilos desencadena la liberación de histamina, leucotrienos y otros mediadores, que producen vasodilatación, broncoconstricción, urticaria e hipotensión. Las reacciones anafilactoides dan el mismo cuadro, pero sin IgE ni sensibilización previa.
Efectos adversos del uso prolongado de corticoides. Tratamientos largos o a dosis altas producen, entre otros: supresión suprarrenal (por eso no se retiran de golpe, sino reduciendo la dosis poco a poco, para evitar la insuficiencia adrenal), osteoporosis por pérdida de calcio del hueso, inmunosupresión con mayor riesgo de infecciones, hiperglucemia, hipertensión, cara de luna llena, atrofia cutánea, cataratas y mala cicatrización.
Sustancia teratógena. Es todo agente capaz de alterar el desarrollo normal del embrión o del feto e inducir o aumentar la incidencia de anomalías (malformaciones) congénitas. No debe confundirse con los citostáticos, que inhiben la multiplicación celular, ni con los contaminantes ambientales.
Fuentes (consultadas el 29/09/2026): Real Decreto Legislativo 1/2015, texto refundido de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos, arts. 2 y 14 (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-8343); Velázquez, Farmacología básica y clínica, Ed. Médica Panamericana, 2009, cap. 1 (https://bibliotecas.unr.edu.ar/muestra/medica_panamericana/9788498351682.pdf); Manual MSD para profesionales, «Distribución del fármaco en los tejidos» (https://www.msdmanuals.com/es/professional/farmacolog%C3%ADa-cl%C3%ADnica/farmacocin%C3%A9tica/distribuci%C3%B3n-del-f%C3%A1rmaco-en-los-tejidos), «Metabolismo de los fármacos» (https://www.msdmanuals.com/es/professional/farmacolog%C3%ADa-cl%C3%ADnica/farmacocin%C3%A9tica/metabolismo-de-los-f%C3%A1rmacos), «Absorción de los fármacos» (https://www.msdmanuals.com/es/professional/farmacolog%C3%ADa-cl%C3%ADnica/farmacocin%C3%A9tica/absorci%C3%B3n-de-los-f%C3%A1rmacos), «Reacciones adversas a los fármacos» (https://www.msdmanuals.com/es/professional/farmacolog%C3%ADa-cl%C3%ADnica/reacciones-adversas-a-los-f%C3%A1rmacos/reacciones-adversas-a-los-f%C3%A1rmacos) y «Anafilaxia» (https://www.msdmanuals.com/es/professional/inmunolog%C3%ADa-y-trastornos-al%C3%A9rgicos/enfermedades-al%C3%A9rgicas-autoinmunitarias-y-otros-trastornos-por-hipersensibilidad/anafilaxia); Manual MSD para el público general, «Medicamentos para el tratamiento del ácido estomacal» (https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/gastritis-y-%C3%BAlcera-gastroduodenal/medicamentos-para-el-tratamiento-del-%C3%A1cido-estomacal) y «Corticoesteroides: usos y efectos secundarios» (https://www.msdmanuals.com/es/hogar/multimedia/table/corticoesteroides-usos-y-efectos-secundarios); Wikipedia en español, «Farmacocinética» (apartado sobre la fase de disposición) (https://es.wikipedia.org/wiki/Farmacocin%C3%A9tica); Salusplay, «Farmacocinética: distribución» y «Farmacocinética: metabolismo» (https://www.salusplay.com/apuntes/apuntes-de-farmacologia/farmacocinetica-distribucion); SEFH, Escuela de Pacientes, «Proceso LADME» y «Tomar medicamentos: ¿por la mañana o por la noche?» (https://www.sefh.es/escuela-de-pacientes-conoce-tus-medicamentos-detalle.php?mdl=3&tm=47); Portal del Medicamento de la Junta de Castilla y León, «Cuándo y cómo tomar los medicamentos» (https://www.saludcastillayleon.es/portalmedicamento/en/noticias-destacados/destacados/tomar-medicamentos); CIMA-AEMPS, fichas técnicas de Dacortín (prednisona) (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/24612/FT_24612.html), Bekunis (senósidos) (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/83757/FT_83757.html), Dobutamina Hospira (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/61952/FT_61952.html) y Bisolvon Antitusivo Compositum (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/69543/FT_69543.html); Diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra, entradas hipolipidemiante, antiulceroso, antiemético, suspensión, mucolítico, expectorante, broncodilatadores, simpaticomimético, simpaticolítico y teratógeno (https://www.cun.es/diccionario-medico); Fundación Española del Corazón, «Betabloqueantes» (https://fundaciondelcorazon.com/informacion-para-pacientes/tratamientos/betabloqueantes.html); Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza, «Reacciones adversas a medicamentos y la importancia de notificarlas» (https://cofzaragoza.org/reacciones-adversas-a-medicamentos-y-la-importancia-de-notificarlas/); La Ciencia para Todos n.º 130 (ILCE), cap. VIII «Factores que modifican el efecto farmacológico» (http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/130/html/sec_14.html); D. Rocamora Pons, «Diferente respuesta a los fármacos» (TFG, Universidad Miguel Hernández) (https://dspace.umh.es/bitstream/11000/6998/1/Rocamora%20Pons%20Daniel.pdf).
Técnicas de administración y cuidados del TCAE según la vía
Este bloque recoge las técnicas concretas que el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) debe conocer para colaborar con la enfermera en la administración de medicamentos: gotas oftálmicas, óticas y nasales, preparación de viales, vías intratecal y venosa, catéteres centrales, inhaladores, insulina y adherencia al tratamiento.
Pasos previos comunes: identificar, informar y pedir colaboración
Los procedimientos de los servicios de salud repiten siempre la misma secuencia antes de administrar cualquier medicación: comprobar la prescripción, identificar al paciente (preguntando su nombre y cotejándolo con la pulsera identificativa), informar al paciente y/o al familiar o cuidador del procedimiento que se va a realizar, solicitar su colaboración y su consentimiento verbal, y asegurarse de que no existe alergia ni contraindicación al fármaco. En los procedimientos de vía ótica del Hospital Virgen del Rocío y del Servicio Gallego de Salud la identificación del paciente figura antes que la información; en los del Hospital Reina Sofía, la comprobación de la prescripción y de la ausencia de alergias aparece como primer punto. En un paciente consciente y orientado la información se da con lenguaje comprensible, resolviendo sus dudas, porque su colaboración facilita la técnica.
Vía oftálmica: colirios y pomadas
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Limpieza previa: si hay secreciones o costras en el ojo, se limpian con una gasa estéril humedecida (impregnada) en suero fisiológico. Los párpados y las pestañas se limpian siempre desde el ángulo interno (canto interno) hacia el externo, con una gasa distinta para cada ojo, para no arrastrar suciedad hacia el conducto lagrimal ni de un ojo al otro.
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Posición: paciente sentado con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás o en decúbito supino; se le pide que mire hacia arriba para reducir el parpadeo.
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Instilación: se desecha la primera gota, se baja el párpado inferior y se instila en el saco conjuntival inferior, a 1-2 cm, nunca directamente sobre la córnea.
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Asepsia del envase: el cuentagotas o el tubo no debe tocar el ojo, las pestañas ni el párpado. Si el aplicador toca el ojo, el envase se considera contaminado y se desecha, porque puede transmitir una infección ocular en las siguientes aplicaciones. Los colirios se contaminan con facilidad, por lo que se exige técnica aséptica.
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Si se aplican varios colirios, se espera al menos cinco minutos entre uno y otro, y las pomadas se aplican en último lugar.
Vía nasal
Se coloca al paciente en decúbito supino con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás, se le pide que se suene suavemente antes y, como recomendación clave, que respire por la boca durante la administración de la medicación intranasal. Las gotas se instilan levantando la punta de la nariz, se mantiene la cabeza hacia atrás unos cinco minutos y el paciente no debe sonarse en los minutos siguientes. Es normal que después note el sabor del medicamento.
Vía ótica
El paciente se coloca sentado o acostado con el oído afectado hacia arriba. Se limpia el pabellón y el conducto auditivo externo, se endereza el conducto tirando de la oreja hacia arriba y atrás en el adulto (hacia abajo en el niño), se instilan las gotas por la pared del conducto sin que el aplicador toque el pabellón y se mantiene la posición unos minutos, sin taponar con algodón.
Preparación de medicación en viales
El vial es un sistema cerrado: para extraer su contenido sin dificultad, primero se carga la jeringa con un volumen de aire igual al volumen que se va a extraer, se retira la tapa metálica y se desinfecta el tapón con antiséptico, se pincha en el centro del tapón y se inyecta ese aire en el vial; después se aspira la dosis. Se usan agujas distintas para cargar y para administrar.
Vía intratecal
La vía intratecal introduce el fármaco dentro de la teca, es decir, en el espacio subaracnoideo, donde circula el líquido cefalorraquídeo, lo que permite actuar directamente sobre el sistema nervioso central. Se administra por punción lumbar o mediante un catéter intratecal (espinal), que puede ir conectado a una bomba implantada en la pared abdominal. No debe confundirse con la vía intravenosa (torrente sanguíneo) ni con la intraósea (hueso).
Acceso venoso y catéteres
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Acceso venoso: es la vía que se establece para llegar directamente al torrente sanguíneo; en el caso venoso, consiste en canalizar un catéter en una vena y mantenerlo permeable, con o sin perfusión, para administrar sueros, medicamentos o extraer muestras.
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Extravasación: si el líquido sale fuera de la vena (hinchazón, dolor, frialdad, palidez en la zona), lo primero es detener la infusión y avisar a la enfermera, que decide si retira el catéter, eleva la extremidad o canaliza otra vía según el fármaco que se estuviera administrando. El TCAE no retira ni recoloca el catéter por su cuenta.
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PICC (catéter central de inserción periférica): catéter externo, no tunelizado, formado por un tubo largo de silicona o poliuretano que se inserta por acceso venoso periférico en una vena del brazo (preferentemente la basílica) hasta alojar la punta en la vena cava superior. Lo implantan enfermeras. No es un reservorio subcutáneo (que queda bajo la piel con una membrana de punción) ni un catéter tunelizado de trayecto subcutáneo tipo Hickman.
Vía respiratoria e inhaladores
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Absorción rápida: la vía inhalatoria actúa con rapidez porque la superficie alveolar es muy extensa, está muy vascularizada y tiene un elevado flujo sanguíneo.
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Inhalador presurizado: tras cada uso, y sobre todo con corticoides inhalados, se indica al paciente que se enjuague la boca y haga gárgaras; entre el material del procedimiento figura el antiséptico bucal o el bicarbonato sódico diluido con agua. Esta higiene bucal evita efectos como la candidiasis oral (muguet) y la ronquera.
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Cámara de inhalación: se acopla al cartucho presurizado; las partículas quedan en suspensión dentro de la cámara y el paciente las inhala sin necesidad de coordinar (sincronizar) la pulsación con la inspiración, que es el principal problema del inhalador solo. Además retiene las partículas grandes, disminuye el depósito en la orofaringe y aumenta el depósito pulmonar. Es útil en niños, ancianos y pacientes con dificultad de coordinación.
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Turbuhaler (polvo seco): se espira el aire manteniendo el inhalador alejado de la boca, sin soplar ni expulsar aire dentro de la boquilla; se limpia con un paño seco, nunca con agua, y se guarda cerrado en lugar seco, porque la humedad puede alterar las partículas del polvo.
Vía transdérmica frente a otras vías tópicas
La vía tópica clásica busca un efecto local en la piel. En cambio, el parche transdérmico libera el principio activo de forma paulatina y constante a través de la piel hacia la circulación, produciendo un efecto sistémico sostenido durante horas o días. Se aplica sobre piel íntegra, limpia y seca, rotando la zona.
Insulina subcutánea
Tras inyectar la insulina se mantiene la aguja en la piel unos 5-10 segundos y se retira en el mismo ángulo. No se frota ni se masajea la zona; si sangra o hay fuga de insulina, se aplica presión suave con una gasa durante unos 30 segundos. Se rotan los puntos de inyección para evitar la lipohipertrofia.
Adherencia e incumplimiento terapéutico
La adherencia o cumplimiento es el grado en que la conducta del paciente (tomar la medicación, seguir la dieta, modificar su estilo de vida) coincide con las indicaciones del profesional; el incumplimiento es el grado en que no se siguen. Además del incumplimiento farmacológico, se consideran incumplimiento la falta de adherencia a los cambios de estilo de vida propuestos y la falta de asistencia a las citas concertadas de control con los profesionales.
Fuentes: Hospital Universitario Reina Sofía (SAS), procedimientos RT-3 Administración de medicación por vía inhalatoria, RT-7 Vía subcutánea, RT-9 Vía nasal, RT-11 Medicación endovenosa, RT-13 Vía oftálmica, H-4 Cuidado y mantenimiento de catéteres periféricos y POE-ENF-B04-V2 Vía oftálmica (2025) (https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs3/index.php?id=procedimientos); Hospital Universitario Virgen del Rocío, Manual clínico: Administración de fármacos vía ótica y Cuidados y mantenimiento de accesos venosos periféricos (https://manualclinico.hospitaluvrocio.es/); Servicio Gallego de Salud, Procedimiento de administración de medicación vía ótica (https://femora.sergas.gal/Administracion-de-medicacion/Procedemento-adm--medicacion-otica?idioma=es); Fisterra, Administración de medicamentos por vía oftálmica y Administración parenteral de medicamentos: conceptos generales (https://www.fisterra.com/ayuda-en-consulta/tecnicas-atencion-primaria/); AEMPS-CIMA, fichas técnicas de Lioresal intratecal (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/62347/FT_62347.html) y prospecto de Symbicort Turbuhaler (https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/63958/Prospecto_63958.htm); Osakidetza, INFAC vol. 24 n.º 7 Dispositivos de inhalación (https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2016/es_def/adjuntos/INFAC_Vol_24_n_7_inhaladores.pdf); SEAIC, Cámaras de inhalación (https://www.seaic.org/profesionales/blogs/enfermeria-en-alergia/camaras-de-inhalacion.html); SEFH Escuela de Pacientes, Vía inhalatoria (https://www.sefh.es/escuela-de-pacientes-conoce-tus-medicamentos-detalle.php?mdl=3&tm=41); Astursalud, Catéter PICC (https://www.astursalud.es/documents/35439/36608/Cat%C3%A9ter+PICC.pdf); Clínica Universidad de Navarra, Diccionario médico: acceso vascular e intratecal (https://www.cun.es/diccionario-medico/); Manual MSD, Administración de los fármacos (https://www.msdmanuals.com/es/hogar/f%C3%A1rmacos-o-sustancias/administraci%C3%B3n-y-cin%C3%A9tica-de-los-f%C3%A1rmacos/administraci%C3%B3n-de-los-f%C3%A1rmacos); UPV/EHU OCW, Tema 12 Administración subcutánea (https://ocw.ehu.eus/pluginfile.php/42137/mod_resource/content/1/Tema_12_Administracion_Subcutanea_OCW_REVISADO2.pdf); Ministerio de Sanidad, Información Terapéutica del SNS vol. 29 n.º 2, Estrategias para mejorar la adherencia terapéutica (https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/docs/vol29_2EstrategiasMejora.pdf); HURS POE-ENF-B01 Administración de medicación por vía tópica (2025). Consultadas el 29/09/2026.