La animación sociocultural es el conjunto de acciones que, desde una metodología participativa, pretenden que las personas, los grupos y las comunidades sean protagonistas de su propio desarrollo social y cultural. No se trata de ofrecer actividades para que la gente las consuma, sino de que las propias personas se organicen, participen y transformen su realidad.
La Ley Orgánica 2/2006, de Educación, menciona expresamente la animación sociocultural entre los ámbitos de la educación no formal, junto a la capacitación personal, la promoción de valores comunitarios, la participación social y la mejora de las condiciones de vida, entre otros (art. 5 bis).
Finalidades: fomentar la participación, generar tejido social y asociativo, democratizar el acceso a la cultura, favorecer la cohesión de la comunidad y mejorar la calidad de vida.
Características:
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Es participativa: las personas no son meras destinatarias, sino agentes de la acción.
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Es comunitaria: se dirige a grupos y comunidades más que a individuos aislados.
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Es educativa: busca cambios de actitudes y capacidades, no solo entretener.
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Se desarrolla preferentemente en el tiempo libre y en el ámbito de la educación no formal.
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Es voluntaria: la gente participa porque quiere.
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Persigue la autonomía del grupo: el animador aspira a que el grupo acabe funcionando sin él.
Se suelen distinguir tres dimensiones o modalidades: la cultural (acceso y creación cultural: artes, patrimonio, fiestas), la social (organización y participación ciudadana, asociacionismo, desarrollo comunitario) y la educativa (formación en el tiempo libre, educación de adultos, educación en valores).
Fuente: elaboración propia. LOE, art. 5 bis; Real Decreto 1684/2011, módulo 1125 Animación y gestión cultural.