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¿Liderazgo o Ejercicio del Mando?



Teniente Roberto Estévez, paradigma del liderazgo militar argentino y en la Guerra de Malvinas


Liderazgo versus ejercicio del mando es una discusión recurrente en el ámbito militar que tiene defensores y detractores con perspectivas disímiles, inicialmente para introducirnos en el tema es preciso determinar la raíz de donde surgen estos conceptos, y que se encuentran relacionados a lo que conocemos como la autoridad o el Poder.

El Poder es inmanente a la naturaleza humana, desde nuestro origen bíblico tratamos de disputar el mismo, primero a Dios, desafiándolo, y luego nos lleva a la pelea entre Caín y Abel. Aristóteles ya señalaba la necesidad social del hombre para alcanzar la felicidad en donde indefectiblemente surge la política dentro de las relaciones humanas que trae aparejada la lucha por el Poder.


Max Weber, el padre de la sociología moderna, describe al Poder como la capacidad de imponer la propia voluntad a otro aún contra toda resistencia; en tal sentido existe un presupuesto de mando y obediencia que requiere de legitimidad y coacción para lograr la consecuente dominación, legitimidad que puede lograrse a través de una autoridad carismática, tradicional o legal. Esta es la base teórica filosófica y sociológica en la que se asienta el liderazgo, la autoridad y el ejercicio del mando en los ejércitos modernos.


Sin embargo, muchas veces sentimos socavada nuestra estructura doctrinaria al escuchar hablar sobre el liderazgo, término de origen anglosajón y relativamente nuevo en el vocabulario castrense, que hace referencia en su idioma de origen, al que guía o conduce.

Este término adquirió significativa importancia en el ámbito militar norteamericano a partir de finalizada la Guerra de Vietnam en 1975. El fracaso político y militar producto de no entender la naturaleza del conflicto asiático, llevo a estudiar las causas de su derrota.


Del análisis surgió, que el hombre, como sujeto en la relación de mando y obediencia del ejército, era fundamental en el desarrollo de las operaciones, no solo porque las bajas afectan negativamente el factor psicosocial de la población, lo cual puede provocar inconvenientes en el normal desarrollo de la campaña, sino porque, la calidad e instrucción de sus conductores representa una garantía para el correcto desempeño de la fuerza en operaciones. Estas conclusiones son comunes a todos los ejércitos del mundo por la necesidad de acrecentar su poder de combate y en tal sentido la mejor forma de lograrlo es potenciando el liderazgo de sus cuadros.


En nuestro país, muchos fueron los embelesados por este novedoso término foráneo y que además potenciado por la naciente corriente en el ámbito civil del Management Empresarial, logró imponer su concepción de lo que debe ser un líder.

En esta concepción, el líder es un individuo al que se le atribuyen condiciones especiales para la conducción de personas en pos de un objetivo.


Con una tesis egocéntrica de la conducción y con ejemplos históricos inalcanzables, se torna un estereotipo ideal, al cual permanentemente tratamos de imitar, cayendo en el vacío, sin darnos cuenta que a lo que nosotros llamamos ejercicio del mando, es exactamente lo mismo con la diferencia que en vez de centrar el objetivo en la persona, el líder, lo centramos en la acción de mandar, el mando.

Nuestra doctrina nos habla del ejercicio del mando focalizado en la abstracción de la acción, esto permite a cada individuo, en base a su carácter, construir su particular forma de mandar sin querer imitar modelos. Todos podemos mandar, y en ese sentido el Poder no es malo ni bueno, lo que lo hace malo o bueno es el ejercicio que hacemos de él.


El coronel Jorge Magnelli, imbuido en la corriente post-Vietnam y post-Malvinas, fue uno de los primeros en definir el liderazgo militar en el Ejército Argentino, en su trabajo de campo realizado en el Colegio Militar de la Nación en el año 1993, con motivo de ingresar dicho instituto al ámbito universitario, decía que el mismo no es un sinónimo exacto del ejercicio del mando, pero apuntaba a que ambos conceptos están íntimamente relacionados:

“Es la aptitud moral que alcanza un jefe cuando logra influir conscientemente sobre el comportamiento interpersonal del grupo que le esta subordinado y que conduce, guía, persuade y facilita el progreso individual, de manera tal de obtener cohesión interna, voluntaria obediencia, mutua confianza, respeto y leal y espontánea cooperación tanto en el desempeño de una función como en el cumplimiento de una misión del servicio”.(1)



En definitiva, podríamos decir que, el liderazgo es la autoridad moral que se logra a través de un correcto ejercicio del mando. En la actualidad la mayoría de los países de la región han adoptado en forma doctrinaria el liderazgo según el modelo anglosajón, incluso España, tal vez por encontrarse inserta en la OTAN.

A modo de respuesta del interrogante inicial, liderazgo y ejercicio del mando han sido considerados como sinónimos y es que realmente lo son, con algunas pequeñas diferencias, su esencia es la misma, son conceptos básicos e íntimamente ligados y que a través del tiempo sus principios y atributos han cambiado muy poco, ya que responde a legítimas aspiraciones en la organización de cualquier grupo humano.


Mientras el liderazgo centra su atención en la persona, el líder modelo, el ejercicio del mando lo hace en la acción de mando, donde no hay modelos sino acción.

La Guerra de Malvinas nos permitió evaluar objetivamente el mando en combate de los cuadros del Ejército Argentino, a pesar de que entonces no se usaba el término liderazgo, ahora es importante extraer las conclusiones de dicho desempeño para volcarla a una doctrina nacional que interprete nuestra idiosincrasia y no deslumbrarnos por cosmovisiones ajenas a nuestra realidad, no hacerlo es someternos a una nueva y más profunda derrota, ya que más allá del resultado, lo más importante de una guerra es la experiencia que ella genera, y en tal sentido es preciso capitalizar.



Fotografía del teniente Roberto Estévez, fallecido en Las Malvinas el 28 de mayo de 1982



(1) Magnelli Jorge, Cnl. La Educación Militar Para un Mando Descentralizado, Biblioteca del Oficial, Vol 753, Circulo Militar, Bs. As., 1993.


Autor del artículo para Vence: Patricio Trejo

Teniente coronel del Ejército Argentino, Oficial de Estado Mayor, Magister en Historia Militar, autor de libros y de numerosos artículos sobre temas militares. Docente, escritor e historiador. Miembro del Instituto Argentino de Historia Militar.

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