Al abrir una zanja se retira material que mantenía en equilibrio al suelo contiguo: este se descomprime, cambia su estado de tensiones y tiende a moverse; si no resiste, una masa de tierra desliza hacia el hueco. El riesgo principal son los desprendimientos con sepultamiento de personas, accidentes graves y frecuentes que casi siempre nacen de falta de previsión o exceso de confianza.
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Ángulo de talud natural (o de reposo): máxima pendiente de un terreno granular sin deslizar. En arena seca no depende de la altura, porque no tiene cohesión; en arcilla se logran paredes casi verticales y el ángulo varía con la altura.
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Profundidad crítica: la mayor profundidad excavable en pared vertical estable sin refuerzo.
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Tipos de suelo por tamaño de partícula (CTE DB SE-C, anejo D, tabla D.1): gravas, de 2 a 60 mm; arenas, de 0,06 a 2 mm; limos, de 0,002 a 0,06 mm, y arcillas, de menos de 0,002 mm. Gravas y arenas son suelos gruesos (la mayoría de sus partículas se distinguen a simple vista) y limos y arcillas, suelos finos. En el terreno se reconocen al tacto: gravas y arenas se ven; los limos no se ven y tienen tacto áspero, y las arcillas, tacto suave.
Entibar es reforzar con maderas y tablas una excavación que amenaza hundirse; se usa cuando no cabe dar talud, algo habitual en ciudad. Aquí se trata la de zanjas corridas. Elementos (normalmente tablones; también puntales telescópicos o neumáticos):
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Tableros o cabeceros: apoyan contra el terreno.
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Largueros: reciben el empuje de los cabeceros y lo pasan a los codales; tabloncillos de 150 x 52 mm.
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Codales: trabajan a compresión entre paredes; rollizo, tablón o puntal.
¿Cuándo? Se considera peligrosa la excavación de 0,80 m en terreno corriente y 1,30 m en terreno consistente.
¿Qué tipo? La NTE-ADZ distingue ligera (sin tablero), semicuajada (tablero en el 50 %) y cuajada (100 %). Es vigente pero no obligatoria, pensada para zanjas de menos de 2 m de ancho y 7 m de profundidad en obra segura, y sirve de referencia de buenas prácticas. Criterio prudente en emergencia: cuajada desde 1,5 m y siempre cuajada en terrenos sueltos. Tablones horizontales en ligera y cuajada y verticales en semicuajada; en zanjas corridas la horizontal exige menos cortes.
Funcionamiento: el cabecero recibe el empuje y flexiona, los largueros lo reparten y los codales lo equilibran a compresión; un codal inclinado puede pandear. Un m³ de arena y grava pesa unas 2 t y la zona más inestable es la situada por encima del talud natural.