El Sistema Integrado de Documentación y Gestión Museográfica (DOMUS) es la aplicación informática que el Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Museos Estatales (SGME) en colaboración con la Subdirección General de Tratamiento de la Información, desarrolló para normalizar e informatizar la documentación y la gestión de las colecciones de los museos. Su desarrollo técnico se encargó a la empresa Sogeti.
DOMUS tiene su origen en los trabajos de la Comisión de Normalización Documental de Museos, que entre 1993 y 1996 elaboró una propuesta para organizar el sistema documental de los museos. Sus conclusiones se publicaron en 1996 en el manual 'Normalización Documental de Museos: elementos para una aplicación informática de gestión museográfica', base funcional de la aplicación. Ese modelo estructura el sistema documental en cuatro niveles de normalización: los elementos que componen el sistema; las estructuras de información empleadas en la descripción y catalogación de las colecciones y demás conjuntos documentales; los procedimientos y secuencias de trabajo de la gestión museográfica; y la terminología técnica utilizada.
Adaptar la documentación de un museo al modelo normalizado de DOMUS implica ordenar la información en torno a los grandes procesos documentales. El registro es la operación por la que un bien ingresa jurídicamente en la colección y se le asigna el número de inventario, identificador único, inequívoco y permanente que acompaña a la pieza durante toda su vida en el museo. La catalogación es el estudio pormenorizado del bien: se describen sus datos físicos (materia, técnica, dimensiones, estado de conservación), su clasificación, su iconografía, su datación, su procedencia y su historia. Toda esa información se organiza en campos normalizados dentro de la ficha, de modo que cada dato ocupe siempre el mismo lugar y pueda recuperarse de forma homogénea.
Un instrumento esencial de esa normalización son los tesauros: vocabularios controlados y jerarquizados que fijan los términos admitidos para denominar objetos, materias, técnicas de elaboración y decoración, y descriptores especializados. Al obligar a usar términos únicos y relacionados entre sí, los tesauros evitan la dispersión terminológica (sinónimos, variantes) y garantizan que búsquedas y recuperaciones sean coherentes entre museos distintos. La normalización de campos y terminología es lo que permite que la información de muchos museos pueda integrarse y consultarse conjuntamente, por ejemplo a través de la Red Digital de Colecciones de Museos de España (CER.ES).
Adaptar un museo a DOMUS supone, por tanto, migrar sus antiguos inventarios y catálogos a estas estructuras normalizadas, depurar los datos, asignar correctamente los números de inventario y aplicar los tesauros, de manera que la documentación resulte fiable, homogénea, recuperable e interoperable con el resto del sistema de museos estatales.