El Museo Arqueológico Nacional, situado en la calle Serrano de Madrid, es uno de los principales museos españoles dedicados a la arqueología. Fue fundado en 1867, reinando Isabel II, mediante Real Decreto, con el objetivo de reunir y conservar las colecciones de antigüedades, numismática y objetos artísticos que hasta entonces se hallaban dispersos. Comparte sede —el Palacio de Bibliotecas y Museos Nacionales— con la Biblioteca Nacional de España; el edificio fue proyectado por el arquitecto Francisco Jareño y su construcción se concluyó en 1892. Entre 2008 y 2014 el museo fue objeto de una profunda reforma y ampliación.
Sus colecciones abarcan un amplio marco cronológico que va desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, e incluyen también piezas de Egipto, Grecia y del mundo clásico, así como una destacada colección de numismática con más de un millón de piezas en total. La pieza más emblemática del museo es la Dama de Elche, una escultura ibérica en piedra caliza fechada entre los siglos V y IV a.C. Fue hallada de forma casual en 1897 en el yacimiento de La Alcudia, en Elche. Tras despertar el interés del hispanista francés Pierre Paris, fue adquirida por el Museo del Louvre de París. En 1941 regresó a España como consecuencia de un canje de obras de arte con Francia y quedó depositada en el Museo del Prado; en 1971 pasó a formar parte de las colecciones del Museo Arqueológico Nacional.
Otra escultura ibérica destacada es la Dama de Baza, hallada en 1971 en Baza (Granada). Representa a una mujer sentada y sirvió como urna cineraria en una tumba del siglo IV a.C. El museo custodia asimismo el Tesoro de Guarrazar, un conjunto de coronas y cruces votivas de época visigoda; la Bicha de Balazote, escultura ibérica con cuerpo de toro y rostro humano; el Bote de Zamora, pieza de arte hispanomusulmán tallada en marfil; y la Dama del Cerro de los Santos. En las salas del sótano se puede visitar una reproducción a tamaño real de las pinturas de la cueva de Altamira. Con más de un millón de piezas, el Museo Arqueológico Nacional constituye una referencia esencial para el conocimiento de la historia y de las culturas antiguas de la península ibérica y del Mediterráneo.