Atención a la persona con demencia
1. Concepto de demencia
La demencia es un síndrome adquirido caracterizado por un deterioro de las funciones cognitivas (memoria, lenguaje, orientación, razonamiento, capacidad de juicio, etc.) global y, habitualmente, progresivo e irreversible, de intensidad suficiente para interferir en las actividades de la vida diaria y en la autonomía de la persona, sin alteración del nivel de conciencia. Es una de las principales causas de dependencia en el anciano.
2. Demencia frente a deterioro cognitivo leve y delirium
Es importante diferenciar tres entidades:
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Deterioro cognitivo leve (DCL): declive cognitivo mayor que el esperado por la edad pero que NO interfiere de forma significativa en las actividades de la vida diaria. Es un estado intermedio entre el envejecimiento normal y la demencia, y supone un mayor riesgo de evolucionar a ella.
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Demencia: deterioro cognitivo global, crónico e irreversible (habitualmente), de inicio insidioso/lento, curso estable a lo largo del día, sin alteración de la conciencia, y SÍ interfiere en la vida diaria.
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Delirium (síndrome confusional agudo): trastorno de inicio agudo (horas-días), curso fluctuante (con intervalos lúcidos), reversible habitualmente al tratar la causa, con alteración del nivel de conciencia y de la atención. Suele estar desencadenado por una causa orgánica (infección, fiebre, deshidratación, fármacos, dolor, cambios de entorno). Es muy frecuente en el anciano hospitalizado y constituye una urgencia médica.
| Característica | Demencia | Delirium |
|---|---|---|
| Inicio | Insidioso, lento | Agudo (horas-días) |
| Curso | Estable a lo largo del día | Fluctuante, con intervalos lúcidos |
| Duración | Meses a años | Horas a semanas |
| Conciencia | Conservada | Alterada |
| Atención | Conservada (al inicio) | Muy alterada |
| Reversibilidad | Habitualmente irreversible | Habitualmente reversible |
3. Tipos de demencia
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Enfermedad de Alzheimer: es la demencia más frecuente (en torno al 60–70 % de los casos). De origen neurodegenerativo, se asocia a depósitos anómalos de proteína beta-amiloide (placas seniles) y ovillos neurofibrilares de proteína tau. Inicio insidioso y curso lentamente progresivo.
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Demencia vascular: segunda causa más frecuente. Provocada por alteración del riego sanguíneo cerebral (ictus, infartos). Su evolución es característicamente escalonada "en peldaños" (empeora bruscamente con cada nuevo episodio vascular).
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Demencia por cuerpos de Lewy: depósitos de la proteína alfa-sinucleína (cuerpos de Lewy). Cursa con fluctuaciones de la atención y del estado mental, alucinaciones visuales y signos parkinsonianos (rigidez, temblor, lentitud).
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Demencia frontotemporal (enfermedad de Pick): afecta a los lóbulos frontal y temporal; predominan los cambios de personalidad y de conducta y las alteraciones del lenguaje más que la pérdida de memoria inicial. Suele aparecer en edades más tempranas (45–65 años).
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Otras: demencias mixtas (Alzheimer + vascular), demencias secundarias o potencialmente reversibles (por hipotiroidismo, déficit de vitamina B12, etc.).
4. Fases de la enfermedad de Alzheimer
La progresión clínica se describe clásicamente en tres fases y se caracteriza por las llamadas "4 A" del Alzheimer:
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Amnesia: pérdida de memoria (primero la reciente; es el síntoma inicial más característico).
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Afasia: alteración del lenguaje (dificultad para encontrar palabras, comprender o expresarse).
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Apraxia: incapacidad para realizar movimientos o tareas aprendidas (vestirse, usar cubiertos) pese a conservar la movilidad.
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Agnosia: incapacidad para reconocer objetos, lugares o personas (no reconoce a familiares).
(A veces se añade una 5.ª A, la anomia —dificultad para nombrar objetos.)
Fase leve (inicial): pérdida de memoria reciente, desorientación temporal-espacial inicial, dificultad para encontrar palabras, cambios leves de humor o carácter; la persona aún es bastante autónoma.
Fase moderada: se acentúan amnesia, afasia, apraxia y agnosia; mayor desorientación; deambulación errática / vagabundeo; necesita ayuda en las actividades de la vida diaria (aseo, vestido, comida); pueden aparecer alteraciones de conducta (agitación, suspicacia, alteración del ritmo sueño-vigilia).
Fase grave (avanzada): dependencia total; pérdida casi completa del lenguaje (mutismo); no reconoce a familiares; incontinencia urinaria y fecal; dificultad para la deglución; inmovilidad y encamamiento, con riesgo de úlceras por presión (UPP), infecciones y desnutrición.
5. Escalas de valoración
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GDS de Reisberg (Global Deterioration Scale): clasifica la evolución del deterioro cognitivo en 7 estadios, desde el GDS 1 (ausencia de deterioro, normalidad) hasta el GDS 7 (deterioro cognitivo muy grave / demencia muy avanzada), pasando por el deterioro muy leve, leve, moderado y moderadamente grave. Se basa en la teoría de la retrogénesis (las capacidades se pierden en orden inverso al que se adquirieron). Se complementa con la escala FAST para la valoración funcional.
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Otras herramientas de cribado cognitivo: Mini-Mental (MMSE) / Mini-Examen Cognoscitivo (MEC de Lobo).
6. Cuidados a la persona con demencia
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Orientación a la realidad: recordar de forma natural día, fecha, lugar y personas; usar calendarios, relojes grandes y referencias visuales.
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Ambiente estructurado, estable y seguro: evitar cambios de entorno y mobiliario; buena iluminación; reducir ruidos y estímulos excesivos que generen confusión.
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Rutinas fijas: mantener horarios regulares de comidas, aseo, actividad y descanso aporta seguridad y reduce la ansiedad.
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Seguridad ante el vagabundeo/deambulación: prevenir fugas y caídas; cierres de seguridad, identificación de la persona, retirar objetos peligrosos, vigilancia sin coartar la movilidad.
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Comunicación adaptada: frases cortas y sencillas, una idea cada vez; tono tranquilo; contacto visual; lenguaje no verbal (sonrisa, contacto físico); dar tiempo a responder; no contradecir ni discutir ni reñir por los fallos; validar sus emociones.
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Alimentación e hidratación: supervisar la ingesta; adaptar texturas si hay disfagia (riesgo de atragantamiento y aspiración); favorecer la autonomía con cubiertos adaptados; vigilar la hidratación.
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Higiene, cuidado de la piel y prevención de UPP: cambios posturales en el encamado, piel limpia, seca e hidratada.
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Prevención de caídas y accidentes (ver medidas del entorno seguro).
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Estimulación cognitiva y mantenimiento de la actividad según la fase.
7. Trato y comunicación
El trato debe basarse en el respeto a la dignidad y la individualidad de la persona, la paciencia y la calma. Se debe conservar su autonomía en lo posible, evitar infantilizarla, mantener una actitud empática y tranquilizadora, no enfrentarse a sus ideas erróneas y reconducir suavemente las situaciones de agitación. La continuidad de cuidadores y la estabilidad del entorno son claves para generar confianza y seguridad.
Fuente: manuales de formación de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) y de Geriatría/Gerontología; clasificaciones de demencia y criterios diagnósticos (Manual MSD; National Institute on Aging, NIH); Global Deterioration Scale (GDS) de Reisberg y escala FAST; documentación de asociaciones de familiares de enfermos de Alzheimer (AFA) e IMSERSO.