Los alumnos, como todos los miembros de la comunidad universitaria, están sometidos a las leyes del país y a las disposiciones estatutarias y reglamentarias de la institución académica; responden ante estas instancias como ciudadanos y como miembros de la Universidad de Cádiz. Conductas éticamente dudosas: 1) Toda conducta que trate de eludir el esfuerzo personal, la asimilación por sí mismo de los conocimientos y la transparencia de las pruebas de evaluación. 2) Uso inapropiado e irresponsable, es decir uso privado, de los medios puestos a su disposición para su función discente (instrumental informático, material bibliográfico, mobiliario, etc.). 3) La falta de respeto o el comportamiento indecoroso con cualquier miembro de la comunidad universitaria. Cada alumno debe sentirse comprometido a asistir y participar en las reuniones de los organismos de los que depende académicamente (Claustro, Centro, Departamento, etc.). Las conductas rechazables de los alumnos, con independencia de su posible sanción académica o administrativa, podrán calificarse, en caso excepcional, como éticamente dudosas sólo por voto mayoritario de los órganos colectivos competentes: Claustro, Consejo de Gobierno, Junta de Centro, Consejo de Departamento, etc. (Puntos 22 a 25).
Tema 27: Código Ético de la Universidad de Cádiz (Código Peñalver)
Código ético de la Universidad de Cádiz (Código Peñalver).
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Código Peñalver UCA
Código Ético de la Universidad de Cádiz (Código Peñalver) (2005)
Conductas éticamente dudosas de los cargos académicos: abuso de poder y conflictos
Los cargos académicos, como todos los miembros de la comunidad universitaria, están sometidos a las leyes de nuestro país y a las disposiciones estatutarias y reglamentarias que les conciernen; responden ante estas instancias como ciudadanos y como funcionarios. Las conductas éticamente dudosas de los cargos académicos son aquéllas que, sin llegar a contravenir ninguna ley o norma jurídica o estatutaria vigente, repiten o se asemejan a comportamientos rechazables como: 1) El abuso de poder, como extralimitación de la posición privilegiada o dominación inherente al cargo. 2) El abuso, es decir, el uso innecesario y superfluo de los medios que la administración pone a disposición de los cargos académicos para cumplir su función: dietas, almuerzos de trabajo, viajes, automóviles oficiales, mobiliario, etc. 3) En la resolución de los problemas, la fragilidad de la fundamentación, la indeterminación de los acuerdos, el aplazamiento injustificado de las decisiones más allá de los plazos legales y toda decisión que alimente sospechas de favoritismo y falta de equidad. 4) Los retrasos injustificados en las reuniones, la desorganización del orden del día, la falta de preparación de los temas, la redacción confusa de las actas, etc. (Puntos 11 y 12).
Responsabilidad ética de los cargos y formas de responder
"Ser responsable éticamente" significa para un cargo responder de toda decisión que dé lugar a una conducta éticamente rechazable o dudosa, responsabilidad que se contrae ante toda la comunidad universitaria y no sólo ante los votantes de los que se recibió el poder. Cada cargo responde éticamente (no sólo legal o administrativamente) de las decisiones adoptadas unipersonalmente y de las tomadas colegiadamente en las que haya participado. El no reconocimiento público, voluntario y espontáneo del error o falta cometida agrava la falta. Responder consiste en tomar alguna de estas decisiones según la gravedad: 1) declararse responsable único de la falta ante la comunidad universitaria; 2) acompañar esa declaración de excusas públicas a quien se considere perjudicado; 3) considerar que la gravedad exige la dimisión inapelable e inmediata del cargo (autosanción); 4) declararse corresponsable de una decisión colegiada y presentar excusas; 5) declarar responsable a un cargo designado libremente (responsabilidad in vigilando) y amonestarlo públicamente; 6) cesarlo o recortar sus competencias; 7) los casos 4), 5) y 6) pueden llegar a exigir la voluntaria dimisión del propio cargo declarante. (Puntos 13 a 15).
Valores básicos en los que se inspira el Código
El presente Código Ético se inspira en aquellos valores básicos que nuestra Universidad tiene como propios, tales como la transparencia, la participación, la pluralidad, el diálogo, el sentido crítico, la solidaridad, el reconocimiento de la diversidad, el compromiso con la preservación del medio ambiente, el consenso, la búsqueda de mejora continua y la capacidad de adaptación a los cambios. La Universidad de Cádiz aspira a ser creativa, dinámica, innovadora, emprendedora, proactiva, con idea de equipo y vocación de servicio público e implicación en un proyecto común. (Consideraciones preliminares, punto 10 del Código Ético de la UCA —Código Peñalver—).
Objeto, naturaleza y ámbito del Código Ético
Se entiende por Código Ético el horizonte o modelo que debiera inspirar la conducta de los miembros de nuestra Universidad. El deber ético del universitario es un deber hacer considerado como valioso por toda la comunidad universitaria y cuyo cumplimiento se impone sin coerción exterior a todo miembro de la Universidad que lo interiorice voluntariamente, es decir, libre y racionalmente. Se aplica únicamente a aquellas conductas y hábitos que comprometan e involucren a cada universitario en su relación con los otros sujetos, dentro del ámbito de la comunidad universitaria. Este Código posee una "obligatoriedad" específica fundada en las razones morales que lo justifican. No podrá promulgarse como si fuera una Ley o un Estatuto: una acción éticamente valiosa es imposible imponerla, sólo puede inspirarse, describirse, esclarecerse o interpretarse. La fuerza de la conducta ética depende justamente de su no obligatoriedad jurídica o administrativa: su incumplimiento no desencadenará ninguna sanción externa, pues el propio sujeto ético-moral auto-evalúa su propia conducta. (Consideraciones preliminares, puntos 1 a 6 del Código Ético de la UCA —Código Peñalver—).
Responsabilidad individual, rumor y clientelismo
Las conductas éticas sólo comprometen a sus autores. No debe trasladarse su evaluación, positiva o negativa, a los colectivos académicos o administrativos (Áreas, Departamentos, Centros, niveles profesionales, etc.) a los que pertenece el sujeto. Tan perniciosa e injusta es la ampliación de la condena ética a esos colectivos como la utilización de éstos como barrera protectora para difuminar o disimular las faltas individuales. El rumor no debe ser admitido en ningún caso como modo de transmitir la calidad moral de los miembros de la comunidad universitaria: desvirtúa el mensaje porque disimula bajo el anonimato, la confusión y el secretismo la pobre argumentación probatoria que lo acompaña; cada uno debería responder con el silencio y el rechazo a la difusión de ese veneno insidioso que es el rumor. El clientelismo es otra de las perversiones que más insidiosamente corrompen la vida de nuestras instituciones: personas que, afianzándose en una parcela de poder conseguida legal, honesta y democráticamente, amplían ilícitamente ese poder invadiendo competencias de otras personas y de otros dominios, mediante procedimientos de dudosa limpieza ética. (Consideraciones preliminares, puntos 7 a 9).
Compromisos éticos del PAS
El Personal de Administración y Servicios, como todos los miembros de la comunidad universitaria, está sometido a las leyes del país y a las disposiciones estatutarias y reglamentarias de la institución; responde ante estas instancias como ciudadanos y como miembros de la institución de la Universidad de Cádiz. Las conductas éticamente dudosas del PAS son aquellas que, sin contravenir directamente ninguna ley o norma jurídica, estatutaria o administrativa vigente, coinciden o se asemejan a: 1) Uso inapropiado e irresponsable, es decir, uso privado (no incidental ni por razones de emergencia) de los medios e instrumentos que la institución pone a su disposición para cumplir su función administrativa, técnica o de gestión: instrumental informático, material de oficina, mobiliario, etc. No se incluye la apropiación dolosa de material inventariable, que rebasaría lo éticamente rechazable para registrarse como falta y sanción administrativa. 2) Ausencia injustificada o retraso reiterado durante los horarios de trabajo. Cada miembro del PAS debe sentirse éticamente comprometido no sólo a cumplir con sus funciones administrativas o técnicas, sino a participar, en el campo de sus competencias, en el desarrollo de la institución a la que pertenece. (Puntos 19 a 21).
Compromisos éticos del profesorado e investigadores
Los profesores e investigadores, como todos los miembros de la comunidad universitaria, están sometidos a las leyes del país y a las disposiciones estatutarias y reglamentarias, cualquiera que sea su estatus profesional; responden ante ellas como ciudadanos y profesionales. Conductas éticamente dudosas: 1) Uso inapropiado e irresponsable, es decir uso privado, de la posición de poder inherente a la función y de los medios que la institución pone a su disposición (teléfono, material bibliográfico y de oficina, dietas, viajes, mobiliario, etc.). 2) La falta de respeto o el comportamiento indecoroso con los alumnos: la no impartición de un curso programado sin justificación, el retraso inmotivado de las clases, el desorden, la falta de preparación, la improvisación en pruebas, la dilación en las calificaciones, la presencia irregular en tutorías, etc. 3) El docente debe exigirse la misma meticulosidad en sus clases que en sus trabajos de investigación. 4) Debe sentirse comprometido a asistir y participar en las reuniones de los organismos de los que depende. Es éticamente preciso que el profesor se excuse ante los alumnos concernidos por su negligencia, adoptando si fuera preciso una rectificación académica (recalificación o repetición de un examen, etc.). (Puntos 16 a 18).