Además de la climatización, en la apertura y el cierre se encienden y apagan el resto de instalaciones del edificio, siempre según el protocolo del centro.
Alumbrado. Al abrir se encienden las luces principales del edificio, durante la ronda o al terminarla. El alumbrado de plantas y pasillos se maneja desde los cuadros de luces, cuyos interruptores suelen estar rotulados por zonas («pasillos», «vigilancia», «alumbrado exterior»…). Al cerrar se bajan los de las zonas interiores y se deja solo lo que el protocolo indique, por ejemplo el alumbrado exterior. Las luces de manejo manual, como las de los aseos, se revisan una a una.
Equipos. Los equipos con interruptor principal se ponen en marcha con la posición ON y se apagan con OFF. Al cerrar se apagan ordenadores, proyectores y demás equipos de las salas. Para limpiar o manipular un equipo hay que desconectar antes su interruptor principal.
Medios audiovisuales. Cuando se prepara una sala, antes del acto se comprueba que los equipos funcionan: micrófonos de sobremesa e inalámbricos (pilas o carga), receptores y auriculares, proyector y pantalla. Al terminar se apagan y se recogen.
Sistemas de seguridad. La alarma se desconecta al abrir y se conecta al cerrar, y las dos cosas se anotan en el libro de incidencias. En las rondas se comprueba que los sistemas de detección y alarma funcionan. Las puertas automáticas se dejan cerradas al final, comprobándolo desde fuera.
Ante cualquier anomalía al poner en marcha o parar una instalación (un equipo que no arranca, un cuadro que salta, una avería), el subalterno no la repara por su cuenta si no le corresponde: la comunica a quien proceda (mantenimiento, su responsable) y la anota como avería en el libro de incidencias.