⏳ Teoría pendiente (contenedor enfermería).
Tema 36: Urgencias y emergencias: politraumatizados, quemados, shock, PCR y RCP
Urgencias y emergencias: politraumatizados, quemados, shock, PCR y RCP
Actualizado a 10 de julio de 2026. Regístrate para recibir actualizaciones cuando la legislación cambie.
URGENCIAS Y EMERGENCIAS ENF
URGENCIAS Y EMERGENCIAS ENF (2024)
Urgencias y RCP
Urgencias y emergencias: primeros auxilios, politraumatizados, quemados, shock, intoxicacion, hemorragias, RCP basica y carro de parada (2025)
Concepto de urgencias y emergencias
Concepto de urgencias y emergencias
1. Definiciones
La distinción entre urgencia y emergencia es la base de toda la atención sanitaria no programada y determina la rapidez de la respuesta.
-
Urgencia: situación de salud que requiere atención sanitaria rápida, pero en la que no existe riesgo vital inmediato. El paciente debe ser atendido en un plazo breve para evitar que su estado se deteriore o se complique, aunque su vida no corre peligro inminente. Ejemplos: una fractura no expuesta, un cólico, una herida que requiere sutura, fiebre alta.
-
Emergencia: situación de salud en la que existe riesgo vital inmediato y que exige atención sanitaria inmediata, ya que cualquier demora puede provocar la muerte o secuelas irreversibles. Ejemplos: parada cardiorrespiratoria, obstrucción de la vía aérea, dificultad respiratoria severa, hemorragia masiva, infarto agudo de miocardio.
Regla mnemotécnica: toda emergencia es una urgencia (necesita atención rápida), pero no toda urgencia es una emergencia (no toda urgencia implica riesgo vital). La emergencia es el grado máximo de gravedad.
2. Conducta PAS (Proteger – Avisar – Socorrer)
El PAS es la secuencia universal de actuación ante cualquier accidente o situación de emergencia. Debe seguirse siempre en este orden, porque cada paso protege la eficacia del siguiente:
-
Proteger: garantizar la seguridad de la escena antes de acercarse a la víctima. Se protege primero al socorrista, después a la víctima y al resto de personas (señalizar, cortar el peligro: tráfico, electricidad, gas, fuego). Nunca se ayuda si la zona no es segura: un socorrista accidentado pasa a ser una víctima más.
-
Avisar: alertar a los servicios de emergencia (112) indicando lugar exacto, tipo de incidente, número y estado de las víctimas, y no colgar hasta que lo indiquen.
-
Socorrer: prestar los primeros auxilios a la víctima, priorizando las situaciones que comprometen la vida (vía aérea, respiración, circulación, hemorragias).
3. Cadena de supervivencia
La cadena de supervivencia (European Resuscitation Council, ERC) es el conjunto de acciones eslabonadas que, realizadas de forma precoz, correcta y ordenada, maximizan la supervivencia ante una parada cardiorrespiratoria (PCR). Todos los eslabones tienen igual importancia: la cadena se rompe si falla cualquiera de ellos.
Los cuatro eslabones son:
-
Reconocimiento precoz y pedir ayuda (activar el sistema de emergencias para prevenir la PCR y alertar al 112).
-
RCP precoz (iniciar inmediatamente la reanimación cardiopulmonar: compresiones torácicas de calidad).
-
Desfibrilación precoz (uso temprano del DEA/desfibrilador para restaurar el ritmo cardíaco).
-
Soporte vital avanzado y cuidados posresucitación (atención especializada y traslado).
4. Teléfonos de emergencia
-
112: teléfono único europeo de emergencias. Es gratuito, funciona las 24 horas, accesible incluso sin saldo o sin tarjeta SIM, y coordina de forma integrada los recursos sanitarios, de bomberos, policía y protección civil.
-
061: teléfono de emergencias sanitarias en muchas comunidades autónomas (atención y consejo médico, coordinación de ambulancias).
5. Triaje
El triaje (del francés trier, «clasificar») es el proceso de valoración y clasificación de los pacientes según su gravedad y prioridad de atención, con el fin de asignar los recursos de forma eficiente y atender primero a quien más lo necesita. Es especialmente crítico en servicios de urgencias y en incidentes con múltiples víctimas (IMV), donde la demanda supera los recursos disponibles.
Sistemas de triaje
Existen sistemas estructurados y validados, entre los más usados:
-
MTS (Manchester Triage System).
-
SET / Sistema Español de Triaje (Modelo Andorrano de Triaje, MAT).
-
ESI (Emergency Severity Index).
-
START (Simple Triage And Rapid Treatment), especialmente diseñado para clasificar rápidamente en catástrofes con múltiples víctimas.
Colores de triaje (clasificación por gravedad)
La clasificación clásica del triaje de catástrofes utiliza un código de colores:
| Color | Prioridad | Significado |
|---|---|---|
| 🔴 Rojo | Prioridad 1 – Emergencia | Paciente muy grave con compromiso vital pero recuperable. Atención y traslado inmediatos. |
| 🟡 Amarillo | Prioridad 2 – Urgente | Paciente grave pero estable, cuya atención puede demorarse un tiempo limitado sin riesgo vital inmediato. |
| 🟢 Verde | Prioridad 3 – Menos urgente / leve | Lesiones leves; pueden esperar o desplazarse por sus propios medios («heridos que caminan»). |
| ⚫ Negro | Sin prioridad – Fallecido / expectante | Persona fallecida o en situación agónica irreversible, sin posibilidades de supervivencia con los recursos disponibles. |
6. Soporte Vital Básico (SVB) frente a Soporte Vital Avanzado (SVA)
-
Soporte Vital Básico (SVB): conjunto de maniobras para mantener la oxigenación y circulación sin equipamiento especializado (salvo el DEA). Puede realizarlo cualquier persona formada. Incluye el reconocimiento de la PCR, la activación del sistema de emergencias, las compresiones torácicas y ventilaciones (30:2) y el uso del DEA (desfibrilador externo automatizado).
-
Soporte Vital Avanzado (SVA): conjunto de medidas realizadas por personal sanitario cualificado con material y fármacos (manejo instrumental de la vía aérea, vías venosas, fármacos como la adrenalina, monitorización, desfibrilación manual e identificación y tratamiento de las causas reversibles de la PCR).
7. Actuación del TCAE
El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería trabaja siempre bajo la supervisión del personal de enfermería y médico, dentro de su ámbito competencial. En el contexto de urgencias y emergencias, su actuación incluye:
-
Avisar de inmediato al personal sanitario responsable ante cualquier signo de alarma o empeoramiento del paciente.
-
Pedir ayuda y activar el sistema de emergencias cuando proceda.
-
Colaborar en las maniobras de SVB (iniciar compresiones torácicas hasta la llegada del equipo, ayudar en la ventilación).
-
Preparar y acercar el material y el carro de parada, así como el DEA/desfibrilador.
-
Mantener al paciente seguro y en la posición adecuada (posición lateral de seguridad si está inconsciente y respira).
-
Aplicar la conducta PAS y conocer la cadena de supervivencia.
-
Acompañar, tranquilizar y vigilar al paciente, y registrar/comunicar los datos observados.
Fuente: European Resuscitation Council (ERC), Guías 2021 (cadena de supervivencia, SVB/SVA, RCP 30:2); Manual del Servicio de Información Toxicológica y materiales de oposición TCAE; Notas Técnicas de Prevención del INSST; documentación de Protección Civil sobre triaje (sistemas MTS/SET/START y código de colores rojo-amarillo-verde-negro); definiciones de urgencia/emergencia y conducta PAS de manuales de primeros auxilios y servicios de salud (SAMUR-Protección Civil).
Primeros auxilios: politraumatizados y quemados
Primeros auxilios: politraumatizados y quemados
A) El paciente politraumatizado
Se denomina politraumatizado a la persona que ha sufrido lesiones traumáticas en dos o más sistemas u órganos, de las cuales al menos una compromete la vida o puede hacerlo. La atención se basa en una valoración sistemática y priorizada que evita pasar por alto lesiones mortales.
Valoración primaria: protocolo ABCDE
El ABCDE es la secuencia de valoración y tratamiento inicial. Se aplica en orden, resolviendo cada problema antes de pasar al siguiente («lo que mata primero, se trata primero»):
-
A – Airway (vía aérea) con control cervical: asegurar la permeabilidad de la vía aérea (retirar cuerpos extraños, maniobra de elevación del mentón / tracción mandibular) manteniendo siempre la columna cervical inmovilizada en posición neutra. En el politraumatizado se asume lesión cervical hasta que se descarte.
-
B – Breathing (respiración/ventilación): valorar la frecuencia, el esfuerzo y la eficacia respiratoria; detectar lesiones que comprometen la ventilación (neumotórax, etc.) y administrar oxígeno.
-
C – Circulation (circulación) con control de hemorragias: valorar el pulso, la frecuencia cardíaca, la tensión arterial, el color y la temperatura de la piel, y controlar las hemorragias externas mediante presión directa.
-
D – Disability (déficit neurológico): valoración del estado neurológico mediante la escala de coma de Glasgow (valora apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora; puntúa de 3 = coma profundo a 15 = normalidad) y de las pupilas (tamaño y reactividad).
-
E – Exposure (exposición): desnudar al paciente para explorar todas las lesiones, evitando la hipotermia (cubrirlo después con mantas).
A la valoración primaria le sigue la valoración secundaria: exploración detallada de cabeza a pies y recogida de antecedentes.
Movilización con control cervical
-
Ante la sospecha de lesión medular, la regla básica es «en caso de duda, inmovilizar».
-
No se debe mover a un politraumatizado salvo peligro inminente (fuego, explosión, etc.).
-
La movilización se realiza en bloque (cabeza, cuello y tronco alineados, como un «todo rígido»), entre varios reanimadores, manteniendo la cabeza en posición neutra.
-
Se utiliza collarín cervical, tablero espinal / colchón de vacío y dispositivos de extricación.
-
La maniobra de elevación/extracción debe coordinarla la persona que sujeta la cabeza.
B) Quemaduras
Una quemadura es una lesión de los tejidos causada por agentes térmicos (calor o frío), químicos, eléctricos o por radiación. Su gravedad depende de la profundidad, la extensión, la localización y la presencia de lesiones asociadas.
1. Clasificación por profundidad (grados)
| Grado | Capa afectada | Aspecto / signos |
|---|---|---|
| Primer grado | Epidermis (capa más superficial) | Eritema (enrojecimiento), dolor, calor e hinchazón leve, sin ampollas. Ejemplo típico: quemadura solar. Cura sin secuelas. |
| Segundo grado | Epidermis + dermis | Aparición de flictenas (ampollas), enrojecimiento intenso, exudado y dolor muy intenso. Se distingue 2.º grado superficial (más doloroso) y profundo. |
| Tercer grado | Toda la piel + tejido subcutáneo (puede llegar a grasa, músculo o hueso) | Escara seca, acartonada, de aspecto blanquecino, marrón o negro carbonizado. Poco o ningún dolor en la zona central por destrucción de las terminaciones nerviosas. |
2. Extensión: regla de los 9 de Wallace
La regla de los 9 de Wallace estima rápidamente el porcentaje de superficie corporal quemada (SCQ) en el adulto, dividiendo el cuerpo en regiones múltiplos de 9:
-
Cabeza y cuello: 9 %
-
Cada extremidad superior (brazo): 9 % (total ambos brazos = 18 %)
-
Cara anterior del tronco (tórax + abdomen): 18 %
-
Cara posterior del tronco (espalda + nalgas): 18 %
-
Cada extremidad inferior (pierna): 18 % (total ambas piernas = 36 %)
-
Genitales / periné: 1 %
Nota: las proporciones varían en el niño (la cabeza representa un porcentaje mayor), por lo que en pediatría se usan tablas específicas (Lund-Browder). Para superficies pequeñas o salpicadas se emplea la regla de la palma de la mano (la palma del paciente ≈ 1 % de su superficie corporal).
3. Valoración de la gravedad
Una quemadura se considera grave por su profundidad (3.º grado), por su extensión (gran porcentaje de SCQ), por su localización en zonas críticas (cara, cuello, manos, pies, genitales, pliegues y vía aérea por inhalación), por afectar a niños o ancianos, o por ser eléctricas o químicas.
4. Primeros auxilios en quemaduras
-
Detener el agente causal: apartar a la víctima del foco, apagar las llamas (técnica «detente, túmbate y rueda»), retirar el agente químico.
-
Enfriar la zona con agua corriente a temperatura ambiente/fresca (no helada) durante varios minutos, para detener la progresión del calor y aliviar el dolor.
-
Retirar anillos, pulseras, relojes y ropa que no esté pegada a la piel, antes de que aparezca la inflamación.
-
NO romper las ampollas (flictenas): actúan como barrera protectora frente a la infección.
-
NO aplicar pomadas, aceites, pasta de dientes, hielo, ni remedios caseros.
-
Cubrir la quemadura con un paño limpio o gasa estéril, sin que se pegue.
-
No despegar la ropa adherida a la quemadura.
-
Vigilar el estado general, prevenir el shock y trasladar / avisar al 112 si es una quemadura grave.
5. Quemaduras especiales
-
Quemaduras químicas: retirar la ropa contaminada y lavar abundantemente con agua durante un tiempo prolongado (10-20 minutos o más) para arrastrar el producto. No neutralizar un ácido con una base ni viceversa. Identificar el producto si es posible.
-
Quemaduras eléctricas: cortar primero la corriente antes de tocar a la víctima (peligro de electrocución del socorrista). Suelen presentar una lesión de entrada y otra de salida y, aunque externamente parezcan pequeñas, pueden producir graves lesiones internas (musculares, óseas) y arritmias / parada cardíaca, por lo que requieren siempre valoración médica.
Fuente: Soporte Vital y Trauma (protocolo ABCDE, control cervical y escala de Glasgow) según SAMUR-Protección Civil y guías de atención al politraumatizado; Nota Técnica de Prevención NTP 524 «Primeros auxilios: quemaduras» del INSST (clasificación por grados, regla de los 9 de Wallace, refrigeración con agua y no romper ampollas); manuales de urgencias y materiales de oposición TCAE.
Shock, intoxicacion, heridas y hemorragias
Shock, intoxicación, heridas y hemorragias
A) Shock
El shock es un síndrome de hipoperfusión tisular: un fallo del sistema circulatorio que provoca un aporte insuficiente de oxígeno y nutrientes a los tejidos en relación con sus necesidades. Es una situación de emergencia con riesgo vital que, si no se corrige, conduce al fallo multiorgánico y la muerte.
Tipos de shock
| Tipo | Mecanismo | Causas frecuentes |
|---|---|---|
| Hipovolémico | Disminución del volumen de sangre o líquidos circulantes | Hemorragias (hemorrágico), deshidratación, grandes quemados, vómitos/diarreas |
| Cardiogénico | Fallo de la bomba cardíaca (cae el gasto cardíaco) | Infarto agudo de miocardio, arritmias graves, insuficiencia cardíaca |
| Distributivo | Vasodilatación generalizada con mala distribución de la sangre | Séptico (infección grave), anafiláctico (reacción alérgica grave), neurogénico (lesión del SNC/médula con pérdida del tono vasomotor) |
| Obstructivo | Obstrucción mecánica al flujo de sangre | Taponamiento cardíaco, neumotórax a tensión, tromboembolismo pulmonar masivo |
Signos y síntomas
Los signos clásicos del shock incluyen: hipotensión arterial, taquicardia (con pulso débil y rápido, «filiforme»), palidez cutánea, sudoración fría (piel fría y húmeda), relleno capilar lento, taquipnea, sed, debilidad, intranquilidad o agitación y alteración del nivel de conciencia (que puede progresar a la inconsciencia). En el shock anafiláctico se añaden angioedema, picor, urticaria, opresión en la garganta y dificultad respiratoria.
Actuación
-
Avisar al 112 y tratar la causa (controlar hemorragias, etc.).
-
Tumbar a la víctima y, clásicamente, elevar las piernas: posición antishock o de Trendelenburg (decúbito supino con las extremidades inferiores elevadas para favorecer el retorno venoso). Nota actual: la evidencia cuestiona su beneficio real, y en muchos protocolos se prefiere el decúbito supino o, si está inconsciente y respira, la posición lateral de seguridad.
-
Mantener la temperatura corporal (abrigar para evitar la hipotermia) y no dar de comer ni beber.
-
Vigilar las constantes y el nivel de conciencia; preparar el material y colaborar con el personal sanitario.
B) Intoxicaciones
Una intoxicación es el conjunto de alteraciones producidas por la entrada de un tóxico en el organismo. Las principales vías de entrada son: digestiva (oral) —la más frecuente—, respiratoria (inhalatoria), cutánea/mucosa (dérmica) y parenteral (inyectada).
Antídotos más relevantes
| Tóxico | Antídoto |
|---|---|
| Opiáceos (morfina, heroína, fentanilo) | Naloxona |
| Benzodiacepinas (diazepam, lorazepam...) | Flumazenilo |
| Paracetamol | N-acetilcisteína |
| Organofosforados / insecticidas y setas muscarínicas | Atropina (± pralidoxima) |
Medidas de descontaminación
-
Carbón activado: adsorbe muchos tóxicos en el tubo digestivo e impide su absorción; es la medida de descontaminación digestiva más usada (no es eficaz para todos los tóxicos: por ejemplo, no adsorbe alcoholes, metales ni cáusticos).
-
Lavado gástrico: vaciado del contenido del estómago mediante sonda; indicado en casos seleccionados y precoces. Contraindicado en la ingesta de cáusticos (ácidos/álcalis) y derivados del petróleo, y en pacientes con bajo nivel de conciencia sin protección de la vía aérea, por el riesgo de perforación y broncoaspiración. No se debe provocar el vómito de forma sistemática.
-
En las intoxicaciones por gases (p. ej., monóxido de carbono): sacar a la víctima al aire libre y administrar oxígeno.
Teléfono de toxicología
Servicio de Información Toxicológica (SIT) del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses: 91 562 04 20, disponible las 24 horas, los 365 días del año, para consultas ante una intoxicación.
C) Heridas
Una herida es la pérdida de continuidad de la piel o las mucosas producida por un agente traumático, con riesgo de hemorragia, infección y lesión de estructuras profundas.
Tipos de heridas
-
Incisa: producida por un objeto cortante (cuchillo, cristal). Bordes limpios y regulares; puede sangrar de forma abundante.
-
Contusa: producida por un objeto romo o golpe. Bordes irregulares y magullados, menor hemorragia pero mayor daño de los tejidos y más riesgo de infección.
-
Punzante: producida por un objeto puntiagudo (clavo, aguja). Orificio de entrada pequeño pero trayecto profundo; alto riesgo de infección (incluido el tétanos).
-
Abrasión (erosión o rozadura): herida superficial por fricción o deslizamiento; puede contener cuerpos extraños incrustados (tierra, gravilla).
Limpieza y cura de heridas leves
-
Lavarse las manos y usar guantes.
-
Limpiar con agua y jabón (o suero fisiológico), arrastrando la suciedad desde el centro hacia el exterior de la herida.
-
Aplicar un antiséptico (clorhexidina, povidona yodada).
-
Cubrir con apósito o gasa estéril.
-
No usar algodón directamente (deja fibras) ni aplicar polvos o remedios caseros.
-
Derivar al sanitario si la herida es profunda, extensa, muy sucia, con cuerpo extraño, por mordedura, o si la vacunación antitetánica no está al día.
D) Hemorragias
Una hemorragia es la salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos por su rotura.
Clasificación
Según el tipo de vaso:
-
Arterial: sangre roja brillante que sale a borbotones, a chorro y sincrónica con el pulso. Es la más grave y difícil de controlar.
-
Venosa: sangre roja oscura que fluye de forma continua y constante, «en sábana».
-
Capilar: sangrado superficial, lento y en sábana; el menos grave, suele cohibirse fácilmente.
Según su salida:
-
Externa: la sangre sale al exterior por una herida.
-
Interna: la sangre se acumula dentro del cuerpo (no es visible; puede manifestar signos de shock).
-
Exteriorizada: hemorragia interna que sale por un orificio natural (epistaxis por la nariz, otorragia por el oído, hematemesis al vomitar, hemoptisis al toser, etc.).
Hemostasia (control de la hemorragia externa)
Se aplican las medidas de forma escalonada:
-
Presión directa sobre la herida con una gasa o paño limpio, mantenida varios minutos sin levantar (si se empapa, añadir otra encima sin retirar la primera).
-
Elevación del miembro afectado por encima del nivel del corazón (si no hay fractura), para reducir el flujo.
-
Presión arterial indirecta sobre la arteria principal proximal a la herida.
-
Torniquete: solo como ÚLTIMO RECURSO, cuando las medidas anteriores fracasan, en hemorragias masivas de una extremidad o ante una amputación. Se coloca con una banda ancha por encima de la herida, anotando la hora de colocación, y no debe aflojarse una vez puesto (lo retirará el personal sanitario).
Epistaxis (hemorragia nasal)
Actuación: sentar a la persona con la cabeza ligeramente inclinada hacia delante (no hacia atrás, para evitar la deglución o aspiración de sangre) y comprimir con los dedos la parte blanda de la nariz (las aletas nasales) durante unos 10 minutos de forma mantenida. Si no cede o es muy abundante o recurrente, derivar a atención sanitaria.
Fuente: Notas Técnicas de Prevención del INSST NTP 469 «Primeros auxilios: hemorragias y shock» y NTP 568 «Primeros auxilios: contusiones y heridas»; Servicio de Información Toxicológica del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (teléfono 91 562 04 20); guías de antídotos hospitalarios (naloxona, flumazenilo, N-acetilcisteína, atropina) y Red de Antídotos; clasificación de los tipos de shock según manuales de cuidados intensivos y de urgencias; materiales de oposición TCAE.
Reanimacion cardiopulmonar basica
Reanimación cardiopulmonar básica (RCP)
La reanimación cardiopulmonar (RCP) básica es el conjunto de maniobras encaminadas a sustituir, sin equipamiento específico, las funciones respiratoria y circulatoria de una persona en parada cardiorrespiratoria (PCR), manteniendo un flujo mínimo de sangre oxigenada hacia el cerebro y el corazón hasta que llegue la asistencia avanzada. Las recomendaciones siguen las Guías del European Resuscitation Council (ERC) 2021 y de la American Heart Association (AHA).
Cadena de supervivencia
La cadena de supervivencia describe los eslabones que, encadenados sin demora, aumentan la probabilidad de sobrevivir a una PCR. Cada eslabón depende del anterior:
-
Reconocimiento precoz y pedir ayuda — identificar la situación de PCR (o el riesgo) y alertar al sistema de emergencias (112) para activar la respuesta.
-
RCP precoz por testigos — iniciar de inmediato las compresiones torácicas para ganar tiempo.
-
Desfibrilación precoz — uso temprano del DEA/desfibrilador para revertir ritmos desfibrilables (fibrilación ventricular, taquicardia ventricular sin pulso).
-
Soporte vital avanzado y cuidados posresucitación — atención por personal sanitario especializado y cuidados tras recuperar la circulación.
Secuencia de la RCP básica en el adulto
-
Garantizar la seguridad del reanimador, la víctima y el entorno antes de actuar.
-
Comprobar la consciencia: estimular a la víctima (sacudir suavemente los hombros y preguntar en voz alta "¿se encuentra bien?"). Si no responde, está inconsciente.
-
Pedir ayuda / avisar al 112 y solicitar un DEA si hay alguien disponible.
-
Abrir la vía aérea mediante la maniobra frente-mentón (extensión de la cabeza con elevación del mentón): se inclina la cabeza hacia atrás con una mano en la frente mientras con dos dedos de la otra mano se eleva el mentón. En sospecha de lesión cervical, el personal sanitario emplea la tracción/elevación mandibular.
-
Comprobar la respiración durante un máximo de 10 segundos con la técnica "ver, oír y sentir". Las respiraciones agónicas (boqueadas, "gasping") no se consideran respiración normal.
-
Si no respira con normalidad, iniciar compresiones torácicas de inmediato.
Compresiones torácicas
-
Localización: en el centro del tórax, sobre la mitad inferior del esternón.
-
Profundidad: al menos 5 cm, sin superar los 6 cm en el adulto.
-
Frecuencia: 100-120 compresiones por minuto.
-
Relación compresiones:ventilaciones: 30:2 (30 compresiones seguidas de 2 ventilaciones de rescate).
-
Calidad: permitir la reexpansión completa del tórax tras cada compresión (no apoyarse sobre el pecho), minimizar las interrupciones y realizar las compresiones sobre una superficie firme.
-
Si el reanimador no está entrenado o no puede/no quiere ventilar, se recomienda realizar compresiones torácicas continuas e ininterrumpidas ("RCP solo con manos").
DEA / desfibrilador externo automatizado
El DEA analiza el ritmo cardíaco y, si es desfibrilable, indica la descarga. Uso:
-
Encender el aparato y seguir las instrucciones de voz.
-
Colocar los parches sobre la piel desnuda y seca del tórax: uno infraclavicular derecho (debajo de la clavícula derecha) y otro en el costado izquierdo, en la línea axilar media bajo la axila.
-
Durante el análisis del ritmo, nadie debe tocar a la víctima.
-
Si el DEA indica descarga, asegurarse de que nadie toca a la víctima y pulsar el botón de descarga.
-
Tras la descarga (o si no está indicada), reanudar de inmediato la RCP 30:2, siguiendo las indicaciones del aparato cada 2 minutos.
Posición lateral de seguridad (PLS)
Indicada en la persona inconsciente que respira con normalidad y no presenta sospecha de lesión grave. Coloca a la víctima de lado, estable, con la vía aérea abierta y permitiendo el drenaje de secreciones para evitar la broncoaspiración. Hay que vigilar de forma continua que la respiración se mantenga normal.
OVACE: obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (atragantamiento)
En la obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE) la actuación depende de la gravedad:
-
Obstrucción leve (la víctima tose con eficacia, habla o respira): animar a toser y no interferir; vigilar.
-
Obstrucción grave (tos inefectiva, no puede hablar ni respirar, en víctima consciente): alternar 5 golpes interescapulares (con el talón de la mano, entre los omóplatos, inclinando a la víctima hacia delante) con 5 compresiones abdominales (maniobra de Heimlich), repitiendo el ciclo hasta resolver la obstrucción o hasta que la víctima quede inconsciente.
-
Si la víctima pierde la consciencia: iniciar RCP (compresiones y ventilaciones 30:2), revisando la boca tras las compresiones por si el objeto es visible y extraíble.
Nota: la maniobra de Heimlich (compresiones abdominales) NO debe realizarse en lactantes.
RCP pediátrica: particularidades en lactante y niño
La RCP pediátrica prioriza la causa habitual del paro en la infancia (origen respiratorio/hipóxico), por lo que se inician 5 ventilaciones de rescate antes de las compresiones.
-
Lactante (menor de 1 año): compresiones con la técnica de los 2 dedos (un reanimador) o rodeando el tórax con ambas manos y los dos pulgares (de elección con dos reanimadores), en la mitad inferior del esternón, con una profundidad de un tercio del diámetro anteroposterior del tórax (aprox. 4 cm).
-
Niño (de 1 año a la pubertad): compresiones con el talón de una o de las dos manos, deprimiendo un tercio del diámetro del tórax (aprox. 5 cm).
-
Relación compresiones:ventilaciones: 15:2 con dos reanimadores (personal sanitario) y 30:2 si actúa un único reanimador.
-
Frecuencia: 100-120 por minuto, igual que en el adulto.
RCP adulto vs. pediátrica (resumen): en el adulto se inicia por compresiones, relación 30:2 y profundidad 5-6 cm; en el niño/lactante se dan 5 ventilaciones iniciales, relación 15:2 (2 reanimadores), profundidad de 1/3 del tórax y técnica adaptada al tamaño.
Fuente: Guías ERC 2021 (European Resuscitation Council) y AHA; manuales de formación para TCAE/Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (soporte vital básico). Verificado vía WebSearch: SEMICYUC/CERCP (traducción oficial Guías ERC 2021), CERCP-OVACE, AEPap/SEPEAP (RCP pediátrica), Manual SAMUR-Protección Civil.
Carro de parada: mantenimiento y reposicion
Carro de parada: mantenimiento y reposición
El carro de parada (también llamado carro de paradas o carro rojo) es un dispositivo móvil que concentra, de forma organizada y accesible, todo el material y la medicación necesarios para atender una parada cardiorrespiratoria (PCR) y otras emergencias vitales. Su objetivo es que el equipo disponga, sin demora ni búsquedas, de todo lo preciso en los primeros minutos de la reanimación.
Concepto y organización
El carro debe ser estándar y homogéneo dentro del centro (mismo contenido y misma disposición en todas las unidades), de modo que cualquier profesional sepa dónde está cada cosa. Suele estructurarse en una bandeja superior (donde se sitúan el desfibrilador/monitor y el ambú/balón resucitador) y una serie de cajones organizados por niveles o categorías:
-
Cajón de fármacos / medicación: medicación de PCR y de emergencia.
-
Cajón de vía aérea (ventilación/intubación): material para asegurar y mantener la vía aérea.
-
Cajón de circulatorio / canalización: material para acceso venoso y administración de fluidos.
-
Cajón de material fungible y sueroterapia: resto de material y soluciones intravenosas.
El carro se completa con el desfibrilador/monitor, una tabla de masaje cardíaco (superficie rígida) y el sistema de aspiración.
Material
-
Vía aérea y ventilación: ambú/balón resucitador (bolsa autoinflable) con reservorio, mascarillas faciales de varios tamaños, cánulas orofaríngeas de Guedel, laringoscopio (mango y palas de distintos tamaños), tubos endotraqueales de diferentes calibres, fiadores, pinzas de Magill, lubricante y jeringa para el neumotaponamiento, conexiones de oxígeno y mascarillas de oxigenoterapia.
-
Aspiración: aspirador y sondas/cánulas de aspiración (tipo Yankauer y de distintos calibres).
-
Circulatorio: catéteres venosos, jeringas, agujas, sistemas de suero, compresor, apósitos y material de canalización.
-
Monitorización y desfibrilación: desfibrilador/monitor con palas o parches, electrodos y gel/parches conductores.
Fármacos de PCR
La medicación esencial del carro de parada incluye:
-
Adrenalina (epinefrina): fármaco de primera línea en la PCR; vasopresor que aumenta la presión de perfusión coronaria y cerebral.
-
Atropina: parasimpaticolítico empleado en bradicardias sintomáticas.
-
Amiodarona: antiarrítmico indicado en ritmos desfibrilables refractarios (fibrilación ventricular / taquicardia ventricular sin pulso que persisten tras las descargas).
-
Bicarbonato sódico: corrección de la acidosis metabólica en situaciones seleccionadas.
Junto a ellos suelen incluirse otros fármacos de emergencia (sueros, analgésicos, etc.) según el protocolo del centro.
Revisión periódica y mantenimiento
El carro debe estar siempre listo para su uso inmediato, lo que exige un control riguroso:
-
Comprobación tras cada uso: una vez utilizado, se repone de inmediato todo el material y la medicación gastados y se vuelve a dejar operativo.
-
Revisión rutinaria periódica: con la frecuencia que marque el protocolo del centro, se verifica el contenido completo (que esté todo y en su sitio), el buen funcionamiento del desfibrilador, el aspirador y el laringoscopio (pilas/batería y luz), y la integridad del material.
-
Control de caducidades: revisar las fechas de caducidad de fármacos y fungibles, retirando y sustituyendo lo caducado o próximo a caducar.
-
Registro: dejar constancia documental (hoja de registro/check-list) de cada revisión, con fecha y firma del responsable.
-
Precintado: tras la revisión, el carro se precinta con un cierre numerado; el precinto intacto garantiza que está completo y no se ha utilizado, y su rotura indica que debe revisarse y reponerse.
Responsabilidad del TCAE
El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) colabora de forma activa en el mantenimiento del carro de parada. Le corresponde, en coordinación con la enfermera (DUE), la reposición y revisión del material fungible y la comprobación del buen estado y la limpieza del carro, mientras que la reposición de la medicación corresponde al personal de enfermería. El TCAE participa también en la verificación de caducidades del material, en el registro de las revisiones y en dejar el carro precintado y operativo.
Fuente: Protocolos de revisión y mantenimiento del carro de parada del Servicio Andaluz de Salud (SAS) y del Hospital Universitario Virgen de las Nieves (HUVN); manuales de formación para TCAE. Verificado vía WebSearch: POE de Revisión y Mantenimiento del Carro de Parada (SAS), Medicación del Carro de Parada de Adulto (HUVN), guías de organización del carro rojo.
Inmovilizaciones y traslado de enfermos
Inmovilizaciones y traslado de enfermos
La inmovilización y el traslado del paciente, en especial del paciente traumático, tienen como objetivo prevenir lesiones secundarias (sobre todo medulares), evitar el agravamiento de las existentes y trasladar al enfermo en la posición más segura y adecuada a su patología.
Principio general en el paciente traumático
Ante un traumatismo con posible lesión de columna se asume la lesión hasta que se descarte y se actúa con control cervical y movilización en bloque, manteniendo siempre la alineación cabeza-tronco-pelvis (eje neutro). Se evita cualquier flexión, extensión o rotación de la columna.
Inmovilización del paciente traumático
-
Control cervical manual: el primer reanimador fija la cabeza y el cuello con las manos, en posición neutra, y lo mantiene hasta que la inmovilización sea definitiva.
-
Collarín cervical: dispositivo rígido que inmoviliza la columna cervical para prevenir lesiones medulares cervicales. Dispone de una abertura anterior que permite acceder al pulso carotídeo y a la vía aérea. Debe colocarse de la talla adecuada; por sí solo no inmoviliza por completo, por lo que se complementa con otros dispositivos.
-
Tabla espinal (larga): superficie rígida sobre la que se coloca al paciente en bloque, manteniendo la alineación cabeza-tronco-pelvis; se fija con cinchas e inmovilizadores laterales de cabeza.
-
Férulas: para inmovilizar fracturas de las extremidades. Existen férulas de vacío (se amoldan al miembro y se rigidizan al extraer el aire) y férulas neumáticas/hinchables (se rigidizan al insuflar aire).
-
Colchón de vacío: colchón que envuelve y se amolda al cuerpo, proporcionando una inmovilización integral muy estable y cómoda al extraer el aire.
-
Camilla de cuchara (o de tijera): camilla que se abre por sus extremos y se introduce por ambos lados bajo el paciente, permitiendo recogerlo del suelo con mínima movilización, sin necesidad de voltearlo.
-
Dispositivo de Kendrick (KED) / chaleco de extricación: chaleco semirrígido empleado para la extricación (extracción) de pacientes sentados, típicamente atrapados en el interior de un vehículo, inmovilizando cabeza, cuello y tronco antes de moverlos. (Es el dispositivo conocido coloquialmente como "Dama de Elche" por la silueta que dibuja sobre el paciente.)
Movilización de accidentados
-
Regla básica: NO mover a un accidentado con sospecha de lesión salvo que exista un peligro inminente (fuego, riesgo de explosión, ambiente tóxico, etc.) o sea imprescindible para realizar RCP.
-
Maniobra de Rautek: maniobra de extracción de emergencia para sacar rápidamente a una víctima de un vehículo (u otro lugar de peligro) cuando no se dispone del dispositivo de Kendrick o el tiempo no lo permite; el reanimador pasa los brazos bajo las axilas de la víctima, sujeta uno de sus antebrazos y la arrastra manteniendo la mayor alineación posible del eje cabeza-tronco.
-
Movilización en bloque ("rodamiento" / volteo en bloque): técnica coordinada por varios reanimadores para girar o desplazar al paciente manteniendo el control cervical y la alineación corporal, evitando movimientos de la columna.
Traslado: posiciones según la patología
La posición de traslado se elige en función del estado y la patología del paciente:
-
Posición lateral de seguridad (PLS): paciente inconsciente que respira, sin sospecha de lesión que lo contraindique; previene la broncoaspiración.
-
Posición de Fowler / semi-Fowler (semisentado): pacientes con dificultad respiratoria o problemas cardíacos.
-
Posición antishock (Trendelenburg / piernas elevadas): en situaciones de shock o hipotensión, para favorecer el retorno venoso (decúbito supino con las piernas elevadas).
-
Decúbito supino: posición neutra para el paciente traumático inmovilizado sobre tabla o colchón de vacío.
Fuente: Manual de Procedimientos SAMUR-Protección Civil (técnicas de inmovilización y movilización); artículos AMF-semFYC sobre movilización e inmovilización espinal; manuales de formación para TCAE. Verificado vía WebSearch: SAMUR-Protección Civil (técnicas de inmovilización), Dispositivo de extricación Kendrick, recomendaciones de restricción del movimiento espinal (NAEMSP/AAOT), maniobra de Rautek (CEAC/Reanimando).