Actitud ante la muerte. Cuidados paliativos
1. Concepto y objetivo
Los cuidados paliativos son la atención integral, activa y continuada de la persona con enfermedad avanzada e incurable y de su familia. Su objetivo principal NO es curar, sino aliviar y controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y proporcionar confort. Se atienden de forma integrada los aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales del paciente.
Los cuidados se prestan donde el paciente y su familia decidan (hospital, unidad de paliativos o domicilio).
2. Control del dolor: escalera analgésica de la OMS
La vía de administración prioritaria es la oral (más cómoda, segura y no invasiva); cuando no es posible se usa la subcutánea.
La escalera analgésica de la OMS tiene tres escalones:
- Primer escalón – no opioides: paracetamol y AINE (p. ej. aspirina/ácido acetilsalicílico, ibuprofeno).
- Segundo escalón – opioides débiles: codeína, tramadol (± no opioide).
- Tercer escalón – opioides potentes: morfina (de elección), fentanilo, oxicodona (± no opioide).
En cualquier escalón pueden añadirse coadyuvantes (corticoides, antidepresivos, anticonvulsivantes). Los tres analgésicos "de base" clásicos del enfermo terminal son aspirina (no opioide), codeína (opioide débil) y morfina (opioide potente).
3. Síntomas en la fase terminal
Síntomas más frecuentes: dolor, anorexia, astenia, náuseas y vómitos, estreñimiento, disnea, ansiedad, insomnio y temor. (La diarrea y la eupnea —respiración normal— NO son típicas.)
- Síntoma refractario: aquel que no responde a los tratamientos convencionales disponibles. Puede requerir sedación paliativa.
4. Fase de agonía
Periodo que precede a la muerte. Signos habituales: frialdad de manos y pies, palidez y sudoración fría/pegajosa, pulso débil e irregular, pérdida de tono muscular, sequedad de mucosas, alteración del nivel de conciencia y respiración estertórea. (La deshidratación no es el rasgo definitorio de la agonía.)
5. Actitud psicológica ante la muerte: modelo de Kübler-Ross
Elisabeth Kübler-Ross describió cinco fases de adaptación ante la enfermedad terminal (no siempre todas ni en este orden):
- Negación: rechazo inicial de la realidad ("no puede ser, debe haber un error").
- Ira: rabia y resentimiento ("¿por qué a mí?").
- Negociación / pacto: intenta posponer el desenlace mediante pactos (a menudo con un poder superior) a cambio de cambiar su vida.
- Depresión: tristeza profunda ante la pérdida inevitable.
- Aceptación: asume la realidad con cierta paz.