Durante los siglos XVI y XVII la prensa de imprimir manual de madera apenas cambia técnicamente respecto al invento de Gutenberg. Aldo Manuzio fundó la Imprenta Aldina en Venecia hacia 1494, principal foco editorial del humanismo renacentista; introdujo la letra cursiva o itálica y el formato en octavo, de tamaño reducido y precio asequible, antecedente remoto del libro de bolsillo. Christophe Plantin se estableció en Amberes, donde fundó la Officina Plantiniana; en su imprenta se produjo la Biblia Políglota de Amberes o Biblia Regia, dirigida por el humanista español Benito Arias Montano bajo patrocinio de Felipe II. La dinastía de impresores Elzevir se estableció en Leiden, en los Países Bajos, célebre por sus ediciones de pequeño formato y bajo precio. El Índice de libros prohibidos romano fue promulgado por el papa Paulo IV en 1559 como instrumento de censura eclesiástica; la Inquisición española mantuvo además sus propios índices. El Siglo de Oro español coincide con un notable desarrollo de la imprenta y el comercio librero.
Art. 102